Los 10 relatos mejor valorados



Ultimos relatos


Mi papa y su amigo me violaronCategoría: Violaciones

Por chente | 2014-12-16 22:16:09 | 0 comentarios

lo siguiente sucedio en el transcurso de tres dias.

dia primero;

como cundo tenia yo unos diez de edad un amigo de mi papa iba seguido a la casa a tomar con el,veian tele o escuchaban musica asta que un dia mi mama tuvo que salir fuera por varios dias a visitar a su familia,la primera noche llego su amigo de papa y empezaron a tomar escuchando musica despues de un rato se fueron a ver tele y pusieron unas peliculas,a veces me llamaba mi papa para que les llevara mas cerveza y en una de esas ocasiones me di cuenta que estaban viendo una pelicula pornografica,les deje las cervezas y me regrese a mi cuarto,desde ahi los escucho hablar de mi pero no entiendo lo que estan diciendo asta que mi papa me habla para que les lleve mas cerveza y entonces mi papa me pide que me quede con ellos a ver la pelicula,era de una chavita con dos hombres y los dos le estaba haciendo el sexo turnandose,mientras uno se la metia al otro se la chupaba,me di cuenta que mi papa y su amigo se agarraban el bulto de sas pantalones y me miraban,yo no sabia que hacer asi que seguia mirando la pelicula asta que mi papa me pide que me pare y me llama hacia el donde me coloca entre sus piernas y me levanta el vestido y le muestra mis nalgas a su amigo deciendole,mi hija no le pide nada a esa pendeja refiriendose a la chica del video a lo que su amigo le contesta,pero lo mama y coje como aquella pendeja o no sabe cojer todavia?
mi papa le contesta que no he cojido todavia pero mamar quien sabe,con eso me desviste y ya desnuda le dice a su amigo que se acerque y me la de a chupar,su amigo se acerca a mi,se saca la verga del pantalon y me la ofrece a lo que me reuso pero mi papa me sujeta y me ordena que abra mi boca y le chupe la verga a su amigo,to con fuerza cierro mi boca pero mi papa me cachetea asta que al fin abro mi boquita y dejo que su amigo me meta la verga en la boca y me ordena que la chupe como si estuviera chupando paleta y que me la meta lo mas que pueda,pero siento que me ahogo y cada ves que me la mete profundo en la boca me siento vomitar,cosa que les da risa,despues de un rato de eso mi papa dice que es su turno y me ofrece su verga para que se la chupe,pero yo le digo que no que ya no quiero pero el me vuelve a cachetear asta que yo sola me acerque a su verga y se la empece a chupar como se la chupe a su amigo,despues me acomodaron en el sillon abierta de piernas y su amigo acerco su cara hacia mi rajita y me la empeza a lamber con fuerza y me metia su lengua en my hoyito asta que dijo que ya estaba lista,pero que era justo que mi papa fuera el primero,mi papa se coloco entre mis piernas y froto su verga en mi rajita asta que la puso en la entrada de mi panochita y me dijo que apretara los dientes porque me iba a doler y de un empujon me metio toda su verga,me dolio muchisimo,yo lloraba y le pedia que me dejara,que me dolia,pero el mas se enardecio y se empezo a mover muy rapido,metiendo y sacando su verga de my posito asta que a los pocos minutos grito que se venia y senti que su verga se convulsionaba y algo liquido llenaba mis entranas,saco su verga de mi y me miro,vio mi destrozada panochita y me dijo que ya era mujer,despues le toco el turno a su amigo,tambien de un golpe me metio su verga ,me dolio y grite llorando que me dejaran que ya estaba lastimada,que por favor me perdonaran y me dejaran ir,pero el como mi papa se enardecio mas con mis quejas de dolor me dio verga mas fuerte asta que senti que me desmayaba,esa vez los minutos se me hicieron eternos y senti que me habian violado por varios dias sin parar asta que los gemidos del amigo de mi papa me hicieron raccionar y otra vez senti como esa verga se inchaba antes de convulsionarse y soltar ese liqido blanco dentro de mi,me saco su verga y ya entre los dos me miraron tirada ya en el piso sin fuerzas y de una patada mi papa me dice que me levante y le largue a mi cuarto,adolorida y casi sin poder caminar me fui a mi cuarto cerrando la pueta tras de mi y echandole seguro,esa noche me dormi llorando preguntandome porque mi papa me habia hecho eso,porque no le bastaba el haberme violado sino que tambien permitio que otro hombre me violara mientras el miraba.

Puntuacion: - Votos: 0

Leido: 309 veces

alguna pagina porno infantil online?¿Categoría: Violaciones

Por ss | 2014-12-14 19:40:26 | 0 comentarios

alguna pagina porno infantil o video asi descargo -- dejen el ligs en un nuevo relato gracias

Puntuacion: - Votos: 0

Leido: 225 veces

VIRGINIACategoría: Violaciones

Por Helena | 2014-11-28 03:42:37 | 0 comentarios

LIBRO PRIMERO
EN EL QUE SE DESCRIBE LO SOBREVENIDO AL ATRAVESAR EL PARQUE Y DE LO SUCEDIDO DE REGRESO A CASA ASI COMO DE CIERTOS SUEÑOS INDUCIDOS POR ESTE INCIDENTE
Para mí todo empezó cuando esos tres guarangos me violaron.
Bueno,… pensándolo bien…
No estoy muy segura… ¿?...
¡Ni de que fueran tres ni de que todo haya empezado ahí!
A veces mi inconsciente me hace imaginar que fueron cuatro, cinco o muchos más. Pero creo que en realidad no fueron más de tres.
Tampoco estoy muy segura de que todo empezara ahí… ¿o antes?; creo que tengo que pensarlo mejor en razón de los recuerdos que acuden a mi mente.
Ese día o más bien esa noche porque ya era bastante tarde regresaba caminando a mi apartamento. Volvía de una reunión con amigas. Habíamos estado charlando hasta bastante tarde.
A pesar de que mi domicilio era bastante céntrico tenía que cruzar un parque, que de costumbre, no tenía nada de inquietante… salvo que esa noche...
Justamente al atravesarlo se me aparecieron ellos.
Me siguieron un poco, aceleraron sus pasos para llegar a mi altura largándome piropos.
Es verdad que como cuando sentí sus pasos y sus palabras no me volví no pude contarlos con certeza. Pero estoy casi segura que eran tres.
¡Vaya piropos! : ¡Nena qué gambas tenés! – ¡Pavadita de culo! ¡Qué buena que estás! Etc.
Como es lógico no les presté atención y seguí caminando como si de nada fuera. Tenía ganas de ponerme a correr pero me retuve para no mostrarles que me inquietaban.
Ahora, pensándolo bien, no creo que si hubiese corrido me hubiera salvado. ¿Salvado?... Esa es por lo menos la manera corriente de expresarse en tales circunstancias.
Hoy pienso que (¡qué locura!) en ese momento pensé: ¡Qué suerte que tengo: me van a violar!
El asunto es que al llegar tras de mí, uno me metió una mano en el culo y ahí me detuve. ¡Tenía que ofenderme! Cuando me di vuelta para mandarlo a cagar, ya había otro que me metía la mano pero por debajo de la pollera, que como era corta me llegó directamente a la nalga. ¡Estaban casi pegados a mí! Por lo menos esa fue la impresión que recuerdo.
¡No atiné a decir nada! Me quedé de boca abierta. Recuerdo (casi perfectamente) que no podía decir nada, ¡ningún sonido lograba salir de mi boca! Solo atinaba a bajar mi pollera o sacarles las manos de sobre mi cuerpo, como quien sacude bichos o salpicaduras.
Revoloteaban alrededor mío levantándome la pollera o tocándome, tirándome del pelo, manoseándome el cuerpo en general.
El más grande de ellos me empujó hacia un lado del sendero, ¡casi me caigo!
Trastabillando logré recuperar mi equilibrio lo mejor que pude y ahí se vinieron ellos tras de mí.
¡No podía articular ni una palabra, aun menos gritar!
Me siguió empujando hasta que di contra la pared de una especie de cabaña donde supongo que los cuidadores del parque guardan sus útiles. No tuve más remedio que frenar. Todo mi cuerpo se pegó contra la pared de madera, mis manos buscaron apoyarse en ella. Creo que mis ojos deberían estar desorbitados y mi respiración jadeante o algo similar. Miraba a mi derecha, a mi izquierda. Me tocaba éste y miraba hacia él, me tocaba otro del otro lado y también miraba para ese lado; anhelante y muda. Ya no lograba defenderme (¿defenderme?) es decir tratar de impedir que me manosearan, quitarles las manos. Mi cerebro, si bien registraba lo que pasaba, yo diría que no me funcionaba, no lograba pensar en nada. Reconozco que tampoco reconocía muy bien lo que me estaba pasando o lo que me hacían… Sí… Me daba cuenta; sentía… todo… ¿Registraba bien todo eso mi cerebro? ¡No creo! Parecería como si mi cerebro se hubiera ido de vacaciones.
Uno se puso delante de mí, los otros dos cada uno a un lado. Me hablaban… seguro… pero no recuerdo lo que me decían. En mis sueños imagino siempre que me trataban de puta, de que estaba muy buena y otras cosas por el estilo que la decencia me impide reproducir aquí.
Los tres me toqueteaban por todos lados pero sin brutalidad. Acariciaban mis tetas, mi culo, presionaban mis carnes y hasta creo que alguno me acarició la mejilla. Estaban prácticamente pegados a mí. Creo recordar que me abandoné completamente.
Sus risas resonaban en mis oídos como si tuvieran eco y fueran extremadamente fuertes, aunque dudo que hayan gritado mayormente en el parque. Pero mis oídos se iban cerrando poco a poco y aunque mis ojos se abrieran cada vez más sus voces fueron como desapareciendo hasta convertirse en una especie de murmullo o de ruido de fondo. ¡No sé cómo explicarlo!
Levantándome la pollera se dieron cuenta que no llevaba bombacha (costumbre que había tomado desde hacía algo así como un año) y eso los excitó aún más. Sus manos vinieron prácticamente al mismo tiempo a tocar mi sexo desnudo y descubierto. Los tres me estrujaban las nalgas al mismo tiempo. Mis tetas saltaron pues me rompieron el escote del polo. Las cachetearon y me las apretaron como con furia. Tenía varias manos en mis tetas, pezones, nalgas, ojete y concha. Sus dedos no solo me estrujaban sino que también se atrevían en mi intimidad: concha y ojete y mismo mi boca. Cerré los ojos.
¿Por qué diablos no me había puesto bombacha ese día? ¡Al menos una Tanga! Es verdad que, porque eso excitaba a Ricardo (mi compañero) no me ponía bombacha. Pero tampoco era así ¡tan radical! Cuando tenía las reglas me ponía una o mismo también sin tener que llevar servilleta higiénica, de vez en cuando usaba. Con pantalones, forzosamente, usaba bombacha. ¿Por qué no esa noche? ¡Qué idiota!
Por supuesto que bombacha, Tanga… ¡mismo pantalones!... ¡no hubiera cambiado nada!… ¡qué consuelo más estúpido!
O sería porque así, sin nada debajo… ¿iban a pensar qué sé yo de mí?
¡Yo! ¿Preocupado del qué dirán? ¡Increíble! Bueno… ¡No tanto!
En el momento de la agresión pensé muy ligeramente en esas cosas… luego lo fui pensando más. Ahora les comento esas dudas. Contra la pared de la cabaña… la verdad es ¡que no pensaba gran cosa! ¡Sentía!
Sentía y nada más. ¡Punto! ¡Punto y raya! Todos mis sentidos concentrados en sentir. Sentir todas esas manos sobre mi cuerpo y… casi dentro de mi cuerpo… apretándolo, estrujándolo, acariciándolo… a veces con fuerza… otras; delicadamente. Mis piernas asidas y separadas… bien abiertas, flojas, abandonadas. Mi sexo bien abierto; deseoso; empapado. ¿Son estos verdaderos recuerdos? ¿Cómo discernir entre el verdadero recuerdo de lo que pasó y lo que agregó y va agregando mi imaginación hasta el día de hoy?
Me cuesta, me costó mismo al día siguiente, tener un recuerdo nítido de lo que acaeció y del tal cual acaeció… ¡confundo todo! … cuando pienso en algo que supongo aconteció, no estoy segura de si en ¿ese momento lo pensé o si solo lo pienso ahora?
Sigamos…
Aparentemente contra la pared de la cabaña no les pareció muy confortable así que me corrieron hacia una gran lata de basura cercana. Me acostaron ahí arriba, me abrieron las piernas y adentro. ¡Ni vi cuando se bajaron el pantalón o abrieron sus braguetas! ¡Solo veía como sombras!
Seguían diciéndome cosas y hablando entre ellos, pero yo no entendía nada de lo que oía. Un calor intenso, sofocante, invadía mi cuerpo. Sentía sus pijas dentro de mí, martillándome con mucha energía. No sé si eran grandes o chicas, cortas o largas, gruesas o finas. De todos modos estaba tan empapada que cualquier cosa hubiera entrado.
¿No sé qué tan excitados estaban ellos?... ¡pero yo!... ¡ah! … yo; ¡como no lo había estado nunca!
Creo que mi primer orgasmo fue ya antes de que el primero de ellos me la metiera.
Y ahí me quedé en una especie de orgasmo perpetuo, intensísimo… se acabó el primero, vino el segundo y luego el tercero de ellos (y si hubieron más, pues los siguientes también). Me la metían, acababan y cambiaban.-
¡Estaba como desmayada! Aunque perfectamente consciente de lo que sentía. ¡Mi cuerpo estaba gozando como nunca! Creo no equivocarme si digo que les mostraba que así era con mis jadeos, mis expresiones faciales y mis murmullos inequívocos. ¡No había sentido nunca algo igual! El tiempo se detuvo… ¿Cuánto duró todo eso? ¡Ni la más mínima idea! Pueden haber sido algunos minutos como varias horas…
Al cabo de un rato. En mi entumecimiento y orgasmo; visto que ya nadie me cogía, empecé a recuperar. ¡No los había oído partir! Ya nadie hablaba, solo los ruidos normales de un parque desierto y por la noche. ¡Estaba como borracha! Acostada sobre el enorme tacho de basura, todavía con las piernas abiertas y levantadas, logré apoyarme sobre los codos y comprobé que, efectivamente, ya no había nadie entre mis piernas. Mi cabeza giraba y me costó obtener mi equilibrio al pararme. Me apoyé sobre el tacho de la basura, bajé las piernas, me levanté y me puse de pie. Poco a poco mis oídos recuperaban su capacidad. Me di cuenta que se habían ya ido.
Al pararme un buen chijete de leche tibia me corrió al interior de los muslos.
Automáticamente la enjugué con las manos y me las limpié sobre mis muslos y mis nalgas. ¡No quería ensuciar mi ropa con leche!
Me puse una de las bailarinas que se me había salido y que estaba ahí tirado al lado de la lata de basura, di unos pasos titubeando, las piernas me temblaban y estaban flojas. Otro chijete de leche me bajó por el interior de mi muslo. Lo dejé correr.
Respiré hondo y eso me hizo un gran bien y también me despejó un poco la mente.
Me decidí a retomar mi camino para regresar al apartamento. Acomodé tan bien que mal la ropa. La pollera, aparte la mugre, no había sufrido mayormente pero el polo sí. Le habían roto el escote para poder meter sus manos más confortablemente. Luego me lo habían simplemente subido. (¡Lo podían haber pensado antes así no rompían nada!)
Me friccioné los senos que me dolían.-
No sé cuál de los tres me había pellizcado tanto los pezones que ¡los tenía sumamente hinchados, erguidos y doloridos! Abotoné el polo y eso disimuló bastante bien (así lo creí) la rasgadura frontal que tenía. Puse mi mano para cubrirla.
Volví así al sendero y me dirigí hacia mi hogar frotando de tanto en tanto al caminar mis muslos entre sí por la leche que se seguía escurriendo y bajaba por mis piernas tembleques.
Por suerte no había prácticamente nadie en las calles y llegué rápidamente a mi casa sin cruzarme con nadie o solamente muy de lejos. Mi edificio distaba no más de tres cuadras del parque.
Mi hombre estaba durmiendo delante de la tele prendida y sin sonido. Lo empujé y me senté junto a él. Se despertó medio brumoso y frotándose los ojos.
¡AH! ¿Volviste?
Sí. Le dije. Te tengo que decir algo.
Mañana mejor, me contestó bostezando.
No,… mejor ahora…
Me miró un poco intrigado…
Unos tipos me cogieron cuando atravesé el parque. Le dije mirándolo fijo en los ojos porque quería ver qué cara ponía.
Sonrió… Entornó un poco sus ojos como quien duda…
¿Y?... ¿Te gustó? Me preguntó con una especie de sonrisa.
Bueeeeno… ahí va justamente la cosa. Le contesté bajito con una mímica un poco incierta; mis ojos mirando mis manos que se retorcían entre sí y poniendo cara de inocente.
Se levantó de un golpe sobre el sofá, bien despierto, los ojos bien grandes. Se veía que no alcanzaba a darse cuenta (tal vez el sueño) si yo le hablaba en serio o en joda.
¡BUENO, DALE… COGEME VOS AHORA!
Casi le grité y al mismo tiempo le saqué la sábana que lo cubría.
¡Tocame… dale!... ¿Sentís? Está toda mojada, la tengo todavía llena de leche…
Me pasé un dedo por debajo y se lo metí casi dentro de su nariz.
Se me tiró arriba y me acostó casi de un golpe sobre el sofá. Estaba desnudo bajo la sabana. Cerré los ojos y me cogió con una fuerza que no le conocía. Mi orgasmo retomó enseguida.
Cosa rarísima me cogió dos veces seguidas ¡sin sacármela! Se acabó (sentí bien su leche calentita dentro mío) y siguió serruchándome, la pija le quedó dura y me acabó de nuevo a los pocos minutos.
Cayó extenuado a mi lado y yo quedé rota; ¡no podía más!
¡La mierda! ¡Qué aventura!
A la mañana siguiente, después que me cogió bien como se debe al despertar y mientras desayunábamos me pregunto si mi cuento de la noche anterior era verdad.
Le dije que no era un cuento y que era la pura verdad. Quiso saber todos los detalles y parecía excitado como nunca.
Empecé a contarle la noche anterior según lo que me podía recordar.
Conoce bien ese parque porque vamos seguido los domingos o los sábados a pasear o a correr. Quería saber por cual lado había entrado, el camino que había tomado, etc.
También me preguntaba cómo eran esos tipos, cuántos eran, si yo los conocía o si los había ya visto antes.
¡Ya ni me acordaba de cuantos habían sido! O tal vez exageré un poco porque me daba cuenta que eso lo excitaba mucho. ¿No sé? Tal vez mi recuerdo empezó ya ahí a modificarse. ¡De repente tampoco nunca lo tuve muy claro!
Creo que, ¡con toda sinceridad!, ya al día siguiente no podría haber jurado ¡cuántos habían sido en realidad! Creo que fueron tres, ¡pero no estaba para nada segura!
Primero le dije que fueron tres o cuatro; luego que de repente habían venido algunos otros sin que yo me diera cuenta. (Cuanto más hubieran sido, más lo calentaba a él y también, tengo que reconocerlo, me calentaba a mí misma – ¡difícil de no exagerar en esas circunstancias!)
En todo caso no le oculté nada de lo caliente que me había puesto la situación ni de como gocé como loca. Tampoco olvidé de contarle en detalle y muy inventado cómo me toquetearon. De todas esas manos en mi culo, concha, tetas y ¡por dónde se les dio la gana!
Le conté mismo como uno de ellos me había agarrado los pezones y me los había masacrado terriblemente. (¡Los tenía aun doloridos!)
Encontró todo lo que le contaba ¡perfecto!
El pasaje de cuando me abordaron sobre el camino del parque, cuando me levantaron la falda y me metieron la mano al culo y cómo me lo toquetearon, ¡lo excitó de manera increíble!
Lo mismo cuando le describí el asombro que tuvieron al ver que no llevaba bombacha. (¡Bueno, eso lo inventé completamente! Pero como supongo que se tienen que haber sorprendido, no creo haber mentido mayormente. Sobre todo que, como ya dije, la idea de que no use prenda interior viene de mi compañero).
Cuando llegué a la parte en que me acorralaron contra la pared de la cabaña y que me metieron los dedos en la concha (bien mojada) me chuparon las tetas y me trataron de reina de las putas (esa fue la expresión que le conté) tuvimos que parar el cuento porque se me largó encima de nuevo y cogimos otra vez.
Mientras me cogía quería que le contara lo que me decían ellos mientras hacían lo mismo conmigo la noche anterior.
Estaba segura de que me habían dicho pila de cosas, pero no me acordaba de nada. ¡Absolutamente de nada!
Así que inventé lo mejor que pude. (¡No le iba a frustrar la calentura!)
Bueno… seamos sincera… todo lo que inventé fue lo que en realidad me hubiera gustado ¡a mi oír que me decían! Además: ¿Cómo cuernos saber lo que le hubiera gustado a él que ellos me dijeran? ¡Imposible! Así que lógicamente todo lo que le conté fue lo que me hubiera gustado a mí.
¡Es cómico!... porque en esos momentos yo estaba segura de contarle e inventar cosas para aumentar el placer suyo, para que él se calentara un máximo y no por mi propio placer. Luego, pensándolo bien, me di cuenta que contaba en realidad lo que me calentaba a mí. ¡Pero creo que tardé semanas en darme cuenta!
Le conté de todas esas manos que me tocaban al mismo tiempo por todos lados. Como sentía sus dedos entrarme por todos los orificios que se le antojaron. Lo mojada que estaba, como no dije nada y los dejaba hacer, etc.
Le conté que los miraba a cada uno y que se dieron cuenta que me gustaba lo que me hacían.
¿Qué sé yo?!Todo lo que se me pasó por la cabeza!
¡Que me trataron de puta! ¡De mina divina! Que hicieron el elogio de todas las partes de mi cuerpo a medida que las tocaban. ¿A qué mujer no le gusta que los hombres reconozcan su belleza?
Nena, qué chochas maravillosas, qué bruto culo que tenés y esas tetitas preciosas, ¡divinas! ¡Mirá esas caderas y esa cinturita! ¡Guacha estás buenísima! ¡Te vamos a coger que no te vas a olvidar nunca!
¡Mi cara también les gustaba pila! Me dijeron que era preciosa, divina.
Le conté que me habían chuponeado a fondo mientras me metían las manos en la cotorra y en el culo. (Eso también puro invento porque según mis recuerdos ninguno me había besado, ¡pero bueno!)
También le inventé que uno me había cogido por atrás y que se había vaciado los huevos en mi ojete. Ahí me miró un poco extrañado… y me dijo: ¡Anoche no me contaste nada de eso!
Bueno… le dije; creo que fue así, ¡no recuerdo bien! (Creo, estoy casi segura, que me ¡puse colorada! ¡Se me había ido un poco la mano con las invenciones!)
También inventé cuando le dije que me habían chupado la pepa. De eso si estoy segura, ¡ninguno lo hizo!
¡Pasé semanas contándole y recontándole la aventura del parque!
Como me considero honesta pensé que debía contarle la verdad lo más exactamente posible.
Cuando me di cuenta que por más esfuerzos que hiciera en ese sentido no lo lograba y que cada vez que le narraba lo sucedido me salía una historia diferente, comencé a poner en duda mis capacidades para contar… lo que fuere… tal como había sucedido. ¡Buscaba la verdad y no la encontraba! ¡Qué estúpida! ¡Como si la verdad existiera!
Bueno, sí… una cierta verdad existe… material, táctil. Pero de ahí a concluir que todo tiene su verdad, o que la verdad absoluta, la verdad metafísica existe; es una locura humana.
Cada ser tiene su concepción porque percibe todo desde su punto de vista. Cada cual tiene su punto de vista y nada más. Además, como cualquier ser va cambiando y modificándose durante su vida, sus puntos de vista se van modificando y variando también con el tiempo. Mismo sobre un hecho, en cierto sentido tan simple como lo que me sucedió, no puedo hacer otra cosa que presentar mí punto de vista. Mi punto de vista es verdadero. ¡Tan solo para mí!
Así como cada lector se hará su propia idea porque interpretará lo que yo relato a su manera, desde su punto de vista (o de lectura, si prefieren).
Pero siempre anda una ¡haciéndose problemas con esas estupideces! ¡Qué barbaridad!
La realidad, ¡otra pavada humana! Hay tantas realidades como humanos. Cada uno tiene su realidad; hoy y ahora. Mañana no será ya la misma. La mía es mía… ¡y nada más! Y la de la chica allá en la esquina, es otra diferente, pero tan real para ella como lo es la mía para mí. ¡Punto!
Hay quienes odian cambiar y pretender tener las mismas ideas u opiniones que hace 20 años o más y otros pretenden que cambiar es ley de vida, pero todos están seguros que existe una (y tan solo una) verdad. Ídem por lo que es real o ficticio.
Lo cierto, lo verdadero, lo real… ¡pavadas! La vida no es así… o lo es sólo del pequeño punto de vista del insignificante animalito que somos. Sí, ¡insignificante!
Ese afán por la verdad: ¿qué significa? ¿A qué nos condena? ¿A qué nos encadena?
Muy probable que ese afán de verdad sea una simple consecuencia del desarrollo extraordinario que tuvo nuestro cerebro. Como en la opinión general, la más conocida, somos el producto… la obra más bien… de un creador; ¡somos perfectos y definitivos! No habrá otros seres humanos mejores que los actuales; sino la obra de Dios perdería muchísimo sentido! Es decir que no nos podemos equivocar… salvo pasajeramente. Por consiguiente existe la verdad. Y existe en muchos rubros, sin lugar a dudas. La Tierra es redonda… ahora lo sabemos… cuando no lo sabíamos también era redonda.
Pero toda nuestra civilización, nuestra cultura, ha venido evolucionando durante milenios. Lo que sabemos hoy es la suma de nuestros conocimientos desde que nuestra especie apareció sobre el planeta. Hoy nos creemos muy inteligentes y pensamos que (de manera muy probable) nuestros ancestros tenían enormes errores de concepto. Olvidamos por supuesto de pensar que dentro de tres mil años se pensará que nuestros conceptos de hoy tienen enormes errores, falsedades.
Nuestro vocabulario es también el resultado de toda una evolución desde la primera palabra inventada hasta nuestro mejor diccionario enciclopédico de hoy. ¿De dónde deducimos que nuestros primeros conceptos (expresados en vocabulario) no comportaban el más mínimo error? ¿No sería más lógico pensar que esos conceptos de base, puesto que son más antiguos y primitivos, pueden haber sido colocados en un mal lugar (mala base) y que hayan inducido falacias posteriores? A nuestro vocabulario le sucedió lo mismo que a cualquier obrero que levanta un muro… Si elige un lugar malo para levantarlo, cuando ya levantó 2 metros, mismo si se da cuenta de que ese no es el mejor lugar, va a ser muy tarde para cambiar de lugar y seguirá donde empezó. Si algunos de los primeros ladrillos de abajo resultan defectuosos, no va a destruir el muro entero sino que va a emparchar lo mejor que pueda los de abajo y seguirá con su trabajo. Por eso hoy en día seguimos buscando desesperadamente la verdad, sin darnos cuenta y aunque nos hayamos dado cuenta que en ese rubro ¡no hay verdad que exista!
Inventamos Dioses; los elaboramos y perfeccionamos y modificamos como se nos dio la gana. Ciertos Dioses de la antigüedad los consideramos ridículos y pensamos que nuestros congéneres de la época eran muy ingenuos creyendo en esos Dioses. Hablo para los humanos occidentales. Porque aún hoy día, en muchas partes de nuestro planeta, existen culturas que creen en una diversidad de Dioses. Aquí en occidente… que es, por supuesto, la parte culta del planeta… hace ya mucho que tenemos una cultura monoteísta. ¡Un solo Dios! Pero tres religiones diferentes y cada una de ellas con una impresionante cantidad de sectas distintas. ¡Ah!... ¡qué bien!!
Si hay un solo Dios… ¿por qué cuernos tantas religiones y sectas que se reclaman de él? Lo lógico sería una sola religión. ¿Y por qué tantas opiniones desiguales?
Porque ese Dios súper inteligente y súper poderoso vino varias veces a explicarnos cómo era la cosa,… pero no dijo siempre lo mismo.
¡Ahhhh! … ¿?
Además, nunca se dirigió a todos los humanos sino que comunicó a uno solo para que ese dijera a los otros cómo tenía que ser la cosa.
¡Ahhhh!... ¿? (¿No podía? ¿No sabía? ¿No previó?... ¿?)
Lo que pasa es que la primera vez, le dio un conjunto de leyes a un tipo y ese tipo creyó que Dios había elegido a su pueblo y que los otros humanos no formaban parte y que se jodieran.
¡Ahhhh!... ¿y qué pasó?
Bueno, parecería ser que ese tipo entendió un poco mal la cosa. Pero Dios, algunos siglos después lógicamente, se dio cuenta.
¡Ahhhh!... ¿y qué pasó?
Bueno… Dios mandó a su propio hijo… pero no todos creyeron que era su hijo…
¡Ahhhh!... ¿y por qué? (¿no explicó bien? ¿no le entendieron? … ¿?)
El asunto es que Dios, siempre muy reactivo, algunos siglos más tarde, le comunico unos versos a otro tipo, diciéndole esta vez la cosas bien claritas para que no haya más errores y diciéndole que si esta vez no entendíamos, que él, no venía ya más y que nos las arregláramos como pudiéramos. ¡Chupate esa!
¿Y cómo es posible que ese Dios, tan poderoso, no haya sido capaz de comunicar correctamente sus deseos?
Súper poderoso… ¡qué digo!... ¡TODO poderoso!... ¡no se le escapa nada! Pero eso sí: ¡chambón como no hay dos en lo que es comunicación de masas!
Bueeeenooo… un poco ¡rara toda esa historia!
!Yo estoy siempre maravillada de ver tanta gente que cree profundamente y sinceramente en todos esos cuentos! Lo mismo que si alguien viniera a decirme que cree en Júpiter o Neptuno.
Pero reconozco que esas creencias (como cualquier otra creencia) logran reconfortar esa gente que sin ellas se sentiría desamparada y no le encontraría objeto a la vida, con todas las angustias subsecuentes.
¡Lástima que nos destripemos tanto por esas pavadas!

La cuestión es que ese episodio de mi vida hizo que tuviera muy seguido sueños al respecto (¡sumamente placenteros!). Luego del incidente soñé muchas noches con lo sucedido y ¡gocé como loca! Al principio mi sueño era casi tal cual como recordaba que había ocurrido. Luego se fue transformando. No recuerdo bien cómo fue la progresión pero creo que empecé por agregar más participantes… o ¡no! … no, no… más bien me parece que prolongué las toqueteadas… no las que comenzaron en el camino sino las que obtuve contra la pared de la cabaña. Sí. Eso cambié primero en mis sueños. Me manoseaban muchísimo más, yo asía sus penes y jugaba con ellos, les decía que quería que me cogieran y ellos me contestaban un montón de cosas preciosas. Luego fue que el tacho de basura sobre el que me acostaron estaba abierto y que me habían puesto directamente sobre la basura (yo, ¿una basura más? ¿Qué horror! – ¡las cosas que se le ocurren a una en sueños!). Después sí, resultaron ser más hombres que me cogieron.
Luego el sueño se modificó cada vez más, al punto que no estaría segura de decir que fueron originados por ese evento. Por ejemplo: me abordaban en un camino, de parque u otro, y me llevaban hasta no una cabaña sino que resultaba ser un baño de hombres. Ahí tenía yo que ponerme cara a la pared con mis manos apoyadas en ella y venían por detrás mío a vaciarse los huevos. La cantidad de leche que se me salía era tanta que comenzaba a llenar el mingitorio. Yo veía cómo se me salía y chorreaba la leche mirando por entre mis piernas entreabiertas.
Las acabadas que me pude mandar con esos sueños; ¡ni les cuento!
Otras veces soñaba que estaba de noche conduciendo en la auto-ruta, muy apurada, pero que tenía absolutamente que parar en la primera área de reposo para lavarme las manos, que no sé por qué, tenía sucias y eso me molestaba enormemente. Al ver el área de reposo me producía una gran alegría y si bien notaba que había una enorme cantidad de camiones pernoctando, con el apuro no reparaba mayormente en eso y corría hacia los baños públicos.
Estúpidamente me confundía y entraba en el de los varones. ¡Estaba lleno de hombres! Eran todos panzones, en camisetas sin mangas, peludos, desaliñados, mal afeitados y hablaban fuerte entre ellos. Cabe también decir que, mismo en sueños, sentía que el lugar ¡olía horrible! Estaban ya sea orinando cada uno en su lugar y otros esperando turno o mismo algunas veces estaban formando un círculo en el medio, cada uno con su sexo en la mano y pajeándose. A veces veía también algunos adolescentes o jovencitos.
Además, como entraba medio corriendo por el apuro y que había agua en el piso me resbalaba y o me caía o casi (a veces soñaba que me caía y que mi ropa se mojaba y otras veces soñaba que tan solo trastabillaba y que uno de los hombres me asía del brazo para que no cayera). El resultado era siempre que se me acercaban todos y me rodeaban. Ya sea para ayudarme o porque directamente mi vista los excitaba. Inmediatamente empezaban a decir elogios sobre mi persona. Que qué bonita que era, que qué buen cuerpo, que qué lindo rostro y que qué cara de puta más bonita (de putita o de putaza) tenía. Esos piropos o elogios duraban todo a lo largo del sueño y formaban parte de lo que me excitaba más. A veces soñaba que me decían cosas muy lindas y amables y otras veces soñaba que me decían las cosas más vulgares posibles y que me insultaban de manera terrible.
Si se me había mojado la ropa me tomaban la pollera diciendo que se me había mojado y rozaban mis nalgas. Al instante me las acariciaban y apretujaban. Lo mismo con mis senos. Comenzaban a sacarme la ropa con la excusa de que se tenía que secar y yo les agradecía la amabilidad o les agradecía que me hubiesen ayudado a no caerme. Pasaba mi mano por sus rostros diciéndoles que eran muy amables y que qué suerte había tenido de encontrarlos ahí. Me pedían un besito de recompensa y yo no me negaba, todo lo contrario. Quedaba bien rodeada de machos. A veces completamente desnuda, otras veces con toda la ropa entreabierta y subida. Los besaba, les acariciaba sus nucas metiendo mis dedos en sus melenas y así, con los brazos levantados, les permitía acercarse más de mí y poder manosearme a gusto.
El goce que podía obtener durmiendo en mi camita bien agarrada a una gruesa almohada colocada entre mis piernas era (y es todavía muy a menudo) ¡algo indescriptible! Creo que en mis sueños me ayudaba un poco con mis deditos.
Muchas veces el sueño no iba más lejos de ahí o se repetía como disco rayado la parte en que entraba, trastabillaba, me ayudaban y me metían mano por todos lados diciéndome cosas excitantes. Otras veces seguía hasta que me ponían, las manos apoyadas a los azulejos blancos, sobre una letrina, las piernas separadas y venían todos a cogerme, uno atrás del otro y acabarse abundantemente en mi chochito o en mi ojetito. Me asían por las ancas con sus manos de dedos gordos y fuertes y me martillaban enérgicamente mientras otros aprovechaban para manosearme y toquetearme por todos lados. A menudo había también algunos jóvenes de pitos finos que aprovechaban la ocasión. En todos los casos la leche chorreaba de mí abundantemente, caía en el urinario que se llenaba y a su turno desbordaba también.
Otras veces sueño que luego de ser violada en el parque encuentro unos policías, dos, tres o cuatro, que me preguntan qué me pasó. Les tengo que contar lo sucedido y veo como sus ojos se iluminan de manera particular a medida que se los relato. A veces sueño que estoy aterrorizada por lo sucedido y que se los cuento llorando y otras veces sueño que, si bien llorisqueo, se los cuento dejando ambiguamente entrever el placer que tuve.
Me dicen que me tienen que llevar a la comisaria. Me embarcan en una furgoneta, llevo mis ropas destrozadas y se me sale todo para afuera, las tetas, el culo, mis morras y tengo esperma por todas partes. Voy apretadita entre dos de ellos, sentada en la parte de atrás del vehículo. Ambos me pasan un brazo sobre los hombros y mientras me acomodan la ropa convertida en harapos, rozan mis piernas o mis senos. Me desembarcan al llegar a la comisaria y me meten en un calabozo lleno de hombres de toda calaña. Todos me miran codiciosamente y yo aterrada me refugio en la pared del fondo. Se vienen acercando despacio, sin decir nada y me rodean. Me empiezan a tocar por todos lados y yo no atino a decir nada, ni a gritar, ni a pedir protección. Me quedo muda como me sucedió en el parque. Se aprovechan y me toquetean por todos lados. ¡Son inmundos y hieden fuerte! Uno de ellos me ase por un brazo y me da vuelta de cara a la pared. Con su mano sobre mi espalda me obliga a inclinarme contra ella y con su manaza me toquetea las nalgas. Apoyo mis manos contra la pared, sucia y llena de inscripciones obscenas. Mientras siento miles de manos sobre todas las partes de mi cuerpo y oigo todas las puteadas del mundo a mi respeto, siento una pija que me entra y asida por las caderas un bruto me martilla salvajemente, ya sea el coño ya sea el ojete, que comienzan a llenarse de leche y desbordar corriendo por mis piernas. Estoy descalza pisando cosas que no me atrevo a mirar. Se suceden los unos tras los otros hasta que no pueden más (y yo tampoco). Termino tirada en el piso sucio, bañada en esperma, la concha y el ojete bien abiertos. Generalmente el sueño termina ahí, pero algunas veces sigue. Vienen dos de los policías, entran en el calabozo y rezongan a los que ahí se encuentran presos por haberme dejado en ese estado pues resulta que el comisario me quiere ver. Me levantan en vilo cada uno por un brazo y me llevan en andas fuera del calabozo. Voy chorreando leche y con mis ropas hechas guiñapos. Me introducen en el despacho del comisario donde ya hay otros policías más y me mantienen parada entre ellos dos. El comisario da vuelta a su escritorio y se para delante de mí, me inspecciona con ojo de conocedor. Es gordo panzón, bigotudo, morocho y enorme (tipo sudamericano). ¡Muy buena mina! Dice al poco mientras separa con su cachiporra los flecos de mi ropa destrozada. ¡No me toca! Usa su cachiporra para acariciarme el rostro, levantarme el pelo, abrirme las piernas… frotarme ahí mismo… Pide que me den vuelta. Dice con voz fuerte: ¿Así que se la cogieron también por el culo? – ¡Qué puta de mierda! Y a continuación siento su cachiporra que se introduce en mi ojete.
Llévensela, lávenla y tráiganmela limpia. Me llevan entre tres o cuatro a un baño cercano y antes de lavarme les tengo que chupar las pijas y tomarme todas sus leches. Luego me enjabonan y me duchan. Me llevan de nuevo al comisario. Llego completamente desnuda, los pelos todos mojados porque no los secaron bien. Tengo la impresión que mi aliento debe oler espantosamente a esperma.
El comisario les pide que me acuesten sobre su escritorio, separando los papeles y otras cosas que están sobre el mismo. Se desabrocha la bragueta, el cinturón y se baja los pantalones azules con banda lateral roja (así lo imagino yo de costumbre) y saca a relucir un enorme instrumento que me mete inmediatamente en la cotorra, mientras me trata de ¡más que puta barata! Yo no digo nada pero en el sueño tengo unas corridas ¡memorables!
¡Increíble! ¡Las locuras que una puede soñar!

Puntuacion: - Votos: 0

Leido: 207 veces

TREMENDA CULIADA A MI ESPOSA BORRACHACategoría: Violaciones

Por juan caballero | 2014-11-12 15:00:40 | 0 comentarios

TREMENDA CULIADA A MI ESPOSA BORRACHA
Hola a todos los lectores de estas hermosas historias, quiero contarles algo que me paso el 31 de diciembre 2010 y que todavía siento erecciones cada que me acuerdo.
Soy un hombre de 50 años con excelente estado físico y mi esposa es una mujer de 47 años que parece de 30 debido a su infaltable ejercicio en el gimnasio con entrenador personalizado, ella es bajita mide 1,52 pero tiene un cuerpo muy proporcionado, pesa 50 kilos, tiene un culo de ensueño, unas tetas bien hechecitas porque se las mande hacer ya que las tenía muy pequeñas (es lo único que tiene que no es natural) sus piernas son contorneadas yo diría que a la perfección y su cinturita de avispa la hace ver muy bella, todo el mundo en la calle la voltea a mirar cuando pasa por algún sitio.
Bueno sin más preámbulos la historia es como sigue:
Nos reunimos la familia y unos amigos en una casa de campo en un pueblo cercano a Bogotá, que se llama Cajica, y tomamos mucho aguardiente (nuestra bebida nacional para los que no viven en Colombia) de manera que yo me acosté como a la una de la mañana y quedo mi esposa con toda esa parranda de vagos hasta que se acostó muy borrachita como a eso de la 4 am, al ella llegar a acostarse hizo tanto ruido que me despertó y yo la acomode de tal forma que se durmiera rápido, al sentir que estaba dormida me levante y fue a ver qué ambiente había en la reunión y todos estaban muy contentos pero pasados de copas, entonces se me ocurrió la idea que tantas veces me había pasado por mi cabeza y era la de ver que otra verga le entrara por su estrecha vagina.
Entonces llame a Juan (todos los nombres son ficticios) y entre charla y charla le pregunte que como le parecía mi esposa, a lo que contesto un poco cabreado que le parecía bonita y muy delicada “es una señora puesta en su sitio” dijo, ella es muy seria con todos que te pasa hermano y me pregunto “oye a que se debe esas preguntas, no sospecharas de ella?” , entonces le dije no hermano todo lo contrario a mi hace rato me ha venido a la cabeza verla con otro, me excita esa idea… entonces el se coge la barbilla y me dice “no joda hermano, te volviste loco?”, yo le dije “no se si estoy loco pero el solo hecho de pensarlo hace que se me pare”.
Bueno seguimos tomando y compartiendo con todos un rato mas y de pronto se me acerca Juan y me dice “oye Alberto y no has pensado en algún candidato?”, y yo le dije pues en este momento con la única persona que he hablado de esto es contigo, entonces no se si tú te animas”, y el muy descarado me dice “a tu mujer cualquiera quisiera comérsela guevon, dime que hay que hacer”, entonces ven le dije, y nos dirigimos a la habitación donde estaba ella dormida bocabajo con un jean que le marcaba ese culo como una gran montaña y me hizo señales con las manos de cómo y ahora qué?...
En la habitación estaban durmiendo dos personas mas, una niña como de 15 años y un muchacho como de 17, mi esposa estaba en un colchón en el piso, yo me le acerque y la moví un poco fuerte para saber si estaba bien dormida y al ver que no reaccionaba le desapunte el jean por delante y en la posición en que ella se encontraba le fue bajando su pantalón lentamente mientras mi amigo miraba con ojos de angustia porque alguien podía llegar y también con ojos de excitación por ver como se iba asomando ese monte de carne tan exquisito, yo me tomaba todo mi tiempo para que el se fuera arrechando mas, cuando iba empezando a bajar se empezó a asomar su hilo dental de color rojo que estaba empezando a metérsele en su rajita del culo, seguí bajándolo hasta que llegue a la rodilla y hay pare y le hice señas a Juan que se acercara, entonces el ya tenía la cremallera de su pantalón abierta y estaba cogiéndose la verga, se acerco y la empezó a tocar, le metía el dedo por medio de las piernas que estaban un poco apretadas porque el pantalón lo tenía hasta las rodillas pero no me atrevía a quitárselo porque me daba miedo que llegara alguien y no tuviera tiempo de ponérselos, el le metía los dedos y los sacaba y los olía y decía” umm que rico, sabe a gloria” y se los chupaba, al ver que estaba tan empalmado le dije que se lo metiera y él se agacho para acostarse encima de ella y lastimosamente se derramo sin siquiera tocarla, y soltó la risa y me dice “huy hermano es que con ese culo, cualquiera tiene una pequeña eyaculación precoz” y soltó la risa, pero como mi meta era ver una verga en la vagina de mi esposa y estábamos tan borrachos le dije que se masturbara e hiciera que se le parara otra vez, pero él hacia todo el esfuerzo posible y nada, entonces yo en medio de excitación me le acerque y se la cogí con la mano y empecé a movérsela, enseguida me la eche a la boca y comencé a mamársela, no lo había hecho nunca pero me pareció rico esa sensación y uno como hombre sabe como mamárselo a otro hombre (yo no soy gay, creo, nunca lo había hecho), le sacaba la cabeza del prepucio y le echaba mucha saliva y después me bajaba hasta los testículos y se los levantaba y le lamia con mucho gusto, después subía y me lo metía todo hasta la garganta y claro en segundos tuvo una gran erección, al verla tan grande le di unas cuantas mamadas mas y le hice señas que se agachara y se lo metiera, así lo hizo, entonces yo reaccione rápido y le metí una almohada alta debajo a ella y le levante el culito, el la tenía a disposición, lo mejor de todo es que yo le cogí la verga y se la dirigí a la vagina de mi esposa que estaba mojadita tal vez por la dedeada que le había dado mi amigo, cuando estaba en la entrada de la cuquita ustedes no saben la sensación tan increíble que sentí, esa verga empezó a entrar muy despacio y se fue perdiendo adentro hasta que los testículos no la dejaban entrar más, después el se la saco y con algún esfuerzo, porque me lo conto después, se lo metió por el culito, el se tomo todo su tiempo y yo estaba muy feliz viendo que mi esposa tan recta, tan seria, tan pulcra, estaba siendo violada con mi consentimiento.
Cuando estaba por terminar me dijo que si podía hacerlo dentro de ella y yo le dije que claro que si, así sintiera mas placer y así fue le desocupo toda la verga adentro de sus intestinos y lo saco rápido, cuando se iba a ir yo le dije que me esperara para salir los dos, no sin antes meterle mi mano por debajo y darme cuenta que estaba llenita mi esposa de semen, su culito estaba un poco abiertico porque le entraba el dedo sin ninguna dificultad,ah que delicia.
Salimos a la reunión y ya estaban muy pocos, Juan se sentó con Pedro y yo me fui a charlar con mi tía, desde lejos los vi muy animados hablando, yo sospeche que le estaba contando pero no le puse más cuidado, me despedí de ellos diciéndoles que estaba mareado que quería acostarme y así lo hice, me acosté, no pasaron ni 15 minutos cuando sentí pasos y claro lo que yo sospechaba, entraron Juan y Pedro tambaleándose y con una risita de esa que le da a uno cuando está un poco ebrio.
Yo ya le había subido los pantalones a mi esposa pero no se los había apuntado adelante de manera que se veían flojos en su culito, yo me quede inmóvil haciéndome el dormido pero con los ojos media abiertos mirando como Juan le decía algo al oído a Pedro y este se agacho y le empezó a bajar los jeans a mi rica esposa y a medida que se los iba bajando acercaba la cara a su culito yo creo que para no se fuera a perder ni un solo de sus aromas, seguía bajando y con la lengua le iba repasando la línea del culo descaradamente, claro ella estaba totalmente borracha, este si le saco el pantalón totalmente y le empezó a abrir las piernas poco a poco y se fue hundiendo en su sexo que me imagino como olía de delicioso, yo estaba con la verga que no aguantaba pero no podía hacer nada o sino a lo mejor ellos no seguían en su juego, el se levantaba un poco para tomar aire y volvía y se metía en su rajita, le metía con fuerza la lengua en su ano y la volvía a sacar, estuvo así como diez minutos y Juan masturbándose mirando la escena, hasta que al fin se paro Pedro y se bajo los pantaloncillos y le salta una verga de grandes proporciones, el es de Montería costa colombiana, cuando yo se la vi me pregunte será que le cabe esa cosa en la pequeña vagina de mi esposa?, estuve a punto de parar todo pero más pudo mi excitación, entonces él se acomodo encima de ella así bocabajo como estaba, con la almohada metida debajo, se la fue metiendo, les cuento que casi me muero del gusto y del susto, porque cuando se la metió toda ella hizo un movimiento como de pararse pero la venció mas la borrachera porque se dejo caer otra vez y siguió como dormida pero gimiendo de vez en cuando, cada que él se la metía hasta adentro ella gemía, pobre mi rica esposa o no sé si afortunada por ser una mujer tan bella, bueno el siguió hasta que se derramo adentro, con el mismo semen se lo unto por el culo y le metió los dedos, creo yo porque no alcanzaba a ver muy bien, pero si le veía la cara de satisfacción al tipo ese, se rieron y salieron muy contentos dejándola así sin taparla ni nada, que descarados!.
Cuando ellos se fueron, no habían pasado más de cinco minutos, trate de levantarme, en eso se movió el muchachito que estaba acostado en la misma habitación que creo que se dio cuenta de lo que hicieron Juan y Pedro.
Lo cierto es que se levanto muy despacio, no esperaba ver a su tía “cuchibarbi” en esa posición e inmediatamente le metió mano, como estaba llena de semen, se lo sacaba de la vagina y se lo untaba por todas las nalgas y el culo, se veía como disfrutaba el niño este, ese fue el que más me gusto porque se le veía ese acelere del adolescente y la verga muy parada aunque pequeña la tenia todavía, como de 18 pero delgadita, el no espero mas y se le hecho encima también, yo veía que como que no entraba y se esforzaba mucho, para mí que se la metió por el culito, se movía el muchacho con tanta pasión que parecía que se fuera a morir, doblaba los ojos y los cerraba y suspiraba, hasta que empezó con gran velocidad a terminar, yo pienso que eyaculo hasta el alma y cuando acabo se tumbo encima de ella y le escuche decir, uyyy tiaaa tan apretadita que estas es que Alberto no te lo mete seguido?.
En eso yo me moví un poco para ver que reacción tenia y el se quedo inmóvil, quieto, no respiraba, entonces me voltee para el lado de la pared y por lo que me di cuenta el si la vistió y la acomodo con el pantalón apuntado, yo creo que para que nadie más se la comiera, eso me gusto mucho. Salió de la habitación y yo me arrunche con mi rica esposa y así amanecí, ella se despertó preguntándome “que paso anoche”, DIOS MIO!, que pena con todos porque yo me fui a acostar y casi todo el mundo se quedo en la sala, oye Alberto si vieras que no recuerdo nada de lo que paso, pero estoy muy mojada, que me hiciste?... yo le conteste “como que que me hiciste? si tu llegaste muy contentica y arrechita y me pediste que te lo hiciera y así fue te lo hice pero te quedaste dormida, entonces te vestí y me dormí.
Cualquier pregunta escríbanme a juancaballero196546@hotmail.com, si saben de algún producto o planta que la haga dormir, escríbanme y tal vez los invite para que se la coman dormidita y a lo mejor les envió una fotico del precioso culo de mi esposa.
Envíenme videos de orgias, tríos o violaciones para animar a mi esposa a que lo haga con otro pero consciente.

Puntuacion: - Votos: 0

Leido: 471 veces

Mi primer arrimon en el metroCategoría: Violaciones

Por Pedro | 2014-11-07 22:06:43 | 0 comentarios

Hola a todos los lectores
yo al igual que muchos de ustedes me agrada por no decir me fasina en usar el metro de la ciudad de México en las llamadas horas pico... todo con la finalidad de poder darle a alguna mujer un rico tallon en las nalgas y porque no una manoseada...
La linea que yo ocupo más para estas practicas es la que va de La paz a Pantitlan y mas en las mañanas que es cuando las feminas, en su mayoria, van recien bañadas y perfumadas...
en una de esas ocaciones aborde el metro como a eso de las 6 de la mañana que es cuando ya hay divicion entre hombres y mujeres pero aborde un metro de los naranjas que no tienes divicion...
en cuanto subi me dirigi a la puerta del bagon de mujeres pero me quede muy a la orilla porque muchas mujeres me miraban con ojos de reproche, lo mismo que al igual que a otros colegas que me imagino buscaban lo mismo...
el tren comenzo su marcha y ya cuando llegamos a Acatitla el metro y estaba lleno pero como pudo subio más gente entre ellas una chava como de unos 25 años chaparrita buenas nalgas simpatica, de inmedito se coloco delante mio del lado izquierdo y del otro lado un señor que estaba en su propia faena...
yo traia la mano izquierda abajo y con la derecha me sujetaba del pasamanos...
primero empece con leves roces producto del movimiento del metro y al no ver repuesta me arriesgaba más al grado de dejar toda mi mano abierta en una de sus nalgas y fue hay donde me dije ahora es cuando...
como ella estaba de espaldas y del otro lado el señor entretenido en lo suyo aprobeche y me saque el pene con lo que los tallones a la morra se sentian aun mejor ya parfa ese entonces andaba bien firmes con lo que me empece a mastubar bien rico...
asi me fui hasta Cana de san juan donde acelere mi velocidad porque en la siguiente estacion luego baja mucha gente...
hasta que porfin eyacule en sus nalgas y en su cinturon, la chava en su rollo qye ni cuenta se dio...
wow esa a sido una de mis mas ricas experiencias, una vez lo intente de nuevo con una señoraa en vestido pero al parecer como que se dio linea y preferi no buscar problemas...
espero les gute mi relato y publiquen mas de este tipo ok saludos

Puntuacion: - Votos: 0

Leido: 433 veces

me folle a mi sobrinaCategoría: Violaciones

Por james bernal colque | 2014-10-28 00:05:10 | 0 comentarios

bueno al grano soy de 23 años un dia fui a avitar a mi hermana ,cuando llegue ellos estaban festejando un cumple de una ahijada de mi hermana y bueno al monento entre ,debo decirlos q mi hermana se caso con un hombre q tenia una hija de trece años la cual se llamaba rosio de un matrimonio anterior y asi entre a la fiesta ,era buenala fiesta y ahi estaba rosio en medio de los niños de la fiesta en la cual paso mucho trago para los adultos y bueno mi hermana y mi cuñado se dieron la farra de la vida yo estaba ahi pero me comtrole y poco a poco se fueron los invitados y mie hermana ya ebria me dijo q trancara la puerta y q podia dormir en el cuarto de visitas enseguida vino su marido y tomamos una botella de ron los tres mi hermana mi cuñado y yo y al terminar quedaron dormidos secos y tube q llevarlos a su cuarto y acostaros a ambos bueno en eso me llamo mi novia decea q nos veamos seria como las 1 am y bueno me disponia a salir cuando mi sabrina me atajo , no podia creer q estaba despierta y bueno ledije q quieres ya deberias estar dormida , y ella me dijo no puedo dormir me acompañas a ver la tele yo estaba desperado por salir de ahi pero me dijo eh visto tomar esa botella a mis papas y se ponen felices yo le dije eso no es para ti solo los mayores toman eso, me dijo yo quiero vamos solo un baso no le digo a nadie solo quiero saber q se siente ,bueno lo q tu pidas pero no le digas q yo te diy ella dijo nunca tio eso no te ariaa voz en eso monento le servi un baso lleno de ron me dijo tio tu tambien servite bueno me servi y tomanosyo lo basie el baso y esa tomo cuarto tosio mucho y le dije poco a poco asi paso como media hora ,le dije debo irme ya q mi novia llamaba a cada monento ella se dio cuenta de eso yme dijoun poco ya ebria ¿sabes tio , me damucho miedo mi cuarto ?¿ me acompañas? y le dije q siy bueno los basos de ron se me subieron y ami sobrina igual por q tomo como tres copas leacompañe y me fui al cuarto de vistas por q estaba mariado y ya era tarde para salir , alos quince minutos entra mi sobrina al cuarto ebria y se acuesta a mi lado se avia puesta su piama un buso y blusa transparente no sabia q aser se dio labuelta y me beso yo no sabia q aser ella empeso a tocarme mi miebro y yo ni corto ni peresoso igual le baje todo elbuso y tambie la blusa y quedo desnuda no pude ver su cuerpo pero pude sentir su inocencia y virginidad ella no dejaba de besarme en eso le dije bajame el boxer y lo iso nos besamos tanto q me subi ensima de ella y trate de metero por su vagina pero era muy chiquito y veia q le dolia mucho decidi esplicarle q era niña y no podia meterlo por ahi me meteria en un gran problema ella entendio y nos acostamos juntos abrasados en eso senti sus nalgas tiernas y ella tambien sintio mi pija parada entonces le dije q podriamos aserlo por ahi , como estabamos calientes me dijo aslo despacio se hecho de pechoen la cama yme dejo tocar su culorico me dijo tengo crema se la unte y suabe se lo meti poco a poco la cabeza primero ella estaba aguantado el dolor me arreche y se la meti de una grito como no se imaginan le dije calla y ella se tapo la boca para q sus pas no se despertaran fui poco a poco dando suabe ella gritaba en su almuada yle vi unas lagrimas pero aguanto hasta q termine fue delicioso para mi no se para ella terminanos como a las cinco de la mañana se durmio a mi lado ,la desperte y la lleve a su cuarto dos horas mas tarde despertaron sus papas la despertaron para q baya a la escuela ,yo estaba desyunando con mi hermana y mi cuña cuando bajo me sonrio desyuno y se fue ,yo estaba por irme en eso mi hermna me dice quedate para almolzar me quede y llego rosio mi sobrina y amante cominos juntos en familia cuando se fueron sus pas a dormir la siesta se acerco a mi y me dijo me gusto lo de anoche tio veni a visitarnos cada ves le dire a mi mamaq tte invite por q yo te quiero mucho y no como un tio ........ ja les cuento despues lo q paso por q desvirgine vaginal ,anal,y oral ya se enteraran les cuento baayyyy perros

Puntuacion: - Votos: 0

Leido: 973 veces