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Daniela, La Gordibuena de mi Vecina… Parte 01Categoría: Sexo infieles

Por faboles72 | 2014-05-16 22:42:21 | 0 comentarios

El siguiente relato, es uno de los más recientes ya que sucedió en diciembre del año pasado… para ser preciso el día de navidad….
Daniela, era mi vecina, vivía en la casa ubicada frente a la mía. Ella es una mujer bajita 1.55 de estatura y un poco entrada en kilos, sin llegar a estar gorda o desparramada… Gordibuena como dicen en mi pueblo… pelo largo y lacio hasta los hombros, cara redonda, nariz de bola y boca pequeña con labios medianos, ojo grandes y de color café obscuro… unas tetas bien dotadas y un trasero gordo y carnoso… piernas gordas y jugosas… y 28 años de edad.
Su marido Abel, trabaja para una paraestatal de México, así que casi nunca está en casa, provocando que Daniela siempre estuviera sola, por tal motivo siempre que salía me encargaba a su mujer… al principio no tuve ninguna intención sexual con ella, pero todo cambiaria al llegar diciembre del 2013.
Una mañana del 4 de diciembre del 2013, el timbre sonó y Salí para atender el llamado… al abrir la puerta mire a Abel, parado frente a mi casa con cara de molestia…
- Que pasa vecino-dije-
- Nada, lo de siempre, me voy por trabajo a ecuador, y regreso hasta el 4 de enero del próximo año… wey… te encargo a mi vieja… no se vaya a suicidar en navidad… porque va a estar sola…-Abel-
- No mames… neto… pffff ni hablar… pues buen viaje y claro le echo un ojo-Dije-
El se despido de mi dándome un abrazo y montándose en su camioneta, se alejo hasta salir de la privada…
Los días pasaron, y Daniela no salía de su casa, aquello comenzó a preocuparme un poco, ya que por broncas con la familia de Abel, no se llevaba bien con sus suegros… así que no recibía visitas mas que de sus amigas… esporádicamente.
Por la tarde fui a visitarla para asegurarme de que no hubiera hecho una tontería… toque y después de un rato se asomo por la ventana y me saludo agitando la mano…
Abrió la puerta y mire que estaba deprimida y acababa de llorar, sus tetotas, decían hola debajo de una camiseta naranja bastante apretada. Ella me saludo dándome un beso en la mejilla.
- Hola, vecino… como tas…?-Daniela-
- Bien, vecina, todo bien…-yo-
- Pasa… no te quedes ahí…-Daniela-
Pase a su casa, ella me ofreció un pedazo de pastel y un café, los acepte y nos sentamos en el sofá. Comenzamos a hablar de todo un poco, yo no dejaba de mirar esas dos enormes tetas que resaltaban debajo de su camiseta. En un momento se levanto del sofá para ir por más pastel, poniendo mi atención en su culo gordo y carnoso, enfundado en un blue jeans. Su lonjita, se desbordaba por encima de la cintura del pantalón y ella la trataba de cubrir con la camiseta bajándola… y estirándola…
Después de unos minutos de charla, el tema de Abel, surgió. Ella no pudo evitar soltar el llanto y sin más yo me acerque y la tome por el hombro diciendo
- Vecina, desahóguese… llore…
Ella siguió así por unos minutos yo me levante del sofá y fui a la cocina, tome unas servilletas y regrese a sentarme, le ofrecí las servilletas para que limpiara sus lagrimas. Ella las tomo y limpio sus ojos… me miro y sin pensarlo me abrazo fuertemente.
Sus tetas se aplastaron en contra de mi pecho… y su respiración se escuchaba en mi oído… después de un instante, ella se separo y dijo
- Vecino… que pena… perdón pero lo necesitaba…
- No hay problema… no pasa nada…-dije-
- De hecho, vine a decirte que si quieres y para no sentirte tan sola, de vez en cuando vayas a comer o cenar a la casa…-dije-
- De verdad, vecino… gracias… te lo agradezco…
La charla siguió y levantándome del sofá me despedí de ella y Salí a mi casa.
Los días pasaron y ella tomo mi palabra y algunos días iba a cenar y otros a comer, a la casa… durante esas cenas y comidas, me ayudaba a preparar los alimentos, y en muchas ocasiones mis manos rosaron sus nalgas o sus tetas y hasta le llegue a dar unos cuantos arrimones de pene…
Llego el 23 de diciembre, yo Salí por la mañana a comprar los regalos de mi hija… y regrese a casa por la tarde. Al llegar a casa mire a Daniela, esperándome en la puerta de la casa… baje del auto y dije
- Vecina, tiene mucho esperando…
- Noo..!!! acabo de llegar…-Daniela-
- Pase, pase… por favor.-dije-
Entramos a la casa y me sorprendió lo que dijo…
- Vecino un favor. Tendrás que me prestes $5000.00 pesos... es que quiero ir a ver a mis papas…
- Mmm, si vecina. Vamos al banco…-dije-
- No, lo hacemos por internet y cuando llegue Abel te regreso el dinero…-Daniela-
- Ok. -respondí-
Ella entro a la página de la aerolínea y cotizo un viaje redondo a la ciudad de La Paz, Baja California Sur… el resultado fue no disponible… cambio de aerolínea y los mismo, así estuvo con más de 5 aerolíneas… hasta que llevada por la desesperación, rompió en llanto de nuevo.
- Vale madre… sin esposo, y ahora sin familia-Daniela-
Yo me acerque y tomándola del hombro dije
- Tranquila, vecina… si quieres pasas navidad con nosotros…-dije-
Yo pasaría la navidad en casa de mi madre con algunos familiares… ella sollozando dijo
- Hay vecino… que lindo eres… de verdad me invitas…
- Claro… porque lo dudas-respondí-
Se levanto de la silla y volvió a abrazarme… pero ahora si le correspondí… y la abrace fuerte… apretándola para sentir su cuerpo pegado al mío….
El abrazo termino y ella se despidió, regresando a su casa. El día paso y llego el 24 de diciembre, Daniela, llego a casa pasado el medio día… preguntándome que llevaba a la cena… le dije que lo que ella quisiera…
El día se consumió y cayó la noche… la llame por teléfono para ver si estaba lista, eran más o menos las 21:00 hrs. Ella pidió media hora más y pasado ese tiempo pase a buscarla… ella salió y note que su rostro era de molestia…
- Vecino… me ayudas con el la charola…-Daniela-
- Si… claro…-dije-
Ella estaba vestida con unos jeans negros, camisa de cuadros rojos y azules y zapatillas negras, su enorme culo se veía increíble con esos pantalones… de repente mi libido se disparo y por mi mente pasaron los más sucios pensamientos… llegue a la cocina y tome una pavera que aun estaba caliente… ella subió a su habitación y bajo sosteniendo un abrigo negro en sus varazos
- Nos vamos?...-Daniela-
- Claro… vamos a pasarlo bien…. Ya verás-dije-
La manera en que se paro al terminar las escaleras, me provoco a un mas, sus tetas se mostraban juguetonas, debajo de la camisa abierta hasta el tercer broche… sus ojos grandes me miraban fijamente y sus manos cruzadas sosteniendo el abrigo justo a la altura de su pubis…
Montándonos en el auto, salimos a casa de mi madre, durante el camino ella pregunto
- Vecino, tu estuviste casado verdad?-Daniela-
- Aja… por?-yo-
- Mmm porque de verdad no entiendo a mi marido… y creo que me engaña…-Daniela-
- No… en serio?-yo-
- Aja… hace poco antes de que se fuera, encontré unos mensajes de texto en su teléfono de una tal Rubí… muy subidos de tono-Daniela-
- En serio… pfff que mal plan-yo-
- Pero ni pedo, el se lo pierde… si no quiere toda esta carnita… que alguien más se la coma-Daniela-
Aquello, me dio pauta para intentar cogérmela… esa noche…
Llegamos a casa de mi madre y entramos la presente con todos y ella rápidamente entro en confianza… después de un rato Daniela se acerco a mí y dijo
- Que pendeja tú ex esposa… no sé porque te dejo ir si eres a toda madre vecino, y tu familia más… no que la de mi marido… pinches aguados… ahorita ya deben estar dormidos…
Ella siguió bailando y cotorreando con todos… se notaba que el disgusto de antes se le había olvidado… llego el momento de la cena, y nos sentamos a la mesa. Mi tía y mi prima se encargaron de servir los platos y llegaron a la pavera… de Daniela, todos al ver el contenido dijeron
- Guauuu…!!!! Pavo….. yumi….!!!!
Ella se sonrojo, cuando todos le dieron las gracias… la cena continuo y llego a su fin, cada quien tomo su plato y lo llevo a la cocina, Daniela tomo el suyo y se levanto delante mío, entro a la cocina, ella resbalo lo cual provoco que los cubiertos cayeran al suelo, ella se detuvo de pronto y se agacho para tomarlos… yo caminaba comiendo el ultimo bocado de ensalada de manzana que tenía en mi plato, al bajarlo y poder mirar al frente era demasiado tarde… me detuve de un golpe y Daniela se levanto al mismo tiempo… su gordo trasero se restregó por todos mis muslos, paso por mi pene y se detuvo en mi abdomen… ella no supo qué hacer o decir por un momento… para después separarse dando un brinco al frente y decir
- Perdón vecino, perdón…
Yo solo reí, y dije…
- No perdóname a mi… no te vi….
- Jajajajajaja…. Pero lo bailado quien nos lo quita vecino…-Daniela-
- Si verdad… jajajajajajajaja -respondí-
Salimos de la cocina y seguimos en el despelote… note que aquel arrimón había surtido efecto en mi vecinita, ya que no dejaba de mirarme y sonreír mientras platicaba con mis tías, primas y sobrinas… la madrugada cayo y el frio apretó… todos entramos a la casa y mis tíos y primos comenzaron a despedirse… Daniela me miro y dijo
- Vecino creo que esto se acabo….
- Quieres seguir la fiesta…?-pregunte-
- Aja… tu quieres vecino?-Daniela-
- Ok, vamos a un bar o algo…-dije-
Nos despedimos y salimos al auto, buscamos por cerca de una hora un bar o disco que estuviera no tan atiborrada, pero no hubo suerte. Daniela me miro y dijo…
- Ni modo vecino… vayamos a casa…
Regrese a casa y entrando a la privada Daniela volvió a decir
- Vecino… quieres seguirla en mi casa….?
- Segura vecina?-respondí-
- Aja… vamos…-Daniela con voz cachonda-
Se estacione frente a su casa y ella bajo, diciendo
- Te dejo la puerta entre abierta
Fui a dejar el auto a casa y Salí mirando alrededor para asegurarme de que nadie me viera….
Entre a su casa y la mire desparramada en el sofá… sus piernas estaba entre abiertas y sus rodillas dobladas sus manos cruzadas sobre su abdomen…
- Vecino, tráigase una botella de algo pa celebrar…-Daniela-
Fui a la cantina y abriéndola tome una botella de vodka… dos vasos y agua mineral… fui hasta la sala y me senté en el sillón, Daniela se levanto y se sentó
- Sírvale… vecino… sírvale- Daniela-
- Voy voy…-dije-
Ella puso música a volumen bajo y dijo vamos a bailar… me tomo de la mano y me puso de pie… yo me movía a lo loco y ella también… en un momento mis manos rozaron sus tetas… ella se sonrojo y dijo
- Vecinoooo!!!.... deje la manos quietas… que no respondo…
Yo sonreí… y seguí moviéndome… ella tomo su vaso y lo bebió de un solo trago… como quien espera conseguir valor liquido… quitándose los zapatos subió al sofá y comenzó a brincar en el… en un momento sus piernas se doblaron, provocando que tropezara bajando bruscamente del sofá… yo extendí mis brazos para detener su caída y mis manos la detuvieron de las tetas….
- Se lo dije vecino…. Ahora me cumple…
Terminando la frase… se abalanzo sobre mi y comenzó a besarme desesperadamente… mientras sus manos agitaban mi cabello… mis manos no soltaron sus chichis… y empecé a frotarlas… por en cima de la camisa…
- Aaammm..!!! vecino… hágame suya…. Cójase a su vecinita… que anda urgida…
Seguimos en el cachondeo y en un momento ella dijo
- Encuéreme vecino… arránqueme la ropa…
Sin más, tome su camisa y de un tirón, solté todos los broches, si quitársela y aprisionando su brazos con ella, comencé a besar su pecho hasta llegar a su tetas… la cuales estaba cubiertas por un brasier color negro… tomándolo con la mano libre baje sus copas y deje sus buenas tetas al aire… mi boca tomo sus pezones duros y obscuros… estirándolos como niño que espera su alimento…. Ella comenzó a gemir y decía
- Aaaayyy… vecino… que rico… chúpeme las chichisss…!!! Sígale…
Después de mamarle por un rato las tetas, le quite la camisa y el brasier, dejando su torso desnudo… sus tetas eran bastante buenas y se mantenían en su lugar… su lonjita… se notaba un poco mas por lo apretado de los jeans…
Daniela, me tomo de la mano y me llevo hasta el principio de la escalera… sabia que quería subir a su habitación, la detuve en el primer escalón… y la puse de frente al barandal, quedado de espaldas a mi… tome el botón se su jeans, y sentí su lonjita en mis manos, la verdad es que ni mi suegra tenia lonja, a pesar de su edad… era algo nuevo así que desabroche el botón de su pantalón y tomando su lonja la acaricie por un momento… ella no dejaba de pujar… al sentir mis manos en su panza…
- Aammmm!!, mmmm…!!!, aaaaa…!!!!
Lentamente mis manos tomaron sus jeans y los deslizaron hasta sus muslos… su enorme trasero quedo solo resguardado por una tanga negra… flexione un poco mis rodillas y lentamente baje sus pantalones hasta sacarlos por sus pies… subí besando sus piernas y sus nalgas… mientras mis manos acariciaban su espalda… ella estaba muy caliente… y de momento giro bruscamente y sentándose en la escalera tomo mi cinturón y lo desabrocho… seguido del botón de mis jeans y el cierre, los bajo hasta las rodillas y miro en bulto que había en mis bóxers de lycra…
- Vecinoooo!!! que buen bulto… tiene….
Tomo mis bóxers y los bajo de un jalón, provocando que mi pene saltara de dentro… golpeando se nariz…. Ella lo miro y su cara era de asombro…
- Que pasa vecina?-pregunte-
- Vecinito… que buena verga… tienes… -Daniela-
Continuara…

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Daniela, La Gordibuena de mi Vecina… Parte 02Categoría: Sexo infieles

Por faboles72 | 2014-05-16 22:33:58 | 0 comentarios

Daniela, suavemente bajo mi prepucio, dejando mi pene al descubierto aun flacido… lentamente saco su lengua y comenzó a pasarla por encima, dando giros alrededor de mí pene logrando ponerlo totalmente duro en un instante…(quiero aclarar que a los 26 años decidí hacerme la circuncisión…)
Yo me estremecía con cada pasada de su lengua…
- Vecinaaaa…!!! Qué bien chupas…-yo-
- Le gusta… vecino… quiere que me coma su verga….?-Daniela-
- Aja… cométela toda… vecinita… -yo-
- Hábleme sucio, vecino… me gusta eso…-Daniela-
- Ok… vecina putilla… mama verga…-yo-
Daniela, se metió la mitad de mi pene dentro de la boca… dándome unas buenas mamadas…
- Guug, guug, guug, guug, guug, guug, guug, guug, sssschhh…. Ummmm!!!
- Qué rica verga tiene vecino… la de mi marido, no esta tan buena…
- Cométela toda, putilla… trágate todo mi palo…-yo-
Tomándola de los cabellos la hice tragar todo mi pene, ella se atraganto y golpeo mis muslos…
- Guuggg…!!, Wuaaakkk…!!! Uffff….. no mames, vecino esta grande me llego hasta la garganta… Wuaaakk…!!!, pero me gusto…-Daniela-
- Guuggg…!!, Wuaaakkk…!!! Uffff…, aaaaahhh!!!... qué buena reata… vecino…
La saliva de Daniela escurría por mi pene, cayendo hasta sus buenas tetas, así que sin más dije
- Vecinita putilla, ponte mi verga en las tetas… quiero cogértelas…
Daniela, saco mi pene de su boca y dándose unos golpecitos en las dos tetas con mi pene lo coloco en medio de sus pechos… yo comencé a subir y bajar
- Huuummmm!!! Vecino… cógete mis bubis… se siente bien…?-Daniela-
- Siii..!!! están suaves y gordas….-yo-
- Como yo… soy suave y gordita…. Soy la putita gordita –Daniela-
- Aja… eres muy puta… vecina?-yo-
- Nooo…!!! Solo contigo… vecino…solo seré tu putita…. Dame mas verga en las bubis…-Daniela-
Me cogía sus pechos con fuerza, mientras que su lengua rozaba mi pene cada que se asomaba en medio de ellas….
Su panza se sacudía con cada embestida de mi pene en contra de sus tetas…
- Así, así, vecino cógeme las bubis… duro… más duro…
Seguí así por un rato… hasta que Daniela, dijo…
- Vamos arriba… quiero que me metas esa verga en la cola…
Soltó mi pene de entre sus tetas y poniéndose de pie, me tomo de la mano y yo me atore con los pantalones que aun tenia puestos sobre las rodillas… los tome y me los medio acomode… subimos las escaleras y entramos a su habitación… eso me éxito más… porque sabía que ahí, se la cogía Abel… su marido….
Ella camino hacia la cama, y le arrojo sobre la misma… se puso de rodillas sobre la alfombra y comenzó a mamar de nuevo…
- Guug, guug, guug, guug, guug, guug, guug, guug, sssschhh…. Ummmm!!!
- Guug, guug, guug, guug, guug, guug, guug, guug, sssschhh…. Ummmm!!!
- Te gusta mi boca… vecino… o te gustan más mis bubis…?-Daniela-
- Las dos… sigue mamando perrita… caliente…-yo-
- Guug, guug, guug, guug, guug, guug, guug, guug, sssschhh…. Ummmm!!!
- Guug, guug, guug, guug, guug, guug, guug, guug, sssschhh…. Ummmm!!!
Después de un rato, la detuve tomándola por las mejillas y dije
- Putita… te la voy a meter hasta la garganta…
La tome por los cabellos con fuerza y empujando su boca en contra de mi pene se lo trago, todo…
- Guuggg…!!, Wuaaakkk…!!!, aaaaahhh!!!...
- Guuggg…!!, Wuaaakkk…!!! Uffff…, aaaaahhh!!!...
- Aaahhhmmm…!! Vecino… eres muy salvaje… eso me gusta…
Se comio mi pene unas veces más… hasta que dije
- Ya basta de mamar… perrita, vamos a reventarte la cola….
- meaaaaowww… siii!!!!... méteme esa vergota en la cola….
Ella se levanto y se recostó sobre la cama boca arriba, levantando sus piernas gordas y llenas de carne, se quito la tanga negra… dejándome ver su vagina… era bastante mona… un poco obscurecida y de labios gruesos, lo más impresionante era su clítoris… era enorme… como un la mitad de un dedo meñique… y totalmente depilada…. Sus gordas nalgas no me dejaban ver su ano, pero eso no importo, me desnude rápidamente y me coloque frente a ella, palpando su vagina con los dedos, note que estaba muy húmeda y lista para ser penetrada…
Tomándola de los tobillos, levante sus piernas carnosas y sin soltarlas acerque mi pene a su vagina, ella lo tomo y lo dirigió a su entrada… y dijo
- no le tengas piedad a la puta de tu vecina… cabron…
sin mayor aviso, le deje ir todo el pene de un jalón… ella se arqueo y lanzo la cabeza hacia atrás abrinedo la boca grande y exclamo…
- aaaaayyyy…!!! Wey…. No mames… que buena verga… tienes vecino… dámela, dámela…
empecé a bombearle la vagina duramente… ella se movía realmente bien, subía a bajaba su cadera con gran pericia… con cada penetración de mi pene…
- ouuu…!!! Puta… que bien mueves la cola…-yo-
- dale, dale… sigue así…-yo-
Aquel sonido característico de mi pelvis golpeando sus muslos era muy fuerte… y sus piernas se agitaban con cada choque… al igual que su panza y tetas…
- pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap,
- así vecino, así… cógeme duro… dame mas pito…. Así así… así así…..
- pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap,
- pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap,
mi mano derecha, soltó su tobillo y tomo su tobillo izquierdo, jalándola la coloque de lado sin dejar de meterle el pene, ella copero y se acomodo rápidamente. Mi mano izquierda tomo su nalga, mientras que la derecha seguía sosteniendo su tobillo… seguí penetrándola violentamente… ella no dejaba de proferir palabras obscenas y pedir más pene
- así cabron cógeme… duro… soy tu puta…
- dame, dame fuerte cabron…
- pégame en las nalgas… cabroncito…
Y sin más…
- Zazzzz…!!! – mi mano golpeo su nalga-
- Aaayyyy… cabron… hijo de la chingada… que rico… mas… otra…
- Zazzz…!!! Zazzzz!!!! Zazzzzz!!!...-tres palmadas sonaron-
- Puta madre… que rico… no mames vecino eres salvaje… pero me gusta….
Le palmee la nalga, hasta ver que estaba enrojecida, Daniela solo gemía y pujaba con cada metida de pene que le daba…
- pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap, pap
- aa!!, aa!!, aa!!, aa!!, aa!!, aa!!, aa!!, aa!!, aa!!, aa!!, aa!!, aa!!
- Si!!, si!!, mmm!!, mmm!!, Si!!, si!!, mmm!!, mmm!!, Si!!, si!!, mmm!!, mmm!!
De repente baje la intensidad y las embestidas fueron lentas y suaves… mientras sobaba su enrojecida nalga…
- Aaammm!!! Sii…!!! Vecino… mmmm que rico… déjame montarte… -Daniela-
- Quieres montar verga perrita?...-yo-
- Aja… si quiero…-Daniela-
Solté su tobillo y saque mi pene de su vagina, ella se levanto tambaleante, me deje caer en la cama. Ella subió sus rodillas encima del filo de la cama y tomando mi pene se le clavo en la vagina…
- Oooouuuuu…!!!! Que rico….
Se comenzó a propinar tremendos sentones… sus nalgas golpeaban duramente mis muslos y sus tetas rebotaban de arriba hacia abajo, al igual que su pancita… incorporándome un poco logre sentarme y sujetándola de las nalgas la ayudaba a subir… sus tetas golpeaban mi cara, con cada subida y bajada de su cadera… ella comenzó a gritar…
- Ayyyy… cabron… ayyy…!!! Cabron… que buena verga… que buena verga…
- Te la voy a exprimir vecino… quieres que te la exprimaaaa…!!!!
Yo no podía ni hablar, ya que sus tetas golpeaban mi cara con fuerza… ella siguió dándose placer hasta que tomándome por el cuello y ahogándome con sus tetas… me apretó fuertemente y comenzó a temblar… como gelatina…
- Oooo…!!!, oooo…!!!, oooo…!!!!, no mames… no mames… aaaa…!!!!
El orgasmo llego… siguió estremeciéndose por unos segundos. Terminando de sacudirse, dijo
- Vecinooo…!!! Qué buena cogida… me estás dando… me encantas…
Suave y lentamente la bese y levantándola intente sacar mi pene de su vagina, ella al sentir eso dijo
- Eeeee…!!!. Adonde con esa verga… déjela ahí vecino… que quiero montarla mas….
De nuevo se pego tremendos sentones mientras que decía…
- Pégame, en las bubis… pégame vecino… házmelo salvajemente…
- Nalguéame, y pégame en la chichis...
En ese momento hubiera querido ser pulpo, para tener ocho brazos, comencé a cachetearle las tetas y después las nalgas… hasta que tome ritmo y una mano la nalgueaba y la otra cacheteaba sus tetas…
- Así.. así… que rico… me gusta el sexo duro y salvaje… cógeme vecino… cógeme…
- Dame verga, dame verga… soy tu puta…
Aquello me tenia realmente excitado… mis manos dejaron de golpear sus tetas y trasero, y la tomaron de las nalgas mientras que mi boca, succionaba sus pezones… mis manos se paseaban por toda la raya de sus nalgas suaves y gordas… hasta encontrar su ano… ella salto al sentir mis dedos sobre su huequito…
- Aaa…!!!, me la quieres meter por el rabo… vecino?....-Daniela-
- Me gustaría… tu quieres….?-dije-
- Nunca me han dado por el rabo…. Estrénamelo…. Vecino…-Daniela-
Sin perder tiempo alguno, tome mi pene y sacándola de su vagina, tome un poco de su abundante lubricante vaginal, y lo unte en su agujero… ella me abrazo fuerte y susurro a mi oído…
- No te detengas aunque me escuches llorar… ok…
Coloque mi pene encima de su ano, y comencé a empujar, mi pene se doblaba con cada empujón, así que le pedí que lo sostuviera con su mano… ella lo tomo y abrazándome solo con su mano derecha lo guio hasta que mi pene taladro su pequeño, caliente y apretado agujero… mi glande se deslizo y ella soltó un grito ahogado en mi hombro…
- Aaaauuuuu…!!!!!, aaaaaauuuu!!!!!... dale dale…
Seguí empujando y la lubricación de sus líquidos vaginales en mi pene suavizaron un poco la entras de este, logrando que se introdujera la mitad… ella soltó mi pene y se sujeto con fuerza embarrándome sus tetas en el pecho… y Zazzz…!!!! Me mordió en el hombro… provocando que la nalgueara y le metiera lo que faltaba de mi pene….
- Aaaaayyyy….. cabron….. aaaaaauuuuu…!!!!!
Escuche que comenzó a sollozar y dijo entre sollozos…
- Destrózame el rabo… no la saques hasta que te vengas……
Su culo, era muy, muy apretado… y estaba en ebullición… comencé a darle despacio… y ella solo pujaba y lloraba…
- Aaaaayyy…!!!!, aaaaaaauuuu…!!!!, aaaaaaaa…!!!!, aaaaaaaaajijijiji…!!!!
Lentamente solo lloriqueos se convirtieron en gemidos de placer, al lograr que su ano se dilatara…
- Uyyy… uuuyyyy…. Aaaaa… aaaa… aaaa… mmmm… mmmm… aa.. aa… aaa….
Segui cogiéndome su ano suavemente y después de unos momentos ella dijo
- Cambiemos vecino, métemela de a perrito….
Saque lentamente mi pene de su ano y ella me soltó del cuello, se incorporo y subiendo sus rodillas a la orilla de su cama, se recostó con el traserote gordo muy bien parado… y sus brazos extendidos sobre la cama…
Me coloque detrás de ella y dije…
- Ahí te va… puta… te voy a deshacer el culo….
- Siii…!!!! Awwwgggg… destrózame el rabo…-Daniela-
Tome mi pene y lo coloque en su ano, y de un solo empujón, se lo clave todo en el culo…
- Hijo de la rechingadaaaaa….!!!!! Qué rica vergaaaaa…!!! Dámela toda…
- Esta dura… y gordita… muy, muy rica… vecino… dame, dame en el rabo…
Le comencé a bombear el culo… duramente, su culo era realmente sabroso… muy apretado… y ardiente… la tome de las nalgotas… que se movían como gelatinas con cada empujón que le daba a su culo… sus tetas rebotaban contras su abdomen, mientras que sus manos se aferraban al edredón y su boca mordía una almohada que había colocado frente a ella… sus gemidos se ahogaban por esto…
- Aaagggg…, aaaggggg…, aaaggggg…, aaaggggg…, aaaggggg…, aaaggggg…
En un momento… Daniela, soltó la almohada y coloco su rostro de lado, recostado sobre ella… su cabello húmedo de sudor se pegaba a su cara, mientras que de mi rostro escurrían pequeñas gotas de sudor, las cuales caían sobre las nalgas de Daniela…
Mi pene, seguía clavándose en su culo… y ahora si los gemidos se escuchaban…
- Ouu…!!!, ouuu…!!!, ouuu…!!!, aa, aa, aa, aa, aa, aa, aa, aa, aa, aa…
- Uy, vecinito… que rico se siente tu verga en mi rabo…. Nunca imagine que después de tanto dolor me gustaría tanto….
- Sigue, sigue… no te detengas no dejes de cogerte el rabo de tu puta… gordita… y caliente vecina…
Seguí clavándole en culo a Daniela hasta que debido a lo apretado y caliente del mismo mi pene lanzo señales de alarma… la eyaculación estaba cerca… así que pregunte
- Donde quieres la leche… puta… dime donde la quieres?
- Quiero que me rellenes la crepa de leche… vecino… no te preocupes, tomo pastillas…-Daniela-
Seguí, reventándole el culo, por algunos minutos más, de repente, dije
- Ábrete las nalgas con las manos, perra…
Daniela, tomo sus gordas nalgas y las abrió, por primera vez pude ver como su ano, se comía mi pene… el momento llego y saque de golpe mi pene de su ano… y de un solo golpe se lo clave en la vagina…
- Aaaaaaaayyyy…. Cabron….. –Daniela-
Y boom… mi pene exploto…dentro de la vagina de Daniela… soltando tres grandes chorros de semen, ella se sacudía y también termino al sentir el semen caliente dentro de ella…
- Uyyyy…!!!!, uyyyy….!!!!, uuuyyyyy….!!!! Que calientita esta…. Mmmmm!!!
- Me llenaste muy bien la crepa, vecino… que rico….
Yo quería dejar un poco de semen es su gordas tetas, así que saque mi pene de su vagina, y dije
- Date vuelta puta… que quiero embarrarte las chichis…. De leche…
Ella dio vuelta y montándome sobre ella metí mi pene en medio de sus pechos, ella los tomo con las manos y apretó mi pene con ello, me cogí sus tetas, unos momentos hasta que mi pene dejo de soltar pequeños chorritos de semen…. Ella dejo sus tetas y con su mano lo apretó hasta sacar la última gota…
- Te dije, cabron, que te lo iba a exprimir….
Me desplome sobre ella, y así nos quedamos dormidos… a la mañana siguiente, despertamos y volvimos a coger… solo deteniéndonos para comer o darnos un baño… todo el día la pasamos desnudos… y ese fue el mejor regalo que santa pudo traerme…..
Fin….

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novia desatadaCategoría: Sexo infieles

Por javier y monica | 2014-05-13 17:10:55 | 0 comentarios

Lo que vamos a contar pasó en el mes de Julio del año 2013. Nos llamamos Javier y Mónica y tenemos 22 años. En esa fecha acabamos de terminar el último año de la carrera y esperábamos las últimas notas. Vivíamos en pisos compartidos distintos y llevamos más de 3 años de relación, con una sexualidad muy activa y habíamos montado numeritos tales como hacerlo en la penumbra de una de las pocas salas X que hay en Madrid, sabiendo que había alguien que se estaba dando cuenta. Habíamos hablado de consentirnos alguna infidelidad alguna vez pero siempre habíamos acordado que sería consentida y que a ser posible fuera juntos. La noche de un jueves estábamos invitados a una fiesta de cumpleaños de una compañera de clase y allí acudimos. Era la típica fiesta de cerveza y tapas y luego dos copas, la gente se fue retirando y nosotros decidimos hacer lo propio. Eran la una de la madrugada cuando salimos a la calle, hacía calor pero había refrescado y decidimos dar un paseo camino de una avenida mayor donde cogeríamos un taxi. Cuando llevábamos unos 15 minutos andando pasamos por la puerta de una discoteca de barrio y Mónica dijo que no tenía ganas de meterse en casa, así que decidimos pasar y tomarnos una copa. Era la típica discoteca de barrio llena de macarrillas de camisetas sin manga y tatuajes, y Mónica no pasó desapercibida desde el primer momento. Mónica es alta, mide 1,75, y llevaba zapatos de tacones y un vestido blanco de falda corta, unido a su pelo castaño claro y largo y ojos verdes hace que sea todo un pivonazo y no es porque sea mi novia. Llevábamos hablando unos 10 minutos y yo le tenía puesta la mano en la cintura a Mónica y nos estábamos dando unos morreos, cuando me di cuenta que había 3 chicos de unos 20 años, que no le quitaban ojo, se lo dije a ella que los miró sonriendo. Sin darme cuenta casi de forma automática di paso a los acontecimientos. Pedimos otra copa y en ese momento le dije que me iba un momento al servicio. Cruce toda la sala y me tome mi tiempo lentamente. Cuando volví habían pasado unos 10 minutos y en el sitio de la barra solo había mi copa, mire hacia el sitio donde antes había visto a los 3 chicos y allí estaba Mónica, manteniendo una conversación muy animada. Había uno de ellos que la cogía de la cintura, incluso en algunos momentos del culo y le decía cosas al oído provocando la risa de Mónica. Uno de ellos se acercó a la barra y me dijo: Oye tu novia es muy simpática nos vamos a tomar otra copa con ella, a lo que yo asentí. Otro de los macarrillas vino para ayudarle a llevar las copas a una mesa alta donde estaban. Yo esperaba noticias ansiosamente de cuáles eran las intenciones de Mónica. Decidí salir a fumarme un cigarro, y cuando volví la situación había dado un paso adelante. En la semioscuridad pude distinguir el vestido blanco de Mónica, y al más avanzado de los chicos que la abrazaba dándole morreos a la vez que le metía las manos debajo de la falda. Después me entere que le había hecho meter la mano debajo de sus bermudas para que comprobara el tamaño de su pene. Cuando el tío me vió se lo dijo a Mónica que inmediatamente se giró y cogiendo su copa se vino hacía mí, haciendo un gesto de espera al macarra. Me dijo que le habían dicho que se fuera con ellos, pero ella había insistido en que no iría a ninguna parte sin mí. Mi trabajo me ha costado convencerlos.- me dijo. Le pregunte, estas segura? Y me dijo Sí. Tienen 20 años y son macarrillas pero son buena gente, el jefe se llama Tito, me dijo. Tenía el pelo largo y la tez oscura. Los otros dos se llamaban Charli y Toni. Pague las consumiciones y el camarero nos invitó a otra copa, Mónica dijo sonriéndome, bien la voy a necesitar. Los macarras debieron temer que nos íbamos porque inmediatamente se vinieron hacia nosotros. Mónica nos presentó, el que hacía de jefe se llamaba Tito y me dio la mano mirando hacía Mónica, y le pregunto bueno encanto nos vamos??, ella le respondió voy al servicio y la que acabemos esta copa nos vamos. Allí me quede con los tres y no cruzamos ni media palabra. Cuando ella volvió se acabó aceleradamente la copa, el macarra le había vuelto a coger de la cintura. Cuando dejo el vaso en la barra la cogió de la mano y se dirigieron hacia la puerta. Nosotros les seguimos rápidamente. La gente miraba extrañada, una tía como Mónica de la mano de un macarra al que le sacaba casi la cabeza. Cuando salimos a la calle nos dirigimos hacia un viejo coche de aspecto ruinoso. Tito se metió las manos en el bolsillo y le dio las llaves a uno de sus esbirros : toma y conduce tú, le dijo, y dirigiéndose a mí me dijo: tu móntate adelante. Vamos cerca me dijo el conductor, y puso el coche en marcha. Atrás no tardaron en escucharse chupetones y la risa de Mónica, mire hacia ellos y Mónica estaba en medio, abierta de piernas, los macarras le estaban besando el cuello y sobándole los muslos, pude ver el frontal del tanga blanco de Mónica. Tito le giró la cabeza y comenzó a morrearla, mientras el otro se centraba en subirle el vestido dejando a la vista todas las braguitas que no tardo en manosear. El conductor que ya estaba impaciente de lo que veía por el espejo aparco el coche y lo paro. Hemos llegado.- dijo. Nos bajamos y nos dirigimos a una especie de cochera que abrieron. Cuando dieron las luces se vio el local, era una especie de sótano donde había una batería de música y dos guitarras junto a un equipo de sonido, nos dirigimos al final donde había una especia de barra de bar pequeña con taburetes y dos sillones, y en el suelo un colchon grande de aspecto cochambroso sin sabanas. Era el local donde hacían los ensayos. Mientras que ellos terminaban de dar las luces, pude cruzar unas palabras con Mónica, le pregunte: Sabes cómo tienes que comportarte? Y me dijo: si, como una puta. Sus ojos estaban brillantes y por su mirada que la conocía perfectamente sabía que estaba muy excitada.
Yo me puse detrás de esa especie de barra cogiendo una de las banquetas y me senté, y Tito me dijo me dijo: tu ahí quitecito y callado eh!!!!!!!!. Me serví una copa en un vaso de plástico, y sin hielo, consciente de lo que me esperaba ver. A dos metros de mí, en el centro de aquel espacio, Tito había cogido a Mónica por la cintura y la morreaba fuertemente, le debía estar metiendo la lengua hasta la campanilla, sus manos se metían debajo de la faldita del vestido magreandole su culo por encima de las braguitas, elle le apretaba en la nuca. Después el tío empezó a desabotonarle el vestido por la espalda, lo hacía con tanta rudeza que le arrancó dos botones, tuvo que terminar ella de hacerlo para que no se lo destrozara. Lentamente se soltó todos los botones de su pequeño vestido hasta quedarse en ropa interior, y se lo arrojo a los dos compinches que lo tiraron encima de una silla, después se desabrochó el sujetador que siguió el mismo camino, dejó ver sus pechos ante la cara de admiración de todos. Tito se quitó la camiseta y las bermudas, apareció una enorme polla, si la mía mide 18 centímetros la suya mediría 23, con un capullo enorme, ella puso cara de sorpresa. Le dijo, parecía grande pero no tanto!!. Los dos esbirros que ya habían empezado a desnudarse no paraban de repetir: ostras tía que buena estas, que pedazo de cuerpo!!!!. Tito se aproximó a ella, cogiéndola de la cintura y empezó a comerle los pechos, haciendo sonoros ruidos con los chupetones que le pegaba en los pezones provocando las risas de sus compinches. Mientras Mónica agarraba la cabeza de tito y cerraba los ojos dando gemidos de aprobación. Cuando tito se hartó de chupar las tetas se retiró, no hizo falta que le dijera nada a Mónica, ésta se puso de rodillas delante de el, en braguitas, se recogió el pelo hacia atrás, y cogió aquel miembro por la mitad, su lengua se dirigió hacía los cojones, pasándola sobre ellos, se los metió en la boca uno a uno dando sonoros chupetones, luego empezó a lamerle la base de la polla y los laterales. Como me pones pedazo de puta!!!, le dijo el tío. Ella se centro en el enorme capullo, pasando sus labios sobre el, y bordeándolo con la lengua; hasta que él le dijo métetela ya so zorra!!!, no le hizo sufrir mucho más y empezó a hacerle una mamada monumental. La imagen era espectacular, una tía como ella, de rodillas engulléndole la mitad del rabo al jefe de los macarras, abriendo a tope la boca y moviendo la cabeza decididamente, de vez en cuando se la sacaba de la boca para pasársela por los labios y la punta de la lengua dándose golpecitos, y al tiempo observarle y dedicarle una maliciosa sonrisa.
Sigue zorra, sigue... que te gusta comértela... que bien lo haces!!!
Los otros macarras miraban con ansia, silbando, haciendo gestos y dedicándole insultos, pero que puta es esta tia, decian. Habían intentado acercarse pero Tito con un gesto los había detenido. Sin duda quería tenerla en exclusiva al menos al principio.
No había duda que Mónica se estaba empleando a fondo. Tito le recogió el pelo haciendo una especie de coleta, y saco la polla de la boca, y mirándome dijo, mira lo que hago con la zorra de tu novia, acto seguido sujetándole el pelo se la restregó toda por la cara, Mónica se limitó a cerrar los ojos, cuando acabo ella misma se la volvió a meter ante la admiración de todos. Que puta eres decían los otros. Cuando Tito quiso, se separó y se tumbó en el colchón, con toda la polla empinada.


- Ahora súbete aquí muñeca que vas a ver lo que es tener una polla bien adentro.

Mónica se puso en pie y se sacó las braguitas, ante los silbidos de todos, que vieron su coñito depilado, y se las tiro a los esbirros y uno de ellos se la colgó en su polla. Se dirigió hacia el camastro se colocó encima del macarra y lentamente fue agachándose hasta que se topó con la polla, la cogió y ella misma empezó a introducírsela, yo los veía justo de perfil, le costó trabajo meterse el capullo, ya que ella es más bien estrecha, cuando lo tuvo dentro Tito dio un buen empellón y la introdujo más, de golpe, lo que provoco un aullido de dolor de Mónica. Poco le duró el dolor porque al momento empezó a cabalgar al macarra, cada vez con movimientos de cadera más rápidos conforme su coño se adaptaba a ese tamaño. Apretándole el culo hacia abajo el macarra consiguió metérsela entera, Mónica se venció hacia adelante y apoyo las manos en el colchón, el macarra tenia las tetas a la altura de su boca y no tardo en comerle de nuevo los pezones y luego a manosearlos. No cabía duda alguna que Mónica se lo estaba pasando bien, porque la polla del macarra cada vez que salía de su coño aparecía más brillante, totalmente impregnada de sus jugos. Los gemidos de Mónica eran cada vez más altos. Que polla tienes, me vas a partir, le decía en voz baja, pero yo la escuche. De vez en cuando morreaba a Tito, pero indudablemente necesitaba aire para respirar. Cuando alzaba la cabeza, pude observar que tenía la cara desencajada, hubo un momento en que nuestras miradas se cruzaron, e instantes después con estruendosos gemidos y la mirada puesta en la cara de Tito tuvo un sonoro orgasmo que fue aplaudido y silbados por los dos esbirros, que ya empezaron a insultar también a Tito diciéndole que ellos también querían. Satisfecho ya de haber ejercido su derecho de jefe, hizo un ademan y los otros se acercaron, y sin sacar la polla le dijo a Mónica, cómesela a estos!!. Como niña obediente cogió cada una con una mano y empezó a comérselas primero una y luego la otra, mientras que ambos le manoseaban las tetas. Tito hizo que se levantara, y cuando termino de sacarse la polla la cara de Mónica reflejaba decepción, lo que no pasó desapercibido para ellos y le dijeron, no te preocupes que vas a tener más pollas dentro. La pusieron a cuatro patas y uno de ellos la penetro salvajemente aunque para ese momento el coño de Mónica ya estaba perfectamente dilatado. El macarra que la estaba follando empezó a darle azotitos sonoros en el culo, Mónica los recibía con una polla en la boca y las tetas en un vaivén, cuando quedaba libre de la polla de uno era Tito el que se la metía de nuevo, Mónica empezó también a insultarlos, cabrones hijos de puta, decía. Tuvo un orgasmo más, también sonoro que fue vitoreado como el anterior. Y ellos le contestaban si pero mira cómo te estamos follando so zorra. El tercero ocupo el coño de Mónica relevando al anterior, y así estuvieron hasta que Tito cogió a Mónica de un brazo y la hizo ponerse de rodillas, a la altura de su polla, y empezó a meneársela mientras que ella le daba lengüetazos en la punta y en los huevos. Sabedora de lo que le esperaba Mónica cerró los ojos y la boca fuertemente y Tito le hizo tres descargas de semen en pleno rostro bajo auténticos aullidos. Le cubrió los ojos totalmente y la leche le resbalaba por la nariz y los pómulos. Tito le restregó la punta de la polla por la cara, dándole golpecitos, lo que provocó una sonrisa maliciosa de Mónica. No tardó el segundo en descargarle la leche, también en la cara, y el tercero de coloco detrás de ella y cogiéndola del pelo le giro la cabeza hacia detrás, colocando su polla en la frente y corriéndose así, tal vez porque era la única parte que le quedaba por cubrir. Mírala, se decían, con lo modosita y pija que parecía cuando entro en la disco jajaja. Los macarras fueron a limpiarse la polla y enseguida abrieron unas litronas. Yo cogí a Mónica de la mano, y la puse en píe, le temblaban las piernas y estuvo a punto de caer, y como un lazarillo la lleve al servicio, colocándola delante del lavabo. Le corte papel higiénico y se lo di. Lo primero que hizo fue limpiarse la parte de sus ojos para poder abrirlos. Cuando lo hizo se quedó mirando fijamente su imagen, con cara de satisfacción lo que me molesto un poco he de decir. Sabes cuantas veces me he corrido?? me pregunto, al menos dos le dije, si dos, me replico pero a partir de ahí ha sido un orgasmo continuo. Mientras seguía mirándose, la imagen era digna de ver, intensos goterones le resbalaban por la barbilla y le caían en sus tetas que estaban ya mojadas. Tráeme mi ropa, me dijo. Fui a por sus braguitas y a por su sujetador. Cuando volví aún continuaba mirándose, opte por dejárselo allí y regrese a la barra para llenarme otra copa hasta arriba sin hielo y refresco. Los macarras que estaban allí con la polla al aire, fumando y metiéndose una litrona cada uno me dijeron, si bebe que te hace falta tío. Por el ruido que salía del servicio adivine que Mónica se había metido en el plato de ducha que tenían. Tardo como media hora en salir y lo hizo en braguitas y sujetador, esta vez parecía un poco más cortada, sin duda al habérsele pasado el subidón en parte. Estaba equivocado. Mónica se dirigió al sillón donde estaba su vestido, y Tito la cogió del brazo, eh tía que haces?? Aún no he acabado contigo, le dijo desabrochándole el sujetador.- Mamela que se ponga bien tiesa que te tengo una sorpresa, a la vez que se sentaba en un sillón con una litrona en la mano. Mónica se agacho, y le agarro la polla, pasándosela por sus tetas, y después se la metió en la boca, comenzando una nueva y sonora mamada. Los otros dos, dijeron, ay ay que putadita se le habrá ocurrido al Tito ahora. No tardó el rabo en coger su envergadura, y Tito se acabó lo que le quedaba de la litrona y se puso en pie. Cogiendo fuertemente del pelo le restregó toda la polla por la cara y luego la puso en pie dirigiéndola hacia uno de los taburetes que estaban a la altura de la barra. Allí la sentó , Mónica extendió los codos para atrás y los apoyo en la barra, Tito procedió a quitarle las braguitas y la abrió de piernas, metiéndole toda la polla dentro y empezando a bombear lo que hizo que regresara la cara de placer de Mónica. En un momento dado Tito le pego un empellón quedándose quieto y dejando toda la polla dentro y empezó a hacer ruidos de hacer fuerza. Nadie entendía lo que estaba pasando. Mónica empezó en un momento dado a mover la cabeza de un lado a otro y a lanzar gemidos fuertes, de la unión de los dos sexos empezó a salir gran cantidad de líquido amarillo. No cabía duda, le estaba meando dentro del coño, y lo peor no era eso, a ella parecía gustarle, cuando acabo, empezó nuevamente con los empellones, que sonaban clamorosamente como un chapoteo provocando las risas de sus compañeros que no dejaban de estar sorprendidos por lo que había hecho su jefe. Mónica alcanzó un nuevo orgasmo teniendo que sujetarla Tito para que no se cayera del taburete. Después siguió follándola fuertemente hasta que se corrió dentro del coño, con la mirada placentera de Mónica a quien no le parecía importarle mucho. Cuando la bajo del taburete apenas podía sostenerse en pie, y ella misma se dejo caer de rodillas, de su coño salía una mezcla de orina y semen que le caía por los muslos, momento que aprovecharon los dos macarras para acercarse, dijeron que pasaban de follarla por el coño donde se había meado su jefe y uno de ellos la cogió por el pelo y empezó a follarla por la boca, pasados 5 minutos se corrió dentro sin sacarla, en un momento de la comisura de sus labios empezó a brotar el semen que Mónica se había negado a tragarse. Toma leche so zorra!!! A mi nunca me dejo correrme en su boca. Pero era indudable que estaba literalmente vencida y entregada. El tercero se quej:- joder, me niego a que me la chupe con toda la boca llena de tu leche, le recriminó a su compañero. Cogió a Mónica de una mano y casi a rastras la llevó encima del colchón, colocándola a cuatro patas, después, le abrió los glúteos y le soltó un escupitajo en el ano y otro que se pegó en su polla, después procedió a apuntarla hacia el culo de Mónica, que empezó a quejarse sin apenas fuerzas, el tío se la metió sin escrúpulos lo que originó los lamentos de ella que a gritos empezó a llorar literalmente, su cara era un poema, con la barbilla aún llena de semen y los ojos desencajados y llorando. El macarra no olvido darle azotes en el culo a lo que parecía muy aficionado, lo que provocaba aún mas gritos de Mónica. Estuvo follandola como 10 minutos y después la cogió por las caderas, gritando tomaaaa!!!, se estaba corriendo dentro. Cuando se la sacó se oyo un ruido de descompresión, el macarra le dio dos azotitos mas en el culo y le dijo ahí tienes nena. Mónica se dejó caer literalmente boca abajo, no dejando de llorar, y de su culo empezó a manar el semen. Después la volví a llevar al baño, cuando fui a por su ropa de nuevo, los tios me dijeron que las bragas se las quedaban y apuntaron a la pared, donde las habían clavado con dos chinchetas. Ella termino de arreglarse como pudo y entre las risas de los macarras nos fuimos. Tito le abrió el bolso y le metió un papel, diciéndole, toma aquí tienes mi número, avísame cuando quieras so zorra. Nos vimos en la calle, con Mónica sin bragas y cogimos el primer taxi que vimos, justo al lado del coche donde habíamos llegado. No cruzamos ninguna palabra, le cogi la mano y temblaba aún como un pajarillo. Cuando llegamos a su piso lo primero que hizo fue meterse en la bañera, cuando salio llevaba un pijama de pantaloncito corto y un top, me dio un beso y me dijo que se iba a la cama. No tardo ni 5 minutos en dormirse profundamente. No se cuanto tiempo me quede allí mirándola, me parecía increíble que una chica así hubiera podido estar en manos de esos macarras de barrio, pero todas las imágenes que tenía en mi mente me hacían ver que todo había sido real. Mire el reloj y eran las 8 de la mañana, me baje a una cafetería a tomar café, y luego subiría para verla despertar. Me di cuenta que estaba totalmente empalmado. Aquel acontecimiento cambio toda nuestra concepción de la sexualidad, haciéndonos entrar en otra dimensión. Desde aquel dia en varias ocasiones mas hemos vuelto a hacer una cosa parecida, que pensamos compartir con todos, esperando vuestros comentarios y opiniones.

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Mi joven alumnoCategoría: Sexo infieles

Por Denisse | 2014-05-13 16:30:33 | 0 comentarios

Al ver esta página me he decidido a contar algo que me comenzó a ocurrir relativamente hace poco y que ha cambiado mi vida por completo. Mi historia es 100 % verídica, pero a final de cuentas ustedes son libres de creerme o no, yo sé que los hechos sucedieron y con eso me basta. Les comparto esto a manera de desahogo, pues obviamente no puedo decírselo a nadie de mis conocidos ni gente cercana.

Tengo 43 años, casada, no soy miss universo, como casi todas que dicen que están muy bien de cuerpo, pero tampoco creo estar para el arrastre, me cuido y me pongo cremas. Mi vida es de lo más normal. Era hasta antes de esto que me pasó una mujer discreta y hasta un poco recatada. Mi vida sexual no era gran cosa, bastante monótona pero tampoco yo pedía más y mi marido sólo cumple cuando toca.

Mi marido tiene un buen empleo pero muy desgastante en sus horarios, trabaja casi todo el día y afortunadamente no me falta nada, a mí me acababan de liquidar en mi empleo.

En ese inter fue cuando Minerva, la vecina de a lado, un poco mayor de edad que yo, madre de tres hijos adolescentes y con quien tengo una agradable amistad, en una de nuestras charlas me comentó que uno de sus hijos, Beto, tenía que presentar un par de exámenes extraordinarios para poder obtener su certificado de estudios, por lo que no pudo ingresar al siguiente ciclo escolar y estaría sin escuela un buen rato.


Yo al estar sin empleo y aburrida la mayor parte del día de inmediato me ofrecí a regularizar a ese chico en la materia de inglés, ya que, modestia aparte, domino el idioma muy bien, mi vecina aceptó encantada y más aún cuando le dije que no le cobraría un solo centavo pues lo iba a hacer por mera distracción, tres días a la semana por las mañanas, después de que mis hijos y mi marido se fueran a sus respectivas actividades.

El jovencito resultó ser muy agradable y simpático, pero efectivamente en inglés estaba por los suelos, ya que toda su atención estaba concentrada en su patineta, en sus amigos y en el xbox, tenía que explicarle varias veces el mismo tema.

Bueno, independientemente de eso, el caso es que bastó una semana para que nos empezáramos a llevar muy bien, empezamos a saludarnos de beso en la mejilla, yo le ofrecía refrescos, galletas, etc. detalles que con mi marido de plano ya no tenía y las clases no resultaban tediosas.

Para la siguiente semana fue más que obvio que empezaba a descararse, ahora era yo la causa de su desatención, de repente podía sentir su mirada en mi escote, en mi trasero al levantarme por cualquier cosa e incluso no faltó el viejo y conocido truco de tirar el lápiz y agacharse a recogerlo para poder verme las piernas y algo más cuando traía falda, al percatarme de todo esto me desconcerté y me incomodé un poco con esta situación y sólo atiné a decirle:

-“Sigue distrayéndote así y menos vas a pasar tu examen” –

Pensé que de reclamarle más fuerte las asesorías se darían por terminadas y yo volvería a mi aburrimiento de los días anteriores; y para serles honesta, cuando lo medité más fríamente caí en la cuenta de que incluso era halagador hasta cierto punto saber que le parecía atractiva a ese jovencito, o cuando menos eso fue lo que pensé, por lo que decidí continuar como si nada y tal vez hasta coquetearle un poco para ver su reacción y desaburrirme un poco.

Pues bien, mis coqueteos surtieron más efecto del esperado, el muchachito tomó más confianza y entre lecciones y lecciones bien que empezó a rozar mis piernas por debajo de la mesa, o de repente con el codo tocaba discretamente mis senos “muy sin querer” e incluso sucedió que al saludarnos con el beso en la mejilla, en un par de ocasiones él me plantó dicho beso muy cerca de mi boca y yo sólo me hacía la desentendida

Ya estaba totalmente convencida de seguirle el jueguito al chamaco ese, juego que se me hacía excitante por lo prohibido que resultaba ¡¡por supuesto!! Finalmente yo no perdía nada, a mí no me iban a reprobar por no poner atención a las clases.


Ahora era yo quien “muy desentendidamente” me sentaba frente a él y cruzaba y descruzaba las piernas para dejarle ver todo lo que quisiera y simplemente ambos nos lanzábamos sonrisitas de complicidad, acercaba mis pechos a su espalda con el pretexto de hacerle alguna corrección o si yo tenía que ir a la cocina él iba tras de mi y estando de espaldas me abrazaba diciéndome que me quería mucho pero obvio era la excusa para acercar su miembro a mis nalgas, lo que dio pie a que en los abrazos posteriores se atreviera a pellizcarme con todo descaro los glúteos por encima de la ropa y como yo no ponía objeción alguna, pues él encantado de hacerlo, hasta que yo le decía:


–“Te aprovechas porque te doy chance ¿verdad? ¡Vamos a seguir estudiando!”-


De igual manera él tomaba mi mano y la ponía sobre su paquetito mientras le explicaba algún tema, y yo encantada de sobarle su juvenil pene.

Así entre ricos manoseos y apuntes se nos fueron esos días previos a su evaluación, pero él seguía en las mismas y sinceramente yo no le daba posibilidades de que aprobara ¡y lo peor era que yo tenía que ver en eso! Así se lo hice saber, le expliqué que ya no era posible que continuáramos con nuestros jueguitos porque lo más seguro es que iba a reprobar y fue cuando muy pero muy seguro de sí mismo soltó aquellas palabras:

“¿Qué quieres apostar a que sí paso? ¿Lo que sea?”

– “OK, lo que tú quieras”, respondí también segura.

-Pues ya está, no te me vayas a “rajar”- dijo él, “si apruebo, vas a hacer lo que yo te diga, si repruebo, haré lo que tú quieras”.

Asentí con la cabeza y le dije que en caso de que yo ganara la apuesta, él tendría que ponerse uno de mis vestidos cortos y dejarse maquillar y fotografiar para subirla al facebook, de inmediato respondió que en caso contrario yo tendría que plancharle su ropa

-Jaa, que fácil- le dije sonriéndole

-¡Sí, pero me la vas a planchar vistiendo únicamente tu ropa interior!

¡Wow! Esa parte de la apuesta me desconcertó de momento; al notar mi reacción de inmediato me recordó que yo había aceptado hacer lo que él pidiera, un cosquilleo invadió mi cuerpo de pensar en eso, en caso de perder ¿sería capaz de cumplirle? entre risas terminé por aceptar en definitiva aquella apuesta no sin antes recordarle que en dado caso tendría que ser a la misma hora para que mi marido o mis hijos no nos fueran a sorprender.

Se terminó el tiempo de las asesorías y volví a la misma rutina y monotonía de siempre, con mi marido era lo mismo, prácticamente sola en casa me aburría demasiado y francamente extrañaba a ese chico, extrañaba su compañía, su sonrisa y por supuesto extrañaba sus deliciosos manoseos; no era lo mismo vernos y saludarnos en la calle que convivir en mi hogar como solíamos hacerlo, inclusive me dediqué a ir a algunas entrevistas de trabajo.

Serían como las 9:30 de la mañana de aquel miércoles cuando sonó el timbre, me encontraba totalmente en fachas, pantalón de pijama y sudadera pues no tenía planeado salir; mi corazón dio un vuelco de alegría al ver de nuevo a ese chavito, traía consigo una canasta con frutas y su mochila al hombro.

De inmediato le invité a pasar y nos saludamos efusivamente; me dijo que su mamá me mandaba la canasta con frutas en agradecimiento por mi ayuda.

¡El muy suertudo había pasado sus materias con la calificación mínima aprobatoria, pero finalmente estaba aprobado! tal y como pude constatarlo con los documentos que sacó de la mochila, creo que el gran incentivo de ver a su maestra en brasier y pantaletas había surtido el efecto deseado...

Y ahora vendría lo bueno...

Beto de antemano sabía muy bien que a esa hora estaba sola en casa, así que tarde se le hacía para exigir lo acordado.

-Bueno, pues, ¡págame la apuesta!

-Ay, no ¿cómo crees?- respondí haciéndome la difícil

-¡Anda, tú dijiste!-

-No, mira, es que... mi marido podría llegar...- respondía yo con frases entrecortadas

-Es más, ni siquiera trajiste tu ropa para que te la planche-

De la mochila sacó algunas prendas arrugadas y las arrojó al piso; se hizo el ofendido y puso su cara de enojado, me acerqué a él pero me esquivó.

-No te enojes, lo que pasa es... -

¡¡¡Cumple tu palabra!!! Me interrumpió en mi dialogo

¡No me voy de aquí hasta que pagues la apuesta, no me importa estar aquí hasta que tu marido llegue y le diré que estoy esperando que pagues lo prometido!

¡Ups! ¡Ahora hasta me vas a chantajear con eso! Le dije muy seria

Pero la verdad sí empezaba a angustiarme de que al muchacho se le soltara la lengua con mi esposo de todo lo que hacíamos en las clases y de la dichosa apuesta, aunque mi marido no le creyera y lo mandara al carajo, la duda estaría latente, por supuesto que me iba a cuestionar y a presionar con eso, imaginé el mayúsculo escándalo.

-Ok, pero esto queda solo entre nosotros dos ¿correcto? -Supongo que era lo único que podía decirle. ¡Voy por la tabla de planchar!

-Te acompaño-

-Noo, espera aquí, ya la traigo-

Me dirigí a mi recámara por la tabla, al darme la vuelta el jovencito estaba parado en la puerta con su ropa para planchar en la mano, mirándome y sonriéndome de una manera tan tierna y dulce que hacía que me derritiese

-¡Te dije que me esperaras en la sala!

-Pues sí, me lo dijiste, pero ¿Qué tal que no regresabas?-

Bueno... ya estás aquí, pásate y siéntate en la cama-

Acomodé la tabla de planchado frente a él; suspiré profundamente y me dispuse a finiquitar mi adeudo.

Primero me quité la sudadera y después el pantalón del pijama, sintiendo en todo momento la mirada de mi alumno que por supuesto no perdía detalle alguno, y eso que, para ser sincera, las prendas intimas que llevaba puestas ese día no eran nada sexys, eran del tipo clásico, de corte completo, de esas que le cubren a una todo el trasero.

Al quedarme por fin en ropa interior cubrí mi cara con las manos en un último acto de pudor.

El jovencito tal vez notó un poco de turbación en mí, y sin el menor reparo me dijo alegremente:

-Mira, si te da pena, ¡¡yo también me voy a quedar en ropa interior, para que no te sientas mal!!

Sin esperar respuesta alguna de mi parte, procedió a quitarse la ropa con total confianza y hasta con descaro, quedándose únicamente en trusa y calcetas.

¡Caray, ahora sí que me tenían cercada! por lo que pensé que lo mejor sería relajarme y divertirme con el momento sin pensar en lo demás.

Me acerqué a él que aún permanecía sentado en la cama

-Bueno, ya estoy como me querías ver, ¡dame la ropa que quieres que te planche!- le dije

-Espera, espera, ¿podrías darte la vuelta?- me preguntó muy sonriente y con esa carita de pícaro que me encantaba

-Mmmm, ¡bueno!- respondí

De espaldas a él mis nalgas quedaron a su merced, de inmediato empezó a acariciarlas sobre las pantaletas haciendo círculos y apretujándomelas, cosa que no me sorprendió

-Te aprovechas de que no traigo pantalones ¿verdad? ¡Eres un cínico!- La verdad me agradaba su atrevimiento.

-¡Estate quieto, ya dame la ropa!- le dije con una sonrisa de agrado que él no podía ver

-¡Ya, dame la ropa para que te la planche!

-¿Me dejas ver tus”pompitas”?- preguntó con marcado entusiasmo, y antes de obtener un sí o un no como respuesta de mi parte ¡de un solo jalón bajó mis calzones hasta los muslos! Yo nada más exclamé un fuerte”aahh”.

-¡Oye! ¿¿Qué haces??- Esa acción sí que me tomó por sorpresa, di un paso al frente e intenté acomodar mi prenda, pero él me atrajo hacia si y con fuerza sujetó mis manos.

-Ándale ¿sí? ¡Nada más déjame vértelas tantito y darles unos besitos!- Me dijo aquello con una voz tan infantil y dulzona que algo movió en mí y me quedé quieta al sentir el primer contacto de sus labios en mi trasero.

Los besitos hicieron que la piel se me erizara, mi marido ya tenía años que no me daba besos en esa parte, de ahí pasó a sobármelas con muchas ganas, sus besos y caricias en mis glúteos sin el estorbo de la tela comenzaron a tener un efecto positivo, mi excitación iba en aumento al dejarme tocar por ese joven hombrecito, instintivamente me incliné un poco para alzar mi trasero, separó los cachetes y se quedó quieto algunos instantes viendo con toda seguridad mi recto que se mostraba por primera vez ante sus ojos, ¡ni siquiera mi marido me lo había visto a las primeras de cambio!


Entonces, un dedito comenzó a hurgar por mi rayita, y de nuevo me quedé estática unos instantes para que me siguiera explorando, al sentir un piquetito pegué un brinco y consideré que ya me había visto y tocado suficiente, me separé y acomodé mi prenda. Me di la vuelta para quedar de frente y empecé a acariciarle su cabello, su barbilla, toda su cara, ambos sonreíamos

-Ah, mira ¡que fisgón y metiche me salió el muchachito! ¡Yo debería de hacerte lo mismo, bajarte la trusa y picarte la cola!- ambos esbozamos una carcajada

-Es más ¡lo voy a hacer!- le dije divertida.

Y comenzamos a jugar alegremente como dos chiquillos, yo intentaba bajarle la trusa y el se escabullía, no parábamos de reír, le acomodé una muy buena nalgada en venganza.

Nos sentamos en la cama a descansar, recargué mi cabeza sobre su hombro, él no perdió tiempo y de nuevo su mano estaba tocándome los glúteos por dentro de los calzones.

Yo lo deje hacer y me animé a hacer lo mismo con su miembro, primero por encima de la trusa comencé a sobarlo con la misma ansiedad que el a mí, después metí la mano y sobé sus testículos sintiendo sus bolitas con mis dedos, creo que lo lastimé un poco porque emitió un leve”ay”. Mi sangre estaba que hervía. Aún así me aparté un poco de él.

-¿Sabes qué? ¡Ahora soy yo la que quiere ver tus”cositas”!- le dije muy sonriente y decidida.

No tuve que pedírselo dos veces, él mismo se quitó la ropa interior. Ante mi vista apareció un pene no tan grande pero totalmente erecto, del glande brotaba líquido preseminal y si ya estaba yo humedecida por mi lubricación, lo estuve aún más; le pedí que se recostara sobre la cama y también me acomodé a su lado.

Proseguí a seguir masturbando con mi mano a ese lindo pene, mi joven amante nada más daba gemiditos de placer. De repente sucedió algo totalmente inesperado... o cuando menos no me lo esperaba tan pronto. Exclamó un leve”ahh” y...

Mi alumno no pudo contener ni un minuto más la excitación y el placer que yo le provocaba ¡y comenzó a eyacular copiosamente!

Un poco de sus espermas alcanzaron a caer en la parte superior de mis pantaletas y ombligo, lo último quedo en mis dedos.

-Pero mi amor, ¡mira como dejaste a tu maestra!, ¡toda bañada de tu semen! ¡Qué cantidad! ¿Todo eso tenías dentro?... - yo le decía esas palabras dulcemente, para hacerlo sentir bien, pero él bajó su mirada como avergonzado.

Le tomé de su barbilla y levanté su cara.

-No te preocupes, corazón, todo está bien… Que bueno que pude ayudarte para que tuvieras tu orgasmo, yo también lo disfruté - y lo abracé tierna y maternalmente.

Quedamos él encima de mí, con su pecho aplastando mis senos, y yo con mis brazos rodeando su espalda, hasta ese momento le di pequeños besitos en su boca, de piquito, pero él seguía estático. Sinceramente pensé que ahí terminaba mi desliz. ¡Y yo aún quería seguir divirtiéndome!

Permanecimos así abrazados unos 10 minutos, sin decir nada, dejé que reposara mientras le acariciaba su cabeza, su espalda. Me separé de él cuando recordé algo.

Me levanté de la cama a recoger las prendas a planchar.

-¿Ya te voy a planchar esa ropa, o qué?-

Por toda respuesta él también se puso de pie, prácticamente se me fue encima y comenzó a acariciar mi espalda, mi vientre, mis senos por encima del brasier

-¡Nnoo, espera, detente! ¡Mi marido!-

Empezó a tocarme de nuevo las nalgas ávidamente, metiendo las manos por dentro de mis pantaletas, explorándome descaradamente con sus deditos por detrás y ahora también por adelante, las piernas me flaquearon.

¡Aghhh!... ¡Por favor detente! ¡Por favor, no hagas eso! ¡No!… - exclamé con débil voz pero las naves habían sido quemadas y no había punto de retorno. ¡Era lo que yo deseaba!

Con suavidad lo aparté de mí y me acosté en la cama, si me iba a jugar el pellejo en aquella aventura, mínimo iba a estar cómoda. Mi moral o algún remordimiento que pudiera quedarme se esfumaron. Beto se acomodó a mi lado y empezó a examinar mi cuerpo como un experto doctor lo hiciera con su paciente. Levanté los brazos para que pudiera tocarme como quisiera y un ligero temblor se empezó a apoderar de mí. Tocó a continuación mis axilas, mis senos, mis costillas, mi vientre, llegó a mis piernas separándolas un poco, tocando mis muslos, mis pantorrillas...

Yo estaba que no cabía de gusto y de excitación, pero en mi condición de señora casada no iba a dejarle ver que era una fácil y que estaba disfrutando sus tocamientos

Cuando sus manos intentaban bajarme las pantaletas y se asomaba un poco de mi vello púbico, bruscamente se las aparté de mi cuerpo mientras le exclamaba:

-¡ya, Beto!, ¡ya!

Sin duda se quedó sorprendido ante mi negativa, pero no se desanimó, ahora intentaba besarme en la boca pero yo movía la cabeza hacia un lado y otro, evitando sus labios, jugando con su deseo y excitación; su pene hasta hace unos instantes totalmente flácido golpeaba mi pubis, erecto.

-¡Ya, Beto, ya vete con tu mamá, mi marido nos puede sorprender aquí!

Obviamente el seguía manoseándome como pulpo.

-¿Te gustó lo que te hice?- pregunté muy sonriente
-sí, ¡sí me gustó! ¡Y tú me gustas mucho!-respondió también muy sonriente y ya más relajado.

-¡Ok, te voy a dar un premio por aprobar inglés! Le dije juguetona
Completamente desinhibida me enderecé un poco para desabrocharme y quitarme el bra, mi busto se mostró totalmente libre de su prisión de varillas y tela, sus ojitos se encendieron y se abrieron desmesuradamente.

Sus manos empezaron a darme tímidas, torpes caricias en mis senos desnudos, ¡estaba nervioso, temblaba de nervios y de excitación!

-¿Quieres que te de otro premio por pasar todas tus materias?- pregunté ansiosa

-¡Ssi! ¡sí quiero!

Era la respuesta que por supuesto yo esperaba, y él también...

Comencé a besar su cuello, su pecho, su estómago y me dispuse a hacer algo que rara vez le hacía a mi esposo...

Dirigí mi boca hacia su penecito y comencé a lamerlo, jamás había sido una experta en el sexo oral pero de nuevo la calentura me invadía, lamí el tronco y el glande, lamí sus testículos y por fin metí su virilidad en mi boca y la succioné como toda una profesional, como si se tratara de una paleta de caramelo.

-¡ahhh, no pares, más rápido!- mi Beto me lo pedía con la voz y respiración entrecortadas.

-Espera, ¡quiero sentirte!- mi voz sonó sugestiva

Presa del deseo me quité los calzones botándolos por ahí y por fin me tuvo completamente desnuda, me sentí de pronto como una zorra, ¡era una adúltera con todas sus letras! pero no había marcha atrás ¡se las iba a dar a ese jovencito!

Su aparato reproductor apuntaba al techo, me senté sobre él con las piernas dobladas hacia los costados y con mi mano guié su miembro a mi orificio vaginal sintiendo como se abría paso sin dificultad por entre mis pliegues, ya que estaba totalmente lubricada.

Comencé a mover rítmicamente mis caderas de adelante hacia atrás, a subir y bajar, primero lentamente, después más rápido y otra vez lento para que él durara un poco más

Mi alumno emitía sonidos guturales de placer, manoseaba mis senos, mis nalgas, se aferraba a ellas y yo seguía cabalgándolo deliciosamente, su respiración se aceleró aún más

-Ahhh, ¡Aguanta un poco más, no vayas a terminar aún!- le dije excitada y fuera de mí. Movía mis caderas frenéticamente

Beto se tensaba

-Betooo, aguantaaa, no vayas a eyacularrr...

... ¡Demasiado tarde!

-¡Nooo, yaaa!- el jovencito apenas y pudo articular esa frase

Apretó con mayor fuerza mis glúteos mientras dejaba escapar un chorro de semen que inundó mi zona íntima

Su pene se achicó hasta salirse por si solo de mí, me acomodé en la cama dándole la espalda y me tapé un poco con la colcha.

Aunque no llegué al clímax me sentí bien, con una sensación de triunfo, como niña que acababa de hacer una travesura, inclusive me sentí halagada en mi vanidad de mujer al verme a mi misma ahí, desnuda junto a ese chico, acostada en la cama donde duermo con mi marido.

Él intentaba abrazarme de nuevo, pero yo corté de tajo sus aspiraciones

-¡Vístete, ya tienes que irte! ¡Y cierras bien la puerta!

Supongo que mi tono le sonó bastante imperativo que obedeció sin objetar, sólo se acercó a darme mi beso de despedida y fue cuando vi nuevamente sus ojitos tiernos.

-Otro día nos vemos ¿ok? Yo te aviso- le dije sonriéndole

Su carita se iluminó con esa promesa y se marchó alegremente. Ya vendrían más ocasiones para estar con mi alumno consentido.

Por lo pronto tenía que levantarme, arreglar la habitación y ducharme, al buscar mi ropa por todos lados noté que me faltaba algo:

¡El muy cabroncito se había robado mis calzones y mi brasier!

Me gustaría saber si a algunas otras amigas les ha pasado algo similar, caballeros absténganse de mandar vulgaridades.
denisse_fresa@outlook.com

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Se me antoja mi suegroCategoría: Sexo infieles

Por Montserrat | 2014-05-11 21:17:07 | 0 comentarios

Esto que les voy a relatar es solo una fantasia, aun no ha ocurrido, pero solo pensarlo me excita y me masturbo imaginandome en esa situacion, yo tengo 25 años mi marido tiene 24 ya tenemos 3 hijos y desde que nos juntamos su papá siempre ha sido muy amable mi suegra todo lo contrario es una bruja , el tiene 54 años es muy parecido a mi marido incluso del cuerpo, yo jamas lo hubiera visto con otros ojos hasta que el me pregunto por una de mis amigas ya que dice mi suegra no lo toca, cosa q ella en alguna platica tambien comento que llevaba años sin tener sexo con el, en fi, antes de dormir siempre pienso en esta fantasia donde mi suegra tiene una cita en el seguro y se pone mal y mi marido la acompaña por lo que me pide de favor le lleve de cenar a mi suegro y como es tarde pues ya mis hijose estan dormidos y se los encargo a mi mamá, enttonces me llama mi esposo para decirme que se iban a quedar por x motivos q le diera de cenar y me fuera x los niños, como mi suegro estaba trabajando a el le gusta tomarse unas cervezas despues de trabajar y yo me quede dormida en el sillon
de la sala con un vestidito que deja ver mis gruesas y torneadas piernas y finjo dormir mientras con los ojos entrecerrados observo su morbosa mirada en mis piernas y eso me prende empiezo a sentir como palpita mi clitoris mientras se sienta juntp a mi en el sillon y comienza a levantarme con mucho cuidado mi vestido para ver mi puchita y yo con un bikini transparente sigo fingiendo dormir y entonces el comienza a tocarme mi puchita depilada totalmente y me soba el clitoris sacando sus dedos para
chuparselos cosa q me hace casi correrme pero finjo seguir dormida mientras el sa saca la verga bien parada y comienza a jalarsela al mismo tiempo q soba mi clitoris para terminar en un pedazo de papel higienico y me vuelve a acomodar el vestido y se sale de la sala entonces hace ruido y yo me despierto super mojada y salgo al comedor entonces lo saludo y le pregunto si quiere cenar y me responde asintiendo con la cabeza y ya lo pongo al tanto de las novedades y q mi suegra no vendra a dormir mientras le sirvo la comida aprovecho para arrimarle mis pechos en la cara. para poder servirle cafe y despues le arrimo mis nalgas al voltearme para acomodar una silla y yo ya super mojada me siento junto a el observando descaradamente su entrepierna pues no se puede ocultar tremenda verga parada y hago una cara de sorprendida q el nota y se rie y me dice no
te asustes, se pone asi cada que tiene enfrente un cuerpo bonito cerca y yo apenada respondo hay suegro como es y entonces me invita un tequila sabiendo que yo no tomo pero acepto y con 3 tequilas tengo para enseñarle mi entrepierna abriendo mis pies relajadamente y bajando un poco mi vestido para que luzca mi escote en eso el se levanta y se agacha. para abrirmee mas las piernas y comenzar a lamer mi panochita mientras se baja el pantalon y me levanta jalandome el cabello diciendome que soy una puta y me dara mi merecido llenandome la pucha de su leche caliente y pone en cuatro penetrandome hasta venirnos juntos. Mientras escribia esto me masturbe tres veces pensando en lo rico que seria hacer eso, si se me cumple les contare, gracias por leerme!

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La Sesion FotograficaCategoría: Sexo infieles

Por Eros | 2014-05-07 08:05:56 | 0 comentarios

El set está preparado, las luces están a punto, la memoria de la cámara libre para una extensa sesión, solo falta la linda modelo que no tarda en entrar, nos saludamos de una manera muy cordial, nos presentamos, conversamos unos minutos mientras termina de retocar su maquillaje, ella es delgada, su cabello lo trae muy liso, con mechas que resaltan lo bella que es su cara, a simple vista y con la bata que trae puesta se puede notar que sus senos son grandes, firmes, su piel es canela fuerte, sus manos y pies son divinos muy bien arreglados. En el set hay un puff cuadrado grande, sobre el y en el piso hay varias telas, todo muy blanco, el maquillador sale del set y nos quedamos solos, cierro la puerta para darle confianza a la modelo y se pueda desenvolver sin temor a ser sorprendidos. Me acerco a ella y le digo que estamos listos, la ayudo a quitar su bata y la dejo sobre la silla, ella ahí mismo comienza a caminar al puff, mis ojos la acompañan todo el recorrido, la veo de arriba abajo, es una niña espectacular, todas sus curvas acompañan su caminar de una manera muy sensual, al llegar al puff me pregunta que tiene que hacer ella, me incorporo al set y le explico que todas las poses que estamos buscando tienen que ser naturales, le explico que lo que busco es reflejar como el cuerpo se comporta ante un estimulo, en este caso el de ella misma, con sus caricias, ella al oír las explicaciones no deja de morder su labio, si bien se encuentra desnuda frente a mí se le nota muy cómoda, su cara es mucho mas picara que la linda niña que entro al set, enciendo las luces y ella apoya sus nalguitas en el puff, empiezo a tomar las primeras fotos, le explico que primero voy con su rostro y su pecho, al tercer click de la cámara una de sus manos ya jugaba con uno de sus senos, lo acariciaba suave por abajo apenas llegaba su dedo al pezón, yo no tenía que decirle nada, todo fluia muy bien, ya no era una sino sus dos manos apretando y acariciando esos divinos y enormes senos, con la punta de sus dedos apretaba y halaba suavemente sus pezones, lo que hacía era natural, nada estaba siendo fingido, llevo su dedo a la boca lo chupo y dejo una buena cantidad de saliva en el, ese dedo fue directo a su pezón, ahí fue donde pude oír su primer y suave gemido, que mas que un gemido fue una respiración un poco mas fuerte, yo no decía nada, solo dejaba que ella disfrutara su sesión, ya sus senos se veían brillantes de la cantidad de saliva que había dejado caer en ellos, ya en ese momento evitaba pararme de frente a ella, mi erección era muy evidente, me costaba cada vez mas desarrollar cada plano, sus miradas a la cámara eran como una invitación a acompañarla, mis pensamientos se concentraban en su belleza, en su picardía, en su sensualidad, con cada click mi excitación aumentaba y me daba cuenta que ella también disfrutaba con cada disparo, ya en ese momento ella estaba recostada boca arriba en el puff una de sus manos comenzó a recorrer su barriguita y a medida que bajaba notaba como iba abriendo sus piernas, me coloque justo frente a su entrepierna y pude ver como sin haber tocado su cuquita ya estaba empapada, el brillo de su placer a penas se asomaba entre sus labios, sus dedos no fueron directo a ella, primero la acaricio por los bordes, y en un movimiento muy sensual con sus dos dedos a penas abrió su cuquita, era increíble ver como de ella salió una gota que a penas rodo por su piel y que su dedo no tardo en recoger para acariciar su clítoris que estaba muy expuesto dada la posición, ahí estaba yo frente a esa fuente de placer, aprovechaba que mantenía sus ojos cerrados debido a la excitación que le causaba masturbarse, para acomodar mi pene que ya no cabía en el jean, pero al acomodarlo aumentaba mi placer lo tenia muy duro muy caliente, sentía una fogata en mis pantalones, ella se reincorporo y quedo sentada con sus piernas muy abiertas me puse un poco mas atrás para tomar un plano completo, en ese momento ella noto mi erección porque por un momento no quito la mirada de mi jean, y dijo con una voz muy picara, creo que va bien la sesión, era imposible que lo negara, asi que ya sin temor a que se molestara seguí tomando mis fotos, ella no dejaba de ver mi entrepierna y de vez en cuando yo lo agarraba como si lo estuviese acomodando, su cuquita ya no paraba de lubricar, sus dedos estaban empapados, ahí fue cuando yo le pedí que metiera un dedito, y ella con picardía me contesto: Solo uno?, eso me encanto y me alboroto mucho mas, por un momento me quede mudo, pero cuando pude le conteste si vamos poco a poco que hay tiempo para meterlos todos, eso le gusto a ella porque al meter el primer dedo soltó su primer gemido, ya no era su respiración, fue el placer que le provoco hacerlo, su dedo entro hasta el final y al salir estaba completamente blanco de la lechita que producía esa excitada cuquita, era tanto que goteaba y corría hasta su culito cosa que aprovechaba para acariciarlo con sus otros dedos, así siguió metiendo uno a uno sus dedos, le pedí que me avisara cuando tuviese su primer orgasmos porque quería tener una serie completa mientras acababa, y no tardo mucho en venirse la primera vez, su cuerpo se estremecía, sus gemidos eran mucho mas fuertes, su respiración se aceleró muchísimo, yo estaba que me acababa encima y sin tocarme de la excitación ella no paro siguió acariciándose muy suavemente y se dio la vuelta estaba en posición de perrito pero apoyada en el puff, paro muy rico su culito y abrió de nuevo sus piernas dejándome ver como su cuquita emanaba todo su placer, sus dedos estaban empapados, ahí fue cuando un comentario de ella me dejo sin habla, voltio su cara y viéndome me dijo, no es justo que yo este asi y tu tengas tanta ropa, eso me ayudaría a excitarme mas, no había terminado de decirlo y ya me estaba quitando el jean, me quede con la franela y el bóxer, y ella dijo así estamos mejor, yo no lo podía creer, pero ahí estaba con esa belleza en cuatro mostrándome ese divino culito, ella me pregunto que si la pose estaba bien, le dije que estaba perfecta que no parara de jugar, y así seguí acariciando muy suave su cuquita, mojaba su dedo en su rajita y lo llevaba al culito el cual acariciaba muy rico en círculos, a penas se veía como si lo fuera a meter pero solo lo acariciaba, eso me puso a millón, no podía con la excitación que cargaba, en mis bóxer se notaban las gotas que emanaban de mi pene, me acerque con la escusa de hacer unos planos mas cerrados, necesitaba sentir su piel así que me arrodille muy cerca de su piecito y al sentirlo fue como un corrientazo, sentía que mi pene palpitaba, ella no se quedo atrás, sentí como con su pie acariciaba mi rodilla y la parte lateral de mi pierna, le pedi que con su otra mano abriera un poquito sus nalgas y así lo hizo, me pregunto: Asi está bien? Y tome su mano y la puse un poco mas en el centro de sus nalguitas y le dije ahí mismo, ella no dijo nada solo su respiración fue mas fuerte al sentir mi mano sobre la suya, le pregunte si le había molestado, y me contesto que no, por el contrario, que le había gustado, entonces tome su mano y la puse en una de sus nalguitas y le dije que yo la ayudaba con la otra nalguita, lo que tenia en frente de mi era de otro mundo su cuquita y su culito completamente expuestos para mi, justo en ese momento en que tenia mi mano en su nalguita me dijo: “Suelta la cámara por favor”, no lo había terminado de decir cuando ya había dejado la cámara y me acerque a ella, lo primero que le deje sentir fue mi lengua muy húmeda en todo su culito, gimió demasiado rico, ella no dejo de acariciarse, pero mi lengua se estaba apoderando de ella, recorría todo su culito, en círculos, de arriba abajo, de lado, trataba de meter mi lengua y con cada intento los gemidos eran mayores, ya mi mano había desplazado la de ella y mis dedos acariciaban su clítoris y otros entraban muy suavemente en su cuquita, ella como pudo comenzó acariciar mi pene sobre el bóxer, se sentía muy rico, pero al recostarme un poco para ponerme mas cómodo para devorarme su cuquita mi pene quedó a la altura de su pie, yo mismo baje mi bóxer y lamí su piecito para que pudiese acariciármelo, ahí mismo comencé a devorarme toda esa cuquita, mi lengua era incansable, era muy divina, muy húmeda, mientras mas la besaba mas se mojaba, mis dedos comenzaron a entrar al ritmo en que mi lengua lamia su clítoris, sentía como emanaban chorros de placer de esa tremenda cuquita, mi mano comenzó a jugar con uno de sus senos, los apretaba, los acariciaba, pellizcaba muy suave sus pezones, me acomode de tal manera que sus dos pies se apoderaron de mi pene, ella lo acariciaba como toda una experta, cuando tuvo su segundo orgasmo con mi boca en su entrepierna se levanto y me pidió que me sentara en el puff, sus manos se apoderaron de mi pene, lo acariciaba muy suavemente, a penas lo rozaba con la punta de sus dedos, me estaba volviendo loco, mordisqueaba el interno de mis muslos, eso me estremecía pero el corrientazo vino a penas comenzó a pasar la punta de su lengua desde lo mas debajo de mi pene hasta la cabeza, sentía que me podía correr en cualquier momento, al llegar hasta arriba lo comenzó a meter en su boca poco a poco, sentía como su lengua jugaba dentro de su boca con mi pene, hasta que lo metió completo, se lo trago enterito, comencé a sentir como su saliva goteaba en mis testículos, al sacarlo de su boca lo tomo de nuevo en su mano y comenzó a jugar con el, su mano se resbalaba con mucha facilidad porque lo había dejado empapado de su saliva, me masturbaba y lo chupaba todo a un ritmo que me tenia sedado del placer, le dije que parara que no quería acabar todavía, le pedí que se sentara muy despacito sobre mi pene, quería sentir como la iba penetrando muy suavemente, ella se levanto se dio la vuelta y comenzó a sentarse sobre mi, al sentir como mi pene iba abriendo los labios de esa húmeda cuquita sentí otro corrientazo, entro con facilidad por lo lubricada que había quedado, estando todo adentro le pedí que se quedara así un momento, la abrace con la intención de tomar en cada una de mis manos sus senos y estando así ella comenzó a moverse poco a poco, hacia solo un movimiento de caderas pero podía sentir como entraba y salía mi pene, ella comenzó a acariciar su clítoris al ritmo que movía sus caderas podía sentir como su excitación iba en aumento así como la mía, con mis manos en sus senos, mi pene muy adentro, su mano en el clítoris y mi boca en su cuello vino el tercer orgasmo, sentía como su cuerpo temblaba arriba del mío, al recuperar la respiración voltio la cara y me dijo: quiero lechita caliente en mis senos, todo de ella me excitaba, pero con cada pregunta o comentario hacía que mi excitación alcanzara límites inimaginables, ella, se levanto se sentó entre mis piernas y comenzó a mamarlo de nuevo, pero esta vez ya no era tan delicada, era una mamada mas firme, de verdad quería mi leche, tome su cabeza la separe de mi pene, metí mis dedos en su boca para lubricarlos y comencé acariciar mi pene frente a ella, no paso mucho cuando comencé a correrme sobre sus senos, sus manos no paraban de acariciar sus senos, mi leche no paraba de salir hasta que en el ultimo chorro sentí de nuevo como se trago todo mi pene, fue una sensación única, hacia que me retorciera del placer, al sacarlo de su boca ya no quedaba nada de mi leche, me había dejado sin una gota, se acerco a mi y susurrando me dijo gracias por las fotos, me dio un beso y asi como entro en el set salió de el, con su caminar muy sensual.

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