Los 10 relatos mejor valorados



Ultimos relatos


SOÑE QUE ERA UN LOBO. AUUUUUUUUUU.Categoría: Sexo infieles

Por Rafael zavala | 2016-01-21 22:07:08 | 0 comentarios

Todo es cuestión de encontrar el punto adecuado para mejorar cualquier dolor – decía la Sra. Lola a sus prospectos y clientes tratando de convencerlos de pasar a su sala de masajes terapéuticos que recién había abierto en una colonia de clase media.

La renta era cara y ella esperaba tener la suficiente clientela para afrontar los gastos, sobrevivir y generar algunos ahorros que pudieran garantizarle unos años seguros. Estaba en trámite de divorcio y su esposo no aportaba económicamente al destruido hogar. Nunca se llevaron bien pero supieron sobrellevar su relación. Lola había sido una mujer voluptuosa y preciosa cuando joven, blanca, alta, ojo color miel y muy simpática. Aun conservaba esos atributos físicos aunque era claro que el tiempo comenzaba a labrar huellas de cansancio en su rostro. Tenía facilidad para hacer amistades y a lo largo de sus años de matrimonio difícil había aprendido muchas labores para ganar dinero; lavaba salas y alfombras, cocinaba, vendía ropa de buen gusto, daba consejos y ahora le había dado por meterse de lleno a la parapsicología, lo esotérico y lo naturista. Había estudiado un libro que compró en una feria y ahora estaba segura que era una experta en masajes. La reflexología era su fuerte. Ella mentía y juraba haber aprendido todas sus artes en sus múltiples viajes a oriente. Presumía que hablaba fluidamente árabe y yidish. Sabía expulsar demonios y sanar con sus manos y su voz. Se hacía llamar doctora. Era una pitonisa.

La música new age armonizaba su salón en penumbras sumergido en penetrantes aromas de sándalo y pachuli que salían de un dorado incenciario ovalado. Baratas alfombras “persas” decoraban las paredes y una espesa cortina “egipcia” daba paso a una pequeña habitación ocupada en su totalidad por una vieja y gastada cama de masajes. Esperaba impaciente en el umbral del edificio, el día era muy caluroso y sentía bochorno y fastidio pues no había trabajo. Las vecinas se pasaban de largo respondiendo apenas a sus calurosos saludos pues de todos era conocida su abundante plática. No era conveniente detenerse a charlar con La Doctora Lola.

¡Estos productos se venden solos! – le había dicho Patty a Pedro Luis cuando lo enganchó en el negocio de cosméticos, suplementos alimenticios y alimentos nutritivos. - Te ganas el 50% de lo que vendes y además obtendrás un porcentaje de la red que vayas creando hasta la tercera y cuarta generación. Lo importante de este bussines es conseguir más gente que venda aunque eso sí, tú debes seguir comprando y vendiendo y apoyar mucho a tu grupo. Todas las compras te dan puntos. Si eres listo y acumulas 20 mil puntos mensuales por 9 meses te ganaras un viaje internacional por una semana; pero eso no es nada, tu cheque mensual irá creciendo y serás independiente económicamente - ; - además, sobra decirlo, eres un hombre muy atractivo y veras que muchas señoras te agradecerán que les abras las puertas a este gran negocio – Ayudaras familias. Estaba demostrado que los hombres también podían vender artículos para damas.

Pedro Luis lamentaba haberse dejado convencer. Ya había invertido 10 mil pesos que no le sobraban en mercancía que no conocía, no creía que funcionará y no tenía ni idea de a quien ofrecerla. Sus amistades se reducían a hombres y mujeres adictos al gym.
Hacía más de 4 meses que no tenía un trabajo fijo desde que la empresa de plásticos en que trabajaba había cerrado. Aunque gastos personales no eran muy altos, no podía permitirse el lujo de dejar de entrenar y echar por la borda el trabajo de años. Ahora tenía que ir a un gimnasio público pues ya había vendido todos sus aparatos y pesas para sobrevivir. Hasta las playeras de compresión y sus trofeos y medallas había malbaratado en un tianguis.
Alguna vez había sido un hombre solvente que ganaba grandes sumas en comisiones de ventas pero ahora andaba volando bajo sin un quinto en la bolsa. Se transportaba en camión o a pie cuando las distancias no eran tan largas. Traía consigo un lujoso maletín de piel con muestras que bien hubiese podido atraer a algún asaltante pero él no temía pues su cuerpo de Hércules mantenía lejos a cualquier tipo que quisiera dañarlo. Su ceñida camisa colorida parecía explotar con cada movimiento que hacía, sus músculos relucían bajo la tela y hasta las venas de sus poderosos brazos podían distinguirse. Su mujer e hijas lo habían despojado de todos sus bienes y estoicamente él lo había permitido pues siempre había considerado que casas y autos eran el patrimonio de su familia. No era materialista en absoluto, se consideraba un buen hombre. Algún día recuperaría trabajo, familia y dinero. Estaba seguro.

En la angosta carretera a Zacatecas un destartalado camión rojo estaba parado a la orilla. Con el cofre humeante levantado daba la apariencia de ser un gran dragón herido y en proceso de muerte luego de ser abatido por un caballero medieval. – No puede ser – pensaba con desgano Jesús Antonio – Otra vez este maldito motor. Llevaba por lo menos 6 descomposturas fuertes en los últimos cinco meses. No tenía dinero para cambiarlo por uno menos viejo. Afortunadamente ya había entregado la mercancía e iba de regreso a casa. Era el tercer viaje de la semana y apenas era miércoles, se sentía muy cansado.
– Tomaré dos semanas de vacaciones – decidió e imaginó a su esposa Rossy y sus dos pequeños hijos corriendo en la playa. Rossy no gustaba de usar bikini pues era una mujer muy pudorosa, su estricta educación religiosa la había moldeado como una mujer virtuosa y muy temerosa de Dios. Nunca faltaba un domingo a misa y con frecuencia rezaba el santo rosario. A Jesús Antonio no le importaba que su mejor fuese una “santita” pues él tenía la dicha de verla desnuda cada que hacían el amor, no con la frecuencia que a él le gustaría pero estaba bien. A Rosa no le gustaba follar con las luces encendidas así que Antonio debía recurrir a su imaginación para mirar a su mujer en la penumbra. Rossy podía presumir de tener un cuerpo perfecto, ninguna otra mujer en la colonia tenía unas nalgas tan perfectas y una cintura tan breve como ella. Hubiese sido interesante ver la envidia que Rossy desencadenaría entre las mujeres en una playa si se decidiera un día a usar una tanga. Sería el blanco de todas las miradas, eso sí – pensaba - El calor se disipó en su mente y una fresca brisa le alboroto el cabello bajo su gorra de base ball.
Tuvo que caminar hasta una cuesta para “agarrar” señal y entonces llamó a su esposa para avisar que no llegaría a comer. Ella comprendería pues era tan tierna y cariñosa. Se sentía un hombre feliz, jamás imaginó tener una esposa tan preciosa, tan linda y además tan buena. Se había sacado la lotería. Si no tardaba mucho el mecánico su unidad estaría lista por la tarde y podría estar en casa al anochecer. Al siguiente día lo esperaba un largo viaje a Puebla, llevaría un cargamento de láminas de asbesto remanente de una tlapalería de un conocido. ¿No causa cáncer el asbesto? –pensó –
Era un viaje barato pues con los amigos se brindaba. El dinero de ese flete no lo tocaría, sería el inicio del ahorro para las vacaciones.

Pedro Luis se armó de valor y se acercó a Lola para ofrecerle sus productos. La mujer era imponente, más alta que él y con tanta seguridad que lo hacía sentir un niño. – Hola, buenas tardes- dijo, - ¿No estará interesada en conocer algunos productos naturistas que vengo ofreciendo? Traigo vitaminas, proteínas y cosméticos – dijo nerviosamente
¿Compras o vendes? – Le respondió hoscamente Lola, - pues yo me dedico a lo mismo. Pedro Luis no supo que responder, era su primer intento y fallaba. Lola ojeó un catalogo y decidió que eso no servía, era pura química. – No me interesa- espetó. Él sacó fuerzas de la nada y le ofreció incorporarse a su red. No tenía porque usar los productos, lo que debía hacer era meter la mayor cantidad posible de señoras al negocio. Le platicó de los premios, de los viajes y de los cheques. Le prometió que no tenía que invertir ni un quinto. Lo único que debía hacer era presentarle mujeres interesadas en trabajar. Lola se pensó la cosa dos veces.

El teléfono sonó en casa de Rossy, era su marido que le avisaba que no llegaría a comer. – Que bueno- se dijo Rossy. No tenía ni la mas mínima idea de que hacer de comer. Ese día sus dos hijos irían a casa de unos amiguitos así que no tenía que ir a la escuela por ellos. Le sobraba toda la tarde para hacer lo que quisiera. Tenía muchos pendientes en casa; estaba muy retrasada en el quehacer. No tenían dinero para una sirvienta, así que entre ella y Antonio limpiaba la casa los fines de semana. Eso del hogar no era para ella. A veces se lamentaba no haberse casado con Ricardo, aquél buen amigo de la prepa que tanto la cautivaba; pero no. Era un mujeriego el tipo. Prefería a Antonio, no importa que no estuviese enamorada. Era trabajador, buen hombre y se dejaba manejar. Comería quesadillas, decidió.
Estaba por salir de casa cuando sonó el timbre. Subió al cuarto de arriba y vio que era la Dra. Lola acompañada de un tipo fortachón embutido en una playerita negra. Lola la aburría pero le caía bien. La escuchaba y le daba muchos consejos que nunca escuchaba. -¿No sé porque te casaste con ese hombre? – Le decía la señora, - Tu mereces algo mucho mejor, ve nomás que mujerona eres.

Lola necesitaba dinero, mucho dinero. No importaba como lo consiguiera y ese negocio parecía fácil y limpio. Pensó en Rossy; le hacía falta una distracción, además sería la más convincente prueba viviente de que los productos que venderían funcionaban. Su cuerpo de modelo y su cara de diosa convencerías a mil señoras obesas y viejas buscando su belleza y juventud perdida. El tipo no le era agradable. Apenas hablaba y su cuerpo era ofensivo para alguien como ella, natural al 100%. Seguro que se metía esteroides y estaría enamorado de sí mismo. Escuchó a Rossy bajando las escaleras y le dijo a Pedro Luis, -Aquí viene nuestra primer asociada, ya verás-

Pasen – dijo risueñamente Rossy - ; -tomen asiento y disculpen lo humilde de mi pobre sala – Sus destellantes muebles Luis VXVI que su esposo le había comprado endeudándose hasta a la coronilla lucían fabulosos. Saludó de beso a la Dra. Lola y cuando quiso hace lo mismo con Luis, él se echó para atrás rudamente. No estaba acostumbrado a esas cosas. Pedro Luis y Lola se sentaron en un love seat y Rossy en un sillón individual frente a ellos. Les invitó un café y escuchó atentamente el plan de negocios. Se imaginó viajando por Europa del brazo de un hombre apuesto que no era su esposo. Se vio a si misma conduciendo una camioneta roja muy grande y lujosa. – Suena bien- dijo, - me interesa –

Lleno unos formatos y sirvió mas café. Ya estaba inscrita y acudiría todos los martes a juntas de capacitación en un Sanborn’s de una glamurosa plaza. El ambiente se relajaba cada vez más. La música de Tiziano Ferro se escuchaba en el fondo. Platicaron sobre sus vidas y las de sus familias y amigos; del clima, de la situación económica del país y el rato pasaba sin que se dieran cuenta. A Pedro Luis se le soltó la lengua y les contó un par de chistes que hizo que las damas se desternillaran de risa. Comenzaron con chistes de gallegos, Lola contó uno subido de tono. Rossy no paraba de reír. Que bella era. Entonces, Lola muy ocurrente dijo que los “ponchados” solían tener el pene chiquito. - Ja ja ja - , no paraba de reír Rossy. Vestía un entallado pantalón formal color beige claro y una blusa azul sin manga. El cabello suelto oliendo a shampoo y el rostro sin maquillar. Aún así se veía preciosa. Sus piernas y su hermoso culo sobresalían bajo su pantalón, incluso si entrecerrabas los ojos y echabas a volar la imaginación pareciera que estaba desnuda. Pedro Luis se sonrojo y sintió como su miembro comenzaba a henchirse bajo su bragueta. Era una broma de mal gusto, pero a él le gustaba.

Lola por su parte se sentía muy a gusto. Estaba pasando un rato muy agradable. – A ver, a ver - dijo Rossy, - que Pedro Luis nos baile -, - Siii, que nos modele su playerita- dijo Lola. Jamás lo había hecho pero Pedro Luis se puso de pie dubitativamente. Lamentaba no ser más alto, pero eso no importaba, su cuerpo era casi perfecto y eso compensaba cualquier defecto. Sus poderosas piernas eran de acero y a través del pantalón se transparentaban unos muslos y unas pantorrillas de jugador de soccer. Sus brazos bronceados daban la impresión de ser recorridos por férreas serpientes que se movían arriba y abajo. Su cuello de toro exponía sus venas y su manzana de Adán. Su pecho parecía irreal. Las balas le rebotarían. Era tan varonil. Lola y Rossy voltearon la mirada casi al mismo tiempo a la entrepierna del hombre. Un monstruo comenzaba a crecer dentro de él. Ellas sintieron como sus vaginas se mojaban automáticamente. Rossy temió haberse orinado. – ja ja ja – dijo Rossy; - Siii, los “ponchados” lo tienen pequeño- Lola se carcajeó ruidosamente, era imposible no hacerlo ante la cara de impavidez del hombre que intentaba bailarles sensualmente. Pedro Luis no sabía qué hacer. Se sentía como un ratón acorralado. Recordaba una burla similar que en su niñez había sufrido por parte de un grupo de chicos mayores, en aquella ocasión no pudo hacer nada y lloró.

Automáticamente se paso visiblemente la mano sobre su miembro acariciándolo como si fuera mayor de su tamaño real. Las chicas emitieron un gritillo que a él le pareció como el de un estadio animoso que lo impulsara a desechar su timidez. Tomó la mano de Lola que era la más cercana y sorprendido por su docilidad la pasó a lo largo de su pierna llegando apenas a tocar su más preciado órgano. A lola le fascinó el gesto de Luis y como cobra se lanzó sobre su presa tomando aquel enorme y duro palo desde su cabeza hasta los testículos. Sus blancas manos adornadas con unos largos dedos rematados en vistosas uñas rojas subían y bajaban por el pene del muchacho. Rossy estaba muda. No sabía que decir pero se le antojaba acompañar a Lola en sus caricias. – Sácatela – dijo Rosa con una voz temblorosa que se convertía en un placentero gemido, - sácatela- -muéstrala - , - presúmela- ; - por favor-.

Luis se volvía loco, su cabeza daba vueltas y su corazón latía como licuadora intentado remoler hielos para un cocktail. Pudo más el instinto que el pudor y se bajó locamente la cremallera, se podía ver sus bóxers de color azul eléctrico mojados por la rica sacudida que Lola le había dado en unos cuantos segundos. Un negro pene salió a relucir. Rossy notó que Pedro Luis se afeitaba y se maravilló ante semejante miembro, era más grande que el de su marido. Y se veía mucho más firme. Su cabeza era violácea y redonda como una gran cereza. Se le antojó metérsela a la boca aunque ella rara vez aceptaba hacer sexo oral a su marido a menos que estuviese a punto de pedirle un regalo caro. La verga carnosa expuesta mediría unos 18 cm y una gruesa vena parecía sostenerla como si fuera un cable de acero. Era brillante y sin un pelo. La vista de Lola estaba atrapada por el movimiento autónomo del tremendo sable de Pedro Luis; se movía sola, estaba viva. La tomó con las dos manos y le dio unos suaves jalones que parecieron hacer que el volumen se incrementará al doble. En un instante que paso desapercibido para los tres la escena había cambiado y Lola tenía el gran pito de Luis en su boca. Lola babeaba como nunca lo había hecho; ¿Qué motivaba tal salivación? No lo sabía. Ella se consideraba experta mamadora y le complacía hacerlo. Esa cualidad había contribuido en gran manera a prevenir el desmoronamiento de su matrimonio. Como si fueran piedras preciosas, Lola acurrucaba los testículos de Luis entre sus bellas y cálidas manos masajeándolos con ternura y dando pequeños tironcitos a su escroto. A la vez se metía la verga de Luis poco a poco en su húmeda boca, daba pequeñas chupaditas a la cabeza y de repente se la introducía completamente hasta tocar su profunda garganta uniendo sus labios a los huevos rasurados del chico. Con movimientos circulares llevaba de paseo aquel negro miembro entre sus mejillas y su paladar como si fuera un cepillo de dientes apenas rozándolo con sus perfectos dientes. Hacía girar su lengua enroscándola alrededor de su preciada presa que bramaba de placer. Succionaba con suavidad y luego lamía aquel el sabroso falo de arriba abajo atragantándose con la mezcla de líquidos que se derramaban en su boca amorosa. En el piso se había creado un pequeño charco de saliva y liquido preseminal. Luis estaba en éxtasis. Sus ojos iban y venían dentro de sus cavidades. Rossy seguía atónita y las ganas de orinar aumentaban. Estaba viendo en acción a la más grande maestra de la felación.

-Es tu turno de tocar corneta- le dijo Lola bromeando a Rossy mientras sacaba a relucir su par de enormes y magnificas tetas pálidas. Sus pezones eran grandes y de un color café claro. Comenzó a masturbar a Luis con una Rusa que hizo que el hombre no pudiera evitar emitir un grito de placer. – Shhhhh- dijo Rossy, - ¡hay vecinos! – Pedro se imaginaba penetrando por el culo unas nalgas de quinceañera güerita al ver como su reata desaparecía entre los senos de Lola y volvía a reaparecer una y otra vez. Estaba mojadisimo.

Rossy despertó de su embelesamiento, tomó a Luis de la camisa y le plantó un apasionado beso en la boca metiendo su lengua entre los labios del macho que algún dios les había mandado. No era virgen cuando llegó al matrimonio, pues un aventajado compañero de prepa le había hecho el favor de desvirgarla y solo con él había cogido antes y después de casarse. No se sentía culpable de engañar así a Antonio, de hecho pensaba que se lo merecía por tibio. Había salido con más hombres pero solo aquel amigo de la adolescencia se la había cogido. El beso de Rossy y Luis fue muy largo, Rossy le acariciaba los músculos del pecho y de la espalda con gran admiración. ¡que hombresote! – pensaba- y seguía besando mientras le apretaba con sus manitas el trasero. Le incomodaba un poco el delgado bigotito de Luis pero el placer del momento era mayor. Mientras tanto, Lola seguía mamándole la verga. Luis separo su rostro de Rossy quién quedó atónita ante el rechazo del macho. Él acercó su boca al oído de ella, con sus labios le quitó hábilmente el arete y lo lanzó al piso y con melosa voz le dijo; -¿quieres saber cómo coge un “ponchado” de pene pequeño?-

Rossy y su bravío pirata entraron al reducido baño de la sala mientras Lola se quedaba con las ganas de seguir comiendo hombre. – ¡Por lo menos déjenme ver! – gritó Lola cuando ellos cerraron quedamente la puerta. No se escuchó que le pusieran el seguro. Lola se bajó el pantalón negro hasta las rodillas y su mano diestra comenzó a juguetear con su dilatada raja rosita, acariciando con delicadeza un clítoris más grande de lo normal. Había puesto su bata blanca cubriendo el sillón, no fuera a ser que dejara huella de su pecado. El dedo medio de su mano derecha la penetraba expertamente. Lola se imaginaba estar cogiendo con Pedro Luis. ¡Que rico era ese momento! El mundo podía detenerse allí no importaba que todo lo demás se fuera al demonio.

Luis puso a Rossy de espaldas, recargada sobre el lavabo y de frente al espejo. Era una mujer preciosa. No esa belleza de telenovelas, ¡era una belleza real!, de nuestro pueblo mexicano. Un rostro apacible, altivo, perfecto dentro del concepto de belleza de mujer morena de nuestra raza. Metió sus manos entre su blusa y sacó un rico par de pequeñas tetas duras. Su brasiere que por cierto le quedaba flojo cedió fácilmente. Masajeaba esas lindas gemas frías a la vez que su boca recorría el largo cuello de Rossy. Su lengua lamía y relamía su piel salada, tal como lo hubiera hecho Lola con su pene hacía un rato. Las manos de Luis bajaron por el abdomen den Rossy como si fueran dos autos deportivos recorriendo una amplia carretera en una pradera recién regada por la lluvia. Rossy ya había desabrochado su ceñido pantalón de mezclilla que cayó al suelo formando una pirámide azul. Un apretado bóxer blanco casi transparente cubría el culo de Rossy que de inmediato quedó al descubierto. Rossy misma se lo había quitado ya que Luis no pudo por su nerviosismo. El culo de Rossy era el mejor que había alguna vez visto Luis, ya fuese en persona, en película o en revista. Era grande, fabuloso y bien formado, ovalado en los costados y en forma de corazón visto desde atrás. Era una mujer caderona aunque contradictoriamente muy delgada. Un olor a coco y canela salía del cuerpo de Rossy. Luis no paró de acariciar, tocar y retocar las nalgas de Rossy. – ¡Mételo, yai!- musitaba Rossy con voz apenas audible: - ¡Cojeme, yaaaa! – Por favooor. Luis le abrió las piernas como hacen los policías a los malandros utilizando sus rodillas para abrir un poco más y acomodó su bultosa verga entre las nalgas de Rossy. Como una reptante oruga le verga encontró su camino hasta la ardiente panocha de la damisela. En ese momento Lola abrió la puerta del baño de par en par y pudo observar el paraíso. Un verdadero macho follando a una mujer casi perfecta en un sitio incorrecto pero en el momento más preciso. Luis comenzó a moverse rítmicamente sacando y metiéndole la verga a Rossy quien fue traicionada por la emoción y comenzó a llorar de placer. “Movía el culo con un swing que derretía el hielo de las cubas” tarareaba Luis con voz entrecortada. Rossy estaba exprimiendo a Luis y de repente se le vino a la mente la imagen de su esposo parado en la carretera tratando de reparar su camión bajo un sol abrasador. Borró su mente y volteó el rostro a la sala. Las lágrimas fluían por sus mejillas nublando su visión. De reojo Veía a una Lola excitadísima a quien apenas tenía un par de semanas de conocer. Enseñando un pedacito de su lengua entre sus labios rotos, Lola no podía dejar de observar aquella pareja meciéndose rítmica y eternamente dándose una cogida de película. Rossy cayó en éxtasis cuando Luis le metió en el ano un dedo lubricado en su propia saliva; Su boca temblaba de placer y estaba segura que no podría aguantar las ganas de orinar por más tiempo. Luis bufaba mientras entraba y salía del cielo cogiendo febrilmente a Rossy. El tiempo se había esfumado en una espiral de colores, el espacio también. Casi en la cumbre del orgasmo Rossy creyó ver a Antonio mirándola fijamente con tristeza a los ojos reprochándole no ser tan complaciente con él como ahora lo era con Pedro Luis. Cerró los ojos. Los abrió nuevamente y vio a Lola en el lugar de Antonio.

Repentinamente sintió como un fluido caliente inundaba su interior; Luis se estaba corriendo sin condón a la vez que emitía graciosas risitas y daba las gracias una y otra vez a Rossy jurándole amor eterno. Rossy no pudo más y dejó que su vejiga se descargara. Oleadas de un orín incoloro y sin olor corrieron entre sus piernas salpicando el pecho y mojando los pies de un Luis desnudo que había volado al espacio. Rossy estaba muy avergonzada pero el triunfo que embargaba su espíritu diluía cualquier sentimiento negativo. Ahora tocaba rogar a Dios que no quedara embarazada. No dijo nada. Lola se acercó como loba a Luis para seguir mamando y bebiendo la leche remanente. Era una depravada, lo reconocía y le encantaba.

Por la noche llegó Antonio a casa, los niños dormían plácidamente y con sigilo abrió la puerta de su habitación. Llevaba un hermoso ramo de flores para su esposa y un caro perfume de regalo para compensar su ausencia. Pensaba sorprenderla con un beso de yerbabuena pero el sorprendido fue él. Su esposa lo esperaba totalmente desnuda salvo una minúscula tanga apenas perceptible. Se le dejó ir a los brazos y lo besó una y otra vez. – Te amo Antonio; te amo- musitaba; - Sin ti la vida no vale la pena- expresó pícaramente cerrando un ojo, -Y mira que eres malvado y me dejas sola muy a menudo-, -¿Qué tal que viene un lobo y me come?
Yo soy tu lobo - respondió gruñendo Antonio.

Rossy lo tomó de las mejillas, lo beso sonoramente y poco a poco fue quitándole la ropa y
– Esta noche es tu noche cariño -

Si quedaba embarazada iba a ser de Antonio, que él estuviera seguro de eso – pensó - mientras imaginaba como sería su próximo martes por la tarde en compañía de Pedro Luis pero sin la Dra. Lola.

Puntuacion: - Votos: 0

Leido: 113 veces

VoyeurCategoría: Sexo infieles

Por Hice de mi esposa una puta | 2016-01-20 21:20:55 | 1 comentarios

Hola,mi nonbre es (Jose) quiero compartir un poco de lo que fue mi vida de casado, (actualmente estoy divorciado) todo empezó cuando en mis años mostos conocí una mujer muy bonita y se puede decir buen cuerpo, nos hicimos novios, y después de un año terminamos casados,los primeros 12 0 13 años todo fue normal, pero, cansado de la rutina tal vez,o el experimentar nuevas cosas, un frío pensamiento paseaba y paseaba por mi cabesa, de pronto, sentí el deceso de ver cojer a mi esposa con otro hombre,para ese entonces, mi esposa andaría en en 32 o 335 años, yo era 8 mayor que ella, habíamos tenido tres hijos, y su cuerpo se mantenía peerfecto, pues ella era una mujer muy cuidadosa y limpia. En fin cuando salíamos me gustaba agarrarle las nalga al principio ella se molestaba,pero después se acostumbro,después le agarraba las nalga y le subía un poco su falda, cosa que también le molesto,pero al final fue accediendo a mis caprichos,hasta llegar al punto de que ella también me agarraba la vera en público cuando podia,si,ella empezaba a ser un poco liberal tambien, después empezamos a cojer en público !!! Si, donde podiamos, ahí me la cojia,pero esasi historias, ya las contare en otro relato, Bien, resulta que nuestra situación económica en un tiempo bajo mucho, y mi esposa tubo que empezar a trabajar, eso fue una humillación para ella,pues no estaba acostumbrada, con el tiempo conoció amigas y amigos, yo empecé a notar algo raro en ella, creo que ya estaba cojiendo con alguien mas,yo le preguntaba pero ella lo negaba,una noche, teniendo relaciones, ella gritaba y gemia,, hay,, que puta cojeme, me teme la toda, y yo le dije, te gusta la verga, si me decía ella, porque te gusta, y ella gimiendo decía porque soy puta y a las puta se las cojen, y santo remedio,, ahí se destapó la verdad, yo le decia, y a ti te han cojido, si si respondio,. Me meten la verga, quien te coje, un amigo de principio no decía nada, pero yo , al mismo tiempo que la arremetida con mi verga le insistía ya te cojieron, dime no me voy a enojar, me gusta que seas puta, si entre palabras cortadas y gemidos, me dijo, si ya probé otra verga, a mi la verdad eso me exitosa mas, pero ya no le pude sacar más aquella noche, al otro dia, la enfrente le dije que hablaramos, pero ella no decía nada, así pasó pero cundo me la cojia, ella decía que si que un amigo se la estaba cojiendo, eso despertó aun mas mi deceso de verla cojer con otro, y creo que a ella le empezó a gustar, pues aparte de cojer, agarraba dinero... si se estaba convirtiendo en una puta real. Un dia, nos visito un antiguo vecino de nosotros que lo había dejado su mujer,por nombre le voy a poner Andres, ok. A mi me enpeso a jugar la mente pensando que el podría cojer se a mi esposa y yo filmar y al mismo tiempo verlos,así que esa noche le dije a Andres que nos visitará más seguido para que no se sintiera tan solo, además yo notaba que el veía a mi esposa con hojas de deceo, si dijo el, si no les molesta si vengo,así pasó aquella noche, yo empecé a platicar con mi esposa, preparandola, le dije si tu cojen con otro, pues cojete también a Andres,al principio se nego, pero de tanto insistir, noté que ella empezaba a enseñarle los calzones muy disimuladamente,así empezó todo, esa noche, al estar cojiendo, me dijo, viste que le estuve enseñando los calzones a tu amigo, yo disimule y le dije no, no me fije, mentirosa le dije, entonces ahí llegamos a un acuerdo, yo la dejaría cojer con quien ella quisiera, además de comprarle lo que ella quisiera si se cojia a mi amigo y yo los filmará con una cara oculta, ella acepto, pero me dijo que no la dejará mucho tiempo sola con el, y tampoco íbamos hablar nada de nada durante el dia, solo cuando hisieramos el amor, hecho le dije. Pero le vas a enseñar que también yo pueda ver, ok.mi esposa siempre vestía vestidos cortos o faldas cortas, pues a mi no me gustaba que usará pantalón. Todo estaba listo solo esperar al fin de semana por mi amigo, valla sorpresa que se iva a llevar.Esperen mi segundo relato.

Puntuacion: - Votos: 0

Leido: 190 veces

Mi amiga la buenaCategoría: Sexo infieles

Por Anonimo | 2016-01-09 04:14:10 | 0 comentarios

Todo empezó cuando mi amiga Montse y yo empezamos a ir al mismo curso después de la escuela para los exámenes que venían, mide 1.56, piel blanca, pelo largo, muy bonita pero sobre todo un grande y parado culo que hacia babear a toda la escuela, ella tenia unas semanas que había empezado a salir con un chavo cuando un día al saludarnos por error le di un beso en la boca a lo cual ambos nos quedamos viendo un rato hasta que su novio llego y la saludo igual, yo me fui y pensé que después me iba a decir algo pero cuando la volví a ver actuó como si nada, decidí ver hasta donde podía llegar. Al siguiente día le ofrecí ir juntos al curso a lo cual ella acepto, la espere afuera de su casa mientras se cambiaba y al salir me quede boquiabierto, llevaba una blusa escotada blanca casi transparente con un sujetador rosa y unos pantalones ajustados que dejaban ver su rico culo,empezamos a caminar hacia el transporte que nos llevaba al curso, al subir iba algo lleno a lo que aproveche y me puse detrás de ella, le arrimaba mi verga con movimientos disimulados y ella no decía nada, empecé a hacerlos mas notorios y ella solo paro su culito a lo cual respondí dándole un arrimon que la empujo y una señora se dio cuenta.
Al llegar al curso bajamos e intente despedirme con un beso en la boca pero no me dejo y se fue, a la salida ya no la vida así que tuve que esperar hasta el siguiente día. No la vida durante una semana y al regresar me contó que había tenido problemas familiares y se tuvo que ir, le dije que la apoyaría en todo y la abrace, mas tarde cuando nos íbamos al curso me dijo que si podíamos pasar a su casa antes, pordupuesto que acepte, al llegar no había nadie y me dijo que se iba a ir a cambiar el uniforme que la esperara en la sala, accedí y me senté en un sofá, se empezó a tardar y me aburrí así que decidí echar un vistaso en su habitación, la puerta estaba entre cerrada y al fijarme estaba en ropa interior decidiendo que ponerse, me Prendí de inmediato al ver su culo solo con un cachetero rojo así que saque mi celular y comienza a tomarle fotos sin que de diera cuenta. Me existe demasiado y empeze a masturbarme fuera de su cuarto cuando decidió ponerse un pantalón que resaltaba su culo, ahí fue cuando no pude mas y entre, al verme intento taparse gritándole que me saliera, no hice caso, me hacer que y la comenze a besar mientras le agarraba el culo, ella intentaba safarse pero no podía, poco a poco fue aceptándolo deje de besarla y la mire fijamente mientras le decía "quitate el pantalon" se lo quito y la acosté en su cama, le quite el chachetero y empeze a lamberle la vagina que estaba algo mojada mientras le apretaba las tetas (que por cierto no estaban nada mal) ella gemía de placer y se retorcia cada vez mas, me levante y me quite los pantalones, al ver que la tenia completamente parada se arrodillo y se la llevo a la boca sin pensarlo, le pregunte si ya lo había echo con su novio y lo negó con mi verga aun dentro de su boca, que suerte tenia me iba a estrenar ese culito, después de un rato mamandomela se la saque y la puse en cuatro, le paso mi verga una y otra vez por su culo y ella solo gemía de placer, al ponérsela en la entrada de su vagina me dijo "oye, espera, tengo novio creo que ya llegamos muy lejos, hay que dejarlo aquí" intento pararse a lo cual yo la empuje tirándola boca abajo a la cama, me encime en ella y le empeze a meter la verga por la vagina a lo cual ella empezó a gritar "No! Espera! No quiero, sacala!" hice caso omiso y la empecé a embestir una y otra vez mientras ella seguía diciendo que no y pataleaba,empecé a darlemas duro y empezó a gemir, gemía como puta después de un rato empezó a gritar que la cogiera mas que le encantaba mi verga, eso me prendió y empeze a hacerlo mas rápido y duro hasta que no aguanto y se corrió sin control. Se desmayo del placer y aproveche para sacársela y ponérsela en su ano, solo llevaba la pintura cuando despertó gritando que le dolía, se la deje ir de un golpe a lo cual grito muy fuerte, empeze a darle por el ano mientras la jalaba del pelo, le dije que llamara a su novio y le hiciera la plática, así lo hizo, la muy puta hablaba con su novio mientras yo me la cogía por el ano, le empecé a dar mas duro y comenzó a gemir en el teléfono, su novio le pregunto que tenía, agarre el teléfono y le conteste "lo siento campeón, ya no puede contestar" su novio se quedo callado un rato, como no decía nada se lo explique "se la estoy metiendo por el ano" el solo colgó. Le tome un vídeo gimiendo mientras me la cogía y se lo envíe a su novio. Al cabo de unos minutos estaba por correrme y se lo dije "dámelo todo adentro" no lo dude y me vine en su ano llenándola de leche mientras ella tenia otro orgasmo.
Desde ese día cada que ibamos a ir al curso pasamos a su casa a cogerla hasta llenarla de semen y nos vamos al curso. Ahora ella ya tiene novio, pero eso no impide que me mande fotos de ella tocándose o quedar en un hotel a pasarla bien...
Espero les haya gustado

Puntuacion: - Votos: 0

Leido: 159 veces

Olvidando tu amor... de cama en cama (El profe de metodología)Categoría: Sexo infieles

Por Dannaé Sosa | 2016-01-09 03:32:04 | 0 comentarios

Hola… compartiendo con ustedes mi más reciente experiencia, esto va dedicado para un amigo que me pidió que compartiera otro relato… Un beso… espero comentarios…

¿Cuántas veces nos hemos quedado con las ganas de conquistar al profesor más guapo de la Universidad? Lo que voy a narrar sucedió hace unos días con mi profesor de la materia de Metodología a quien llamaremos Arturo, nos conocimos al iniciar el semestre como todo buen profesor el primer día nos atormentó con el temario del curso, desde ese día aquel hombre alto de 1.78 de estatura, piel blanca, pelo castaño y 37 años de edad, de muy buen ver, alborotaría las hormonas de mis compañeras, un hombre guapo y de una personalidad introvertida, serio y muy comprometido con su trabajo, siempre al pendiente de sus alumnos, amable y con una sonrisa encantadora, el profesor con él que sueñan todas…
Al principio lo veía guapo pero no me alborotaba como a mis demás compañeras, durante el transcurso del semestre no hubo ningún acercamiento fuera de lo normal, solo para aclarar dudas con respecto a su materia, siempre se mostró atento con todos por lo que por mi mente nunca pasó la idea de que fuera un hombre morboso o algo así, por el contrario siempre cuidando su imagen y llevando una vida estrictamente privada, no sabíamos nada de él, si era casado o soltero nunca lo mencionó a pesar de que hubo quien si se lo preguntó…
Comencé a acercarme más a él por uno de los últimos trabajos, me había atrasado y no me dio tiempo de entregarlo en la fecha acordada, le comenté mi situación y él mismo accedió a darme una semana más, le prometí entregarlo en cuanto terminará por lo que en menos de una semana lo hice, llegó el momento de entregar el trabajo final y como es mi costumbre me atrasé, para esta ocasión solo me daría tres días más para entregar, pues era fin de semestre y ya no había más tiempo para darnos, entregué mi trabajo y no nos volveríamos a ver hasta el próximo semestre…
El destino se encargaría de reunirnos había quedado pendiente un trabajo en otra materia por lo que fui a la universidad en busca de otro profesor para entregar mi proyecto, cuando iba de salida fui interceptada por el profe Arturo…
A: ¡Hola Yareni!- Saludó al verme…
D: ¡Hola profe!- contesté…
A: ¿Qué haces aquí? ya te hacía de vacaciones…
D: Ya sabe profe, yo y mis atrasos…
Era raro ver a Arturo sin sus famosos trajes, iba vestido de forma casual lo que lo hacía verse más guapo…
A: ¿Ya te vas?
D: Sí, ya no tengo nada que hacer…
A: ¿Ya desayunaste?...
D: No profe, me vine desde temprano y no me dio tiempo…
A: Bueno no sé si ¿te gustaría acompañarme a desayunar?
D: ¿Yo?...
A: Sí, conozco un lugar donde se desayuna muy rico y además es muy agradable…
D: Pero… es que no es correcto que yo salga con usted, es mi profesor…
A: No tiene nada de malo, el semestre ya terminó y ya no soy tu asesor… no habría problema pero si no quieres, no te preocupes no hay problema… será en otra ocasión…
D: Bueno está bien… lo acompaño…
A: Bueno deja voy por mi auto y te veo en la parada ¿De acuerdo?...
D: De acuerdo.
Salí de la facultad y lo esperé en la parada, había poca gente por lo que me sentí más en confianza a pesar de la incredulidad que me invadía pues el profe Arturo me había invitado a desayunar, no tardó en llegar, se estacionó y me subí al auto, en el transcurso de la universidad a aquel restaurant pasarían si acaso 15 minutos, platicamos de varias cosas, de cómo me había ido en las otras materias y se ofreció a apoyarme en las dudas que yo tuviera de ahora en adelante...
Efectivamente aquel lugar era algo pequeño pero muy agradable estaba casi lleno por lo que nos sentamos en una de las mesas del centro…
A: ¿Ya habías venido a este lugar?
D: No es la primera vez que entro… anteriormente ya había pasado por aquí pero no había tenido oportunidad de entrar…
A: Me gusta mucho este lugar es muy tranquilo y la comida es muy buena…
D: Sí está muy bonito el lugar…
Ordenamos y durante el desayuno continuamos conversando fue cuando me invitó a conocer su casa el día que yo quisiera, mientras por mi mente solo una pregunta vagaba ¿Con qué motivo me había invitado a desayunar y a conocer su casa?, tal vez porque así acostumbraba pero nunca había escuchado que a otras compañeras las invitara a comer o a salir, era demasiado raro, terminamos de desayunar pagó la cuenta y nos dispusimos a salir, en la puerta del restaurant y cuando estaba a punto de despedirme de él…
A: ¿Yareni tienes algo más que hacer?...
D: No profe, de hecho de aquí me voy directo a mi casa…
A: ¿Por qué no vas a conocer mi casa? Para que no lo dejes para otro día…
D: Está bien…
No tenía nada que hacer en casa, pues mi padre estaba ocupado en su negocio y yo no le era de utilidad ese día, que más podía pasar con el profe Arturo más que terminar en su cama y más siendo el tipo de hombre que me gusta, no podía dejar pasar la oportunidad si es que llegaba a darse. Nos fuimos a su casa que queda en una colonia al norte de la ciudad, nos haríamos 20 minutos hasta su casa… metió el auto y bajé de él, era una casa no muy grande de dos plantas, rápidamente empecé a indagar y hacer preguntas, pues yo ya estaba segura de lo que iba a pasar…
D: ¿Vive con su familia?
A: No, mi familia vive en Puerto, la planta de arriba la rento a mi sobrina y su esposo… pero ellos llegan más tarde…
Abrió la puerta y entré al pequeño departamento que hay en la planta baja, ya estaba terminado pero aún no tenía muchos muebles, a mano derecha puede ver la cocina y al fondo del pasillo la habitación y junto el baño, me condujo hasta su habitación, al entrar prendió la luz pues la habitación estaba muy al fondo y era escasa la luz del día, prendió la televisión y me dijo que tomara asiento en la orilla de la cama, se sentó junto a mí…
A: Puedes poner tus cosas en la silla…
D: Sí Claro…
A: Entonces Yareni ¿Qué te parece la casa?...
D: Está muy tranquila, ¿No se aburre?
A: A veces, como estoy solito no tengo con quien platicar…
D: ¿Y su sobrina?...
A: Ellos viven arriba pero casi no están… más que en la tarde y los domingos…
Se recostó sobre la cama y me voltee para no darle la espalda mientras permanecía sentada sobre la cama…
D: ¿Y no ha pensado en casarse?...
A: Sí pero aun no encuentro a la mujer de mis sueños… bueno a ti si te lo puedo decir creo haberla encontrado…
D: ¿de verdad?
A: Sí y no sabes lo bonito que es estar a su lado…
D: ¿Ya ve? Entonces no está tan solito…
A: Yareni ¿Tienes novio?...
D: En realidad no profe…
A: No me digas profe… me llamo Arturo… ¿Y pretendientes?
D: Bueno hay un chavo con el que a veces salgo pero aún no se concreta nada…
A: Es raro eres una chava muy guapa… si yo fuera él ya te hubiera pedido que fuéramos novios…
D: Sí seguro…
A: ¿Lo dudas?...
Fue en ese momento cuando puso su mano sobre mi hombro y comenzó a deslizarla hacia abajo de manera suave provocándome un escalofrío…
A: ¿Tienes cosquillas?...
D: Sí…
A: acuéstate… no pasa nada…
Me acosté a su lado mientras no podía dejar de ver la televisión, inmediatamente me acercó a su pecho y nos abrazamos…
A: Yareni me gustas mucho…
D: ¿En serio?...
A: Sí, no solo físicamente sino también por tu forma de ser, siempre te veía en clase sentada al frente, tan seria, tan concentrada, me gusta verte caminar por los pasillos ver cómo te miran tus compañeros y tu sin hacerles caso, ¿Te gusto verdad?...
D: ¿Cómo lo sabe?...
A: Si no te gustara no estarías aquí, me di cuenta de eso cuando entregabas tus trabajos… te ponías nerviosa y te temblaban las manos…
D: Es verdad…
A: ¿Te gustaría que nos tratáramos y nos conociéramos mejor?
D: Sí Arturo… me encantaría…
Comenzamos a besarnos por varios minutos, y poco a poco el ambiente pasó de besos dulces, tiernos, a besos en los que casi nos queríamos devorar el uno al otro, me perdí entre sus brazos y sus caricias, su bigote y su barba hacia cosquillas en mi cara pero no importaba con tal de disfrutar ese momento, una situación llevó a la otra como pude le desabotoné la camisa y metí mis manos en ella para acariciar su espalda, mis manos subían y bajaban por ella acariciando y de vez en cuando arañándolo, sus besos pasaban de mi boca a mi cuello de un lado a otro, no podía evitar gemir ante tal situación, me besaba los pechos por encima de la ropa mientras sus manos se agarraban a las mías… me quité rápidamente la blusa y él no tardo en quitarse la camisa nos volvimos a abrazar y besar con tanta pasión que casi nos arrancábamos los labios y la lengua, su pecho cubierto por algunos vellos provocaba sensaciones en mi cuerpo…
A: llevo mucho tiempo pensando en este momento así contigo…
Se levantó y comenzó a quitarse el pantalón mientras yo seguía acostada en la cama, cerró la puerta y apagó la luz, me quité los zapatos y el pantalón, quedando ambos solamente en ropa interior se acostó sobre mí y nuevamente iniciamos otra ronda de besos que hizo que se nos elevara la temperatura rápidamente… me terminé de desnudar rápidamente mientras él se quitaba el bóxer permitiéndome ver su verga de unos 20 cm aproximadamente algo gruesa y muy apetecible, me ayudó a levantarme, la diferencia de estaturas era notable (yo mido 1.66) le agarre la verga y comencé a frotársela por unos minutos mientras el gemía del placer que le estaba proporcionando, sus orejas estaban completamente rojas por la exitación y no tardó en pedirme que me acomadara para comenzar a penetrarme, su verga estaba tan dura tan firme nunca había sentido una verga así, me acosté bocarriba en la orilla de la cama con las piernas bien abiertas se acomodó encima de mí y poco a poco comenzó a penetrarme, me abrazó y rodee su cintura con mis piernas….
A:OOOOaaahhhhh!!!
D: aaahhhhhh
A: Yareee que rica estas!!!! Ahhhh
Su verga entraba y salía poco a poco con mas facilidad mientras yo no paraba de gemir con cada embestida….
D: Dame fuerte!!!,.. ahhhhhhh
A: Así mamita!.
D: mássss quiero sentirlo todo adentro ahhhhhhhh
Mis pechos rebotaban al ritmo de los rechinidos de la cama, los gemidos de Arturo en mi oído hacia que yo le pidiera más... cambiamos de posición y me puse de perrito mientras sentía todo el peso de Arturo sobre mi, uno de sus brazos rodeó mis pechos mientras con el otro se sostenia en la cama, las embestidas eran cada vez mas fuertes igual que los gemidos que a pesar de estar la tv prendida podían escucharse, besaba y mordia mi oreja y en cada embestida la cama chocaba con la pared, cogeríamos en esa posición por varios minutos, cambiamos de posición y puse mis piernas en sus hombros, de vez en cuando Arturo se quitaba el sudor de la frente con su brazo…
A: me encantas… esta bien rica mami…
D: cógeme así papi…. Daleeeeeeee
Lo hicimos en varias posiciones, para después terminar encima de él cabalgándolo por un buen rato, hasta que terminó por correrse dentro de mi….
A: Yare mmmeee voy a venir no aguanto mássss ¡!!
D: ahhhh si papi vente!!!!! Ahhhhhh
A: Aaaaahhhhgggggggggggggggrrrrrrrr
Terminamos exhaustos, como pudimos llegamos al baño, esperamos un poco y nos metimos a bañar, la cara de Arturo era de completa satisfacción se notaba en su sonrisa, mientras la mía era de incredulidad, había cogido con el profe de metodología, aquel hombre serio y asediado por mis compañeras, con qué cara lo vería el próximo semestre… por mi mente pasaban muchas cosas, y si lo que acababa de pasar influenciaba en mi calificación final, aquella calificación no me dejaría en paz el resto de mi vida… terminamos de arreglarnos en la habitación…
A: ¿Pasa algo?
D: No, por qué la pregunta…
A: de repente te pusiste muy seria…
D: bueno si, no quiero que pienses que me acosté contigo para mejorar mi calificación
A: ¿Qué dices?
D: Sí Arturo, esto no debió pasar…
A: Yareni ¿te arrepientes de haberlo hecho conmigo?...
D: Noo, la verdad me gustó y nunca me imaginé que pudiera pasar
A: Quédate tranquila, que yo no mezclo el trabajo con el placer… Si te invité a venir es porque es cierto que me gustas y mucho… la verdad si quiero que nos conozcamos… que salgamos… que intentemos algo, que no seamos nada más profesor-alumna… lo que acaba de pasar no beneficiara tu calificación, a eso fui a la universidad a reportar calificaciones, lo puedes checar en tu portal… y es la calificación que tú misma ganaste con tu esfuerzo…
D: de verdad Arturo…
A: Sí Yareni, me gustas y quiero seguir viéndote…
D: Gracias!!!
Me acerqué y le dí un beso en la boca, me despedí de él para irme a mi casa, me pidió mi numero para agregarme en su cel, me acompañó a la puerta y antes de llegar se abrió era su sobrina acompañada de su esposo, quienes al verme quedaron sorprendidos…. Y de inmediato paso a presentarme…
A: Yare ella es mi sobrina y su esposo…
D: mucho gusto Dannaé Sosa…. Para servirles…
S: mucho gusto Yare o Dannaé….
D: cualquiera de los dos, en realidad mi nombre es Yareni Dannaé
S: Ok mucho gusto…
D: Bueno con permiso y gusto en conocerlos…
S: hasta luego Dannaé…
Me indico como llegar a la parada de autobús,
A: Yare ¡Te quiero! – me dijo al mismo tiempo que me envió un beso…
de regreso a casa no dejaba de pensar en lo que había pasado y menos que hubiera enamorado al profe Arturo, sigo en espera de que suban las calificaciones mientras en estos días no he perdido el contacto con él…

Espero les haya gustado… ¡Hasta pronto!... Besos!!!
dannae.sosa@hotmail.com

Puntuacion: - Votos: 0

Leido: 108 veces

en su primer aventura le abrieron la colaCategoría: Sexo infieles

Por Omar Martinez | 2016-01-06 19:29:20 | 0 comentarios

Después de 20 años de casados, ella se dio cuenta que sólo se me paraba cuando hablábamos de que ella tuviera sexo con otros, entonces, cuando su insaciable deseo la llevaba a mi, me relataba fantasías disparatas o posibles, en ocasiones de gente que conocíamos, hasta que una tarde vino un gasista alto, fornido, como de 50 años, y esa noche no pude contenerla, se quedo con ganas de más y le dije "cojelo al plomero, te doy permiso", al dia siguiente se depiló, pinto las uñas, y se vistió con un vestido ajustado donde entraba su buen cuerpo de cuarentona, buenas tetas, delgada, petisa, un culo precioso y redondo y aún buenas piernas, 2 horas de gym diarios la mantiene en forma.
Vino el plomero a instalar el calefón, con un ayudante joven, yo le dije "me voy al trabajo" y le di un beso, ella me miraba ansiosa, como arrepintiéndose.
Salí, subí al auto, y al rato vi salir al ayudante y sentarse en la camioneta y media hora después, al plomero.
Entré a casa, al dormitorio y ella, acostada, boca abajo, con la mancha de semen en sus piernas. Me miro "me rompió el culo amor, busca la crema y poneme", lo hice y percibí que aún tenía el ano dilatado y me conto:
Cuando saliste y mientras el ayudante guardaba las herramientas el tipo me enseñaba a prender el calefón, como no llego a la altura, me alzó de la cintura para que ponga el fósforo y me impresionó la fuerza, cuando me bajó yo aún sostenía el botón del piloto por indicación de el y el apoyado en mi con sus manos acariciando suave mis caderas, me calentó pero no dije nada. Le dijo al ayudante "anda a la camioneta y yo llevo la caja de herramientas", lo acompañe a la puerta y al cerrar y darme vuelta el plomero estaba frente mío mirándome fijo, me quede quieta, vino, me beso la boca y me alzó, sin decir nada me llevo al cuarto, me bajo y me empujo a la cama, se arrodilló y corriéndome el vestido y la tanga me lamio la vagina, yo quieta, mientras lo hacia metia un dedo en mi cola, luego me dio vuelta y sacó su pija, corta y delgada, ¡¡¡para semejante hombre!!!, pero ya no me importaba, me penetró y con su dedo me cojió la cola y entre los dos me hacia gozar, después y antes de que terminemos, saco la pija y sin decirme nada me penetró la cola, la misma que siempre te mezquine amor, perdóname y me serruchó duro, me dolió mucho y cada vez menos pero ya me iba y no importó, me terminé como loca y el me lleno de leche, después se fue sin decir nada y mira como le rompieron la cola a tu mujercita amor ¿me perdonas?
Yo tenia la pija dura y ella en dos minutos me dio una chupada fantástica, tomándose mi leche con la pasión de siempre o más.
Al final fui ganador porque al menos una vez en la semana me pide que le haga la cola, y noté que al caminar mueve más las caderas, como si tuviera cierto orgullo de tener el culito bien abierto.
Y sigue fantaseando con otro macho y yo también, nuestro sexo volvió a ser apasionado desde entonces.

Puntuacion: - Votos: 0

Leido: 320 veces

Magnolia y su cornudoCategoría: Sexo infieles

Por Sebastian | 2015-12-26 23:28:18 | 0 comentarios

La historia que les voy a contar me pasó hace un tiempo, en la actualidad sigue transcurriendo y mi vida cambio para siempre. He aquí el relato, los nombres fueron cambiados para proteger la intimidad de los involucrados.
A Magnolia la conocí de chico en el barrio, los dos vivimos juntos en Buenos Aires, ella tiene 26 años y mide alrededor 1,70 mts. Es súper atlética, tiene unos ojos celestes preciosos, unas gomas abarbaras así como un culo perfecto, cabello castaño tirando a rubio y tiene una personalidad divina, además de ser amante de la naturaleza. En fin, a todos les gustaría estar con ella. Yo soy Aníbal, su novio de hace varios años, mido alrededor de 1,75 mts, soy medio flacucho pero tiene que ver con la vida que llevo, trabajo en un banco sentado todo el día y si bien, no me gusta, siento que me brinda alguna seguridad en la vida.
La historia comienza cuando compramos una casita en las afueras y después de arreglarla un poco nos mudamos. Iba todo bien hasta que un día, de la nada, ella me plantea que le gusta otro chico y que quería salir con él.
Se imaginaran todo lo que me paso por la cabeza en ese momento, angustia, celos, bronca, la idea de separarme paso por mi cabeza, pero decidí que lo iba a pensar antes de tomar cualquier decisión. Esa noche no pude dormir, pensaba en ella teniendo sexo con otro y me la imaginaba gozando, chupándole la pija, muy fuerte.
Al otro día le dije a Magnolia que yo la quería, que me gustaba estar con ella y que me bancaria cualquier cosa, pero que era muy difícil para mí aceptar todo esto. A lo que ella contesto:
Yo lo se mi vida, y yo también te amo, pero siento que esto nos va a hacer bien como pareja, siento que necesitamos esto, Amor libre, libertad en el sexo, además pensá que solo voy a salir con Víctor Hugo unos días en la semana y vuelvo, como si saliera con amigos.
UFF, era muy fuerte, por un lado me enojaba, pero por otro me daba cierto morbo pensar que se iba a coger a otro y después volvía a casa como si nada. Esa noche me pajie pensando como Víctor se la garchaba, como la llenaba y como gozaba mi novia de hace varios años con otro. Ese pensamiento me lleno de calentura y tuve un orgasmo fuertísimo.
A los pocos días estaba en el trabajo y me llega un mensaje de texto:
¨Hola Amor, ya lo pensaste?, es que siento unas ganas locas de estar con Víctor Hugo y no me gustaría hacerlo sin tu consentimiento, yo te amo y sos lo más importante para mi¨
¨Seria como entrar en una nueva etapa de nuestra relación, probemos, sabes que igual me lo voy a coger, a mí me gustaría que sea consentido con vos….”
Esa noche nos encontramos en casa, yo toda la tarde había estado a mil, la cabeza no me paraba, fui al baño del laburo dos veces a hacerme la paja pensando en ella con otro y me di cuenta que me calentaba muchísimo la idea.
Cuando llegue ella estaba hermosa, esperándome con la comida, no dijo nada. Terminamos de comer y se me acerca, me dio un beso increíble, lleno de pasión, me empezó a tocar la pija, pero no me respondía mucho porque ya me había echado dos pajas esa tarde, a lo que ella me dice, ¨a esta pijita hay que ayudarla me parece¨ así que bajo y en la misma silla que estaba me bajo los pantalones y empezó a chuparme la pija, me miraba y me puso un dedo en la boca, yo sé que todo esto te va a gustar bebe,
Me la chupo como nunca, y cuando estaba por acabar ella cortó la chupada y me dijo:
¨Y ya lo pensaste mi amor? ¨
¨Te puedo decir después, mejor terminamos esto antes¨
¨NO, ahora decime, me daba besitos en la punta y yo me moría de placer¨
En realidad lo que me preguntaba era¨ te gustaría que le chupe la pija a otro, mientras vos te quedas aca pajeandote?
En ese momento de pensar eso sentí que iba a explotar, al mismo tiempo me agarro de los huevos ejerciendo un poco de presión para que no acabe,
¨A mí me daba vergüenza decirlo pero pensaba, SI MI AMOR COMO ME CALIENTA TODO ESTO!!
Soltó mis huevos y me agarro la pija, su simple contacto me hizo acabar como nunca antes, di un grito tremendo y creo que ella se dio cuenta como me calentaba la situación porque me dijo:
¨Qué lindo mi amor, para mí ya aceptaste, no sabes lo bien que la vamos a pasar, te voy a hacer muy feliz…
Esa noche nos quedamos hablando en la cama y me dormí como un bebe.

Continuara….

Puntuacion: - Votos: 0

Leido: 321 veces