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MI OTRA SOBRINACategoría: Sexo en familia

Por JORGE SANCHEZ | 2013-06-24 13:05:18 | 0 comentarios

ELENA LA HERMANA DE SANDRA MIS DOS HERMOSAS SOBRINAS
Como les prometí aquí el relato de cómo le quite la virginidad a mi otra sobrina, se llama Elena y es la hermanita de Sandra.

Un día fui a visitar a mi primo para invitarlo a que fuéramos de excursión a Acapulco y me dijo que él y su mujer no podrían ir por que tenían un compromiso ese fin de semana pero que si me podrían encargar a sus 2 hijas ya que ellas insistían mucho en ir a la excursión, a lo que les dije que no había problema que yo me las llevaría y así no se quedarían con pendiente.

Así llego el día de la salida y como yo era el que estaba acomodando a la gente pues puse a mis 2 sobrinas en los primeros asientos, como recordatorio les diré que Sandra estaba a escasos 2 meses de cumplir 16 años y Elena tenía 3 meses de haber cumplido 14 años, mide 1.65 mts. Y pesa como 48 kilos, su pelo le llega a los hombros güerita de ojos café, tiene unas tetas del tamaño de una naranja mediana y eso si un rico y hermoso culito redondito y bien paradito.

llegamos a Acapulco y comienzo a repartir los cuartos de la quinta que había alquilado con anticipación quedando en el mismo cuarto de mis sobrinas ya que era el único que tenia 3 camas, ya instalados quedamos que después de un reconfortante baño nos iríamos a desayunar y así cada quien a su cuarto.

Ya dentro con mis 2 sobrinas ellas se peleaban para ver quien se bañaba, y como no decidían pues que me meto primero, ya cuando salgo nada mas traía puesto un bóxer y les dije en lo que se apuraban me dormiría un rato, ellas seguían riendo sin que yo supiera que lo que menos querían era bañarse a ellas se les hacia tarde por ver a quien me cogería primero, entonces Sandra le dijo que ella era mi consentida y que sería la primera, a su vez Elena le contesto que ella ya quería sentirse mujer.

Sandra: mira hermanita vamos mejor a preguntarle y que él decida

Elena: bueno entonces despiértalo y que él nos diga

Sandra: tío nos ayudas a resolver un pequeño problema

Netogato: que pasa hijas, todavía no se bañan

Sandra: no es que tenemos algo importante que decirte

Netogato: haber que tienen que decirme

Como estaba adormilado no me di cuenta que la verga, la tenia parada y se me salía del bóxer, Elena no me quitaba la vista de encima.

Sandra: verdad que a mi es a la que me vas a coger primero y después a Elena

Netogato: a es por eso que tiene tanto alboroto, haber hijas, de entrada tu Sandra ya sabes que si te cogeré como lo hemos hecho durante estos casi 2 años corazón y que si Elena quiere también la puedo convertir un mi mujercita.

Elena: si tío es lo que más quiero, desde que Sandra me platico como te la cogiste la primera vez y todas las veces que han podido, no dejo de pensar en convertirme en tu mujercita, pero queremos que nos digas a quien te cogerás primero, esa es nuestra discusión.

Netogato: mmm pues a las 2, Elenita a ti te quiero para en la noche quiero disfrutar, al máximo, sabes tu hermana me ha dicho todo lo que platican y quiero que sea para ti un día inolvidable, cuando pierdas tu virginidad, así que ahorita lo único que vas a poder hacer es darme unas chupaditas de verga y vas a ver por primera ves como me cojo a Sandrita.

Sandra: anda tío, bésame muy sabroso que todo el camino en el camión me he venido masturbando metiéndome los dedos en mi panochita nada mas de pensar que estaremos 3 noches juntos cogiendo riquísimo.

Netogato: hay mi niña golosa claro que te cogeré, pero te recuerdo que aquí la festejada es Elenita ya que perderá su virginidad y regresara a casa, en toda una hermosa mujercita, anda hija empieza a probar esta verga que en la noche será toda tuya, en lo que le mamo la panocha a tu hermana.

Sandra: si tío has que me venga en tu boca como otras veces, sabes es lo que me gusta que me hagas, mamarme hasta que me venga.

Elena: hay esto esta riquísimo te sale un liquido transparente muy sabroso tío que es.

Netogato: es un liquido que sale para lubricarme y así no rosarme, sigue así preciosa lo chupas muy rico y eso que según tu es la primera vez que lo haces, o haber dime a quien se lo has chupado.

Elena: a nadie yo nada mas hago lo que Sandra me dijo que te gustaba, de hecho lo practicamos con un plátano, me dijo que no te clavara los dientes y que nada más se chupaba con los labios.

Netogato: órale pues que buena maestra resulto, mi hermosa muñequita.

Sandra: claro que aprendí las lecciones que me has dado, pero ya quiero sentir tu verga en mi panochita, ya quiero sentir rico y delicioso, anda cógeme como nada mas tu me lo sabes hacer.

Me acuesto boca arriba, mientras Sandra se clava mi verga, Elena me pone su conchita en la boca y comienzo a mamarla, pensando si acaso aguantare hasta en la noche para poder desvirgarla, es que es una niña realmente caliente, y su panochita le sabe a gloria.

Netogato: así hijas, así sigan, tu Sandrita muévete muy rico mi niña cogelona ahora nadie nos interrumpirá, Elenita sabes, muy rico te sale un sabroso juguito de tu panochita, realmente sabrosa.

Elena: ahahahahah tío que rico mamas nunca creí que se sintiera tan rico, creo que me voy a orinar de lo rico que siento.

Netogato; Pues adelante mi niña hermosa suelta todo lo que tienes retenido desde hace mucho tiempo quiero sentir por primera vez un orgasmo tuyo, anda preciosa suéltalo ya.

Sandra: muévete, muévete que me estoy viniendo hay que rico, que delicia, que rica verga tienes, nunca te voy a cambiar por nadie serás siempre mi tío el consentido, mmmmmm que sabrosa venida estoy teniendo.

Cuando terminaron de venirse mis 2 amores, yo quede todo embarrado de sus mieles tanto en la cara como en la verga, fue cuando me invitaron a que nos bañáramos los 3 juntos, saliendo del baño les dije que se apuraran porque la demás gente ya nos esperaba para comer, y el día se me hizo larguísimo por más que quería regresar pronto a la quinta para poder disfrutar de mi sobrina Elena, el reloj no caminaba y como para calmar mis nervios me empecé a tomar unas cervezas y unos rones con los amigos con los que íbamos, por fin de regreso a la quinta ahora haber que pasa, ya que me siento mareado por los alcoholes que me tome.

Sandra: oye tío y si visto a Elena con la tanguita y el baby doll que me compraste para que se vea realmente muy cachonda.

Elena: si tío quiero que esta noche sea la mejor que me voy a pasar por mucho tiempo.

Netogato: ok, en lo que se preparan voy a conseguir una botella de ron para seguir con la fiesta.

Cuando regrese mi sorpresa fue mayúscula ya que Sandra se había puesto un conjunto de hilo dental y bra, con su signo del zodiaco, mientras que Elena llevaba puesto un baby doll rojo sangre y una diminuta tanguita que hacía que sus nalgas se vieran más grandes de lo que son, se le veían realmente hermosas.

Sandra: qué tal te gustamos.

Netogato; por supuesto están guapísimas y me tendrás que disculpar, Sandrita pero la festejada es tu hermanita, tu nada mas serás mi asistente para que se convierta en mi mujercita.

Sandra; como tu digas tío sabes que soy tu esclava del amor.

Netogato; ven Elenita ahora es tu momento.

Acercándose coquetamente la empecé a besar primero por todo su cuellito, sintiendo como se estremecía, eran sus primeras caricias plenamente para convertirla en mi linda mujercita, seguí bajando hasta posesionarme en sus lindas tetitas que semejaban un par de limoncitos, muy deliciosos por cierto, a cada beso sentía como se estremecía seguí besándola completita hasta recostarla en la cama y haciendo a un lado la tanguita comencé a mamarle su rica panochita, mi niña se retorcía a cada chupada que le daba.

Elena; así tío, así síguele, así que rico me mamas mi puchita, mmmm que rico, siento que me vengo, así mi amor, así síguele, por favor ya cógeme, anda tío no seas malito ya méteme tu rica verga, ya la quiero sentir.

Netogato; espera chiquilla ya casi estas lista.

Sandra; uuufff esto está más sabroso que cuando me entregue a ti por primera vez, también yo estoy calientísima, ya no la hagas sufrir y métele toda tu verga, anda quiero ver como la disfruta mi hermanita.

Elena; si tío ya no puedo más cógeme por favor, la quiero toda adentro, quiero ser tu perrita, tu gatita o como me quieras decir, pero ya métemela.

Netogato; está bien abre tus piernitas ahí te voy preciosa, siente mi verga de 16 cm. Es toda tuya, mi linda princesa, que de ahora en adelante serás mi mujer, me tienes que prometer que nadie nunca cogerá en esta rica panocha.

Elena; si tío nada mas será tuya, por favor despacio que me duele, creo que no voy aguantar.

Netogato; claro que la aguantaras corazón, nada mas tu relájate y disfruta, te va a doler unos segundos y después todo será placer, así mi cielo siente como te entra mi cabeza, siente como te va abriendo tu panochita, que rica y apretadita estas, así mi niña nadas falta un poco, resiste pequeña, ooopppsss que apretada estas, Sandra ayúdale a que se relaje, uuuuffff, que ajustada estas mamita hermosa.

Elena; tío me duele mucho, mejor sácala, sácala.

Sandra; espera ya pasara tómalo con calma que en un rato, nunca más pedirás, que te la saquen.

Elena; pero me duele mucho.

Netogato; ya hija dame unos minutos y todo habrá pasado, así chiquita linda empieza a moverte despacito, así se siente muy rico, te gusta preciosa.

Elena; aaaggg así, tío que sabroso se siente, mmmm muévete, quiero sentir mi primer orgasmo con tu verga adentro, has que me venga, como tú sabes hacerlo.

Netogato; chiquilla linda, mi mujercita hermosa de aquí en adelante nada mas serás mía, solo mía entendido, así como lo es tu hermana Sandrita, que llevamos 2 años cogiendo a lo lindo y sin que nadie se entere, yo no necesito buscar a nadie más si las tengo a las dos como mis mujeres, así que les propongo un trato, yo no me caso y Uds. Nunca tendrán novio, que dicen.

Sandra; por mí no hay problema tío sabes que me encanta como me coges.

Elena; pues por mí no hay inconveniente, nada más que me sigas cogiendo cuando lo hagas con mi hermana y listo, seremos muy felices.

Netogato; y hasta la fecha después de 10 maravillosos años, seguimos cogiendo como la primera vez, yo soltero a mis 31 años y ellas solteras a sus 26 años de Sandra y a sus 24 años de Elena, cogemos 3 veces por semana y saben que mis 2 mujercitas están buenísimas.

Espero sus comentarios para seguir subiendo mis vivencias con mis Tías, Sobrinas y Primas, porque no saben, pero son muy cachondas y muy calientes

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Embaraze a mi madre.Categoría: Sexo en familia

Por Antonio | 2013-06-23 10:51:46 | 2 comentarios

Mis padres tenían un par de semanas separados...mamá aun era joven, 32 años, bonita, esbelta, bajita, una linda morenita..
Esa noche llego pasada de copas, entro a mi recamara..y de pronto estaba llorando, estaba muy dolida y muy triste por la separación, la abraze y la consolé, ella se acostó a mi lado sin quitarse la ropa, solo las zapatillitas , se quedo dormida abrazada a mi..le quite la ropa para que estuviera cómoda, yo tenia 16 años y lo hacia sin malicia, le quite el blazer...entonces ella medio dormida, me dijo que la desnudara, que le ayudara a quitarse toda la ropa, tenia los ojos cerrados pero me sonreía..le quite la falda y no pude evitar mirar la pequeña tanga de encaje que le cubría su triángulo de vellos, por debajo de las pantimedias y de la tanga, se percibía el bultito que hacían sus vellos apretados por la tela, le quite las panties y ella al alzar las piernas para facilitarme el quitárselas..me dejo ver sus espléndidas nalgas, el hilo de la tanga ni se veía, lo traía bien enterrado en su raja velludisima y las nalgas, era la primera vez que veía no solo a mi madre, sino a una mujer así.. Trague saliva, el espectáculo era hermoso, mi madre me miraba con los ojos entornados...estar ebria la hacia ver las cosas de una manera muy distinta; estaba calentándose y exitandose, yo solo traía mi bóxer, era muy delgado, flacucho..mi madre acaricio mi pecho, sentí sus uñas largas arañar mi piel y mas me enardeció, me sentía confundido, mamà siempre ha sido una mujer apacible, tranquila, seria.
Me sonreía lasciva y se divertía al ver la reacción que provocaba al arañarme...

-ayudame hijo..ohhhh..ayudame a quitar el brassiere..oughhhh..estoy muy bebida creo y no puedo mi amor..ayudame papi..-

Recostadita me sonreía y miraba, mientras yo torpemente y nervioso batallaba para quitarle el brassiere, sus tetas blancas, pequeñas, le colgaron libres del sujetador, las miraba, no podía quitar los ojos de sus tetas, de sus pezones negros, pequeños pero gruesos..mi madre se frotaba las piernas moviéndolas delicioso, tomo mi mano y la coloco sobre sus tetas..sonriéndome provocativa.

-te gustan mis tetas hijo?..si mi amor?..te gustan las tetas de mamà?..pues tocalas..tocalas mi amor..aprietalas..sobalas..oumhhhh
Son tuyas mi cielo...son tuyas..acariciarme..ven..ven mi amor...-

Me estiro los brazos y me atrajo a su boca..nos besamos no se cuanto tiempo, pero nos besamos largamente, yo sobaba esas preciosas tetas, mi madre saco mi verga del bóxer besandome, metiéndome la lengua en la boca de un modo que me hacia vibrar de emoción, me jalaba la verga bien rico..en un momento la vi chupandomela, lo hacia desesperada, ansiosa, golosa, se la metía completa en la boca, yo nunca había experimentado tal placer y me revolvía en la cama presa de un placer nuevo e incontenible...me enseño a darle placer oral a ella, le mame su coño ansioso, goloso..mi madre era una deliciosa flaquita en ese tiempo, cualquier hombre que no fuera mi padre estaría mas que encantado de estar en mi lugar..pero no...era yo quien estaba disfrutando a mamá...
Ella me inicio sexualmente, me monto, ella sola se ensartaba mi verga en ese hermoso coño suyo..estaba ebria y eso la volvía mas cachonda y desinhibida...se acomodo en varias posiciones, hasta ese momento descubrí orgulloso que mi verga sin ser enorme ó muy gruesa..no estaba nada mal, las estocadas que le daba a mamà la hacían gritar y retorcerse, los dos sin medir las consecuencias lo hacíamos sin condón, ella no llevaba control de la natalidad..pues papà usaba condón siempre, yo no..
Y eyacule dentro de mamá, abundante y copiosamente deje ir toda mi leche dentro de ella..no una, ni dos veces..todas las veces que lo hicimos esa noche eyacule dentro de ella, regando su útero con mi semen... Todas excepto la que eyacule en su recto;así es..esa noche fue desenfrenada para mamá y yo, ahora se que una mujer ebria y despechada es capaz de cualquier cosa para sentirse mejor, mi madre jamas lo había hecho por el ano, aunque papá le insistía ella no quería... Se me empino, se puso en cuatro patas, parando ese hermoso culo.

-aghhhh..dame por el culo hijo...MÉTEMELA por el culo...oughhhhh..estoy bien caliente y quiero que me estrenes el ano...jajaja
tu padre siempre rogándome que se lo diera..pero sabes hijo?..no..no se lo di..y que bueno..no lo merecía..este ano es tuyo..es
para ti mi amor..rompeme el culo..dame por el ano..estrenamelo...-

Y lo hize, que rico fue culearme a mi madre, ella gritaba y se retorcía, pero me pedía que se la enterrara toda, soy una puta, soy tu puta me decía mientras ella solita se mecía atrás y adelante ensartandola ella misma...
Al despertar y mi madre darse cuenta lo que había pasado se arrepintió y se sintió mal..ya había pasado la borrachera y la calentura y percatarse que se había acostado con su propio hijo la apeno, me pidió disculpas y me pidió que olvidara lo que había sucedido, que hiciera de cuenta que no paso nada y que sobre todo jamas contara nada de lo que paso.
Esa misma semana mi papa busco a mamá y se reconciliaron, mi papa regreso a casa de nuevo...mi madre en el primer momento a solas que tuvimos me suplico que por favor guardara el secreto de lo que hicimos..pero antes de un mes..
Mi padre orgulloso y feliz, con mi madre apenada a su lado..me avisaba que mamá estaba embarazada..que iba a tener un hijo (pero yo)
Estaba seguro que yo había preñado a mamà, le deje tanta leche en su interior, que mi semilla había llegado a su matriz.
Mi madre me miraba cómplice, ella sabia como yo...que el verdadero padre de su bebe..era yo..su propio hijo.

Habían pasado ya 7 meses de gestación, mi madre lucia una hermosa y abultada barriguita, se veía preciosa..y exitante para mi; aunque ya no habíamos vuelto a tener sexo y de eso ya no hablábamos, mi madre mantenía su distancia conmigo cuando estábamos solos.
Yo no dejaba de pensar en ella..en lo caliente y puta que fue conmigo en la cama y ahora preñada y con esa enorme barriguita que yo le había hecho me exitaba mas mi madre y quería de nuevo poseerla.
La oportunidad se me presento..mi papá acababa de salir al trabajo y mi madre con dificultad se había hincado buscando algo que se le cayo, al verla así..empinada, con su enorme trasero que se le había ensanchado mucho y lucia Sabrosisima, me acomode detrás de ella sobando sus nalgas, ella volteo a verme, sabia lo que quería...le sonreí y le subí la batita de maternidad a la cadera, ella ya no lo impidió, me rogó que no lo hiciera, pero sabia que no me detendría...le baje la pantaleta

-no hijo..no..por favor..aun me remuerde la conciencia por lo que paso...y...por lo que le hago a tu padre al mentirle..no hijo..
po favor...estoy embarazada mi amor..me vas a lastimar corazón..ohhhh..estoy embarazada...de ti..de ti mi amor...oh...-

Le enterré la verga en su coño húmedo...que delicia, era aun mas delicioso que la primera vez, se la metía y saaba despacio para no lastimarla, me bombeaba de nuevo a mamà, ella se apoyo en el sofá y permitió que la tomara, jadeando..pues le estaba gustando lo que sentía...le ensalive el año.... - es mio recuerdas Juana?..es mio..tu lo dijiste esa noche...que tu ano era mio...-
Así..estando mi madre preñada volví a follarla por el culo...y no fue la única vez, a pesar de estar embarazada seguí jodiendo con ella unas semanas mas.

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Mi tía DafneCategoría: Sexo en familia

Por Lobo del Norte | 2013-06-22 10:57:47 | 1 comentarios

Me llamo Modesto, y soy un chico muy tranquilo. Quiero relatarles las experiencias que me acontecieron el pasado verano y que tanto me sorprendieron e impactaron, las estancias en casa de mi tía Samantha. Comenzaré por describirme: tengo trece años estoy en secundaria y todos coinciden en que soy un niño muy modosito y tranquilo, algo tímido y estudio bastante bien. Desde siempre he sentido curiosidad por todo lo que me rodea, pero nunca he sido un niño preguntón, sino más bien autodidacta. No tengo muchos amigos y soy más bien introvertido pero de ahí a que sea tonto, falta mucho. He crecido en una familia estricta y conservadora, tradicional y educado en la disciplina y obediencia, sobre todo por mi madre que además es muy católica. Hago mis deberes, se me compra algún caprichito, de verano voy con ellos a donde vayan y sin salirme del cauce. Siento gran curiosidad por la informática y los ordenadores no sé por qué. En casa tienen uno, con internet, pero solo me dejan usarlo para lo estrictamente necesario de los estudios y deberes, lo tienen con filtros parentales y pins que no conozco, ellos me lo conectan y me lo desconectan cuando se lo pido para consultar algo, jugar un ratito a los solitarios de cartas, y mirar en la red alguna cosilla de ropa, deportes, algún videojuego y nada más. Ellos tampoco lo usan mucho más que para mirar rutas de montaña, alojamientos rurales y cosas así. Mi madre que además es muy celosa tampoco permite a mi padre que esté con él mucho tiempo.
Ya sé que es un tópico, pero es que pasa en todas las familias; mi abuela materna, ya mayor, se puso malita y mis padres tuvieron que salir para allá unos días. La casa es pequeña, y como yo era un incordio –debieron de tenerme de penalti, joder, porque parece que siempre estuve de más- y como además soy tan calladito decidieron enviarme unos días… a casa de mi tía Samantha.
Samantha es mucho más joven que mi madre, también mucho más alta y moderna, peor hablada, más culta y menos fanática, más rebelde y reivindicativa. Es morenaza, de pelo y cejas negras, musculada y no se parece en nada a mi madre físicamente, aunque sí en los gestos, la voz y el hablar. Mis padres la llaman, acepta. En presencia es imponente, por algo extraño o difícil de explicar, tiene “ese no sé qué” que tiene alguna gente. Está muy buena, o eso creo, o eso dice el porcentaje que ocupa en mis pajas. Así que cuando me doy cuenta, ellos ya se han ido, ya me he apeado del autobús maleta en mano y estoy tocando el timbre de Samantha. Tras un rato se abre la puerta y aparecen ante mí los 180 centímetros de Samantha. Yo todavía mido solo 165.
Cara de fastidio, tarda un rato en decir nada, el suficiente para que yo rememore en mi interior, con cierto regocijo y un tanto de respeto aquella situación ocurrida unos años atrás en casa de los abuelos maternos, los padres de mi madre y de ella, cuando ella llegó de fiesta ya de lunes a las once de la mañana, como tantas y tantas veces, borracha, medio desvestida y con un rostro que daba pavor. Mi abuelo la abroncó y le llamó la atención y ella le metió dos hostias que lo tiró patas arriba. Entonces se tuvo que ir de casa y se mudó a donde llego yo ahora…
-Pasa, Pitufo- me dice con un cierto desdén. Luego me conduce a la que será mi habitación y me muestra el resto de la casa. Al mediodía comemos y la conversación va por cauces sin importancia; cómo están mis padres, cómo llevo los estudios, qué loco está el tiempo, llueve un mes seguido y otro mes hace un calor de perros…
A media tarde, leía yo en un sofá, me había traído unas novelas de aventuras en la maleta cuando ella me dice: -Escucha, Pitufo (qué puta manía de llamarme así, ella siempre me llamó “Pitufo”) –Voy a salir un rato a hacer unas compras y recados, volveré en una hora. –De acuerdo, me quedo aquí leyendo. Pero nada más salió yo no pude contener la curiosidad y empecé a husmear por la casa. En un saloncito, una especie de despacho o escritorio, había una mesa con un portátil y un sillón. Lo abro, lo enciendo y para mi alegría no tiene contraseña ni bloqueo de ninguna clase, (ella es soltera, vive sola, y de carácter complicado) y aparece ante mí el fondo de pantalla con varias carpetas. Iba a buscar un solitario, pero me puede la curiosidad; abro una carpeta de imágenes dividida a su vez en un montón de carpetas, abro una con galerías de fotos e imágenes y oh descubrimiento…
Una valquiria rubia enorme y tetuda vestida con un mono ceñido de cuero negro, tortura a un tipo atado a la pared en una cruz de madera, golpeándolo con una fusta. En otra galería, otra tía más baja y de pelo castaño, de 48 o 50 años, caderona y muy potente, también encuerada, pasea a otro tipo con un collar y cadena de perro…
En otra galería, son amplias, de bastantes fotos cada una, la rubiaza imponente de antes aparece en una celda con botas militares y uniforme de marine, paseando a un tipo desnudo que camina de rodillas por la celda y ella lleva amarrado con una cuerda por los testículos. La misma rubiaza, enorme, voluptuosa, labios carnosos, mirada penetrante –creo por un instante que me está mirando a mí- se me aparece ahora en otra nueva galería… Noto el pecho palpitarme, agitado, y siento un enorme cosquilleo en mi bragueta; nunca he visto nada así. Acabo de descubrir algo extraño, desconocido, que me inquieta, me produce curiosidad, y a la vez es muy excitante. Me pongo empalmado a un nivel desconocido, siento dolor en mi bragueta. La rubia ahora con botas negras de tacón alto, un mini tanga de cuero negro, y las tetazas ya libres pisa y patea a otro tipo. Hay un montón de carpetas y galerías de esta temática. Me salgo, cambio a otro fichero titulado “Muscle”, allí se me aparecen muchas tías fibradas y musculosas, solas o por parejas, posando en gimnasios o playas y en ocasiones parece que follando entre ellas. Creo reconocer a la rubiaza de antes, otras son morenotas, hay alguna negra…
Debo decir que nunca había visto una película porno ni nada parecido, solo algunas revistas que llevaban los compañeros al instituto, escondidas en la mochila y había comenzado a hacerme pajas hacía no mucho tiempo, tras escuchar a los otros hablarlo en clase. En mi tía solía pensar muchas veces cuando me masturbaba, pero nada más. Ahora se abría ante mí, en aquel ordenador portátil, un mundo nuevo, desconocido, que impactaba mi mente aún infantil…Abro otra carpeta, sale una morenaza impresionante tomando el sol en un diminuto microbikini, de espaldas; reparo en la siguiente foto que me empalma muchísimo. La morenaza abierta de piernas, la diminuta tela desaparece entre sus labios vaginales enormes, de los que sale o asoma un apéndice muy abultado, más arriba escoltando el ombligo unos abdominales muy marcados , y cuando miro su cara, me quedo anonadado, a pesar de unas gafas de sol grandes, la reconozco bien… es mi tía.
Estoy excitadísimo, se me nubla la vista, me palpita el pecho, siento un cosquilleo en mis pezones (los míos) que me sube hasta la garganta, cuando recibo un terrible sobresalto… He creído ver con el rabillo del ojo una gran sombra tras de mí, respiro una fragancia ya conocida, percibo una presencia…
En las películas y tal, cuando ella vuelve a casa suele decir aquello de: “Cariiiñoo, yaa estoy aaaquííííí…”Pero una hora pasó muy rápido y yo estaba absorto, cuando me dí la vuelta me encontré con la silueta gigante de mi tía –me pareció más alta que nunca- con cara de pocos amigos.
-¿Te diviertes, Pitufo?- dijo, y tras observarme unos instantes con una mirada de hielo se encaminó con las bolsas hacia la cocina. –Cuando acabes, apaga el ordenata, que tenemos que hablar- añadió con aspereza.
Apagué por inercia y me dirigí avergonzado a la cocina, rojo como un tomate, a punto de lágrimas, y me quedé paralizado al umbral de la cocina, pensé incluso en salir corriendo calle abajo. –Yo… Yo…- balbucí- Es que… Perdóname… No quise… No sabía… Lo siento… Te juro que no volverá a pasar… Ella colocaba con parsimonia las cosas en la cocina dándome la espalda, traía unos minishorts vaqueros muy cortitos, hasta cerca de la ingle, resaltando sus piernazas largas y morenas, y una camisetita de manga corta, fina , de color azul clarito. De no ser por el estado en que me hallaba ahora mismo pensaría en la expectación que “levantaría” entre los machos en el supermercado…
Cuando acabó de colocar las cosas me indicó el sofá y me dijo: -Siéntate ahí, pequeñín, vamos a conversar un poco tú y yo-. Se sentó a dos centímetros de mí cruzando las piernas – Cuéntame, Pitufín, qué estabas mirando…- Verás, yo… Solo quería… Es que… Ella cogió mi pierna -yo estaba temblando aún y traía un pantalón corto- y se entretuvo un rato en hacerme cosquillas en esa parte detrás de la rodilla, luego metió la mano por debajo de mi camiseta y me acarició un poco el pechito, tratando de tranquilizarme. A ver, mi rey, no va a pasar nada, esto no va a salir de aquí, los papis no se van a enterar, ¿vale? pero no te consiento que me balbucees y me tartamudees más, porque no lo soporto. Háblame claro, con voz firme y seguida, como un hombre, como lo que debes ser…
Me tranquilicé un poco, tomé aire y comencé a hablar con voz suave y queda, pero sin pausa, mi alegato de defensa: - Quería jugar unos solitarios, tía, en casa apenas me dejan, se me ocurrió entrar en las carpetas, me llamó la atención. Es que había una rubia… Y más… Me gustó, nunca había visto chicas así… -Y, ¿qué más viste?, cuéntame, pero sin tartamudear…- Inquirió, y advertí que su tono se iba suavizando, y su rostro iba tomando una expresión más amable, lo que me tranquilizó en cierta manera. – Bueno, luego vi tus fotos, estás muy guapa porque eres tú, ¿verdad? Pero es que la rubia alta…
-La rubia te gustó… Está buena, ¿eh?... Te la ha puesto dura, ¿eh?...- me preguntó mi tía mientras se aplicaba otra vez en hacerme cosquillas detrás de la rodilla. –Sí,- asentí yo- es que es impresionante, y en esas imágenes sobre todo.- Dímelo a mí, – dice ella, insistiendo en sus cosquillas de un modo profesional- que la he probado en persona… -¿Cómo?, ¿la conoces?
-Es Jane Taylor, americana, dominatrix, actriz porno, experta en artes marciales, luchadora de wrestling, modelo de culturismo y fitness. También ejerce la prostitución de lujo como escort. Me puse en contacto y pasé una semana con ella. ¿Recuerdas que viajé a Florida el año pasado? ¿A qué crees que iba allí?, aunque a tus padres les dije que iba a ver museos. Entre el viaje, la estancia y los honorarios de ella, me dejé una pasta, pero estuvo de puta madre.- Ahora con una mano acariciaba mi muslo y con la otra, abrazando por detrás de mi cuello acariciaba mi pecho por encima de la camiseta, pellizcándome de vez en cuando algún pezón. Una fuerte erección que ella notó abultaba en mi pantalón. -¿Sabes?, -me preguntó acercando su boca a mi oído, cosquilleándome ya cerca de la ingle, con voz lenta y muy sugerente, -también fue marine en el ejército…
No acerté a contestar. Ella prosiguió –Bueno y de mi ¿qué te pareció?, ya sé que soy tu tía, pero eso no importa ahora, dime, ¿Qué te pareció de mí? ¿Te la puse bien dura…?
-La verdad es que estás muy buena, tía, siempre lo has estado. Recuerdo de niño cuando venías a casa con minifaldas negras y medias, con pantaloncitos cortos como el que traes ahora, con aquellos vestidos tan ceñidos, y con aquellos novios altos y fuertes que te traías uno distinto cada sábado. Recuerdo cuando pequeñito me llevabas contigo a la playa, –tú y yo solos, decías, no hace falta nadie más, ¿verdad?- yo tenía pocos años pero recuerdo bien, me acuerdo de tu cuerpo, muy alto y bonito, atlético, en aquellos bañadores y biquinis. Recuerdo que me llevabas a una parte aislada de la playa, una esquina más apartada de la gente y tranquila, -aquí solitos estaremos mejor, decías- y jugabas mucho, mucho conmigo. Recuerdo que me desnudabas del todo y me hacías muchas cosquillas por todo el cuerpo, me acariciabas bien, luego me llevabas al agua, nos bañábamos juntos… Tengo la visión de tu cuerpazo mojado saliendo del agua, como a cámara lenta, los rizos negros de tu cabello húmedo cayéndote por la frente, los bultos de tus pezones marcando bajo el bikini, el vientre plano y duro, ya por entonces se te marcaban mucho los abdominales, las piernas larguísimas, los muslos fuertes, aún me parecías mucho más alta. Luego de secarnos, seguías un buen rato tocándome por todo el cuerpo, caricias, me gustaba, nos reíamos los dos, tu sonrisa con los dientes perfectos, blanquísimos.- ¿Dónde tienes más cosquillas, aaquíííí… O aaquíííííí…?- me decías- Huummm, eres mi juguete preferiiidooo… A la vuelta a casa me comprabas un buen puñado de chuches y me decías y me repetías con insistencia. “Recuerda, diles a papá y mamá que te lo pasas muy bien conmigo, y no des demasiados detalles ni explicaciones aunque te pregunten; tú te haces el tontito y ya está. A lo mejor un día se acaban nuestros juegos y tú no quieres que eso ocurra, ¿verdad?, porque nos lo pasamos muy bien juntos y aquí solitos, ¿a que sí?”. Y me repetías eso a la vuelta siempre cuatro o cinco veces, cada vez que volvíamos a casa en coche. Yo la verdad, que nunca abrí la boca más de la cuenta porque estaba muy bien contigo, y me gustaban mucho nuestros juegos. Pero luego ya fue cuando todo se acabó de golpe: vinieron tus discusiones constantemente con mi madre, o sea tu hermana, por mil motivos, con los abuelos… Problemas con la bebida y malos rollos, faltar de casa cuatro o cinco días a cada poco, golpes en el coche, peleas sin motivos con tus novios, aquella amiga tan rara de la cresta roja en el pelo, que parecía un gallo… Llamarle a mi madre “beata histérica mal follada”…
Por cierto, ¿recuerdas aquel novio delgado de gafitas que te duró un mes? Aquel chico tímido tan educado y atento que estudiaba literatura, que me regalaba a mí muchos cuentos, y mi madre y la abuela lo querían mucho… Es que no recuerdo ahora cómo se llamaba… Aquel que cuando le diste puerta y los de casa te pidieron explicaciones, alegaste “que era maricón, que no te daba la caña que tú necesitabas”. En fin… Luego, durante años te distanciaste de nosotros y perdimos bastante el contacto…
Mi tía se queda un rato pensativa, mudando la expresión del rostro. Al fin comenta, con voz pausada: -Sí, es cierto, hubo problemas, luego las relaciones se enfriaron bastante. Sabes, no he vuelto a aquella playa desde entonces…- Pero pronto recupera la sonrisa y se queda mirándome maliciosamente, me mete la mano otra vez por debajo de la pernera del pantalón corto, muslo arriba, hasta cerca de la ingle; sus dedos expertos llevan las cosquillas a un límite cardíaco… -¿Te gustaban aquellos juegos, eh Pitufín?... Pues ahora que estamos solos otra vez, podemos reanudarlos…
Asiento con la cabeza, pues no acierto ya a articular palabra, de gozo, de nervios, de excitación; mi corazón no termina bien el día de hoy…
Mi tía me coge de la mano, me lleva a su habitación, cálida por el sol que entra suave por la ventana. La cama está sin hacer, solo tiene sobre el colchón una sábana blanca; aunque vive sola es una cama matrimonial, grande, donde debe llevar a sus novios… Y a sus novias… Me quita la camiseta casi de un tirón y luego de un golpe me baja el pantalón corto y el slip, todo a la vez. La picha surge de golpe, erecta, como un resorte con la reacción de un estímulo, pero no es muy grande, solo tiene trece años. Mi tía se desnuda, quedando ante mí toda su musculatura morena; de los pies a la cabeza, pasando por los labios del coño, es toda músculo. Me tumba en la cama de un empujón : -Te voy a dar un masaje.-
Me empieza a frotar suavemente con un poco de un gel aromático, que tiene una fragancia muy agradable, está sentada encima de mí, acaballada sobre mi vientre y mi polla bien dura pegando contra la línea que separa sus glúteos durísimos. Me frota bien el pechito, me apreta los pezones, me acaricia el vientre, el comienzo del pubis… Luego baja pasando de golpe a los muslos y las ingles, un rato, finalmente se concentra en mis cojones, para luego agarrarme bien la picha. Me la menea fuerte, piel arriba y abajo, descapullándome con violencia, tensando el frenillo…
Vas a probar un 69, Pitufo, a ver si te gusta… Se tumba invertida encima de mí, que aguanto sorprendido y expectante, parece que hoy voy a aprender muchas cosas, aunque eso de 69 suena raro, ¿verdad?. Sus muslazos aprisionan mis sienes, pone su coño en mi boca, su paquete de abdominales tan trabajados posa en mi pecho. Instintivamente comienzo a lamer su coño depilado, sin saber ni lo que hago. Me gusta su sabor acre y agradable, su olor excitante y perfumado. Lamo sus labios vaginales, grandes, abultados, contundentes y chupo como puedo ese bulto, ese apéndice que me causa tanta curiosidad, juego con él con mi lengua…
Mi tía se entretiene trabajándome la picha, agarrando el vástago con su manaza de coger mancuernas de gimnasio, meneándomela y pelándomela pausadamente, sin prisas, con calma, para acelerar luego el ritmo y volver a disminuirlo, para atenta y expectante estudiar mi reacción; la gata jugando con el ratoncito, se divierte…
Soporto encima de mí con estoicismo ochenta kilos de tigresa; ella es delgada pero al ser tan alta y musculosa, pesa mucho, a ratos me falta el aire, y la razón. Creo ahora llegar al infarto (no salgo de hoy, ya estoy convencido); me la ha empezado a chupar: con violentas chupetadas se la traga entera de cada vez, mi pollita treceañera no es nada para ella. Me mata de gusto cada vez que su boca alcanza mis testículos; siento una descarga eléctrica que me sube vientre, pecho y garganta arriba. Ahora con lengua experta me trabaja el glande, para luego insistir en el frenillo. Si no me he corrido aún es porque anoche me he pajeado y esta mañana cuando me he despertado, otra vez. Pero ya no puedo más; describiré los instantes finales:
Se me nubla la vista. Se detiene el tiempo. Se me escapan unas lagrimitas de gusto por las comisuras de los ojos. Insisto con mi lengua en sus labios y el bulto. Meto como puedo mi mano entre mi pecho y su vientre; necesito tocar sus abdominales duros, meter el dedo en los surcos que delimitan cada uno de ellos. Con la otra acaricio uno de muslazos tan bien torneados. Me faltan manos. Soy un Pitufo indefenso con un juguete peligroso que le queda grande. Mi tía insiste de manera profesional con el glande y el frenillo, sabe que no voy a aguantar mucho más. Se me encogen los testículos. Noto la polla engarrotada y durísima como nunca. Me corro. Me quedo exhausto. Permanezco un buen rato tumbado en la cama, medio inconsciente. Mi tía, ya tumbada a mi lado, me acaricia la rodilla, con gesto compasivo y a la vez malicioso. He creído percibir un atisbo de cariño hacia mí en ella, pero su rostro enigmático, su mirada profunda, penetrante, misteriosa, su expresión condescendiente y cariñosa a la vez que perversa y un puntito cruel, me desconciertan.
-Tía…
-¿Qué?
-Me encanta que me llames Pitufo…

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Quiero preñar a mi sobrinitaCategoría: Sexo en familia

Por Antonio | 2013-06-21 21:13:22 | 1 comentarios

Sentado en el sofá, la tenia montada, me cabalgaba desesperada ensartandola ella solita, que ricos sentones se daba, mi verga dura y bien parada se clavaba como estaca dentro de su pequeña y delicada panochita haciéndola gritar bien rico, la sujetaba de sus pequeñas y redondas nalguitas abriendoselas y jalándola hacia mi, ella meneaba las caderitas bien rico, restregandose y tallandose contra mi, nuestros vellos púbicos se enredaban entre ellos, restregandose bien rico, ella se abrazaba ami gritándome al oído..que rico me estaba follando ella, la faldita escolar la tenia enrollada en las caderas, el hilo de su pequeña tanguita que solo lo había hecho a un lado sin quitársela me lastimaba la verga, pero que rica sensacion me provocaba, las diminutas tetitas fuera del pequeño brassiere saltaban al ritmo de ella, se las chupe goloso, ella misma, con sus manitas delicadas se las junto lo que pudo pues son apenas dos diminutos cónitos de carne y me las ponía en la boca para que se las chupara, yo succionaba ansioso sus pequeñísimos y delicados pezoncitos, le acariciaba las esbeltas y delgadas piernitas con deseo incontrolable, me exitan sus piernas delgadas, sus breves caderas apenas empezando a redondearse, sus teticas pequeñas, tiene un coño chiquito que parecería le costaría mucho trabajo poder tragárse mi verga grande y gruesa para ella...nada mas alejado de la realidad, su coño; aunque delicado y pequeño, me traga fácilmente..

-a-apúrate hija..apúrate mi amor..apúrate pequeña..yo ya casi estoy a punto..oghhhh..Irais..Irais..aghhhh mi niña..apúrate
que tu mamá no tarda ya en llegar por ti mi vida..oghhhh...Irais..que rico..que rico me montas mi amor..oughhhh..cada vez
lo haces mucho mejor mi vida..aghhhh..te gusta?..te gusta lo que te estoy dando mi amor?..oughhhh..Irais..eres una Diosa-

Ella me cabalgaba cada vez mas rápido, se restregaba el clítoris contra mi pubis bien desesperada, me beso en la boca amorosa y cachonda, besar sus labios finitos siempre es un deleite, arqueo la espalda y bufando, retorciendose y temblando sin control, experimento un delicioso orgasmo, me miraba con sus ojitos hermosos entornados, los labios le temblaban, sus gestos eran de satisfacción, sentía su humedad en mis guevos..

-sii..sii..tío..si tío..ya..ya..ya estoy..aghhhh..aughhhh..mghhhhhhh...oghhhh..tiiio...tiiiiiio..ya estoy..omhhhh...mjhhhh..mhjjjjj
oghhhhh..que ...que rico..que rico es esto tío..oughhhhh...tiiiio..tiiiio..oghhhh...ya..ya..yaaaaa...termineee..oughhhh..tiooo...-

Su cuerpo se desvaneció sin fuerzas sobre mi, respiraba agitada, temblorosa, pase mis brazos por detrás de sus rodillitas alzandoselas, en esa posición tenia su vagina mas abierta y mas disponible, le estreche contra mi y continúe ensartandola, ella ya no tenia fuerzas así que yo se la empujaba sosteniéndola de la espaldita, que rico chocaba su raja contra mi pubis, que rico sonido el de mi verga entrando y saliendo de su coño empapado, se la metí lo mas profundo de ella, lo mas adentro que pude, tenia toda mi gruesa y dura carne bien adentro y me vine dentro de ella, eyacule copiosamente en su interior, dejándole ir toda mi leche, todo mi semen en su matriz, hasta la ultima gota de espeso y caliente semen le deje adentro, no la baje de mi hasta que mi verga recobro su tamaño normal, nos besábamos en la boca, ella sonreía satisfecha como siempre, mirándome enamorada y complacida, su mirada de aprobación, de admiración siempre me llenan mucho.
Adriana Irais; es mi sobrina, hija de mi hermana Laura, es una adorable chiquilla de 17 años, esbelta, muy flaquita y de cuerpo menudito, delicado, por lo cual aparenta menos años de los que tiene, parece una quinceañera..si no fuera por lo que se come y por esa mata tupida de vello púbico que cubre su delicado sexo, parecería una niña muy tierna, es hija única así que mi hermana, que trabaja..para que no este sola en su casa, le pide que saliendo del colegio se quede conmigo en mi dpto para que yo la cuide...y vaya que me hago cargo de mi sobrinita, soy divorciado y tengo 40 años; así que es un verdadero deleite follarme a Irais, no solo por ser una Lolita deliciosa, sino porque es mi sobrina, cuantos hombres de mi edad tienen ese privilegio..ninguno que yo conozca.

-tío..oh tío..eres magnifico..te lo juro..oh..me haces el amor tan rico tío..me vuelves loca..oh..ya no quiero irme a casa
quiero quedarme aquí..contigo mi amor (me miro con esa carita de inocencia que sabe me vuelve loco haciendo puchero
sus facciones le ayudan, pues tiene aspecto aun de niña) si tío?..si mi amor?..dile a mamá que soy tu mujer..si?..-

Baje a mi sobrina de mi, de su coñito escurría mi espesa leche, no la limpie, le acomode de nuevo la tanga cubriendo su rica cosita.

-llévate mi leche Irais...para que no dejes de pensar en mi...para que sepas de quien eres hembra ok?..-

No uso condón y siempre me vengo dentro de ella, llevamos ya tres meses teniendo relaciones y mi deso es dejarla preñada.

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Me folla mi hermanoCategoría: Sexo en familia

Por Delfina | 2013-06-21 01:13:11 | 0 comentarios

Hola, hace poco encontré esta pagina y me sorprende que haya tantas chicas que tuvieron relaciones con sus hermanos,

yo también la tuve aunque solo una vez. En esa época yo tenía 17 años (hoy tengo 21), y mi hermano Antonio 14 recién

cumplidos. No soy reina de belleza pero sí soy guapa, delgada y con bastante interés por andar siempre cool . Mido 1,69,

cabello negro, ojos almendrados y, para mi suerte, saqué los senos a la familia paterna y luzco hermosos pechos talla 36,

cintura pequeña y trasero redondo y firme. El, aunque ya me pasó (hoy mide 1,81) media en esa época 1,67 y pesaría 48 kilos,

flaco como él solo, eso sí, desde pequeño fue guapo.

Nosotros vivíamos en Trujillo, pero yo viajé a Lima a estudiar la secundaría, justo estaba en quinto año. Era julio y me toca

ban vacaciones de medio año, así que aproveché para viajar a casa de mis padres y de paso celebrar el cumpleaños de Antonio.

El y mi tío Andrés fueron a recibirme al aeropuerto, cuando lo ví, no lo creía, el verano pasado era un niñito, hoy era todo

un jovencito, " Pero qué tenemos acá, mi hermano ya es un hombrecito" le dije y lo abracé muy fuerte de la emoción, él se

incomodó, creo que sintió mis senos muy pegados a su cuerpo y eso le desagrado.

Camino a casa, mientras el tío Andrés manejaba, Antonio me contó cosas suyas… que aún no tenía enamorada pero una chica le

gustaba, que lo convocaron para la selección de fútbol de su colegio, que quiere ser médico, etc. Como buena hermana escuchaba

, luego acomodé mi cabeza en su regazo y traté de dormir. Dormitaba cuando sentí un pequeño bultito y me asusté, rápidamente

me incorporé y él se hizo el desentendido. "Así que tus hormonas ya despertaron… vamos a ver cuánto aguantas" pensé para mis

adentros. Le sonreí y volví a recostarme sobre él.

Al día siguiente fue su cumpleaños, vinieron familiares y amigos, también sus amiguitas, claro, en ese momento sentí

nostalgia, al verlas recordé esa etapa en donde andas confundida, tu cuerpo cambia, empiezan a atraerte los chicos y sueñas

con un príncipe azul.

Otra vez le di un gran abrazo a Antonio, coloqué mis pechos muy pegados a los suyos y comencé a hablarle de la nueva etapa de

su vida y ese tipo de cosas, notaba su incomodidad pero muy cruel alcance a decirle al oído, "Oops, no traigo sujetador, me

iré a poner uno porque me da frío en mis pechitos", sonreí coquetamente y me fui. Eso lo perturbó, de lejos lo miraba y no

podía aguantar la risa. "Qué mala soy", me repetía.

Los días siguientes transcurrieron con la misma picardía de mi parte. "Ay hermanito, alcánzame mi toalla para salir de la

ducha… pero no mires ah, que estoy calatita", eso lo mataba. O si no, "Ay, como me molestan estos pelitos… es que ayer me

depilé", le decía mientras me sobaba el pubis sobre mis blue jeans. Lo miraba de reojo, el trataba de no mirarme pero su

curiosidad era mayor.El viernes por la mañana entré a su cuarto y le dije, "levántate dormilón, y me arrojé sobre él, tuvimos

una guerra de almohadas, no se rendía, así que lo envolví con mis piernas por su cintura y le decía, "ríndete, ríndete…",

Sacó fuerzas de no sé donde y se liberó. Me sacó a empellones de su habitación y me dijo que era una idiota. Cuando cerraba la puerta vi otra vez su bultito… Traía loco al mocoso.

Esa tarde vino a verme Alonso, un chico de Trujillo con el que salí durante el verano, charlábamos tranquilos en la sala, mi padre estaba en la oficina y mi madre en su habitación. El me cogió una mano y me dijo para volver porque me extrañaba y un amor así no podía morir. Era todo un galán y me convenció. Nos besamos y acariciamos tiernamente, sentí sus manos sobre mis nalgas y creo que me excite, de pronto me dijo, "quiero sentirte Chela, tienes un cuerpo tan bello", eso me paralizó, acaso estaba loco. "No tontita, no te digo para hacerlo ya, pero te bajas el pantalón hasta las rodillas yo hago lo mismo y me sobo con tus nalgas quieres, mi amor" la idea me gustó pero le dijo para hacerlo sin bajarme los pantalones. Aceptó y era increíble sentir ese bultazo entre mis nalgas, queriendo traspasar mis pantalones, él se movía rítmicamente y yo lo seguía, me dejaba llevar por él, con sus manos me sobaba a la altura de la vagina, y se movía cada vez más rápido, creo que tendría por fin un orgasmo sin masturbarme,
todo estaba de maravilla hasta que escuchamos un ruido… era Antonio que llegaba de la calle. Alonso se despidió rápidamente

con un beso y se marchó. Yo corrí a la ducha.No paraba de pensar en lo que hicimos y odié a Antonio. "Ya vas a ver mocoso…

por tu culpa me quedé con las ganas". Ese viernes nuestros padres viajarían a Chiclayo a una fiesta y pensaban regresar al

día siguiente, me dejaron las llaves y se marcharon. Esta noche cobraría mi venganza.Ocho de la noche. Desobedeciendo a los

viejos, no cenamos. A las nueve veíamos la tele despreocupadamente, yo estaba tirada en el sofá grande y él en el otro.

Como no había nada bueno, comenzamos a charlar.

- O sea que nunca has besado, pequeño… no sabes lo que te pierdes, es tan rico sentir otros labios, sentir una lengua tibia
entrando en tu boca…mmm. Me gusta tanto que los chicos me besen. Sabes qué en Lima…

- Ya cállate- me interrumpió-solo hablas de eso todo el tiempo

- No es cierto, recién te lo digo-me defendí

Nos callamos y rompió el silencio abruptamente.

- En el dormitorio de papá hay una cinta de video que dice XXX", y no agregó más nada como esperando respuesta. "Vaya,
vaya el mocoso está aprendiendo" pensé. Juro que no iba a decirle nada, que se quede así, esperando. Pero no aguanté.

- Quieres ver la peli… Yo tengo la llave del cuarto - le dije

- No sé, nunca he visto una - respondió

- Ni yo… cómo será no…mmm. Déjame ver si la encuentro- Dicho esto subí, abrí la puerta y encontré la cinta.

Cerramos ventanas y cortinas, apagamos todas las luces para evitar ser interrumpidos por visitantes inoportunos. Prendí la

tele, la videograbadora, coloque la cinta… mi corazón latía muy deprisa mientras esperaba la imagen, lo miraba y el estaba

igual, ambos en silencio, esperando las imágenes de sexo verdadero. Comenzó. Recuerdo que se llamaba Tatiana, y era sobre

una familia de granjeros, el inicio algo lento, luego una chica, muy linda ella, conoce a un pianista, tras coqueteos

inverosímiles el comienza a lamerle la vagina, le pasaba la lengua, se la chupaba. Antonio y yo mirábamos atónitos, luego el

personaje se disponía a quitarse el pantalón, ya casi bajaba y zas! Aparece un partido de fútbol.

- Carajo – grite – no puede ser… no, no – Avancé la cinta y nada, corrí hasta el final y nada, todo era fútbol.
Maldita suerte la mía, pensé, quería ver una pichula. Yo solo había visto unas fotos con amigas del cole.

- Ni modo Chela, estamos de mala suerte- dijo Antonio esperando calmarme

Yo estaba que ardía, sentía que mi cara quemaba, estaba impaciente. De pronto lo ví, con su bulto entre las piernas y
recordé mi venganza. "No seré yo quien otra vez se quede con las ganas" me dije y hablé haciéndome la tonta. "Es que yo nunca he visto un pene y tenía ganas de verlo aunque sea en video"

El se rió burlonamente y me dio más coraje, lo miré a los ojos y disparé:

- Tu cómo la tienes, ya te salieron pelitos… seguro que no, debe ser una cosita chiquita-

- Nada que ver, la tengo grande y sigue creciendo- dijo herido en su amor propio

Yo me reí a propósito.

- "Si, claro, eres superdotado hermanito…seguro que es un manícito" dije para que reaccione, a esta altura su bulto seguía
ahí, firme.

- Es normal, como de todo hombre, hace tiempo que deje de ser niño-dijo casi levantado el pubis para dejar evidencia de lo
que decía.

- Anda mentiroso… no te creo y ni siquiera la sacarías para comprobarlo- argumenté.

- Quieres verla, quieres verla…mira- dijo y se bajó el buzo y el boxer.

No era enorme, pero estaba bien para su edad, a decir verdad me sorprendió, calculo que tendría 10 centímetros, eso sí,
completamente erguida, casi pegada en vertical a su cuerpo.

- "Vaya, vaya… qué sorpresa, ya no te diré hermanito sino hermanote… y siempre se para ? pregunté.

- Cuando estoy excitado y también en las mañanas-dijo luciendo con orgullo su aparato

Yo me acerque y la observe, tenía la cabeza descubierta colorada, sentí su olor, era el mismo que sentí en Alonso cuando se
sobaba conmigo.

- Puedo agarrarla, quiero sabe qué se siente- dije, él asintió algo inseguro, la cogí como una empuñadura, sentí su
calentura, era firme, era dura, la verdad que era seductor, me preguntaba cómo sería agarra el pene de un hombre adulto.

- "Tienes un pene muy lindo, no sabía que era así, y mira esta parte, es coloradita, y ese agujerito… ah, por ahí orinas.
Y estas bolitas son tus testículos, que maravilla", lo elogiaba y levanté la mirada, tenía los ojos cerrados, su boca se veía seca. Mi plan era perfecto, le subiría el buzo rápidamente y me iría a mi habitación… pero antes quise dar el último golpe.

- Creo que la chica de la película le iba a dar un beso en la punta- dije haciéndome la inocente y se la besé.

En ese momento dejó escapar un corto gemido, "aah".

Lo volví a besar. Entonces me cogió suavemente de la cabeza y trato de meterla a mi boca.

- Espera, yo no te haré eso- alcancé a decir y otra vez lo intentó. "Qué se sentirá" pensé y sin mas ni mas me la metí.
Casi me atoro. La saque rápido. Ahora si me marcharía.

- "No seas viva.. yo te mostré la mía, es tu turno". Me dijo el mocoso.

Y tenía razón, era justo, además qué podría pasar. Me quité el blue jean por completo, traía un calzoncito negro.

El se moría… mi corazón empezó a latir deprisa otra vez, lentamente comencé a bajarme el calzoncito me acerque a él y dije,

"que linda percha, aqui lo colgaré", y puse la prenda sobre su pene más duro aún.

Me recosté, separé las piernas y le explique.

- "Esto es la vulva, estos son los labios mayores y estos los menores, ese hoyito chiquito es por donde meo, este cavidad
es la vagina, por ahí tendré relaciones algún día, este botoncito es mi clítoris y es muy sensible al contacto, como yo soy
virgen mi vagina esta cubierta por esta membrana que se llama himen"

El tenía la boca abierta, no decía nada, solo se acerco y me miró de cerca, trató de olerla, sentí su respiración, yo cerré
las piernas y le dije, "eso es todo, me cambiaré y me iré", pero el me detuvo.

- Un momento, yo me dejé tocar- dijo y me mató.

Este era un juego que yo misma había comenzado y ahora estaba acorralada en mi propia trampa. Era la cazadora casada, pensé
unos segundos, separé las piernas y le dijo, "contaré hasta diez… uno, dos…sentí sus dedos separando mi abertura …tres,
cuatro… qué es eso, ah su lengua… cinco, seis… con razón la chica de la peli tenía cara de satisfacción…siete…no imaginé
que fuera tan rico… ocho…. Ah ah… nueve… así, así… diez…sigue, sigue, mete toda tu lenguita, lámeme el clítoris… ay que
rico siento… ah, ay…aaaaaaaaaahhhh

El se detuvo un instante, se quito el buzo y el boxer por completo y se echó sobre mí. Lo envolví con mis piernas, sentí
su miembro, estaba deseosa y asustada.

- Basta- Le dije, esto no puede pasar mejor nos vestimos al toque y cada uno se va a su cuarto.

El me miró y me beso en la boca. Sentí sus labios vírgenes, sentí su lengua con sabor a mis propios fluidos… estaba
bañadita por fortuna. Me besaba con mucha pasión y tuve que calmarlo. Sabía que estaba haciendo algo prohibido pero esa
misma trasgresión aumentaba mi emoción.

- Basta, ahora es en serio, tu eres mi hermano- le grité

- Ah, sí pues, por eso con Alonso sí te dejas no, yo los ví antes de tocar la puerta, te vi por la ventana cómo disfrutabas
que el te culee, no? – eso fue un golpe bajo.

Pero en lugar de molestarme recordé al instante la sensación que me invadió por la tarde, al sentir ese bulto detrás mío.
No sé ni cómo lo dije, pero lo hice.

- Quieres culearme, Antonio- pregunté

- Ya pues, pero así como estás, sin ropa- desafió

Estaba decidida, acabaría de una vez por todas con esa frustración con que me dejó Alonso, quería ser cogida por detrás,
sentir otra vez ese bulto entre mis nalgas, pero ahora sin ropa…sí, lo haría, esta vez no pararía hasta ser penetrada.

- Ah, pero he leído que se debe usar lubricante, talvez en el cuarto de los viejos haya-le dije y subimos presurosos al
cuarto. En la escalera, completamente desnuda, me dije a mi misma. "Estas completamente loca, vas a coger con tu propio
hermano… y por detrás. Bueno, al menos seguiré siendo virgen por delante tal como quería casarme".

En la habitación el corría de un lado a otro, abría y cerraba cajones desesperadamente. Era tan lindo verlo así, desnudo,
casi dando saltos buscando con que lubricarme el hoyito y con ese pene al máximo como una lanza.

- Es esto... aquí dice Love Lub, para usar con o sin preservativo- y me lo mostró sonriente.

Nos fuimos a mi habitación corriendo.

- Muy bien, mira debes aplicarme eso en el ano con cuidado, muy suave, con delicadeza y sin apresurarse- le dije
entrecortada mientras me tendía boca bajo separando las piernas.

Sentí sus dedos tibios y una sustancia fría, un frío me invadió toda y me dio miedo, "estaba realmente segura de hacer eso"
pensé. Voltee para decirle por última vez basta, pero lo ví, con cuanto cariño me aplicaba el lubricante, sus ojos solo
miraban el hoyito que pronto sería suyo, sus labios besaban mis nalgas dándome verdaderos toque eléctricos, su pene duro
dejaría de ser virgen al igual que mi culito. Basta de crueldad, el chico se lo ha ganado. "Creo que ya estoy lista… métela,
Antonio".

Cerré los ojos y sentí su carne caliente, casi me quemaba el orificio. Me la empezó a meter despacito por aquel hoyito y
me puse tensa.

- Bésame la espalda y el cuellito- le dije y me obedeció. Con sus codos se apoyaba sobre la cama.

- Te duele Chela, dime como voy- me pregunto con cariño

- no, está bien, sigue… asi. Así, despacio, dame masajes hacia adentro y afuera levemente.

Apenas tenía la puntita encima y ya sentía una mezcla de placer y dolor, respiraba hondo pero estaba impaciente.
El empujó suavemente pero con firmeza y sentí claramente como su pene se abría paso. Mis músculos aunque trataba de relajarlos oponían resistencia.

- Creo que no va a funcionar-le dije, pero el siguió con lo suyo

Poco a poco la iba metiendo más y sentí el primer desgarro, así que otra vez le dije.

- Mira, Antonio yo creo que no va aaaaaaaaaaaaa…

Sentí como de un golpe me la clavo toda, me la metió con decisión de hombre y no de niño.

Era increíble acababa de ser ensartada por el pequeño Antonio. Pude sentir sus venas marcadas contra las paredes de mi canal.
Tuve que morder la almohada para ahogar mis gritos mientras mis uñas atravesaban las sabanas y el colchón. Una lágrima me
decía que había dejado de ser virgen.

- Ah, que rica eres Chela… te siento todita, tus nalgas frías y tu huequito caliente…

- Despacio, despacio que me partes en dos y no sé si aguantaré más, mejor sácala…

- Un ratito más. Eres bien rica, ah que rico siento…

- Por favor Antonio me arde…siento un punzón dentro mío

- Ah, que rica eres, estas buenaza…un ratito más porfa

- Ya sé, sácala échame más lubricante y seguimos- propuse

La saco de golpe y sentí que mi ano ya no era el mismo, lo sentí realmente abierto, en ese momento agradecí que él tuviera
catorce años y no veinte. Al sentir otra vez el lubricante frío me relajé. En eso andaba y suaj! Penetrada otra vez, ahora era distinto, el pene resbalaba y él comenzó a sacarla y meterla hasta la mitad.

- Ahhhhh, ahhhhh, es riquísimo esto, no hay nada como cachar- decía él

- Así, así, muévete así…ah ya me siento mejor, mucho mejor


Empecé a disfrutar sus embestidas, sí, parecíamos dos expertos, cogiendo.

- Ah, qué rica es tu pichula, métela toda, sin miedo… ah, ahhhhhhhhhhh- le pedí

- Tu culito también es rico, es calientito y apretadito

- Espera que me levanto- dije poniéndome en cuatro patas.

- Wow, así es más rico…te las sabes todas, no…

- Mira con tu mano sóbame aquí, sobre el clítoris…muy bien, aprendes rápido hermanote

Me sobaba el clítoris y me encantó. Lo hacia muy bien, aquello era lujurioso y así me sentía yo, como una perdida.
"Así, así que me corro, ay que rico eres… asiiiii, ah, ahhhhh, ahhhhh". Tuve un orgasmo como jamás lo había tenido.
Creo que eso lo excito aún mas.

De pronto se comenzó a mover más rápido, adentro y afuera, adentro y afuera, yo estaba en la gloria no sabía si gritar o
llorar, me sentía rara pero disfrutaba aquellos embestidas.

- ah… ah hermanita, ah chelita mía…ahhhhh, ahhhhhh

- Así, dámelo, dame con todo…ay yo también siento una delicia

Empujaba si piedad el muchacho, me la metía toda y la sacaba por completo para meterla otra vez y ensartar mi ano ya
abierto del todo.

- Ah chela, ahhhh, ah que maravilla…

- Rómpeme nomás, no te detengas que me gusta…- le ordené

- Ahhhhh, ahhhhh…-gritaba Antonio

- Ay, así así…asiiiiiiiiii

- Creo que voy a…. creo que…-dijo

- Oh, mi amor, te vas vaciar, vacíate dentro de mí, dámelo, no pares


- Ah, ahhhhh, ahhhhh, ahhhhh, aaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhh…

Sentí las arremetidas más fuertes, infinitamente más fuertes que las de Alonso y en seguida un chorro tibio y espeso me
inundó por dentro, caímos los dos de bruces sobre la cama, bañados en sudor, olía a sexo, a mis fluidos, a su semen, a mi
culito, una mezcla de pecado y ternura. Fue la noche más maravillosa de toda mi vida. Ambos lo tomamos como nuestra última
travesura juntos. Ningún hombre me volvió a dar tanto placer como aquel pequeño de 14 años.
Dormimos juntos esa noche y aunque por la mañana el quiso mi vagina o repetir por atrás, yo no lo permití. Juramos mutuamente
no contárselo a olvidar lo ocurrido.

Ahora lo veo poco, vive en Lima igual que yo, tiene enamorada y está en una pensión. Yo vivo con unas amigas. A nadie le he
contado la historia, mi nombre y el suyo son falsos, pero lo real es que a los 17 en una noche de locura mi hermano de 14,
un bello muchachito, me inició por atrás.
Ah, si alguien conoce la película esa, Tatiana, por favor, díganme quién es la actriz y si la tienen en blockbuster… a mí
me da roche preguntar.

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soy antony. el coger con una hija es lo maximoCategoría: Sexo en familia

Por Antony | 2013-06-20 10:05:25 | 0 comentarios

Si ya leyeron el pasaje de mi vida, de cuando mi hija me vio cogiendo con su hermana. Bueno pues esto es la culminacion de ese pasaje. Pasaron quizas tres años , mi hijastra tenia 14 años y seguiamos cogiendo cada semana que hiba por mi hija, de alguna forma nos la arreglabamos para coger. Sin duda mi hija sospechaba algo y ya con la edad de dies años no era facil poder engañarla.

Pues bien, un domingo que no vino , solo mi hija. Todo habia pasado normal por la mañana, pero por la tarde estaba viendo un partido de futbol, un clasico del futbol mexicano, chivas , america.
Vino a la recamara y se subio a la cama conmigo, se recosto a mi lado y comenso a preguntarme , oye pa, porque has andado tan serio todo el dia, es porque no vino mi hermana verdad. No como crees le repondi, si estas serio por eso, fijate que ella me ha platicado algunas cosas que hace contigo cuando viene. Que cosas le dije, pues lo que hacen cuando se encierran con llave aqui en tu cuarto.
A si, como que, hay pa tu sabes , me dijo. Pues las cosas que tambian hacias con mama cuando estaban juntos. Dime pa, mi hermana es tu novia, porque eso me dijo ella que ustedes eran novios y que por eso se encerraban en tu recamara para hacer las cosas que hacen los novios y los esposos.

Y que hacen los novios y los esposos, le pregunte. Pues se besan y se quitan la ropa, y se acustan juntos y se cogen. Eso te dijo tu hermana, si pa, eso me dijo.
Haber dime como es eso de coger, sabes que es eso , le pregunte.
Dice mi hermana que es sexo, se encueran y tu te subes arriba de ella o ella arriba de ti, y que siempre que viene se cogen. Oye pa yo puedo coger contigo, yo podria hacerlo. Me dejas subirme arriba de ti haber si se coger. aver pues subete, le dije.

Como dije ya tenia dies años, y estaba tomando el fisico de su mama, para su edad estaba muy desarroyada, muy grande, quizas un metro con 50 centimetros. En esa ocacion vestia una falda cortita que dejaba ver ya sus piernas, y trai un corpiño en el cual se dibujaban unos pequeños pechos. Yo estaba en short muy olgado descansando y viendo el fut.
Alzandose un poco la falda se subio arriba de mi, quedando sentada justo a mi verga, asi sentada le alcansaba a ver los calzones que cubrian su vagina, misma que quedo bien asentada en mi verga. Le dije si eso era coger, me dijo si , pero me tengo que mover encima de ti, haber muevete le dije. En realidad solo daba brincos encima de mi, pero fueron suficientes para que exitara y mi verga se empeso a endurecer .

Ella sintio lo duro mi verga , pero seguia solo brincando. le dije espera lo estas haciendo mal, mira, dejo de moverse , a ver, acomode mi verga apuntando hacia mi omblingo y le dije ahora si sientate, abre mas las piernas, cuando se sento en mi senti como mi verga quedo bien ubicada a lo largo de su rajita, de su vagina. La sintio y exclamo un suspiro muy profundo. ahora muevete asi, la comense a deslizar de tal forma que con su vagina hiciera un recorrido de toda mi verga . La tome de la cintura y con movimientos suaves le ayudaba a hacer el recorrido. Confieso que me exite mucho y al parecer ella lo estaba gozando tambien. Pasaron unos dies minutos y comenso a moverse menos pero haciendo mas precion sobre mi verga, al fin paro, tenia los ojos cerrados se desmonto de mi y se tiro en la cama , la vi algo fatigada, y como tenia la falda subida hasta la cintura note como el calzon que trai estaba muy mojado. La verdad yo no termine, aunque si me gusto la experiencia. Por la noche despues de ir a dejarla no tenia animo de salir a buscar con quien coger, me di una masturbada imaginado , recreando el suceso de la tarde con mi hija. Tendrian que pasar algunos años mas para realmente coger con ella bajo el chantaje que si no lo hacia le contaria a su mama lo que pasaba conmigo y su hermana

Para ese tiempo ya no tenia pareja , no vivia con nadie, me dedique a cuidar la relacion que tenia con la hermana de mi hija.

Pasaron algunas semanas de este incidente con mi hija, ese fin de semana si vino su hermana. Curiosamente a la hora de dormir me dijo ,. pa,. quiero quedarme en el cuarto de las visitas, ahi no hace mucho calor, y que mi hermana se quede contigo toda la noche. Acepte la propuesta pues tenia algunas semanas que no tenia sexo y estaba deseoso de coger con su hermana.

Ya estando solos, me comento que mi hija le habia contado lo que habia pasado hacia unas semanas. Y yo le reclame el hecho de que ella le hubiera contado lo que haciamos cuando estabamos encerrados en mi recamara. Me comento qie inicialmente fue mi hija quien le empeso a preguntar, y eso fue desde la ves que estando mas chiquilla nos vio cogiendo. Me dijo que solo le habia dicho que yo me subia arriba de ella o ella arriba de mi y que era como un juego. Que mi hija le pregunto si podria jugar conmigo asi. Pues dile a ver que te dice ,eso fue lo que le dijo.

Esa noche tube la mejor fantasia de mi vida, esta muchacha cumplia los catorce años, mi hija once, y fantasenado con ella cogi con su hermana una y otra ves.

Cundo mi hija salio de la primaria, su hermana salia de la secundaria, pero fue en esas fechas cuando su mama que a estaba legalizada en estados unidos se las llevo.
Me ofreci a llevarlas al aeropuerto y me despedi de ambas , mi hija se acerco y me susurro al oido, me voy pa, te quiero mucho, cuando venga quiero coger contigo asi como lo haces con mi hermana, lo se todo porque ella me a contado todo.

Vi a lo lejos el avion donde se hiban mis dos amores. no regresarian hasta pasados cinco años, mi hijastra 20 mi hija 17. y asi como las vi subir al avion cinco años despues las miraba bajar, hermosas las dos, muy lindas mujeres.

Un mes completo estubieron aqui, y fue el mejor tiempo que me ha pasado.
ya lo contare.

asta pronto

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