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Kim: Mi primita... Mi putita (3.5)Categoría: Sexo en familia

Por Darkel_xG | 2014-12-29 20:56:50 | 0 comentarios

“Disfrutando por segunda vez la desvirgada conchita de mi tierna primita”


“Este relato se sitúa cronológicamente después del relato Kim: Mi primita… Mi putita (III) y antes del Kim: Mi primita… Mi putita (IV)”

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—…Mmm… ven princesa, a bañarte primero como dijo tu mami – indiqué entre besos a mi primita, recordándole las indicaciones que me había dicho mi tía antes de dejarla a mi cuidado una vez más

—¿Pero tú me vas a bañar?... – preguntó al instante

—…Mmm…— sonó mi boca deleitándose con su tierno par de labios — Claro que si princesa, estaremos solitos un buen rato… — dije volviendo a saborear la inexperta boca de mi muñequita, recorriendo a mi antojo con mi lengua el interior de su boquita, era increíble lo dura que me ponía la verga mi nena con solo besarla, moría por cojermela de nuevo, pero saborearía a mi princesita poco a poco, aunque la verga prácticamente ya me babeaba de excitación

Llevé a mi niñita hasta la entrada al baño mientras besaba su boquita continuamente en el trayecto, todo su cuerpecito era el más delicioso manjar, mis manos estrujaban sus pequeñas y levantadas nalguitas por debajo de su vestido, mientras ella con esfuerzo se ponía de puntitas uniendo su boquita con la mía, al tiempo que yo la sujetaba fuerte masajeando su traserito y sus caderitas, mis manos no podían dejar de recorrer su pequeño cuerpecito.

—Entra princesa— dije abriendo la puerta del baño, mientras ella obedecía y separaba de mí su carita toda enrojecida de la calentura, para entrar al baño y pasar yo detrás de ella

Cerré la puerta detrás de nosotros y comencé a llenar la tina.

—…Bésame más…..— pidió tímidamente mi primita parada de puntitas de nuevo, levantando sus brazos hacia mí, buscando que la levantará para poder pasar sus bracitos alrededor de mi cuello y volver a besarme como siempre lo hacía, le encantaba besar

—Si princesa…— dije sonriéndole a mi muñequita, sujetándola contra mi levantándola un poco, abriendo sus labiecitos con un enorme beso que fue continuado por otro y otro más, sí que era inexperta moviendo su boquita o su lengua, pero ella era la menos interesada en separar su boquita de la mía, eran increíbles las ganas con que besaba ya mi pequeña niñita, era yo el que después de un par de minutos separaba un momento mi boca de la suya para dejarla recuperar el aliento; le miraba su par de pequeños labios húmedos de saliva, algo agitada, pero mirándome directamente, casi rogando con la mirada que no dejara de besarla tanto tiempo; la esperé un momento más esperando que ella me besara primero

—…Ya!— ordenó con timidez mi nena, yo sabía que ella era la dulzurita más obediente de todas, pero la impacientaba que no la besara enseguida; la miré ponerse temerosa por haber gritado, era un encanto mi princesa; no pude evitar una ligera sonrisa antes de dejar de jugar con su calentura y volví a envolver su boquita que esperaba impaciente unirse con la mía

—No…. — murmuró en un pequeño puchero mi primita ya que después de un momento la separaba de mí una vez más pues ya la tina estaba al nivel de agua que debía estar

—Un momentito princesa – dije ya dejando todo listo, y volviendo frente a ella, sacándome la camiseta ante su atenta mirada, le sonreí, aunque a ella parecía solo interesarle más mirar hacia donde mis manos se movían para hacer bajar mis pantalones, quedándome en bóxer ante mi muñequita, obviamente la verga estaba que se me reventaba desde hacía mucho rato, y el bulto era considerable bajo la tela algo ajustada

—Levanta los brazos princesa — ordené acercándome para desnudarla

Así hizo, levantando sus bracitos para dejarme sacar su vestidito colorido, observé con detalle mientras la tela iba dejando al descubierto sus preciosos muslitos, subiendo hasta mostrar sus braguitas ajustadas, mientras mis manos jalaban su vestido desnudando su vientre, sus nacientes pechitos desnudos y finalmente sacándole el vestido por encima de la cabeza, haciendo que su negro cabellito se desacomodara.

—Ven preciosa – dije acercándola más para terminar de desnudarla, pero antes de hacerlo, ella tomó mi bóxer por los costados y terminó de desnudarme inclinándose frente a mí, haciendo que mi verga brincara erecta frente a su carita

—¿Lo chupo?— preguntó enseguida mirándome a los ojos, con sus manitas ya alrededor de mi verga

—Date vuelta— dije sonriéndole, girándola, mientras sus manitas resbalaban por mi miembro casi negándose a soltar mi verga, me incliné detrás de su colita, observando sus preciosas nalguitas un poco cubiertas por sus braguitas, tomé los costados de sus calzoncitos y los bajé hasta sus rodillas, dejando la pequeña prenda resbalar hasta sus piecitos, mientras mis manos separaban sus nalguitas, hundía mi cara entre sus pequeñas montañitas de carne y lamia desde abajo lo que alcanzaba de su conchita subiendo con mi lengua por toda la raja de su culito hasta dejar mi lengua sobre el rosado puntito que es la entrada de su culito, moviendo mi lengua en círculos escuchándola suspirar, manoseaba sus nalguitas tomando una en cada una de mis manos y apretándolas, llevando mis manos hasta sus caderitas y recorriendo sus piernas mientras seguía lamiendo su culito, tenía la verga ya más que salida en la posición que estaba, a instantes estuve de acomodarme y ensartarle la verga ahí mismo sobre el piso; pero, separé mi boca, dándole una nalgadita y después un beso sobre una de sus tiernas nalguitas, incorporándome detrás suyo repegándola contra mi sintiendo su tibieza y dejándola sentir mi verga contra su cuerpecito

—A la tina princesa ¿okey? – le dije al oído besándole la mejilla con mis manos en sus caderitas, con mi verga entre sus piernitas moviéndome contra ella como si estuviera cojiendola, sintiendo sus muslitos suaves deleitar mi verga erecta que asomaba al frente de ella por entre sus piernitas, mientras ella apretaba sus piernitas contra mi verga la cual yo tallaba contra su panochita haciéndola suspirar

—Mmm…— suspiraba temblorosamente mi princesita pegada a mi mientras le besaba el cuello y las mejillas un momento, antes de moverla hacia el frente para hacerla llegar a la tina, sino ella se hubiera quedado ahí a disfrutar de los roces de mi verga contra su rajita que después de haber probado la verga ahora estaba hambrienta de volver a tenerla abriendo sus casi preadolescentes paredes

La cargué metiéndola en la tina mientras ella se sujetaba de los bordes de la tina, enseguida me metí yo poniéndome detrás de ella, recargándome contra uno de los extremos de la bañera y recargándola a ella contra mi pecho pasando mis manos al frente suyo y comencé acariciando sus pechitos húmedos.

Después de unos minutos jugueteaba con el cabello enjabonado de mi muñequita, enjuagando su cuellito y acariciando incesantemente su cuerpecito, mi princesa se escuchaba cada vez más excitada, siempre había sido muy fácil ponerla más caliente que un hornito en un instante, ya hora ya tenía demasiado tiempo jugando con su cuerpecito

—¿Te gusta mi amor?...— dije mientras le besaba el cuellito haciéndola suspirar, llevé mi mano a su panochita y con dificultad dejé resbalar poco a poco un dedo dentro de su ajustada conchita

—Ahhmm… – gimió mi tierna primita, abrumada por tantas sensaciones y encantada de todo lo que le hacía – Ya…— murmuró mi princesa meneando las piernitas y apretándolas contra mi mano que invadía su pequeña intimidad

—…¿Qué quiere mi muñequita? – pregunté lamiendo sutilmente y mordisqueando su orejita, y después recorriendo su cuello con mi boca, mientras mis dedos no dejaban de jugar en la entrada de su conchita, mi dedo delineaba pacientemente una y otra vez los bordes del interior de su estrecha panochita, sintiendo en la punta de mis dedos la calentura interior de la vaginita de mi prima, muchísimo más cálida que la agradable tibieza del agua; la verga pegada contra el nacimiento de las nalguitas de mi prima me estaba matando de excitación, la misma tibieza del agua me mantenía la verga a punto, pero la tibieza que deseaba sentir alrededor de mi verga era la del interior de su conchita que había desvirgada hacía poco, añoraba sentir ya la quemante carnosidad de la rajita de mi princesa, ese calor que me había derretido la verga cuando le rompí la conchita

—Ya… no aguanto… — rogó mi muñequita temblando entre mis brazos ante las sensaciones, girando como podía su cabecita hacia mi queriendo besar mi boca, mientras respiraba agitada por el goce que mis dedos le daban entrando y saliendo de su ajustada conchita y mi boca despertando sensaciones desconocidas para ella hasta hacía poco tiempo; solo verle los cachetitos rojos sobre su preciosa piel blanca era obvio que estaba ardiendo en calentura mi princesita, se moría por qué me la cojiera

—Ya métemela…— pidió entrecerrando los ojos perdida en sus sensaciones y echando la cabecita hacia atrás entre suspiros, mientras yo jugaba con su pequeño clítoris entre mis dedos debajo del agua, restregándole la verga contra el culito, sin parar de masajearle las tetitas

—…¿Te gustó cuando te rompí la conchita princesa? – pregunté girándola de frente a mí, aun colocándola encima de mis piernas con mi verga aplastada entre sus nalguitas, mientras su boquita rápidamente envolvió la mía

—…Si… — respondió apenada –…Desde que me rompiste la conchita siempre la siento muy caliente… y quiero tenerla adentro… ¿lo harás?... — terminó de decir, mientras yo me moría aún más de la excitación ante las sexuales palabras de mi primita, me encantaba oírla a ella misma decir que le había “roto la conchita”

—Así debes pedírmelo princesa… — dije besándola sin miramientos, comiéndole prácticamente la boquita, mientras ella se dejaba hacer, dejándome siempre llevar el ritmo aunque ella se muriese de calentura; la sentía temblar ligeramente ante las sensaciones de su cuerpecito al besarme

—…Ahh… mmm… — ronroneaba prácticamente mi muñequita entre mis brazos mientras me besaba más desinhibidamente, dejándose llevar por sus deseos de hembrita

No pude esperar más, sin despegarme de su boquita, levante un poco sus pequeñas caderitas, colocando con dificultad la cabeza de mi verga ante los tiernos labios de su panochita los cuales separé lo poco que pude con mis dedos sin dejar de besar su suave boquita; pero un par de intentos por penetrarla no bastaron, el grosor de mi verga comparado con la pequeña entrada por donde debía entrar evitaban que mi verga invadiera una vez más a esa pequeñita que tenía encima.

—Mmm!… ah…— tembló mi pequeña finalmente, cuando por fin el grueso de mi palpitante verga vencía la estrechez de la entradita de la conchita de mi princesa, no pude evitar suspirar igualmente, la delicia de volver a internarme en esa prohibida carne era y es indescriptible, mi verga avanzaba abriendo de par en par ese canalito vaginal que parecía tan estrecho como la primera vez, la verga casi parecía dolerme de la presión, y la calentura me invadía poniéndome la verga cerca de correrme aun sin haber siquiera entrado más que un par de centímetros dentro de mi muñequita

—Mmm, que delicia eres princesa! – dije besándola con más frenesí y mordiendo un poco sus labios, al tiempo que mis manos terminaban de hacer bajar sus caderitas sobre mí y la presionaba con fuerza queriendo hundirme hasta el fondo en esa tierna panochita que me quemaba de manera sublime; sentí mi carne erecta abrir sus infantiles carnes poco a poco; los tiernos bordes de su interior me producían las mejores de las sensaciones, avancé más y más, reclamando como un macho cada rincón de la tierna intimidad de mi hembrita

—Aahh!!... – gimió mi pequeña sintiéndose penetrada hasta el fondo, mientras mis manos estrujaban sus tersas nalguitas, manteniendo mi verga hasta el tope de su conchita, disfrutando de mantenerme inmóvil dentro de ella, sintiendo las palpitaciones de mi verga a punto de estallar y los espasmos de su panochita, esperando a que mi verga se relajara, pues no quería bañarle el coñito de leche tan pronto

—Muévete princesa…— ordené instantes después, mirándola obedecer, pasando sus bracitos alrededor de mi cuello, la mirada en su rostro rogaba que la dejara besarme pues no alcanzaba mi rostro, así que bajé mi cabeza a su altura y la dejé apoderarse de mi boca; comencé a mover poco a poco sus caderitas arriba y abajo, sintiéndola temblar y suspirar, incapaz de controlar su cuerpecito por momentos, cuidando yo de que no se saliera mi verga por completo de su interior, pues sería difícil volver a meterla debido a su estrechez, la tenía empalada y no pensaba sacársela

—Ahh… ¿así… te gusta mi entradita?— preguntó moviendo en círculos su culito como yo le había enseñado, para acomodarse bien mi verga en su interior; sin duda haberle descorchado la conchita la había hecho más putita, y con tanta calentura encima dejaba de ser un poco la muñequita sumisa y obediente de siempre y surgía la pequeña hembrita en celo que yo había venido despertando

—Me encanta muñeca…mmm…eres la princesita más putita…que delicia de conchita tienes…eres solo mía— dije besando sin pudor a la tierna doceañera que se movía encima de mi verga, haciéndome alucinar de gusto de verla gemir débilmente, encantada de que le llenara su conchita de verga

Nunca pensé que me fuese a saber tan delicioso penetrar a una niñita así, tan preciosa, era un manjar prohibido que me daba el lujo de tenerlo en casa; no descansaría hasta convertirla en mi completa zorrita, y disfrutaría a cada instante a esta muñequita, tal como lo hacía en este instante.

—Mmm… muñequita… como aprietas hermosa…— gemí apretando fuerte sus redondas nalguitas entre mis manos, los excitados suspiros de mi princesa me estaban matando excitación, y su pequeña conchita parecía cada vez más perfecta, más suave, mas húmeda, tan tierna, tan estrecha, no podía parar, me estaba matando de placer mi nena, cada vez trataba de hacer las penetraciones más profundas y marcadas, tratando de cojerla más fuerte, pero en esta posición mi pequeña se estrechaba demasiado

—Ahh…ahh…— suspiraba tiernamente entre suaves gemidos mi nenita, su carita a centímetros míos estaba enrojecida de gusto por estar siendo cojida, mis manos recorrían con lujuria su cuerpecito entero, acariciando sus piernitas, sus abultadas nalguitas, bajando mis manos por su espaldita que acababa en esas preciosas caderitas que conducían a esa delicia de manjar que tiene por traserito mi tierna nena; aunque estrujar sus rosadas nalguitas era a lo que más tiempo dedicaba; me era imposible penetrarla con rudeza en esa posición, pero aun así la excitación me hacía imposible subir el ritmo pues no quería correrme tan pronto

—Mmm… ¿te gusta princesa?...— pregunté separándome un momento de su húmeda boquita

—…Ay sii… mmm…— suspiró mi nena meneando el traserito sobre mi mientras mis manos descansaban sobre sus pequeñas caderas, acompañando y remarcando el ritmo de sus inexpertos movimientos

—…Ahh… muñeca… en cuanto crezcas un poquito más… podré metértela entera nena… te encantará— dije delirando de gusto, pero ciertamente me moría de ganas de llegar a penetrarla completamente, pero por el momento el tamaño de su conchita me lo hacía imposible

—…¿Me la meterás más dentro…?— preguntó curiosa, mientras mis movimientos pélvicos comenzaban a bombearla algo fuerte para su cuerpecito

—Si princesa… mmm – respondí chupando uno de sus casi inexistentes pechos – Pero será hasta que te pueda entrar… eres la nena más apretadita del mundo… me vuelves loco –

—…Se siente muy rico… ahyy… — pronunció mi nena con sus bracitos aferrados a mí, mientras sus casi inocentes caderas danzaban en círculos sobre mi verga, en cuanto aprendiera a hacerlo un poco mejor, seguramente me mataría del placer

Me sentía desfallecer por instantes por las incesantes oleadas de placer que esa tierna nena me producía en sus movimientos, podía asegurar que mi cuerpo estaba ardiendo en calentura, pero aun así la temperatura de mi nena encima me quemaba el cuerpo, sus esbeltas piernitas sobre mis muslos me quemaban la piel, y mis brazos que envolvían por momentos su cuerpo, sentían la elevada temperatura de mi primita; pero nada era tan cálido como su interior.

—Mmm…— pronunciaba simplemente con los ojos cerrados mi nena, las sensaciones simplemente le provocaban querer moverse más, querer sentir mas – Ahh! Mmm….! — gimió dulcemente mi prima ahorcándome la verga en sus contracciones, su pequeña panochita se corría, tomándome por sorpresa tanto a mi como seguramente a ella

—Eso mi amor… ahh… disfruta princesa…— suspiré estrujando sus firmes nalguitas

—Mmm…sisi… me hace cosquillas… — agregó entre erráticos movimientos meneándose sobre mi verga, la cual soportaba como podía la deliciosa presión de su vaginita

Comencé a bombearla nuevamente, mientras su cabecita agitada reposaba casi a la altura de mi hombro; sus agitadas respiraciones golpeaban cálidamente contra mi piel al tiempo que mi humanidad la poseía con fuerza; su tierna panochita cada momento se amoldaba un poquito más a mi verga, aunque cada borde se resistía deliciosamente frotándose ajustadamente contra su invasor, mi nenita me provocaba a penetrarla más y más.

—Ahh… que delicia eres princesa… — gemí bombeándola lo poco fuerte que podía en esa posición, y haciendo un esfuerzo traté de incorporarme con ella clavada

—…Mmm… — gimió mi nena casi preguntando porque me movía

—…Sujétate bien con las piernas como te enseñé – indiqué a la nena, haciendo una vez mas además de incorporarme

—Pero no… aquí me gusta… no quiero moverme…— respondió sin querer dejar de menearse sobre mi

—Es para que vayamos a la cama… ¿no quieres ir?— pregunté besándola

—No… solo métemela… me gusta como entra… — respondió casi sin mucha lucidez, su intención era tan solo seguir sin importar donde fuera

Decidí no insistir, y abrazándola por la cintura comencé nuevamente a entrar con fuerza en ella, escuchaba su agitada respiración acompañar cada una de mis penetraciones, el agua ahora un poco menos tibia, salpicaba ante el incesante movimiento de mi cuerpo contra el suyo, mientras el cuerpecito de mi nena se meneaba como el de una muñequita encima del mío, soportando cada una de las lujuriosas arremetidas contra su intimidad, su cuerpecito temblaba cada que mi verga hacia el movimiento hacia afuera de su conchita, y suspiraba cada que se volvía a hundir en ella, sus delineados y rosados labios vaginales los sentía abrazar mi verga ajustadamente, me hubiera encantado una visión más cercana de mi verga invadiendo su rajita, pero la posición no me lo permitía; sentía los testículos tener su carga lista para inseminar a la tierna muchachita, pero no quería, no aun, quería hacerla mía más y más todavía.

—Ahh… nena, que húmeda y calientita estas por dentro… ¿tanto te gusta mi verga? – pronuncié extasiado de gusto tras cada invasión a su estrecha intimidad

—…Sii… entra muy rico… hazlo más…— respondió mientras yo le besaba la boca y mis manos no dejaban de acariciar hasta el último rincón de su piel

—Ahh… que panochita tienes, succiona delicioso... – gemí delirando de gusto, su conchita parecía más que sedienta de leche, como si su interior suplicara que mi semen bañara su pequeño canalito vaginal

—Ahhy… otra vez… Ah Ah…— chilló mi princesa apretándome con fuerza con sus manitas, al tiempo que su cuerpecito se arqueaba, evidentemente orgasmando de nuevo, los espasmos en su conchita eran sublimes, nunca en la vida había deseado pensar en algo más para intentar evitar que esos espasmos me obligaran a correrme, tenía pensado esperar un poco más, pero cada contracción vaginal de su interior, cada que su cuerpecito se meneaba descontrolado sobre mí, cada que uno de sus sexuales gemiditos llegaba a mis oídos, todo eso me desafiaba, me seducía a derramarme en su interior, a impregnar nuevamente sus carnosas paredes vaginales con el fluido proveniente de mi verga

—Ahh… nena, me vuelves loco… eso, así…— deliré aun sintiéndola menearse, en un orgasmo claramente más largo que el anterior

—Ahyy… primo… ya, ahy!— chilló mi tierna nena, incapaz de soportar su propio orgasmo, el cual parecía no querer ceder, pues sus espasmos continuaban torturando mi verga

No pude más, aun con su orgasmo encima, envolví con fuerza su cuerpecito entre mis brazos, apretando sus nalguitas contra mí, la penetré a fondo nuevamente, provocando que sus grititos aumentaran una vez más, su conchita rogaba que la inseminara y eso iba a hacer.

—Shh… que rico cojes nena, mira como me pones… ahh… tu voy a llenar de lechita otra vez…— dije casi enloquecido, con mis manos apretándose con demasiada fuerza contra la tierna carne de sus nalguitas

—Ahh… ya ya!… — gimió sin fuerza mi nena, mientras mi verga más dura que nunca la bombeaba hasta el fondo, provocando que su liviano cuerpecito saltara sobre mí, con mis brazos asegurando sus caderitas

—Ahh… si, eso mi amor…— gemí penetrándola sin miramientos, mientras mis huevos cargados de leche golpeaban contra su tierno traserito

Y en un instante más, sentí la verga palpitarme deliciosamente, mientras en mis penetraciones comenzaba llenar a de leche la pequeña cavidad de mi nena, sujetaba su traserito con fuerza contra mí, haciéndola menearse sobre mi verga, al tiempo que mi semen iba estrellándose chorro a chorro contra el fondo de su conchita.

—Ahh… pequeña… — gemí besándola, mi verga aun tiesa liberaba mi quemante semilla en su interior, mientras ella gemía continuamente a causa de mis pausadas, pero profundas penetraciones

—Mmm… ahh…— gemía mi niña que estaba más que agitada por mis penetraciones, su cuerpecito temblaba diciendo adiós a su propio orgasmo, mientras aceptaba encantada como mis testículos se vaciaban dentro de ella

—Ahh… que rico te mueves princesa… mmm – dije besándole la boca, sintiéndola como su respiración agita le hacía casi imposible besarme, pero sus ganas de besar eran muchas para no hacerlo

Permaneció en silencio un buen rato, todo el rato que pasamos comiéndonos la boca, mi verga había perdido parte de su tamaño ya, pero seguía aun un poco dentro de ella, quizá estaba incluso cercana a recuperar su tamaño nuevamente por el gusto de estar besando y manoseando a mi calenturienta niña.

—Ya mi amor… ya…— dije risueñamente, despegándome casi a la fuerza de su boquita – Mmm… ya;… vamos a salir del agua… — agregué nuevamente, tras un par de besos más de su parte, intentando llevarme a su boca de nuevo

—…¿Ya no nos vamos a seguir besando…?— preguntó algo penosa

—Si princesa… pero vamos a que te vistas primero— dije sonriéndole tiernamente, liberando mi verga de su conchita por fin, y moviéndola para ponerme de pie

—No te pares, te vas a caer, déjame voy por la toalla Kim – indiqué a la nena, que hacia ademan de sujetarse de los bordes de la tina para ponerse de pie; era obvio que las piernas no iban a responderle

—¿Por…?— dijo curiosamente

—…Por esto princesa… — dije levantándola y poniéndola de pie; y las piernas ni siquiera le pisaron firmes al levantarse, así que la mantuve sujetada

—…Me duelen las piernas… ¿Es malo…?— preguntó con un puchero, tratando de mantener el equilibrio por si sola

—No mi amor, se te pasará… — dije envolviéndola en la toalla y cargándola en brazos

Se sujetó a mí y la llevé a su habitación, busqué algo de su ropita a mi gusto y terminé de vestirla; tanto pasar mis manos sobre su cuerpo me hacía tener el glande al descubierto una vez más en mi erecta verga.

—Espérame nena, voy por mi ropa al baño… mmm…— dije a la nena besándola

Asintió y salí camino al baño; vine ropa en mano de regreso, ahí estaba mi nena sobre su cama, con su linda blusa y su corta faldita que había escogido para ella, sus hermosas piernas me hicieron punzar la verga una vez más.

—¿Qué piensas nena…?— pregunté cariñoso, mirándola observarme mientras me subía los boxers y me ponía lo demás

—…Me gusta verte… — respondió un poquito apenada

—Y a mí me gusta verte princesa… — respondí terminado de ponerme la camiseta, me acerqué a ella besándole dulcemente la boca — ¿Puedes pararte ya nena? –

—No… — replicó con un puchero mientras yo trataba de ponerla de pie y la veía tambalear

—Okey… te dejo aquí solita y te peinas porque si no ya sabes que tu mami te regaña… mientras voy a la cocina y subo por ti en un momentito ¿va?— dije acariciándole las piernas

—Bueno…— respondió no muy convencida, mientras yo le pasaba su cepillo para el pelo; había un espejo enorme de frene a la cama, así que no necesitaría bajar de la cama para peinarse

Le acaricié un instante más el cabello aun húmedo y salí de la habitación; regresé por ella momentos después y comimos sin mayor novedad.
De más está comentar alguna otra cosa sobre ese día, así terminó todo esa ocasión.

***

Días después conducía yo hasta lugar en donde recogería a mi primita; estaba en una academia de danza o más bien ballet, al parecer había tomado clases desde más pequeña, pero las había dejado por un tiempo, y ahora en vacaciones le habían conseguido un lugar donde asistir mientras estuviera pasando las vacaciones con nosotros.

Llegué al dicho lugar, bajé y entré, habían otras personas esperando a sus hijas, sobrinas, hermanas o lo que fuesen; la busqué entre el grupo de niñas y finalmente identifiqué entre las demás; no duró mucho mi espectáculo pues la clase terminó después de unos minutos; y detalles más detalles menos, finalmente la vi dirigirse hacia donde yo estaba, seguramente donde la recogía su madre siempre, y me vio finalmente; parecía algo sorprendida, agradablemente sorprendida.

—¡Primo!— exaltó la voz sonriente, caminando deprisa hacia mí

—Hola muñeca – respondí amable a su saludo; mirándola llegar hasta mi con su ropita de ballet, la tela de un color rosa pálido ajustada al cuerpecito, y la parte de la falda levantada hacia los costados, característica del ballet; recorrí en una sutil mirada sus pequeñas y largas piernitas, que estaban entubadas en unas mallitas del mismo color

—¿Viniste por mí?— preguntó curiosa, pues nunca antes se había dado la necesidad de que yo fuera por ella

—Si Kim, mi tía salió y me pidió venir por ti – no era tanto así, mi tía le había encomendado a mi madre venir por Kim, pero al final ella me había terminado prácticamente mandando a mí, aunque yo no había tenido mayor inconveniente en aceptar

—¿Y me viste?— preguntó, obviamente se refería a si la había visto danzar

—Si nena, eras la más linda de todas… — dije sonriéndole, mientras se cambiaba a sus zapatillas normales

Sonrió y la dirigí delante de mí hasta el auto, subió y seguidamente lo hice yo.

El camino fue un simple y curioso cuestionar de preguntas de parte de mi prima; llegamos y bajó del auto junto conmigo, caminábamos por el césped camino a la puerta de mi casa.

—¿Y estoy solita contigo?— preguntó coquetamente

—No nena – dije riendo un poco, sabía yo muy bien a que se refería con eso – Esta tu tía – agregué, pues mi madre estaba en casa

—Ah…— respondió algo desalentada

Entramos a casa y dejé las zapatillas de Kim en un sitio, me senté al sofá al igual que mi prima, esperé a que apareciera mi madre, y que se hiciera ella cargo de mi prima.

Pero no apareció, la llamé un par de veces, mientras Kim no dejaba de estar de inquieta sobre mí.

—Voy a ver si está arriba, aquí estate — avisé separándome de mi prima y yendo hacia arriba

Busqué donde pensaba que podría estar, incluso hablándole, pero no estaba; saqué el celular y le marqué; estaba en casa de los abuelos, no tan lejos de casa, tampoco tan cerca, había aprovechado que un tío había pasado a la casa, él iba hacia allá, la había invitado y se había ido allá.

Terminé la llamada normalmente, volvería junto con mi tío más tarde, ni siquiera me tomé la molestia de me mencionarlo, obviamente tendría que hacerme cargo de Kim yo mismo.

Bajé la escalera guardándome el celular en el bolsillo, llegué hasta la sala, donde mi primita esperaba recostado a lo largo del sofá mirando televisión.

— ¿Tienes hambre? – pregunté levantando sus atirantadas piernas y pies para sentarme, después dejándolas reposar sobre las mías

—Amm… poquita… — respondió risueña moviendo sus piernitas adornadas por esas rosadas mallas, dejándome observar con claridad desde mi posición, la delicia de labios de su panochita marcados bajo la fina tela del mismo color que cubría su pequeña intimidad

—Puedo ordenar pizza, ¿quieres? – cuestioné, acariciando sus piernas en un subir y bajar de mi mano por sus esbeltos muslos

—¡Sisi!— gritó enseguida, era obvio que le encantaba

—Bueno, déjame la pido, dije tomando el teléfono – así hice y segundos después terminé la llamada

—¿Me tengo que cambiar…?— preguntó refiriéndose a su ropita de ballet que traía puesta

—No princesa, tu casa está cerrada hasta que regrese mi tía… además así te ves muy bonita – dije sonriéndole, sabiendo que eso le gustaba escuchar a la muy coqueta

Rio nerviosamente la nena, mientras seguía hablando de cualquier cosa, al igual que yo; y así transcurrieron unos minutos.

—¿Y me veo más bonita así?... ¿O así?— preguntó cambiando de poses coquetamente frente a mí, tenía varios minutos excitándome con su tierno pero sensual cuerpecito

—De las dos formas muñeca… tanto que creo que tendré que hacerte el amor así princesa— dije a la nena quien pareció llamarle particularmente la atención, tal vez eso buscaba provocar en mí

Al instante escuché que la pizza llegaba, la recibí y momentos después estábamos comiendo ahí mismo en la sala.

Terminamos y un momento después atendí una llamada de un conocido mío, cosas personales; la llamada demoró bastante, pero finalmente colgué y volví a dar toda la atención a mi primita; era obvio que la idea de hacerla mía en ese atuendo me había pasado por la cabeza infinidad de veces, incluso una ocasión anterior en donde se suponía que se quedaría conmigo vestida para la clase de ballet para que yo la llevara, pero al final no había sido necesario y la oportunidad se me había escapado; pero al parecer ahora no sería así.

—¿Y hoy por qué no estas de besucona princesa?— pregunté riendo un poco, mientras le daba un repentino y succionaste beso en los labios

Reaccionó sobresaltada, sin saber qué hacer, dejándome actuar hasta separarme de sus labios; y entonces habló sonrojada.

—Tú me has dicho que cuando esté mi tía o mi mamá no lo haga… — respondió nerviosa y con un lindo puchero en el rostro

—Pero no están princesa… mmm – agregué envolviéndola en mis brazos, atrayéndola hacia mí y comiéndole la boca con descaro

—¡! Mmm… mi tía está arriba… — dijo entre mis labios; aún más nerviosa por la posición en que nos encontrábamos ahora; parecía entender muy bien que estas cosas deberían ser privadas

—No… mmm… no está en casa boba… mmm… ya hubiera bajado… la llamé, vuelve más tarde – dije entre besos a la nena – Así que me voy a cojer este culito otra vez – agregué sexualmente, acariciando con deseo sus nalguitas sobre la ajustada tela que cubría su culito

—Mmm… — ronroneó disfrutando mis besos — … ¿En serio? — agregó insegura

—Muy enserio princesa… — dije sintiéndola ahora más decidida a besarme, envolviendo sus bracitos alrededor de mi cuello – Arriba… mmm… vamos arriba – dije levantándome con ella, sintiendo como sus dientes mordían mi labio tal vez accidentalmente por el movimiento, o tal vez a antojo de ella

Llegamos a la habitación, con ella aun aferrada a mi cuello y decidida a no separarse, su respiración y su aliento golpeaban agitadamente contra mi rostro cuando abría su boquita húmeda en busca de aire.

—Eso mi amor… que rico besas… mmm… — dije a la caliente muchachita, que parecía poseída por algo más, seguramente si le hubiera dicho que estaba sola conmigo desde el principio, hubiéramos terminado en este instantáneamente

Traté de sacarme la camisa, estaba de pie al borde de la cama, mientras ella de rodillas sobre el colchón se aferraba a seguir devorándome; me encantaba lo caliente que se ponía mi nena.

Con dificultad logré que se despegara de mi un instante para sacar mi prenda por encima de mi cabeza; y la observé ahí, impaciente, callada, decidida a seguir con lo suyo enseguida, hambrienta de mi boca, con esa mirada tan particular que solo un deseo y una necesidad tan carnales pueden provocar; y esa mirada se despertaba en mi nena, la de una pequeña hembra en celo.

La observé quitarse rápidamente la prenda que cumplía como ropa interior, de una fina tela que translucía aun así su hambrienta panochita, quedó ante mí con solo la parte de arriba de su traje que estaba unido a la parte de la falda, la cual era simplemente un montón de holanes que cubrían prácticamente nada, y debajo las rosadas mallitas sobre sus piernas me incitaban a penetrarla ya mismo.

Parecía querer decir algo, pero la tomé del cabello y la hice abrir la boca para meter mi verga en ella, gran parte de mi verga se perdía en su cálida boquita, su delicado par de labios subía y bajaba a mi antojo alrededor de mi carne erecta.

—Ahh… nena… — suspiré, no quería que me la chupara demasiado tiempo, solo que me la dejara bien lubricada; así que hundí mi verga más de lo posible para ella, provocando que le dieran arcadas sobre mi verga, lo hice un par de veces más, y su boquita ya era un mar de babitas que escurrían sobre las venas de mi verga

—Ah… — suspiró gustosa al separar mi tranca de sus labios; en un movimiento tomé su cuerpecito y la coloqué en cuatro patitas sobre la cama; mientras ella aceptaba obedientemente

Hundí mi boca entre su infantil conchita, la cual destilaba ya ese dulce aroma a hembra joven, su culito se alzaba en el aire al total descubierto pues la prenda que hacía de falda apenas le llegaba a la cadera.

Lamí y hundí mi lengua con frenesí dentro de su pequeño orificio vaginal; me volvía loco ver su rajita lampiña esperando tan cerradita a ser reclamada por mi verga otra vez.

—Aquí va mi amor… — dije escupiendo sobre su conchita y colocándome prácticamente encima de ella con mi verga punteando ya su panochita

—Mmm…— gimió dulcemente mi nena al sentir mi glande vencer una vez más la entrada de su rajita, era enloquecedor las sensaciones que me provocaba mi princesa; mis manos sujetaban con ansia sus caderitas ensartándole más y más carne dura a mi tierna prima

—Ahh… bebita…que panochita tienes… — gemí delirando de gusto, cada empujón de mi verga hacia que mi nena acomodara y entreabriera mejor las piernitas, tratando de acomodarse para disfrutar mi verga a placer la muy zorrita

—¡Ahh!... sii…— gritó de gusto mi primita al sentir mi verga abrirse paso hasta el tope de su conchita, y como comenzaba a bombearla sin esperar más

Era un manjar, los bordes interiores de esa tierna panochita me mataban de gusto, cada que empujaba mi verga hacia adentro parecía haberse vuelto a apretar al máximo; mi cintura se movía incesantemente contra la pequeña criatura que me recibía como una total perrita.

—Ahhy… primito sisi…mmm… — gemía dulcemente mi nena contrayendo sus esfínteres en su primer orgasmo, mientras yo aprovechaba para pausar un poco mis penetraciones pues la verga se me reventaba de gusto con las palpitaciones

—Ahh… eso putita… — dije loco de gusto, dando un par de nalgadas sobre sus nalguitas, las cuales estaban ya rojitas por mis muslos golpeando contra ellas

Me afirmé sobre la cama y sujetándola de las caderas la atraje una y otra vez contra mí, mientras yo prácticamente babeaba de gusto, mirando su cuerpecito sacudirse adelante y atrás.

—Mmm… ahhy— gemía incesante mi princesa encantada de que me la cojiera

La hice incorporarse un poco hacia atrás, provocando que mi verga empujara deliciosamente el fondo de su panochita; tomé su prenda de arriba por la parte de la falda y levanté la tela sacándosela finalmente, dejándola desnuda, simplemente sus piernas seguían envueltas en la suave tela de sus mallitas.

La envolví entre mis brazos y aumenté el ritmo de las penetraciones un momento, sintiéndola temblar y escuchándola gemir más desesperadamente encantada de todo lo que le hacía.

—Ahh…si… métela mételaaa… — gemía mi nena víctima del placer, mientras mi boca recorría su cuello y mis brazos la abrazaban con fuerza manteniéndola en esa posición donde mis manos recorrían pausadamente sus pechitos y su pequeño vientre hasta bajar a su clítoris

—Ven princesa… — indiqué girándola y sentándola sobre mí, en una posición que a ella le encantaba; sentí su cuerpecito sentarse sobre mí, mientras mi verga se mantenía refugiada en su vientre

La sentí comenzar a saltar sobre mi verga, apoyando sus manitas sobre mi pecho por momentos, mientras mis manos azotaban sus nalguitas repetidas ocasiones, disfrutando de verla menearse encima de mí, tan pequeña, tan zorrita.

—Ahh… ahuu… ¡sisi!.. – gimió aún más fuera de sí la muy zorrita, meneándola la cola como pocas veces mientras se vaciaba sobre mi nuevamente, reventándome la verga a contracciones

—Ahh… Kim, espera… espera… — gemí extasiado, teniendo que sujetarla de las caderas para que dejara de saltar de esa manera que lo hacía, porque estaba a punto de correrme si seguía haciéndolo

—Mmm… me encanta esto… mmm… mas— gimió dejándose hacer, besándome la boca y meneando en círculos el culito de una manera sublime

—Párate princesa…ahh… — dije levantándola con mi propia fuerza, mientras ella se colocaba en cuatro prácticamente ella solita, así era como la quería nuevamente

—Métela… me gusta mucho… — dijo dentro de su calentura, con el culito una vez más levantado y sus manitas separando sus nalguitas esta vez

Avancé sobre la cama hasta su culito y lamí una par de veces su culito; no sé si ella sabría que volvería a encularla, o si sus ganas de sexo simplemente le dejaban dejarse hacer a mi antojo; mis dedos esparcieron mi saliva sobre su pequeño orificio que parecía imposible de profanar; pero ya lo había hecho yo antes, así que sabía muy bien las glorias que enterrarme en ese dulce orificio me iban a provocar.

—Mmm…— ronroneaba impaciente mi nena sintiéndome comerle el culito mientras mis dedos jugaban en su conchita

Me incorporé sin poder esperar más, con la verga palpitándome de ganas de penetrarla, y dirigí mi glande sobre su pequeño ano.

—Ahh… acomódate bien princesa… — gemí hundiéndola más y más verga sin miramientos, era el culito perfecto, un recto tan estrecho, pero tan elástico, con esos bordes que me volvían loco al adentrarme en ella

—…Ahyy… me duele poquito… — pronunció calladamente mi nena, cuando mi verga estaba atorada casi hasta la mitad dentro de su palpitante recto

—Shh… ahorita pasa mi amor… tranquilita… — dije acariciándole la espalda y comenzando a bombearla poco a poco

—Mmm… mmm!... — gemía mi primita al sentir los primeros mete y saca en su interior, mientras sus intestinos parecían querer succionarme hacia adentro

La temperatura de su interior me estaba matando de gusto, su culito parecía querer amoldarse lo mejor que podía a su invasor, mientras mi tierna nena gemía encantada de la enculada que le estaba dando.

Seguí sodomizando ese dulce recto minuto tras minuto, mi nena echaba el culito hacia atrás queriendo probar más centímetros de verga, pero su pequeño interior se negaba a poder cobijar la parte de verga que seguía fuera; cada incursión dentro de ella era el cielo, me mataba de la excitación el ver ese tierno traserito debajo de mí, y no podía parar de atravesar mi verga entre esas firmes nalguitas que se regalaban ante mí.

—Ahh… Kim… — gemí sabiéndome cercano a correrme

Los minutos transcurrían y sentía su esbelto cuerpecito revolverse del placer, moviendo sus nalguitas de una manera sublime mientras mi verga no dejaba de bombearle el culito; esa delicia de recto que me provocaba querer penetrarlo hasta que le quedara liso por dentro.

—Ahyy!!... primito… ahh… — gimió meneando las piernitas, cuando el orgasmo la invadía inesperadamente, un orgasmo provocado por las incesantes penetraciones en su culito

—Ahh… no aguanto… te voy a llenar de lechita princesa…. – gruñí sin poder aguantar, me hubiera gustado esperar a que su orgasmo avanzara más, pero me fue imposible cuando las primeras contracciones de su esfínter anal apretaron mi verga

Y así ocurrió, entre sonidos corporales de ambos, sus incesantes contracciones desencadenaron el caudal de vida que comencé a vaciar en sus intestinos; la sentí flaquear de las piernitas, e igualmente el ímpetu del movimiento me hizo dejarme reposar sobre ella; cuerpecito tendido sobre la cama recibía al mío sobre ella, mientras mis últimos empujones la sumían sobre la cama al tiempo que mi fluido seminal bañaba su interior, disfrutando de las palpitaciones de los cuerpos de ambos.

—Mmm… primo… — suspiró sin oxígeno sintiéndose algo aplastada por mí, pues mi cuerpo casi reposaba de lleno sobre el suyo

—Mmm… princesa… eres la mejor…— añadí hundiendo mi rostro entre sus negros cabellos, llevando mi rostro hasta su hombro y subiendo entre besos hasta su cuello

Dejé que mi verga abandonara su interior, y le di media vuelta mirandola de frente debajo de mí, con sus cabellos tan desordenados, el rostro enrojecido del esfuerzo y con la respiración aun agitada; me parecía tan perfecta, tan esbelta, tan sublime y sumisa, tan mía.

—Siempre serás mía princesa… — dije a mí nena, quien me miraba coqueta y sonriente, desnuda bajo de mí, con nada más que esas finas mallas rosadas en sus largas piernitas

—Sii… — respondió nerviosamente mientras la abrazaba fuertemente envolviéndola entre mis brazos, y volví a saborear sus prohibidos labios con mi boca


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abusando de mi hermanita dormidaCategoría: Sexo en familia

Por hermano mayor | 2014-12-29 19:16:49 | 0 comentarios

Todas las tardes mis padres salen a trabajar y me quedo solo en casa con mi hermanita Cecilia... ella tiene 16 añitos y tiene un cuerpazo que me excita a mas no poder... es trigueña, delgada y esbelta, pelo largo, de cintura pequeña, de caderas anchas, tiene senos grandes, buenas piernas y sobretodo un culazo que me pone al fierro de solo verla caminar... mi deseo sexual por ella desperto cuando empezo a desarrollarse a los 12 años... ella siendo muy pequeña tenia un cuerpazo de mujer,pero tenia mentalidad de niña, era muy inocente, y yo aprovechaba eso para abusar sexualmente de ella y dar rienda suelta a mis bajos instinto... cuando estabamos solos entraba a su cuarto para acaricierle sus piernas y sus tetas sin que ella se diera cuenta,ademas me gustaba sobarle mi pinga por su culazo y su vagina sin que ella lo notara... ,algunas veces con la mentira de que su pantalon estaba sucio la obligaba a ponerse unos shorcitos de licra para poder manosearla con mayor morbo, o le decia que hacia demasiado calor y la forzaba a ponerse minifaldas y vestidos cortitos para poder sobarle mi pinga por su culo con sadismo... me encantaba satisfacer mis fantasias sexuales mas pervertidas con mi hermanita cecilia aprovechando de su inocente mentalidad... mi instinto de sexual mas pervertido hacia mi hermanita Cecilia estallo al maximo un dia que nos quedamos solos en su cuarto mirando television, ambos estabamos hechados su cama uno junto al otro, ella estaba concentrada en la TV,su cuerpo ya habia desarrollado... ella tenia un polo blanco transparente cortito y apegadito, y estaba con un shorcito azul de licra chikitito y muy gastado... la miraba con morbo de pies a cabeza a mi hermanita.... que cuerpazo tenia, me ponia loco solo de verla... era ya la tarde, dentro de pocos minutos mis padres se irian al trabajo y me dejarian solo con mi hermanita... espere ansioso, sin decir nada,solo pensaba en que excusa inventaria esa tarde para abusar sexualmente de Cecilia, me quede totalmente callado y sin moverme, ideando un plan... y en efecto, en media hora de espera escuchaba a mis padres despedirse y cerrar la puerta de la calle... entonces le dije a mi hermanita Cecilia que tenia demasiado sueño y queria dormir un rato en su cuarto, ella dijo que si, le dije que apague la tele para poder dormir tranquilo, ella lo hizo... se quiso levantar e ir a la sala, pero le pedi que me hiciera el favor de acompañarme hasta que yo me duerma, ella nuevamente dijo que si... entonces nos quedamos unos 20 minutos hechados en la cama... en eso, senti que mi hermanita no se movia y que respiraba profundamente... me levante de la cama sin hacer ruido, con mucho cuidado... di la vuelta al otro lado de la cama, y vi que mi hermanita estaba dormida... me entro un morbo terrible, le quite la sabana y la vi con su polo ajustadito y su shorcito de licra cortito... me pare a medio metro de ella y saque mi pinga para masturbarme con un degenerado a 10 centimetros de su carita... ella dormia profundamente.. eso me dio valor para sobarle suavemente mi pinga por sus piernas y por su culazo... mi hermanita cecilia no se despertaba, y yo estaba demasiado arrecho para desaprovechar la oportunidad de darme una masturbada erotica con su cuerpazo... entonces con mucho cuidado la ubique al borde de la cama,la puse de costado, dando la espalda hacia el borde y mirando hacia dentro de la cama... ella estaba de costado y tenia las piernas juntas... yo me pare en el piso muy cerca de la cama, ella me daba la espalda... en eso, lentamente le comence a alzar una pierna, le puse mi pinga por atras de ella, en medio de sus piernas rozando su vagina... y comence muy lentamente a meter y sacar mi pinga atrapada entre las piernas de mi hermanita... la sensacion era igual que si la estubiese penetrando... ella tenia los ojos cerrados mientras yo me masturbaba con mi pinga entrando y saliendo en medio de sus piernas mientras yo fantaseaba que la estaba penetrando por su vagina estrechita... estaba tan excitado con esa increible masturbada entre las piernas de mi hermana cecilia... que comence a aumentar la intensidad, cada vez un poco mas rapido y un poco mas fuerte... ella seguia con los ojos cerrados, pero ya no estaba dormida, porque ella ya no respiraba profundamente ni estaba inmobil... al contrario, respiraba un poco rapido como asustada y excitada al mismo tiempo, y se movia lentamente como tratando de safarse y de gozarlo al mismo tiempo... eso me calento a mil... entonces le sujete las piernas para que apretara mas mi pinga entre ellas, y para que ella no pudiera safarse... tan degenarado y pervertido estaba en ese momento, que comence a susurrarle en el oido a mi hermanita cecilia todas las morbosidades que se me ocurrian como por ejemplo: "ESO ES HERMANITA, SIGUE DURMIENDO MIENTRAS YO TE DISFRUTO A MI ANTOJO... QUE CUERPAZO TIENEN HERMANA,QUE BUENA MASTURBADA ME ESTOY DANDO CON TUS PIERNAS... NO SABES QUE MORBO SIENTO CONTIGO HERMANITA... ERES MI DESEO SEXUAL MAS GRANDE... QUIERO EYACULAR TODO MI ESPERMA ENTRE TUS PIERNAS... Y CUANDO CREZCAS UN POCO MAS TE VOY LLEVAR A UN HOTEL PARA DISFRUTAR DE TU VIRGINIDAD... VOY A GOZARTE POR TU VAGINA ESTRECHITA...Y TAMBIEN VOY A DARTE SEXO ANAL HERMANITA... SEGURO LO VAS A GOZAR TANTO COMO YO... TE VA A ENCANTAR HERMANITA..."... entonces, de tanto masturbarme como un sadico con las piernas de mi hermanita cecilia... senti que hiba a botar todo mi esperma... le sujete con mas fuerza las piernas a mi hermana y comence a meter y sacar mi pinga mas rapido, cada vez mas rapido... en eso mi hermanita abrio los ojos y me miro asustada... eso me puso mas sadico que nunca... comence a embestirle mi pinga entre sus piernas con toda mi fuerza... ella no decia nada solo me miraba asustada... yo estaba totalmente pervertido en ese momento... y ya no pude aguantar mas... y comence a eyacular un monton de chorros de esperma entre sus piernas de mi hermana cecilia... ella se queria safar pero yo le sujetaba sus piernas.. y seguia eyaculando todo mi semen a montones mientras ella se movia con fuerza, eso me dio un morbo increible... eyacule casi un minuto... mi esperma resbala por sus piernas hasta llegar a su shorcito de licra y mojaba la parte de su vagina... ella seguia moviendose por safarse... pero no la solte... pero cuando senti que habia eyaculado hasta la ultima gota de esperma y senti que mi pinga se ponia flacida entre las piernas de mi hermana cecilia, recien la solte... ella se levanto y miraba mi pinga media flacida embarrada de semen mientras trataba de secar mi eyaculacion que le resbalaba por sus piernas embarrandose las manos con mi esperma... enntonces sin decir nada, mi heranita ccilia se fue al baño a limpiarse y a cambiarse de ropa, yo baje a mi cuarto satisfecho una de mis fantasias sexuales mas grandes con mi hermanita... eso fue solo el comienzo de una relacion sexual incestuosa con mi hermana cecilia... la cual dura hasta hoy...

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quiero darle sexo anal a mi hermanaCategoría: Sexo en familia

Por fretip | 2014-12-29 19:14:41 | 1 comentarios

Pues el sexo con hermanas está muy mal, pero cuando vean ese enorme culazo que tiene mi bella hermana me darán la razón, pues una tarde cuando jugábamos como si fuéramos niños y ya teníamos 19 y 18 añitos, nos ensuciamos mucho y ella me dijo que nos bañáramos juntos, pues aquel día cuando vi el culazo de mi hermana se me puso la polla tan dura que no se podía bajar, pues ella al verme mi polla se reía pero a la vez se mojaba, y ese día cuando estábamos enjabonados ella agarro mi polla y se lo puso al culo y me dijo..Empuja fuerte y mételo a mi culo, pues yo sin pensarlo se lo metí toda…Ahora follamos siempre en sexo anal con mi linda hermana.

https://www.google.com.pe/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=images&cd=&ved=0CAcQjRw&url=http%3A%2F%2Fwww.portalnet.cl%2Fcomunidad%2Farchive%2Findex.php%2Ft-25805-p-4.html&ei=7uyhVPCLC8eZgwTgqoPoBw&bvm=bv.82001339,d.eXY&psig=AFQjCNGP0jvboK484-U3vi6umtXBrNh4ZA&ust=1419984394692876

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de puro culo a mi hermana CeciliaCategoría: Sexo en familia

Por getpad | 2014-12-29 19:08:24 | 1 comentarios

tengo una hermana 8 años menor q yo, cuando ella tenia 13 años tenia un cuerpazo, parecia de mas edad.... me exitaba de verla como su buzo de colegio le apretaba como si fuese chicle..... me cogia su ropa interior y me masturbaba pensando en ella..... me imaginaba dandole de puro culo..... un dia q no hubo nadie en mi casa no aguante mas , y cuando ella vino mas de la media noche un poco tomada , amenace con decirle a mis padres ,ella me rogo q por favor no lo cuente, q haria lo q sea , y entonces aproveche le dije q vaya a cuarto, y q me de unos minutos para pensar q le pediria a cambio de mi silencio , como la vi q tenia puesta su falda de colegio, yo ya tenia un plan, me saque la pinga afuera del pantalon, pero lo tape con mi polo para q ella no se diera cuenta, entre a su cuarto, y le me hice el pensativo, en eso ella me dio la espalda, y sin q ella se de cuenta me levante el polo y saque mi pene erecto, agilmente la tumbe a la cama bocabajo y le sumergi mi pinga debajo de su falda, no pude penetrarla, puesto q ella quiso gritar pero le tape la boca con una mano y con la otra sujetaba sus manos, ella debajo y yo encima, mientras le sobaba mi pene por su culo y sus nalgas, q rico , le dije q me deje botarle mi semen en sus nalgas.... ella se resistia un poco , pero yo estaba recaliente, y segui moviendome junto con ella, aunq no la penetre fue una exitacion increible, estube sobandome en su rico culo como 15 minutos, hasta q no pude mas y bote esperma entre sus nalgas, recien ahi la solte, ella me dijo q era un efermo pervertido, pero yo le dije q fue la arrechura, me decia q era un satiro, pero yo le hable y le hable, luego de como media hora hablando , me disculpo , y me dijo q no diria nada a mis padres , pero q no lo vuelva a hacer.... por unos dias no nos hablabamos mucho,. pero con el correr de las semanas todo volvio a la normalidad.....

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CAMILA COMPARTE SU SECRETO…Categoría: Sexo en familia

Por Fantasmal | 2014-12-29 12:19:09 | 1 comentarios

CAMILA COMPARTE SU SECRETO…

Pasaron los días y meses. Alejandro era feliz cogiéndose a mama e hija. Mientras mama trabajaba, se ponía de acuerdo con Camila y tenían sexo en la casa. Cogieron en todos lados, ya no les bastaba la cama matrimonial, ni la cama de Camila. Usaron el sofá, la cocina el baño en fin..Camila fue cogida en toda la casa. Por las Noches, Alejandro cogía a su esposa con más ganas pensando en el cuerpo de su hija. Paulina estaba feliz con el sexo que el daba Alejandro, ignorado el origen de esa motivación. Cuando mama estaba en el segundo piso durmiendo o viendo TV, Alejando tomaba a Camila de sorpresa en el primer piso, y le pedía que se lo chupara; ella accedía feliz..era un juego perverso que los tenia embobados. Camila devoraba la verga de Alejandro mientras su mami veía la teleserie en el segundo piso. Tenían que hacerlo rápido para evitar sospechas. O a veces Mama se descuidaba y Alejandro manoseaba el culito de Camila, o sus tetas. A veces en la mesa, almorzando, Camila buscaba la verga de Alejandro con sus pies; le encantaba ver como se ruborizaba y se le ponía dura mientras su mama servía ensaladas distraídamente.
Un día, Camila no aguanto más…quería compartir su secreto con alguien. Espero la ocasión precisa para estar a solas con Erika, su tía; la mujer del hermano de su madre; y se lo confidencio todo , hasta el último detalle. Erika no podía creer lo que escuchaba. Al principio sintió indignación por lo sucedido, pero con el relato que le hacía Camila, y lo feliz que la situación la tenia, fue atenuando su molestia, pasando a la curiosidad y el morbo. Erika era una mujer mayor que Camila, tenía 29 años y hace dos estaba casada con Edgardo, el hermano de Paulina, la madre de Camila.- Era Rubia, delgada, y media alrededor de 1,70. Mientras Camila le contaba detalles, Erika se mordía los labios. No podía evitar imaginar a su cuñado penetrando a su sobrina política; rodando abrazado a ella en esa cama, y a la pequeña Camila devorando el miembro de Alejandro, 25 años mayor que ella. La situación empezó a excitarla de sobremanera. Camila se marcho, semi avergonzada de haberle confidenciado el secreto a su tía, con quien tenía mucha confianza y sabía que jamás lo revelaría; pero Erika le hizo prometer que le contaría cada vez que tuvieran sexo. Camila extrañada ante esta petición, accedió, no tenia alternativa.
Pasaron los días y Erika no podría apartar de su mente la confesión de Camila. Cada vez más recurrente era imaginar a Alejandro, su cuñado, desnudo montando a su pequeña sobrina. Luego imaginaba el placer que deberían sentir ambos, en ese juego prohibido. Una tarde sola en casa, comenzó a imaginarlos una vez más, se recostó en la cama, metiendo su mano bajo su calzón y empezó a tocarse, pensando en Alejandro y Camila tirando sin pausa. Sus dedos subían y bajaban por su clítoris mojado. Luego sus sueños fueron variando… pues deseó que su cuñado estuviera ahí, con ella; quería de repente ella ser parte del juego prohibido que ellos sostenían. Imagino la verga dura de su cuñado penetrándola, mientras su marido trabajaba en la oficina, y se éxito demasiado, hasta tener un orgasmo pleno, como hace tiempo no experimentaba. Se levantó de la cama y fue por agua. Dudo un instante, pero lo hizo… cogió el teléfono y llamo a Alejandro. Tenía un plan y no le cabían dudas de concretarlo. Si Alejandro quería mantener el secreto con Camila, debía visitar a su cuñada al menos una vez.
Alejando se sorprendió al oír a su cuñada al otro lado del teléfono:
A: Alo?
E: Hola Alejandro como estas?
A: Bien y tu? Que gusto oírte? Como están todos?
E: Bien Gracias..ehh..o sea no tan bien..sabes..necesito hablar algo urgente contigo.
A: Pues claro..dime.. lo q sea..
E: Es algo privado..delicado.
A: Pues si quieres puedes `pasar por mi oficina o ir a la casa?
E: No no..prefiero que sea algo entre tu y yo.. podrías pasar por la casa mañana en la mañana?
A: Ehh Claro,., seguro.. a las 9 estará bien?
E.: Si perfecto.. a esa hora Edgardo ya se ha ido… es que no quiero que sepa de esta conversación me entiendes?
A: Descuida Erika..no le diré a nadie,, ni a Paulina. Mañana pasare y me cuentas vale?
E: vale chao nos vemos.

Erika colgó el teléfono y sonrió. Alejandro había mordido el anzuelo. Faltaba poco para descubrir si lo que su sobrina le confidencio, era tan interesante. Algo debía tener su cuñado para que a Camila le brillaran los ojos cuando hablaba de su verga. Regresó al dormitorio y se desnudó. Miro su cuerpo frente al espejo y pudo ver que era muy atractiva, sus pechos eran grandes y firmes, con pezones marcados y morenos; tenia piernas gruesas pero torneadas y su trasero, si bien era grande no estaba nada de mal, bien proporcionado y parado. Además no era fea, sino muy guapa. Pensó que cualquier hombre le gustaría poseerla y su cuñado no podría resistirse. En su dos años de matrimonio y tres de noviazgo con Edgardo, solo lo había engañado una vez, con un ex y en un motel de mala muerte.. Pero ahora, la sola, idea de ser culiada por su cuñado, en su propia cama, había despertado la hembra en celo que había en ella . Se tumbo en la cama y se masturbo una vez más. Luego fue a la ducha y se vistió.
Al día siguiente Alejandro se presentó temprano en casa de su cuñada. Esta extrañado por la petición. Antes de entrar se aseguro que Edgardo no estuviera lo que fue fácil al no ver el cuto estacionado fuera. Toco el timbre y espero. En instantes apareció Erika, su cuñada. Al saludarla con un beso en la mejilla Alejandro no pudo evitar darse cuenta que ella llevaba un pantalón muy corto y ajustado y una pequeña camiseta que evidenciaba la ausencia de sostén. Los pezones se le marcaban demasiado como para evitar mirarlas de reojo. Erika siempre le pareció una mujer atractiva, pero jamás se le había insinuado ni mucho menos. Se sentó en el sofá mientras y Erika le ofreció un jugo que el acepto. Cuando ella fue a la cocina, desvergonzadamente Alejandro le miro el trasero y las piernas; ella se dio cuenta y camino mas lento y sensualmente, aunque Alejandro no se percató. Se sentó frente a él y después de hablar vanalidades, Alejandro le pidió ir directo al grano. Erika abrió el fuego, con evidente nerviosismo:
E: Sucede que ayer vino Camila a verme… y me contò algo que no lo podía creer.
A: (Alejandro Palidecio) Que te contò?
E: Que desde hace un tiempo te la estas cogiendo.. que le ponen los cuernos a mi cuñada. Es verdad o no?
A: (Alejandro empezó a temblar de los nervios y se quedo mudo.. Luego respondió pausadamente) Si..es verdad..desde hace dos meses que tenemos sexo a escondidas; pero no la he forzado,,.lo juro..ella me pide y le gusta. Que haras..me acusaras? Piénsalo bien.. alguien mas lo sabe?
E: Descuida Alejandro…(riendo) ..nadie mas lo sabe.. solo quería confirmarlo, y por la cara que pusiste se que es verdad. Es que no podía creer las maravillas que mi sobrina contaba ..jajaja
A: (Extrañado) Maravillas? Que te ha contado esa pendeja?
E: Que te la tiras muy bien.. que goza como nunca en la cama, y que….. (dudando) .. que tienes una verga poderosa. Te la traes cuñado..jajaja
A: (ya más calmado) Pues bueno. La verdad.. los dos nos encendimos mucho..para ser tan pequeña…uff..jaja . Esto era lo que querías hablar conmigo? No veo en que te incumbe?
E: (endureciendo la mirada) Me incumbe cuñado. Se trata de mi sobrina y mi cuñada.. Lo que hacen no esta bien. A todos puede perjudicarnos si se sabe o no?
A: Si claro, pero nadie tiene por que saberlo. TU no le dirás a nadie o no? Y hablare con Camila para que mantenga la boca cerrada; si es necesario no tiramos mas y punto.
E: NO es tan sencillo… Alejandro. Yo podría guardar silencio y que esto nunca se sepa; y asi tu puedes seguir cogiéndote a tu hijastra. Pero necesito algo de ti… (empezó a temblar de nervios)
A: (volviendo a palidecer pero resignado) Que es lo que quieres Erika. Me tienes en tus garras.. dime lo que quieres y lo hare.
E: Quiero confirmar la versión de Camila. Saber si todo lo que me conto es de verdad. Entiendes o no?
A: (volviendo los colores a su rostro) Creo entenderte…quieres coger conmigo también?
E: Pues si..una vez solamente. Necesito probar lo que Camila me contaba extasiada. Acaso no te gustaría follarte también a tu cuñada?
A: Pues si..!! Estas para devorarte cuñada ..solo que …si ya es peligroso coger con Camila.. será mas riesgoso aun coger los dos…

Erika se puso de pie, mientras Alejandro Hablaba, y se arrodillo frente a el. Quien sutilmente abrió sus piernas delejándole entrar entre ellas.
E: No quieres que tu cuñada conozca la verga que tiene loca a Camilita?
Y mientras decía esto acariciaba entre las piernas de Alejandro, notando lo duro que se le había puesto. Nada mas se dijeron, Erika bajo el cierre del pantalón de Alejandro y busco dentro de él. Le costó un poco sacarla pero lo logró. La verga de Alejandro estaba dura e inmensa…la tomo firmemente y la miro sorprendida… era realmente grande..como Camila se lo había dicho, pensó. Mas grande que la de Edgardo y más gruesa también. Con razón esa pendeja estaba loca de placer. Alejando la miro entregado al placer. Nunca pensó que alguna vez su miembro estaría en manos de su cuñada; como tampoco antes había pensado tirarse a Camila. La suerte le sonreía y no dejaría de disfrutar. Acaricio el pelo de Erika y la empujo suavemente, invitándola a chupársela; ella accedió lentamente recorriendo primero con la lengua toda la base del pico de Alejandro para luego subir hasta la cabeza y lamerla con ternura. Alejandro podía ver los pezones mas marcados de Erika bajo su camiseta y pronto una de sus manos comenzó a apretaros por fuera, lo que excitó mucho a su cuñada, quien en ese momento tenía toda la verga dentro de su boca y le daba una chupada intensa, llenándose la boca del pico de su cuñado. De repente Erika saco la verga de su boca y mirándolo a los ojos le dijo: sabes Alejandro? No le diremos a Camila de esto. Te parece? Puede ponerse celosa.. EL accedió sonriente y le preguntó si le gustaba su verga. Uyy si..dijo ella….es mejor que la de mi marido..definitivamente mejor; y volvió a chupársela con intensidad, mientras Alejandro ya soltaba su pantalón y su cinturón. Erika Chupaba extasiada la verga de su cuñado; pensaba en cuanto hacia que no chupaba con esas ganas; le había fascinado el tamaño, grosor, el olor y sabor, sentía lo húmeda que estaba, saboreaba las gotas que empezaban a salir del miembro de Alejandro; quien se movía cada vez más duro en su boca, penetrándola hasta el fondo de su garganta.. De repente sintió que su cuñado tiraba de su pelo y la atraía hacia el… la beso en la boca desvergonzadamente..lengua a lengua…sentía los besos con sabor a verga..pero no cualquier verga..sino la de su cuñado…a quien jamás siquiera se le había insinuado. Si; ese cuñado.. que nunca jamás le dijo algo inapropiado, y siempre la trato con respeto, ahora la besaba como a una puta manoseándole el trasero encima del shorth mientras ella no dejaba de masturbarle el miembro duro. Alejandro tiro de la camiseta e intento sacársela; ella se resistió, pero no impidió que el buscara sus tetas bajo ella. Las manos de el manoseaban esas deliciosas tetas de su cuñada y pudo sentír al fin los enormes y firmes pezones. Erika cerraba lo ojos y se dejaba tocar sin soltar el pico que la tenia extasiada. De repente ella rompió el silencio:
E: ven cuñadito… vamos a mi cama. Quiero que culiemos ahí…..
Alejando se excito ahí mas con esas palabras de Erika, a quien nunca escucho antes decir garabatos. Ok..le dijo… en la cama . La abrazo por detrás y caminaron pegados por el pasillo, mientras Alejandro mordía suavemente su cuello, ella pegaba bien su culo al miembro cada vez mas duro de su cuñado. Llegaron a la pieza y la cama aun estaba desecha..Erika la acomodo de la mejor manera que podía, y cerró las cortinas. De un solo movimiento se quito la camiseta, y Alejandro pudo al fin ver esas tetas que antes solo había imaginado y acababa de acariciar. Eras grandes y paradas.. se notaba un pezón firme y grueso. Erika se tendió en la cama y le dijo --ven aquí. Alejandro entendió el mensaje y se quito la ropa quedando solo en calzoncillos; luego se recostó al lado de su cuñada y se fundieron en un abrazo apretado acariciándose la piel por todos lados. Se miraron y se fundieron en un beso apasionado, en que se comían la boca mutuamente, mientras Alejando manoseaba todo el trasero de Erika, ella empezó a lamer su pecho.. Se monto sobre él y podría sentí su pico duro a pesar del calzoncillo y el short. Volvió a besarlo, ahora montada sobre su cuñado. Este le devolvió el beso mientras se apoderaba de ambas tetas, comenzando a manosearlas y apretarle suavemente el pezón. Luego la boca de Alejandro se adueño de las tetas de su cuñada. Comenzó chuparlas y lamerlas sin pausa y ella gemía de placer montada sobre él. Paso largos minutos devorando sus tetas, en silencio, extasiado mientras ella solo atinaba a decirme : “Así Asi..mas mas come come”. Cuando dejo se devorarlas, ella le miro a los ojos y le dijo: Te gustan?... Si Erika..son exquisitas.. le responde y vuelve a lamerlas. Erika está muy caliente.. ya ha perdido la cabeza y su plan funcionó a la perfección . Siente la verga de su cuñado en su entrepierna y la boca de él succionando sus enormes tetas. Piensa en su marido en un instante y sonríe.. nunca se imaginaria con quien estoy cogiendo… piensa. ¿Quién las tiene mas rika,, Camila, mu cuñada o yo? El pregunta y se ríe.. Alejandro le contesta que ella tiene las mejores tetas, sin dejar de devorarlas. Erika baja besando el pecho de Alejandro y llega al calzoncillo, empezando a bajarlo lentamente; el ayuda y lo sacan entre los dos. Su cuñado ya está desnudo en su cama, y ella vuelve a chupársela una vez más, la masturba y la empieza a preparar. Ya quiere ser penetrada y Alejandro se da cuenta, por lo que la toma del short y se lo desabotona,, se lo baja lentamente. Erika ..intencionalmente no lleva Calzones, por lo que al bajarle el pantalón corto Aparece ante los Ojos de su cuñado su hermoso y húmedo clítoris.
Erika se tiende denuda en la cama… y Alejandro la contempla mientras acaricia con suavidad su conchita. Le recorre el clítoris y la vagina suavemente con los dedos mientras la besa con ternura. Nunca imagino tener así a su cuñada, pero tenía que reconocer que estaba demasiado rica y era más caliente que lo que imaginaba. Le metió un dedo y luego dos..mientras seguía besándola y preguntándole si le gustaba así. Erika cada vez mas caliente le respondía que si..que siguiera, mientras Alejandro alternaba besos en la boca y tetas de su cuñada. Hazme tu puta, culeame!! Le dijo de improviso, lo que encendió mas a Alejandro quien acerco su boca a su conchita y empezó a lamerla con pasión metiendo su lengua cada vez mas adentro. Sentía que la concha de su cuñada era carnosa y delicada..mas grande que la de Camila pero mas pequeña que la de su señora. Lamia y devoraba extasiado disfrutando los jugos de su cuñadita quien se agitaba en la cama diciéndole obscenidades, mientras a la vez Alejando le manoseaba las tetas. Me encanta tu chorito..es muy rico..le dijo él.. ..hazlo tuyo ..por favor!! Le pidió Erika, y Alejandro se emitió entre sus piernas mientras ella sonriente lo apretó. Alejandro se acomodo y empezó a penetrarla despacio. Sentía como su verga se hundía lentamente en el coño de su cuñada y ella lo disfrutaba como nadie. Cuando entro completo se miraron y besaron despacio. Mira lo que estás haciendo.. te estas culiando a tu cuñada..malulo!! le susurro ella y empezaron a moverse cada vez más rápido. Erika Acariciaba la espalda de Alejandro mientras el la penetraba ya sin pausa, hundiéndole la verga en todo su coño. Ya lo había consumado, la cuñada era suya y la disfrutaba sin pausa en su propia cama. A cada embestida sentía que Erika se estremecía de placer y sentía la lengua de ella hundirse dentro de su boca como la mejor de las amantes. Dame mas mas mas..pedia ella, y Alejandro le daba lo que su cuñada pedía, mientras la cama se agitaba. Ponte en cuatro!! Le dijo el y Erika sonriente se volteo y se acomodo como una perrita. La tomo de las caderas y le manoseo el trasero en forma divertida. Ella se lo movió coquetamente..luego se detuvo y le pidió que se lo metiera. Alejandro empezó a penetrarla a lo perrito viendo y disfrutando como entraba y salía su verag de aquel exquisito coño de su cuñada..era rosado y depilado,, y se atrevió a preguntarle, Te depilas muy bien? Ella sonrió, y entre gemidos le contesto: A mi marido le gusta depilado!!...`..Pues a mí también cuñada.. y le dio más duro; sonaba el culo de Erika con la embestida de Alejandro, luego la tomo del pelo y le susurro al oído que era su puta. Erika devolvió la gentileza y le grito: sii..soy tu puta cuñadito..me encanto tu verga.. dame más que a Camila…ay ayy ayy…me coges mejor que mi esposo..mil veces mejor….. El orgasmo no tardo en llegar..y gritaron juntos… Alejandro se derramo entero dentro del coño de su cuñada, quien extasiada de placer, no paraba de gemir.. Erika sentía su coño lleno de la tibieza del semen de Alejandro..y así se tumbaron en la cama, rendidos y cansados. Se abrazaron, se besaron y Erika se recostó en el pecho se su cuñado, y permaneció en silencio. Alejandro acariciaba su trasero y besaba su frente.
A: Esto es demasiado riko!! Me encanto tenerte cuñadita.
E: Delicioso, pero peligroso. Nunca imagine ser tuya ni disfrutar tu verga; pero Camila despertó mi curiosidad. Coges muy bien…( y lo beso con pasión)
A: Tienes lo tuyo también..eres exquisita .. mi cuñado si que come bien jajaj
E: Malvado!! EL que está comiendo bien aquí eres tu… te tiras a Camila, me tiras a mí y además Paulina no está nada de mal. TU verga si que tiene aguante amor. Uy lo volvió a besar esta vez tiernamente.
A: Todo está en familia Cuñadita..jaja..mientras nadie sepa…podemos coger las veces que quieras.
Erika noto como la verga de su cuñado volvía a endurecerse, y comenzó a masturbarlo lentamente. Camila me dice que solo te la coges una vez… mm pues yo quiero dos..ahora y aquí otra vez…antes que llegue tu cuñado..podras? … Mientras lo masturbaba Alejandro se recostó en la cama y se dejo querer. Su cuñada se adueñaba de su verga y acompañaba la masturbación con enormes chupadas que hacían un ruido cada vez mas excitante. Eres muy puta… le dijo el.. a tono de broma. Y se acomodo en la cama, ya con la verga durísima y parada…ven acá.. móntame….!! Y Erika de inmediato sin decir una palabra de acomodo encima de su cuñado. Las manos de Alejandro se apoderaron de sus tetas, mientras ella buscaba detrás el pico y se lo ponía suavemente en su coño húmedo. Se lo metió de una y duro… Erika grito suavemente inundándose de placer una vez mas.. su pelo rubio estaba desordenado sobre su cara. Alejandro se lo acomodó y la beso en la boca mientras empezaba a darle con su verga a su cuñada montada en ella. Manoseo primero, y luego la sujeto del trasero mientras ella saltaba encima al borde de la locura. Le pedía mas y mas ,y él le gritaba toma toma… luego la calentura fue subiendo mientras el devoraba sus enormes y firmes tetas le daba palmadas en el trasero.
E: Ay Ay..malulo ¡! te gusta cogerte a tu cuñada??
A: Si..me encanta.. mi cuñada tiene el mejor coño de todas.. toma toma putita rika!!
E: UUUU UUUU!!! Me fascina tu verga Alejandro..se siente rikaaaa dentro!! E tu pico es lo mejor ¡! Uuuaaaaayyyy..
A: Te gusta cagar a Edgardo? Mira como le ponemos los cuernos? Jiji (y la cogía con ganas, penetrándola hasta lo mas fondo de su coño)
E: Si me encantoo cagarlo contigo… tu verga es mil veces mejor, mas durita.mas grade. Mas gruesa.. dame dame más pico cuñadito ¡! Soy tu puta…!!!
A: SI eres mi puta!! Y Camila mi putita!! .. me las cogeré a ambas, cada vez que quieran..
E:_ oohh sii… culeanos Juntas??.... me gustaría probar un trío…. ( y esta confesión de Erika la excito al máximo)
Alejandro no dijo nada relatico a la confesión de Erika, pero se excito también a mil. El orgasmo en común no tardo el llegar, ambos se abrazaron, sudados y estallaron en un grito mientras Alejandro acababa por segunda vez en el coño de su cuñada, dejándole llena de semen prohibido. Erika besaba con pasión mientras recibía las ultimas embestidas de verga, la que lentamente iba perdiendo dureza y reposando. Cuando acabaron ella miro la hora. Es tarde..debemos vestirnos dijo… Edgardo llegará temprano a almorzar hoy y la casa deberé tenerla limpia.. Alejandro no reparo que se había pasado casi toda la mañana cogiéndose a su cuñada. La beso por última vez, y se vistieron. La despedida fue breve… un beso antes de abrir la puerta , con agarrón de trasero incluido. Te cuidas Erika—tu también Alejandro…no te tires demasiado a esa niña..jajaja. Y la puerta se cerrò. Erika se quedo pensativa en el living sentada..tomando un vaso de jugo. Se sentía pegajosa, sucia pero feliz. Siempre fantaseò con algún dia hacer algo morbosamente incorrecto y lo había logrado. Era una Puta, pues se había cogido a su cuñado en su propia cama de matrimonio. Mas no se arrepentía; la había pasado genial y le encanto la forma en que Alejandro la había penetrado con esa tremenda verga que tenia. Decidió que seguiría siendo “la mujer” de su cuñado..pero con calma..sin que nadie lo sepa. SE levanto y fue a bañarse. Su marido estaba por llegar, y quería tirar con el para aumentar su morbo.

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con la hermana de mi noviaCategoría: Sexo en familia

Por jirux | 2014-12-29 04:40:25 | 1 comentarios

Hace ya bastante tiempo conocí a un par de hermanas una tenía 13 años y la otra 16 y las 2 se llamaban ana
Por azares del destino acabe andando con la de 16 pero la que me encantaba era anima

En una ocasión me invitaron a la playa y llegue cuando ya traían su biquini puesto

Mi novia físicamente nunca me atrajo pero besaba muy bien y cuando cachondeabamos hacia una carita de patitas cachonda que me vivía loco

Pero al ver a su hermana en biquini me puso a fantasear claro que fui discreto

Ella veía todo muy normal y ligero
Cuando todos estaban en la playa su mamá me dijo que por que no iva a cambiarme para entrar al mar y como no les daba mucha confianza que fuera con su hija mi novia a cambiarme le dijeron a anita que me acompañará a la casa que habían rentado

Cuando llegamos a la casa le dije que que calor hacia y me dijo que por que no me bañaba antes ella traía un biquini de 2 piezas y a pesar de su corta edad tenía unas tetas bastante apetecidos y unas nalgadas chiquitas pero muy bien formaditas

Una vez que llegamos me mostró su habitación y me dijo que yo podía dormir aqui con ella por que no me dejarían quedarme con su hermana

Le dije.

Yo.que calor hace

Ella. Y por qué no te bajas

Yo. Tu no traes calor?

Ella. Si un poco

Le comenze a hacer plática para que no se fuera y me quite los zapatos y la camisa y la note un poco consternada y cambie la plática diciéndole que no entendía por que la gente es tan morbosa le dije que cuando uno es niño puede andar desnudo y ni quien diga nada y creces y la gente ve mal si andas sin ropa

En ese momento me quite el pantalón y gracias a la plática ella no se fue ni me vio mal al contrario siguió indagando en la plática

Ella. Yo en mi casa cuando llego de la secu me desnudo en mi cuarto

Y cuando me dice eso yo me quito el bóxer y le digo que el mundo sería mejor si la gente no tuviera morbo y ella se queda obserbandome tratando de parecer madura y me ve con insistencia. Y yo no la veo para no chivearla

Le digo que me acompañe al baño para bañarme y accede

Yo temblaba del nervio de que ella me viera y de que le contará a alguien pero poco a poco le hacía entender que los adultos jamás entenderian

Siempre me ha gustado que me vean desnudo pero nunca había sido tan directo

Cuando comienzo a bañarme dejo la cortina habierta y ella se sienta en el baño y desde allí me obserba al momento de quererme tallar la espalda le pido ayuda y accede pero le digo

Yo. Me ayudas a tallate la espalda?

Ella.si

Yo. Quitarte el biquini para que no vallan a pensar mal los adultos "ya vez como son"

Ella. Si

Y se quita el biquini al ver su esquicito cuerpecito mi pene se puso duro y eso que lo traía arrugado por el nervio sus pesones rositas y su puchita sin un solo pelo le di el jabón y le pedí que lo untara en sus manos y con ellas frotara mi espalda después le pedí que bajará a mis nalgas y metiera su mano en mi rallada le dije que tallara fuerte con sus puros dedos y me excite y le pedí que metiera un dedo a mi ano eso me puso full

Yo. ahora yo te tallo

Ella. Si por favor

Se volteo y le recorrí todo su cuerpo y cuando llegue a su colina le acerque mi pene y lo cubrí con jabón y le talle su colita con mi pene

Ella no entendía lo que pasaba pero se volteo y me beso y pegó su cuerpo al mio y en eso llego su hermana y nos vio a los dos desnudos en la bañera....

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