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primera vez con mi "papi"Categoría: Sexo en familia

Por chente | 2014-06-22 18:55:49 | 0 comentarios

Pues mi rica historia empezó cuando tenia 8 anos mis padres se divorciaron fue un poco triste al principio pero después de alguna manera me acostumbre a ello paso como medio ano y mi madre consiguió una nueva pareja el era un hombre alto de unos 35 anos mas o menos pelo negro ojos cafés en pocas palabras un hombre perfecto.Cuando mi madre me lo presento y el fue muy amable conmigo pero desde que lo conocí notaba que me miraba raro,el y mi madre compraron una casa a la cual nos fuimos a vivir todos juntos mi madre trabajaba por lo tanto casi no estaba en la casa,me dejaba sola con el,yo era un poco tímida con el pues lo conocía muy poco pero poco a poco fui conociendolo ja valla que lo conocí bien.Cuando veía la televisión el se sentaba a lado mio me miraba muy insistente como si quisiera algo de mi,me sonreía y me decía : "mi niña ven y sientate en las piernas de tu papi" y me daba un chocolate por esa razón yo aceptaba,me sentaba en sus piernas ponía sus grandes y suaves manos en mi cintura varias beses llego a acariciar mis piernas y a apretar mis todavía no desarrollados senos, esto paso una que otra vez dejo de hacerlo,fui creciendo y desarrollándome hasta que cumplí los 13 el día de mi cumpleanos me regalo una laptop lo recuerdo bien me abrazo y cuando me abrazo apretó mis nalgas y mi cuerpo hacia el suyo y yo accidentalmente roce su pene con mi mano el me sonrió mi madre no estaba presente había salido a estados unidos por una semana cosas de trabajo,
yo le dije a mi "papi" le decía así,que me ensenara a usarla ya que no sabia muy bien,el me dijo que si quería ver vídeos yo le conteste que si y le pregunte de que? el solo se rió y me vio de pies a cabeza yo llevaba un short demasiado corto y una blusita que dejaba notar mis no muy grandes senos yo era delgada altura normal para mi edad.Se sentó en el escritorio y me pidió que me sentara en sus piernas lo hice y espere ansiosa a que pusiera los vídeos el abrió una pagina y mi sorpresa fue que esa pagina era porno el me pregunto que si alguna vez había visto vídeos así yo le conteste que no el solo se rió y dijo que quería ver uno con migo yo acepte pues tenia curiosidad, puso el vídeo lo vimos yo estaba muy atenta a este,sentí que su mano tocaba mi pierna pero no dije nada seguí atenta al vídeo derrepente volteé y vi su pantalón,note un bultito en el,era su pene un poco erecto el se dio cuenta que lo vi y me dijo:"quieres tocarlo mi niña?" yo me puse muy roja y acerque mi mano puse esta misma encima de su pene el suspiro y me pidió que lo apretara un poco,el acariciaba mi espalda mientras yo en ese tiempo una niña inexperta en el tema tocaba un poco tímida su pene,me agradaba la sensacion sentía un bultito calientito y muy suave,el quito mi mano desabrocho su pantalón y saco su enorme pene umm se me hace agua la boca de solo pensarlo,yo me sorprendí
el lo sacudió acaricio mi mejilla tomo mi mano y la puso en su pene me dijo que lo tomara,lo tome,yo temblaba un poco y esta muy roja el me dijo pidió que lo apretara puso su mano encima de la mía y comenzo a moverla de abajo asía arriba muy lentamente así estuvo por un ratito y después me dijo que lo metiera a mi boca yo callada no decía nada solo movia mi cabeza diciendo que si abri mi boca lo mas que pude y lo meti el empujo mi cabeza asia su enorme miembro,lo saque rapido,su pene era tan grande que cuando lo metió paso un poco a mi garanta,sentía que me ahogaba,el solo me pidió perdón me levanto de sus piernas ,abrió la suyas y me puso de espaldas a el mis nalguitas muy cerca de su pene acaricio mis piernas ,metió su mano debajo de mi blusita y apretó un poco mis senos saco su mano y por encima de mi short paso su mano,la metió debajo de mi calzoncito con sus dedos abrió mis labios vaginales mientras besa mi cuello,con dos dedos los abría y con uno acariciaba lento mi clítoris me dijo mientras lo hacia lo recuerdo perfectamente "mi nina esta mojadita,que rico" siguió tocando mi clítoris le daba pequeños pellisquitos,saco su mano me volteo metió su mano a su boca y comio mis,como el dijo ricos juguitos, se quito la ropa se masturbo un poco enfrente de mi mientras veía,me cargo y acostó en la cama pego su nariz a la mía y se movió tomo mi barbilla y pego sus labios a los mios yo no hice nada ni siquiera correspondí su beso,paso su lengua por mis labios volvió a pegar sus labios y esta vez trate de corresponder su beso ese fue mi primer beso y el mas rico que me han dado,quito mi blusita y beso mis pezones un besito tierno los succiono mordió lamió uff que rico! bajo por mi abdomen desabrocho mi short y con la boca lo quito igual que mis calzoncitos ya cuando los habia quitado beso mis piernas hasta que llego a mi vagina la holio y dijo algo que me exito mucho "mira que rica vaginita virguen me voy a comer hoy,la de mi linda nina" paso su lengua por toda mi vagina hasta casi llegar a mi ano la mordia suavecito y la chupaba yo gemía discretamente,siguió por un rato después se sentó en la cama recargando su espalda el la pared se masturbo muy rápido acariciaba su pecho a apretaba sus pezones yo solo lo veía me dijo ven mi niña yo hice caso y fui a donde el estaba me dijo que tratara de meter su pene a mi vagina yo le dije que no sabia como el me dijo que el lo hacia pero que hiciera lo que el me decía,asustada le dije que me iba a doler que mejor no el dijo que si que me dolería pero solo un poquito y después sentiría muy rico,me levante y abrí mis piernas y me inque cerca de su pene el me abrazo y yo a el apretó mis pompis tomo su pene y lo paso por mi vagina me dijo "estas lista mi niña" yo temblaba y tenia un poco de miedo el comenzo a tratar de meter su pene hasta que logro meter la punta yo grite en su oído el me dijo que estuviera tranquila metió un poco mas yo seguía gritando lo metió todo de un golpe yo grite muy fuerte ,suspiro en mi oído y me pidió que me moviera empecé a moverme lentamente por un buena rato aumentaba mi velocidad sentía como su enorme y rico pene se movía dentro de mi el solo decía "mmm vamos así mi niña" terminamos el saco su pene me dio un besito yo me acosté muy agitada a su lado me abrazo y nos quedamos dormidos juntos

ahora tengo 17 y mi papi y yo seguimos haciendo travesuras mientras mi madre esta fuera

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PapiCategoría: Sexo en familia

Por chente | 2014-06-22 18:49:29 | 0 comentarios

Papi había sido super tierno conmigo y además había sentido tan rico chuparle su cosita, me sentía un poco extraña, con un enorme calor en el estomago y unas ganas de llegar pronto ese dia del cole para saludar a mi papi y sentarme en sus piernas.

Antes ya había llegado a sentarme en sus piernas para sentir ese bulto grande y gordo bajo mis nalgas, sentir como palpitaba cuando me movía y ver la cara de mi papi, entre el gusto de tenerme abrazada y, ahora entendía, lo caliente que se iba poniendo cada vez que me movía un poco.

Ese día no solo me senté en sus piernas, sino que empecé a hacerle cariño en su pelo, me sentía como en una nube, recordaba como había sentido la noche anterior, lo rico y caliente que se sentía su cosa en mi boca, la extrañaba mucho y quería volver a sentir eso, pero además quería saber más, porque tenía tanta curiosidad, tenía una curiosidad que nacía de mi entrepierna, la sentía cada vez más humeda y quería saber porqué. Finalmente me decidí.

- Papi, te puedo hacer una pregunta?

- Si amor, dime.

- Pero no se como hacerla, ummm, es que me da un poco...

- De verguenza?

- Si...

- No te de, dime, que quieres saber?

- Bueno. Papi porque cuando me siento contigo se me moja la entrepierna?

Papi abrió los ojos, entre sorprendido y caliente, me dijo:

- a ver, muestrame.

Abrí mis piernas y mi papa metió su mano entre mi falda, eso me estremeció un poco y me encantó, Metió sus dedos y me toco mi cosita sobre el calzón y movió un poco sus dedos, de pronto me dijo:

- No te siento bien, te voy a revisar mejor.

Metió sus dedos por entre el calzón y de pronto sentí que me levantaban del suelo, una presión demasiado deliciosa para explicarla, mi papa me estaba tocando mi clitoris y abriendose paso entre mis labios, de pronto sentí como la punta de su dedo se abría paso hacia adentro y como un enorme calor inundaba mi estomago y cabeza.

Lo movió un poco en la entrada y yo sentía que eso me iba a volver loca, di un pequeño gemido en su oreja y me dijo:

- Si que estás muy humeda, como se siente?

- Uuuuuy muy rico papi, le respondí, se siente muuuy ricoo.

Esto parece le gustó más porque comenzó a mover cada vez más rápido los dedos y entrar cada vez más profundo, Me dolía un poco, pero la sensación de deseo crecía cada vez más, ya ese dedo no me bastaba y le dije al oído:

- Papi me puedes meter otro dedo si quieres, se siente muy rico.

La cara de mi papi estaba cada vez más de locos, me miraba con unos ojos llenos de deseo y creo que yo a el también. No me metió dos, sino que me metió tres y ahí sentí realmente dolor, era tan grande, nunca había intentado meterme tantos dedos y ahora mi papa sentía me estaba metiendo la mano, gemía como una loca en su oído y de pronto no soporte más, cerré fuertemente mis piernas y le mordí la oreja y el cuello, mi papa dio un pequeño salto y me dijo, eres una verdadera ... no sabía porque pero escuchar que me decía como le decía a mi mama me encantó, yo también era la ... de mi papa. Le dije al oído me gustaría ser tu ... papi.

Mi padre se levantó del sillón y me dijo, es hora que vengas conmigo. Yo no sabía donde me llevaría, fuimos a su habitación y cerró la puerta detrás de él. Me dijo, agachate ... y le hice caso. Se sacó su tremenda vergota y me dijo chupamela. A diferencia de la noche anterior, esta vez fue menos cariñoso y me cogió la cabeza de la nuca y me metió su enorme verga hasta el fondo de la garganta, yo me estaba atragantando, pero me fascinaba ese control que tenía, me hacía sentir una verdadera ...

De pronto me sacó la verga de la boca y me levantó, violentamente me tiró en la cama y quedé con el culo a su merced, se dejó caer encima mío y comenzo a meterme los dedos en la vagina como un verdadero animal. Recordaba lo cariñoso que había sido la noche anterior y lo animal que era ahora y sentía que era lo más delicioso que había vivido.

De pronto sentí una cosa muy caliente en la boca de mi vagina que estaba hecha un río y me penetró violentamente. Si tres dedos me habían parecido que me partían lo que estaba sitiendo ahora era que me estaba rompiendo, eschcuaba el sonido de como entraba y salía de mi cuerpo su pene, pero no podía entender por completo lo que sentía, un deseo más allá de lo que hubiese sentido agachada escuchando a mi mama gemir, más fuerte que cualquier masturbación anterior. Me sentía romper entera, que en cualquier momento me desarmaba y se me caían los brazos, las piernas, explotaba la cabeza y mi culo saltaba partido en mil pedazos.

Mi papa me estaba rompiendo la vagina y me decía al oído:

- Eres una ... exquisita.
- Si papi, me encanta, metemelo!!

Se movió salvajemente durante no se cuanto tiempo, no sé cuantos orgasmos tuve y el me seguía bombeando y yo ya me sentía la más ... del mundo, era todo tan delicioso... De pronto me la sacó muy rápidamente, se encaramo sobre mi y me abrió la boca y me dijo:

- Abre bien la boca ...

Le hice caso y de pronto sentí su leche muy caliente cayendo en mi boca, mis labios, mi blusa del cole, mi pelo y mi rostro... me pasó los dedos por donde cayó y me los pasó por la boca y me dijo, cometela... me tragué su leche, era lo mas rico que había probado, estaba caliente y me dormía un poco la lengua, pero era exquisito, le dije:

- Mas!! dame mas!
- Tranquila bebe, en un rato mas, ahora a hacer las tareas.

Me fui a hacer las tareas con su sabor en mi boca y unos deseos que eso no hubiese terminado nunca...

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desvirgada por mi padreCategoría: Sexo en familia

Por chente | 2014-06-22 18:37:10 | 0 comentarios

Todo empezó hace algunos meses mientras remodelábamos el apartamento. Consta de una sala-comedor bastante grande, una cocina amplia, el cuarto principal con su baño y dos cuartos más con un baño afuera. En la remodelación que estábamos haciendo íbamos a remodelar mi cuarto que es el principal, el de Caro lo ampliaríamos y se construiría un baño dentro que sea solo para ella, el tercer cuarto como le quitamos una parte para ampliar el de Caro lo convertimos en un estudio y un baño que quedaría para visitas.

Lo primero que arreglaron fue mi cuarto ya que era el más rápido, solo duraron una semana en pintarlo y cambiarle la cerámica al baño, yo mientras dormía en el cuarto desocupado, después vinieron los otros dos cuartos y los baños, comenzaron a tumbar las paredes que comunicaban los cuartos y la que daría entrada al estudio ya que quedaría abierto, es decir a tres paredes. Una ves tumbadas las paredes caímos en fin de semana, como el cuarto de Caro seguía con su cama y sus cosas solo le faltaba una pared, ella siguió durmiendo allí.

El primer día del fin de semana en la mañana nos dedicamos a limpiar un poco la casa ya que había mucho polvo, en la tarde una vez finalizada la limpieza me senté a leer el periódico en la sala como siempre lo hacía en mi sillón, pero al alzar la mirada vi algo que me llamó la atención, como no había pared se podía ver al cuarto de Caro, ella se estaba quitando la ropa porque se iba duchar, esa vista me hizo voltear, pero volví a verla no se por que, será porque desde que se empezó a desarrollar no se dejaba ver desnuda, vi sus pequeños meloncitos con sus pezones rosados y abultados y los vellos que le empezaban a nacer en el entrepierna, al igual que se le marcaban sus primeras curvas en las caderas. En la noche cuando me trataba de dormir lo único que venía a mi mente era Carolina, hasta tuve una erección recordando lo que había visto.

Pasó el fin de semana y regresaron los obreros y ahora si tenían que vaciar el cuarto de Caro, ella mudo su ropa y útiles escolares a mi cuarto ya que tendría que dormir conmigo ya que era la única cama que quedaba en la casa. Al llegar la noche que nos acostamos a dormir, volvió mi erección sin explicación alguna, al ver que mi hija dormía a mi lado. No entendía lo que me pasaba pero me sentía muy extraño.

Al día siguiente, yo salí a tomarme unos tragos con unos amigos y regresé medio mareado, cuando entré al cuarto vi a Caro acostada en el medio de la cama y medio desarropada, su camisón de dormir se le había subido a la cintura y se le veían sus pantaleticas blancas, mientras me ponía mi short de dormir, volvió mi excitación al verla así y me acorde que de 6 a 8 había tenido entrenamiento de gimnasia y eso la hacía dormir como un plomo, en las mañanas siempre la tenía que jamaquear para que se despertara para ir al colegio. La volteé de medio lado para poder acostarme y cuando la toqué sentí un escalofrío que me recorrió todo el cuerpo y le comencé a acariciar el pelo, luego bajé a sus caderas hasta sus piernas, le sobé su trasero por encima de sus suaves pantaletas y la giré boca arriba, una vez en esa posición le subí el camisón hasta los hombros y pude ver otra vez sus blancas teticas, no pude mas con la excitación y mientras se las tocaba y chupaba cuidadosamente con la otra mano me hacía una paja estupenda, paré antes de acabar para bajar y abrirle sus piernas y tocar su tierno conejito y así llegar a una formidable acabada. Le acomodé el camisón, la arrope y después de lavarme me acosté a dormir.

Ya estaba obsesionado con mi hija ya que teníamos una semana durmiendo juntos por que no terminaban el cuarto y siempre que podía la espiaba mientras se duchaba o cambiaba, me cambiaba delante de ella para que me viera desnudo y mientras dormía la acariciaba y besaba.

Al llegar el fin de semana ella tenía una competencia de gimnasia y cuando llego la noche que se iba acostar a dormir, me pidió una pastilla ya que le dolían un poco los músculos y en cambio le lleve a la cama una para dormir, a la media hora ya estaba rendida, procedí a desarroparla y quitarle el camisón por completo al igual que sus pantis y dejarla completamente desnuda ante mis ojos. Le comencé a tocar y besar cada rincón de su cuerpo, le chupé las teticas y bajé lamiendo hasta que me topé con su pubis, le abrí las piernas y se lo chupé con esmero, provocando que fluyeran líquidos de su conejito, luego me situé sobre ella y apuntando mi erecto miembro se lo fui metiendo poco a poco hasta que llegó a chocar con su himen y empujando un poco para quitarle su virginidad y provocar mi mayor excitación y acelerando mis movimientos llegar al orgasmo que le llenaría su interior de mi cálida leche. Luego la limpié, la vestí y arropé para acostarme a dormir a su lado.

Al ella despertarse casi al mediodía me dijo que le dolía el entrepierna y que tenía una pequeña mancha de sangre en los pantis y no le tocaba la menstruación y yo le dije que seguro se había lastimado cuando estaba realizando los ejercicios en la barra de equilibrio y ella me dijo que era verdad, que su profesora les había advertido que con este ejercicio le podía doler y hacer como si perdieran la virginidad.

Ahora cada vez que veo sus practicas o voy a sus competencia y veo que realiza este ejercicio en la noche le doy una pastilla para el dolor que en realidad es para dormir y le hago el amor cuantas veces quiera.

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desvirgada por mi propio padreCategoría: Sexo en familia

Por chente | 2014-06-22 18:26:59 | 0 comentarios

el último de mis novios, era cuatro años mayor que yo y desde luego con más experiencia, yo creo que de él si me empecé a enamorar llegando a tener algunos encuentros demasiado ardientes y aunque yo estaba consciente de que ambos deseábamos llegar a todo, nunca le permití que se pasara de ciertos límites, a la mejor por no estar aún preparada para perder mi virginidad, tal vez por eso se decepcionó de mi y un día rompió nuestra relación, me dolió mucho nuestro rompimiento pero ni modo, afortunadamente me pude refugiar en el cariño de mis padres, sobre todo en mi Papa que al verme llorar me abrazaba y me consolaba con mucho cariño, diciéndome que no me preocupara que de seguro iba a encontrar otro hombre mejor.

Poco a poco me fui consolando o resignando pero me hice muy adicta a mi Padre, me encantaba sentarme a su lado en el sofá de la sala cuando veíamos la televisión, para que me consolara y me apapachara, creo que de ahí se inicio un cambio en mi al querer encontrar en mi Padre al hombre que había perdido y sin darme cuenta me volví demasiado cariñosa, al grado que me encantaba sentarme muy juntito para abrazarlo y besarlo y que él a su vez me apapachara, hasta que un día de tantos al recargarme en su pecho sin querer le rose su entrepierna y muy claramente sentí que estaba teniendo una tremenda erección, pero para no hacerlo sentir mal me hice la desentendida y lo seguí abrazando como si nada hubiera pasado, pero para satisfacer mi curiosidad y estar segura de su excitación de reojo seguí observando el gran bulto que se le formó en el pantalón, afortunadamente después de un buen rato todo volvió a la normalidad, sobre todo cuando llego mi madre a acompañarnos después de terminar sus diarias faenas como ama de casa.

Ya en mi cuarto y al recordar los acontecimientos aparte de inquietarme por lo sucedido, me encantó el saberme con el poder de excitar a mi Padre, jamás me imagine que eso pudiera suceder y de momento no le di mucha importancia, pero al pasar los días y darme cuenta que cada vez que me sentaba junto a él casi siempre le sucedía lo mismo, mi cuerpo también empezó a reaccionar de la misma forma y tal vez por eso me empezó a nacer el deseo incestuoso de que pudiera pasar algo entre mi Padre y yo, incluyendo entregarle mi cuerpo y desde luego mi virginidad, deseo que cada vez se fue haciendo más grande, al grado de que con el tiempo ese deseo por él se me hizo casi una obsesión, mi problema era que hacer para que se atreviera a tomarme como su mujer, aunque solo fuera una sola vez para quitarme esa tentación de pertenecerle también en ese aspecto.

Con la intención de lograrlo empecé a ponerme ropa más tentadora tratando de enseñarle lo más posible pero sin rayar en lo descarado, aunque a veces si me excedía un poco, cuando aparentemente por descuido le mostraba parte de mis pechitos o a veces como no queriendo abría mis piernas para que pudiera mirarme bastante de la parte interna de mis muslos o a veces hacia ciertos movimientos supuestamente para acomodarme y dejar que pudiera admirara mejor mis atributos de mujer, desde luego la excitación de mi padre cada vez se hacía más evidente, al grado de que sentía que ya casi no nos podíamos contener de nuestro mutuo deseo, pero como gran parte del tiempo nos acompañaba mi madre, no podíamos llegar a más, estando casi segura que ambos lo deseábamos pero obviamente nos quedábamos con las ganas, afortunadamente para nosotros un día a mi madre la invitaron a una reunión de amigas para festejar un cumpleaños, en la que supe se iba a tardar bastante tiempo y de inmediato paso por mi mente aprovechar ese tiempo para ver hasta donde podíamos llegar mi padre y yo, que para averiguarlo en el momento que se despidió mi Madre de inmediato me subí a mi recamara para ponerme la batita de dormir más atrevida que tenía, dejándome abajo solamente unas muy pequeñas pantaletas, así en esas condiciones llegué hasta el sofá donde se encontraba mi Padre y sin más me senté en su piernas abrazándolo muy tiernamente y dándole un largo beso en la mejilla, al mismo tiempo que puse una de mis manos en su cuello, la reacción de mi padre no se hizo esperar, de inmediato rodeo mi cintura con uno de sus fuertes brazos apretándome muy fuerte a su cuerpo, dejándome sentir en mis nalguitas la incipiente dureza de su pene, me gustó sentirlo y pensé que todo iba por buen camino, como así fue y lo supe cuando para provocarlo le ofrecí mis entreabiertos labios mirándole muy tiernamente a sus ojos, su reacción no se hizo esperar y muy poco a poco fue acercando sus labios a los míos hasta tocarlos muy suavemente para darme el beso que le estaba pidiendo, al que de igual forma le correspondí entreabriéndolos un poco más para hacerlo sentir que estaba dispuesta a todo, claro que recibió mi mensaje y poco a poco se fueron haciendo sus besos más apasionados y lujuriosos, empezando a recorrer al mismo tiempo con sus manos todo mi cuerpo, incluyendo mis duras nalguitas, deteniéndose en mis pechitos para terminar finalmente posando una de sus manos en mi ya muy humedecido rinconcito para sobármelo muy sabrosamente y hacer que cada vez más se me subieran las ganas y el deseo de ser poseída, mientras tanto y para corresponder a sus caricias, yo le empecé a acariciar su grandioso y ya muy endurecido instrumento de placer, al mismo tiempo y para facilitarle más las cosas yo me despoje de mi transparente bata dejando mis pechitos al aire para que más fácilmente me los acariciara y casi al mismo tiempo me despojo de mis pequeñas pantaletas para quedar totalmente desnuda y a su disposición, poco a poco el también se fue despojando de toda su ropa que no era mucha que digamos, sin dejar de besarme en la boca, en el cuello y muy especialmente en mis pechitos, sin dejar tampoco de acariciarme mis nalgas hasta que llegó a mi rinconcito para sobarlo muy suavemente y muy especialmente mi botoncito, haciendo que cada vez más aumentara el deseo de ser penetrada, creo que al darse cuenta de mi disposición y de mi deseo se le hizo que ya era tiempo para meterse en mi cuerpo, para lo cual me recostó en el sofá y abriendo mis piernas lo más posible, acerco su boca a mi rajita para frotarla toda con su lengua sin dejar de tomar entre sus labios mi botoncito, nunca me imaginé que fuera posible sentir en todo mi ser esa hermosa y maravillosa sensación, haciendo que todos mis músculos se tensaran por ese placer tan especial que mi amado Padre me estaba provocando, así siguió por algunos minutos haciéndome la mujer más feliz del mundo, hasta que decidió meterse en mi cuerpo o mejor dicho meter su inmensa virilidad en mi ya muy mojadita y deseosa panochita, para lo cual se acomodó entre mis piernas, colocando su muy endurecido y hermoso pedazo de carne en la mera entrada de mi vagina, al mismo tiempo como para estar seguro de mi disposición de aceptarlo todo, me dio un muy apasionado beso en mis labios al mismo tiempo que la empezó a presionar, dejándome sentir muy claramente como muy lentamente su instrumento fue abrió mi mojada y resbalosa entradita y como también muy poco a poco me la fue metiendo, dejándome sentir una rara sensación pero muy agradable y un poco de dolor al ir abriendo por primera vez mis cerradas carnitas, hasta que de momento y sin quererlo salió de mi garganta un pequeño quejido, cuando sentí un extraño dolor al topar y romper el himen de mi aún intacta cuevita, terminado así con mi por tanto tiempo guardada virginidad, pero a ese pequeño quejido de dolor mi Padre no le dio importancia, porque si detenerse siquiera siguió metiéndola hasta llegar al fondo pensando tal vez que pronto se me pasaría como así fue, empezando de inmediato a sacarlo un poco y volverlo a meter, primero muy lentamente para después acelerar al máximo ese sabroso movimiento, me encantaba estar como estaba y más me gustaba sentir lo que estaba sintiendo, hasta que me llegó el primer orgasmo de mi vida, que maravillosa sensación, nunca me imaginé que se pudiera sentir ese algo tan maravilloso y casi estuve a punto de sentir otro, pero en ese momento mi Padre estaba terminando muy adentro de mi y lo supe al sentir los fuertes empujones y apretones de su cadera contra mi cuerpo, aparte de escuchar un ay ahogado que salió muy adentro de su garganta, terminando finalmente por parar completamente el movimiento que me hacía sentir tan bonito y dejándome a medias y con muchas ganas aún de seguirlo sintiendo pero ni modo, luego de un ratito se separo de mi cuerpo sacando al mismo tiempo su ya muy reblandecido instrumento, dándome un último beso, tal vez para agradecerme lo mucho que había disfrutado la entrega total de mi aún juvenil y creo que muy deseable cuerpo.

Ya terminado nuestro hermoso encuentro ambos nos retiramos a nuestra respectiva recamara, principalmente para asearnos y vestirnos y así esperar a mi madre como si nada hubiera sucedido, pero al regresar vi a mi Padre bastante serio y pensativo, por lo que le pregunté que qué le pasaba y me contestó que no estaba bien lo que habíamos hecho, y por qué no le pregunté, porque somos Padre e hija me dijo, y para consolarlo le dije qué sabía que eso sucedía en muchas familias y que además pensaba que ambos la habíamos pasado muy bien y para mí eso era suficiente, es cierto me dijo pero también hay otra cosa que acabas de perder tu virginidad y además puedes salir embarazada, por eso tampoco te preocupes porque yo quise perderla contigo y por lo otro tampoco te preocupes porque no estoy en mis días fértiles, eso está mejor me dijo, entonces para que todo volviera a la normalidad me senté junto él, lo abracé le di un suave y tierno beso en la boca y muy abrazados nos dispusimos a seguir viendo la televisión para esperar a que regresara mi Madre.

Como era de esperarse desde entonces cada vez que tenemos oportunidad volvemos a repetir nuestros encuentros como buenos amantes, lo malo es que cada día que pasa siento estar más enamorada de mi Padre y a veces siento celos cuando me imagino que mis progenitores están haciendo el amor, pero ahí no puedo hacer nada porque aparte de sentir un poco de remordimiento por lo que supuestamente le estoy robando a mi Madre a ambos los adoro y no siento el derecho de competir con ella, aparte de que no lo deseo yo soy feliz como están las cosas y espero nunca cambien.

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Despertar sexual de mi hija SandraCategoría: Sexo en familia

Por chente | 2014-06-22 18:18:19 | 0 comentarios

Un padre y su hija de 13 años se convierten en amantes de
forma inesperada.

Primero me presentaré. Me llamo Claudio, vivo en Barcelona,
España, tengo 40 años y trabajo en un gran multinacional del sector industrial.
Mi mujer, Carmen, tiene 35 años, llevamos varios años casados, y tenemos una
hija de 13, Sandra, que es la verdadera dueña y señora de la casa. Mi mujer
suele viajar mucho, ya que trabaja como comercial del sector farmacéutico, y
pasa mucho tiempo fuera de casa.

Desde hacía algunas semanas me estaba dando cuenta de cómo
nuestra hija, Sandra, cambiaba cada día. Ya medía casi tanto como nosotros (un
metro y setenta centímetros), sus pechos habían empezado a crecer y sus caderas
ya estaban tomando forma de mujer. Algunas veces me quedaba embobado mirándola,
y una vez la sorprendí en el baño, desnuda, y pude ver un poblado vello público
que me desconcertó. Mi hija se estaba convirtiendo en una mujer muy hermosa, con
su largo caballero negro y rizado, sus labios carnosos y rosados. Es tan delgada
como su madre, y tiene sus mismos ojos azules.

Mi mujer estaba de viaje por Alemania, y no volvería hasta
dentro de una semana. Una noche, mi hija, visiblemente afectada, se dirigió a
mí, mientras veía un programa por la televisión, casi dormido.

-Papá...

-¿Qué pasa Sandra? ¿Te ocurre algo malo?

-Creo que....

-¿Qué? No me asustes.. ¿Qué ocurre?

-Creo que me ha venido la regla...

Aquello me dejó pasmado. Mi mujer nunca me había dicho si
Sandra ya había tenido su primera menstruación, y a mí jamás se me había
ocurrido preguntárselo.

-Me duele mucho, y acabo de manchar mi cama, mientras
estudiaba ....

-No te preocupes cielo, que eso se limpia... Espera...

Me fui al cuarto de baño, y busqué entre las cosas de mi
mujer unas compresas. Desgraciadamente solo encontré unos tampax... ¿Qué podía
hacer entonces?

-Lo primer es limpiarte, luego veremos como podemos ponerte
este tampax... Es lo único que tiene tu madre....

Sandra se metió en la bañera, se quitó las braguitas llenas
de sangre y una camiseta muy desgastada, quedando totalmente desnuda a mi vista.
Era maravillosa. Con los pechos erguidos, pequeños, y los pezones negros y
fuertes. Su vello público, algo machado de sangre, era abundante y oscuro, muy
rizado, tuve tentación de tocarlo, cosa que hice mientras la limpiaba. Abrí el
agua caliente, y, suavemente y con ayuda de una esponja, fui limpiando su
coñito, muy despacio, cada vez más excitado.

-Abre las piernas bien mi niña, para que pueda limpiarte....

Por un lado me sentía profundamente avergonzado, pero por
otro empezaba a sentir una erección en el pantalón. Me detuve unos segundos
adicionales en la entrepierna de mi hija, y pude ver como cerraba los ojos,
mientras gemía levemente. Roce mis dedos entre sus labios vaginales y pude
notarlos húmedos, tentadores. Tenía ganas de meter los dedos dentro.

-Sandra, voy a limpiarte un poco por dentro.... ¿vale?

-Vale papá, lo que tú quieras....

Me mojé los dedos con un poco de jabón e introduje el índice
dentro del coñito de mi hija. Gimió al instante. Al rato tenía dos dedos dentro,
moviéndolos de forma circular, muy despacio. No podía dejar de mirar a mi hija,
que tenía sus manos sobre mis hombros. Yo estaba de rodillas en el suelo del
cuarto de baño, y fue cuestión de mover la cabeza hacía delante, unos
centímetros, para besar y comenzar a comerme sus pechos... No me lo podía creer,
con dos dedos dentro del coño de mi hija mientras le comía sus pequeñas tetitas.
Creí que me corría en el acto. Sentí una profunda vergüenza, y frene de golpe.

-Vamos Sandra... Ya estás limpia.... Ahora tienes que ponerte
el tampax...

-Pero cómo me lo voy a poner yo sola..... No sé ...-dijo de
forma coqueta.

Se dio la vuelta, mostrándome su maravilloso culo, y se curvó
hacía delante, tenido su vagina a escasos centímetros de mi cara.

-Padre, pónmelo tú... Me va a doler, es la primera vez, pero
quiero que seas tú....

Suspiré. Abrí un tampax de su bolsa. Y me dispuse a
introducirlo en el interior de mi hija.

Con la mano izquierda jugué con su coñito, mientras que
introducía el tampax con la mano derecha, lentamente. Mi hija no paraba de
gemir. La muy zorra estaba gimiendo de placer, a punto de correrse.

-Sí, padre, despacio, así... Uffff.... Es una suerte que mamá
no esté aquí.... Tú lo haces muy bien..... Uffffff

Estaba tan mojada que algunos fluidos, mezclados con sangre,
bajaban otra vez por sus piernas. Tuve ganas de quitarle el tampax y meterle mi
polla, totalmente empalmada, pero me contuve. ¡¡¡Es mi hija!!!! Terminé de
ponérselo, y le dije que se vistiera.

-Yaaaa ..... Qué bien, no he sentido nada.... Uffffff.....

Me fui al cuarto de baño de mi habitación, con la excusa de
limpiarme las manos y de dejarla con intimidad, pero allí me masturbé como un
loco, proporcionándome una de las mejores pajas que recordaba en mi vida.

Por la noche, leyendo el periódico en mi cuarto, no podía
dejar de pensar en lo que había pasado, horas antes, con mi hija. Por un lado me
sentía culpable, pero por otro no dejaba de recordar su cara, en como gemía
mientras le metía los dedos en su estrecho coñito. Me volví a empalmar, y a
punto estuve de comenzar otra masturbación, cuando alguien abrió la puerta. Era
Sandra.

-Padre, me duele el vientre.... ¿Puedo dormir contigo?

-Pero si ya eres mayor hija....

-Me duele.. Por fa....

No pude decir que no.

-Está bien, pero no me des guerra.. y a dormir....

-Mañana es domingo.... No tenemos prisa en dormir....

No me lo podía creer. ¿Mi hija me estaba intentado seducir?
¿O eran alucinaciones?

Se tumbó muy cerca mía, con su costado pegado al mío. No
podía casi ni respirar.

-Apaga la luz padre, que voy a dormirme, creo que tienes
razón... Hay que descansar...

Apague la luz con desgana, pero a los pocos segundos Sandra
se pegó a mí todavía más, casi tumbándose sobre mi cuerpo, rozando su coñito
sobre mi polla, que empezaba a ponerse tan dura como el mármol.

-Padre.. qué sueño tengo..... Qué a gusto estoy contigo...
Sin mamá...

Y empezó a frotarse, muy despacio, contra mi polla, mientras
no paraba de decir lo feliz que era junto a mí, la gran suerte que tenía de
tener un papá así, tan comprensivo y cariñoso, que mamá siempre estaba
regañándola, enfadándola, y que siempre tendríamos que estar así, los dos
solos.... Mientras hablaba tenía sus brazos alrededor de mi cuello, la boca en mi
oreja, y podía oler su maravillosos cabello.

-Sandra... Hija.... ¿Qué haces?

-Ufffff ...... Qué bien.... Qué dura....

No lo soporté más y la agarré la cara con ambas manos,
urgentemente, y le besé en la boca, obligándola a recibir mi lengua. La quité la
camiseta que llevaba, pero no me atreví a quitarle las braguitas, por temor a
que manchase las sábanas de sangre, y mi mujer pudiera saber que Sandra se había
acostado en nuestra cama. La tumbé boca arriba y comencé a comerle los pechos,
el vientre, los costados.. todo.... Ella no paraba de gemir. Me desnudé tirando
el pijama a una esquina del cuarto.

-Mi niña, ahora papá te va a enseñar una cosa... Coge mi
pene, y empieza a acariciarlo...

No acabé de pronunciar esto cuando ella ya había agarrado
fuertemente mi polla, y me estaba proporcionando una paja de campeonato....

-¿Así?

No podía creerlo. Enseguida Sandra se revolvió, y me metió mi
polla en su boca. Era una experta mamadora, de eso no cabía la menor duda.
¿Sería virgen todavía?

Tenía su cabeza entre mis piernas, con mis manos fuertemente
entrelazadas en su nuca, y me vine con fuerza, tres o cuatro disparos de
esperma, la misma leche que le había dado la vida ahora corría por su boca, por
sus estómago. Se lo tragó todo.

-Padre, qué rico.... Qué espesa... Creo que mamá no te cuida
como te mereces...

-Pensaba que ..... ¿eres virgen?

-Alguna cosita he hecho, pero nunca me han desvirgado, si es
eso lo que te preocupa.... He hecho algunas pajillas... a algún compañero....

-Pero si tienes 13 años... Eres....

-¿Una niña? Pues esta niña te acaba de dar el mejor orgasmo
de tu vida.....

-¿Y ahora vas a averiguar si soy virgen? – me preguntó
tentadoramente.

Pero estaba muy enfadado. No esteraba tener una hija así, y
me sentí turbado y avergonzado, como si fuera un mal padre. La mandé a su
cuarto, y cerré con llave el mío, al marcharse.

Apenas si pude dormir unas horas. Por la mañana decidí darme
un baño relajante, con sales y espuma. Llevaba unos minutos, con los ojos
cerramos, metido hasta el cuello de agua caliente, en la bañera, cuando alguien
golpeó la puerta. Antes de poder abrir la boca, la puerta de abrió, entrando mi
hija. Sin decir palabra, se desnudó, y se metió en la bañera, frente a mí.

-Ayer te portaste muy mal conmigo... Pensaba que nos lo
estábamos pasando bien...

-Sandra... Eres mi hija.. Si tu madre se entera....

-Pues ayer me comiste las tetas a base de bien aquí mismo, en
esta bañera.....

-Fue un error... Un error que no volverá a repetirse...
¿Quieres salir de la bañera ahora mismo?

-Por la noche no te cortaste en hacerme mucho más..... No voy
a salir, muchas veces me bañó con mamá.... Y ahora frótame la espalda...

Se dio la vuelta y se colocó entre mis piernas, rozando sus
nalgas contra mi pene, que comenzaba a endurecerse.

-Está bien, pero sólo un rato, ¿eh? Te froto lo espalda y te
marchas....

-Vale papá....

Cogí una esponja, la llené de gel y comencé a pasarla por su
espalda, por su cuello, mientras ella se acercaba cada vez más a mí, presionando
su culo contra mi polla.

Me estaba volviendo loco, no sabía si dejar la esponja y
obligar que se marchase del cuarto de baño, o bien follarla como un poseso. Pero
ella decidió por mí.

-Vamos padre, no me digas que no quieres averiguar si soy
virgen....

-Claro que sí cielo, claro que sí.... –no podía más.

La cogí de las caderas y comencé a besarla en el cuello.
Bastó con levantarla un poco y dejarla caer sobre mi polla. La entrada estaba
muy cerrada, pero el agua templada, mezclada con el gel, facilitaron las cosas,
y pude penetrar a mi hija hasta el fondo. Toda su vagina estaba cerrada, y me
apretó la polla con fuerza. Efectivamente era virgen. Me encantó saber que era
el primer hombre en su vida.

-Ves padre... ffff... Como era virgen.... Es todo para
ti..... Uffffff.... Muévete... Con cuidado.....

-Qué maravilla.... Tan cerrado.... Uhhhhh .... Eres mi
putita.....

-Sí, padre, sí... soy todo tuya, hazme lo que quieras....

Apoyé la espalda en el borde de la bañera y cogí a mi hija
bajo los brazos. Había que desvirgarla en condiciones. Hice que mi pene saliese
y entrase, casi completamente, de su vagina. Sandra no paraba de gemir, estaba a
punto de tener su primer orgasmo vaginal.

-Padre, no pares... Ufffff.... Creo que.... Uhhhhhhh.....

Me quedaba muy poco para correrme, pero quería ver el rostro
de mi hija mientras le llenaba de leche. Le di la vuelta y volví a penetrarla de
un solo golpe, mientras la besaba con fuerza. Sabía que podía quedarse
embarazada, pero no quería ponerme un condón, ni mucho menos correrme fuera. Mi
hija tenía que ser follada a fondo, sentir la lecha de un hombre dentro. Empezó
a cabalgar como una loca sobre mí, llenando todo el suelo del cuarto de baño de
agua. Ella también quería volver a correrse.

-¡Vamos papá! ¡Llena a tu niña de leche! Ugggggg..... ¡Vamos!

Con mis manos sobre sus caderas me arqueé hacia arriba,
hincándosela todo lo que mi polla dio de sí. Fue un orgasmo maravilloso, que
tuvo que llenarse de esperma hasta la tripa.

-Uffff, hija...... Por Dios..... Ahhhhhhhhhhh... Todo
dentro.....

Cuando nos calmamos fuimos al cuarto, y volvimos a hacer el
amor. Pasamos toda la siguiente semana, antes de que volviese mi mujer, casi sin
salir de casa. Llamé al trabajo y dije estar enfermo, y también al colegio de mi
hija. Los dos follamos como locos toda la semana. Por supuesto, siempre con
condón, no quería que se quedase embarazada. Desde entonces mi hija y yo somos
amantes, y creo que ha sido una de las mejores decisiones de nuestra vida. Quién
mejor que un padre para el despertar sexual de una mujer

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mi hijastra y yoCategoría: Sexo en familia

Por carlos | 2014-06-22 17:46:22 | 0 comentarios

lo relatare como si hubiese sido mi hijastra envienme relatos este es mi correo arrecho1981@outlook.com


Las manos de Carlos acariciaban mis pechitos suavemente, yo
tenia mis ojitos cerrados, disfrutando la caricia de sus enormes manos, cuando
lo voltee a ver, tenia sus ojos cerrados con una ligera sonrisa en sus labios,
mientras con la otra mano se acariciaba su enorme paquete, alce una mano y puse
mi manita debajo de su mano, entre su verga y su mano quedo mi manita atrapada,
estaba durísima, palpitaba a mi suave tacto, sin abrir los ojos me dijo que le
quitara el short, que aprisionaba su vergota, tome la prenda por el elástico y
lo jale hacia abajo, tarea muy difícil ya que su verga estaba muy erecta,
formando una gran carpa, Carlos divertido por mi esfuerzo, levanto su trasero y
con una mano jalo el short, su verga salto como un resorte y casi me golpea la
cara, seguí quitándole el short, lo quería ver completamente desnudo, claro que
no era la primera vez que lo veía en cueros, pero esta vez era diferente, estaba
a mi alcance, era para mi solita, acaricie sus piernas velludas, eran duras y
enormes como de futbolista, sus muslos gruesos parecían dos troncos los cuales
aventaban sus enormes huevos hacia fuera, por lo cual su verga se proyectaba mas
hacia arriba de lo normal, acaricie su abdomen, tenia algo de pancita, que le
daba un aire mas sensual, su torso completamente forrado de vello remataba en un
cuello grueso como de toro, sus brazos membrudos y llenos de venas, a causa del
trabajo físico de mecánico, me subí a sus piernas y abriendo mis piernitas me
monte como si fuera un corcel, frente a mi quedo ese objeto de placer, debía
medir como unos 19 o 20 cms de largo y era muy grueso, una extraña curvatura lo
inclinaba hacia la izquierda, gruesas venas lo rodeaban, su glande no estaba
completamente expuesto, gruesas gotas de liquido pre-seminal lubricaban la punta
de su pene, lo tome con ambas manos y no era capaz de abarcarlo en su totalidad,
acerque mi nariz a la punta, su fuerte aroma me llego al cerebro, lo acariciaba
con deleite y con golosa lentitud, Carlos solo se retorcía acostado en el sillón
sin abrir los ojos.


"Bésame preciosa"-me tomo de la cintura y me acerco a su
cara, recostándome en su pecho velludo, el sentir el contacto de su piel
ardiente con mis pezoncitos provocaron que se me pusieran como piedritas, yo le
daba pequeños besitos en los labios, su espeso bigote me picaba mi nariz, pero
el tomo mi cuello con una mano e introdujo su rasposa lengua en mi boquita hasta
mi garganta, abrí los ojos sorprendida por su acción tan cachonda, -"chupame la
lengua" tome su lengua con mi boca y se la succione suavemente, después me pidió
que metiera mi lengua en su boca y me la estuvo succionando largo rato,
provocando que mi rajita se humedeciera con palpitaciones que retumbaban en mi
cabeza, me bajo mi blusita de tirantes poniendo al descubierto mis pequeños
pezones de un color rosita claro, se los metió a la boca chupándomelos, yo solo
me retorcía en sus brazos, estire mi mano y alcance su verga que no había
perdido fuerza, al contrario, abundante liquido pre-seminal escurría por su
grueso tronco, haciéndola mas apetecible, el se dio cuenta de mi deseo y me
pregunto:


¿Le quieres dar un besito? -El tono ronco de su voz hizo que
me sonrojara, y una tímida risita salio de mi boca, como aprobando su petición.


Como estaba acostado en el sillón de tres plazas, se sentó a
lo largo poniendo una pierna a lo largo y la otra pierna flexionada apoyando el
pie en el suelo, yo me semi-recoste en el espacio que quedaba libre y tomando la
verga de Carlos con ambas manos la acariciaba tímidamente, arrancándole gemidos
de placer


"Chupala mamita"


Saque mi lengüita y la acerque a la punta, le di una ligera
lamida, su liquido pre-seminal formo una baba espesa de su verga a mi boca, con
un dedo la separe de su pene y me la metí a mi boca para probarlo, era tibio y
tenia un sabor a saladito, que no me desagrado, olía a un perfume mas fuerte de
los que yo estaba acostumbrada, acerque mi boca y le di un beso, en un
movimiento involuntario Carlos se retorció de placer, pero no habría los ojos,
solo estiro su mano y jalo la piel que cubría su pene, poniendo al descubierto
su glande rosado con forma de hongo "métetelo a la boquita", me pidió de nuevo,
"pero no me a caber, es enorme" –le respondí- "solo la puntita, bebe, chupala
como su fuera una paleta", procedí a engullir ese capullo de carne caliente,
extendí mi boca al máximo y metí un trozo de carne masculina, solo destinada a
mi madre, pero que en ese momento era su pequeña hija de 8 años, quien
satisfacía los requerimientos de su hombre, en un movimiento masturbatorio
levantaba su pelvis hacia arriba y hacia abajo, follandome por la boca, su
miembro me llegaba a la garganta, pero no retrocedí un momento, no me iba a
echar para atrás, si era lo que mas deseaba desde que vi su verga en la alberca.


La tomaba del tronco y la trataba de acostar hacia su
ombligo, pero rebotaba hacia mi rostro balanceándose de un lado a otro, me
entretenía jugando con su verga, repitiendo esa acción tan excitante, me la
introduje a la boca de nuevo chupandola con frenesí, leves quejidos invadieron
la sala, un delicioso olor a sexo incestuoso entraba por mi nariz y me llegaba a
mi cerebro aniquilando cualquier pensamiento moral, solo éramos una hembra y un
macho, me tomo de ambas orejas y me jalaba mas hacia su miembro para hacer mas
profunda la mamada, abundante saliva brotaba de mi boca, resbalaba por su tronco
y se depositaba en su pubis, "chupame los huevos", baje a sus testículos peludos
y los metí en mi boca uno a uno dándole ligeras chupadas, de pronto se puso de
pie,"chupamela parado, eso me calienta aun mas, ver a una mamita mamando su
primer verga es maravilloso", se puso de pie a un lado del sillón y me pidió que
me arrodillara, pero por mi corta estatura no alcanzaba a meterme su verga
completamente,solo la cabeza, así que me cargo en sus brazos y me sentó en una
esquina del sillón, después el se acerco a mi y colocando una de sus rodilla en
el descansa brazo del sillón y el otro pie en el piso formando un 4, apoyo una
mano en el respaldo del sillón coloco la otra en mi cabeza y me penetro de nuevo
por la boca, follandome como si fuera una vaina, lo tome por la cintura para que
no me ahogara de verga, porque sus movimientos de cadera eran muy fuertes y
contundentes, mi pequeño cuerpo era completamente ocultado por su enorme
anatomía masculina, tomo mis manos y las puso en sus redondas nalgas y las
acaricie lentamente, estaban peluditas, inclino su cabeza hacia atrás y solo se
oía su respirar agitado, en verdad que lo estaba disfrutando, me estaba follando
fuerte por mi pequeña boquita, sus huevos se balanceaban de un lado a otro
rozándome la barbilla, mis ojos parecían querer salírseme del tremendo esfuerzo
de atragantarme de su enorme verga.


-huffff- huuuuufffffff- que buena eres mamando verga, de
verdad- me decía con voz muy agitada -Hhhhhaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhaaaaaaaaaa


Hhhhhhhhoooooooooooooooooooommmmmmmmmmmmmoooooooo


En la habitación solo se escuchaba el chupeteo de mi boca
hacia su miembro


"chop, chop", que delicia tener semejante pedazo de verga
para mi solita, el la sacaba de mi boca y se escuchaba un sonido como al
descorchar una botella por la succión que aplicaba a su verga, la retiraba y me
veía fijamente a mis ojos, yo lo miraba suplicante pidiéndole mas verga, ahora
era yo quien lo buscaba y el solo sonreía orgulloso


¿Quieres mas verga, preciosa?"


Si-


¿Si, que?


"Quiero mas verga"


"dime; quiero más verga papacito…."


"Dame mas verga papacito"


"Aquí esta nenita, toma mi verga, chupala, que es toda tuya
princesa"


Me daba ligeros golpecitos en mis mejillas con su garrote, yo
estaba súper mojadita,


la tome con ambas manos y la dirigí a mi boca sedienta,
arrancándole gemidos de placer al macho….


-Hhhuuuuuufffffffffffff, que
riiiiccccooooooohhoooooouuuuummmmmmm


Exprímeme el garrote que lo traigo hasta el tope de leche
para ti mi pequeña putita


Así, asiiiiiiiiiiiiiiiihhiiiiiiiiiiiiii chupa, chupa, ya mero
siguuuueeeeehhhheeeee hufffff!


Saco mi chupón de carne de mi boca y se empezó a masturba en
mi cara "saca tu lengüita preciosa" "ya mero viene tu
lllleeeeeeeeeeeeeeeccccchhhhitaaaahhhhhhaaaaaa"


¿Cuál lechita? -pensaba- en eso estaban mis inocentes
pensamientos cuando de pronto gruesas gotas de un liquido blanquecino salieron
disparados de la punta de su verga con tanta potencia que un enorme chorro de
semen me tapo un ojo, de tan potente y espeso, los demás chorros fueron a dar a
mi cara y cabello, conté casi nueve disparos de leche abundante, solo los
últimos dos se depositaron en mi lengua, los probé y su sustancia y sabor
hicieron que se me enloquecer mis 5 sentidos, usando su verga como cuchara los
recogió de mi rostro y me los metía en la boca, así estuvo juntando sus mocos y
metiéndolos a mi boquita, todavía me pidió que se la exprimiera bien "sácale
hasta la ultima gota de leche, mi vida"


Con ambas manos tome ese garrote, y lo fui exprimiendo hasta
la punta, sacando una gruesa gota de semen, lo tome directo del envase y lo
engullí golosa,


"que linda niña, tan obediente, desde hoy serás mi nena
consentida"


¿Qué te salio de la verga? –pregunte intrigada y con el semen
escurriendo por mi barbilla


"es semen, con esa lechita se forman los niños"


¿Voy a tener un niño? –pregunte asustada-


"No preciosa, necesitas que esa lechita te entre aquí"


Me contesto poniendo su mano en mi rajita, que estaba muy
mojada de la excitación la cual formaba una mancha sobre mi diminuto short.


"pero no te preocupes, solo eres una bebe, cuando seas mayor
y tengas novio, puede ser…


"Pero yo quiero que tu seas mi novio", -le dije mirándolo a
los ojos-


¡Pero yo soy tu padre!, respondió Carlos divertido, pero con
cierto orgullo en su voz,


No me importa, quiero que estés siempre conmigo, y mamarte la
verga cuando tu quieras…


"Mira pequeña, podemos ser novios, siempre y cuando tu mami
no se entere de lo nuestro, debemos tener cuidado de que no se de cuenta, solo
así podremos ser "noviecitos"


¿Y cuando seamos novios, me vas a meter tu lechita en mi
cuquita…?


"ya somos novios" ¿no?


- - Si - -le respondí sonriendo con coquetería, aun con el
sabor de su semen en mis labios


"Solo déjame tomar un respiro y horita te hago ver el cielo y
las estrellas sin ser de noche je je je, pero para eso debes darme una
chupadita, para que se despierte nuestro amiguito" –señalando su verga flácida,
que colgaba de manera graciosa, aun en ese estado tenia un tamaño respetable, me
acerque de nuevo a su polla y la tome con mi boquita, ahora si me cabía la mitad
y ya no estaba tan dura, estaba tibia y suavecita, retire su piel que cubría su
cabeza y le di unos buenos chupetones, que maravillosa es la juventud masculina,
en unos cuantos momentos sentí de nuevo enderezarse la verga de Carlos,
llenándome de nuevo el espacio bucal con su portentoso tamaño, "espera nena,
tengo que preparar el camino", me acostó en el sillón, quitándome el diminuto
short rosa, después tomo mi calzoncito y colocándoselo en la nariz, aspiro su
aroma "mmmmmhhhhhhhh hueles rico preciosura, a banquete de reyes" y en verdad
que se iba a dar un banquetazo con mi cuerpo virginal, coloco su cabeza entre
mis piernitas e introdujo su lengua rasposa en mi rajita dándole pequeñas
lamidas, eso me tenia con los ojos en blanco, no quería que se detuviera, lo
tome de los cabellos y hundí mas su cabeza entre mis piernas, el entendió mi
movimiento y metió la punta de su dedo en mi pequeña rajita, salte de la
impresión, pero no retrocedió en su caricia, me estaba dedeando y con su lengua
acariciaba mi diminuto clítoris, que estaba duro como piedra,
"hhhhhhhhhhhhhhhhhooooooooooooooo" "no pareeeeeeeeeeeeeeeesssssssssss hooo"


Meteme todo el dedo, quiero sentirte
dentrooooooohhhhhhhhhhhhmmmmmmmhhh


-"no reina, el dedo no, mejor esto"-señalándome su vergota


- - - - "te voy ha hacer mujercita"-- - - -


Se levanto, masajeando su enorme espada de batalla, que
estaba durísima y gorda, desafiando la gravedad.


"esto te va a doler un poco, pero siempre pasa esto la
primera vez, pasado la primera parte, me vas a pedir verga a mi o a cualquier
macho"


-No Carlos, yo solo quiero estar contigo – exclame-


Aun no acababa de decir esto, cuando ya tenia la punta de su
polla, justo a la entrada de mi rajita, separando mis labios vaginales con su
tremenda herramienta, no pude evitar soltar un grito de dolor, por la desigual
cúpula, yo una pequeña nenita y el un hombre de treintaytantos follandose a una
pequeña,


¡hhhhhhhhhhhhaaaaaaarggggggggggg! –exclame-


¡No Carlos, no sigas! –detente por
favooooooooooorrrrrrrrrrrhhhhhhhrrr


-noquiieeeeeeeerooooooooooooooohhoooooggggggggg!---


Era demasiado tarde, ya tenía la cabeza adentro de mi
cuevita, en un violento movimiento de cadera, empujo el resto hasta sentir sus
huevotes en mis nalguitas, sentí que la vista se me nublaba, todo empezó a girar
a mí alrededor, caí en un desfallecimiento, no supe de mí.


Cuando recobre el sentido, nada había cambiado, estaba
atravesada por la verga de mi padrastro, quien no había dejado de follarme, pero
el dolor estaba desapareciendo por lo dilatada que ya estaba, el comprendió y
empezó a follarme mas rápido, acariciando mis pezones, sus embates hacían
rechinar el sillón, poco a poco fue tomando velocidad, ya la sacaba a la mitad y
la volvía a meter hasta el fondo, sacándome quejidos que eran de dolor y placer
al mismo tiempo, hasta que el dolor desapareció por completo, poniendo al
descubierto nuevas sensaciones de las que nunca creí imaginar, cuando sacaba su
polla sentía un vació extraño en mi vientre y yo misma me empujaba hacia el,
para hacer mas profunda la penetración, mis labios vaginales se proyectaban
hacia fuera rodeando su verga como un estrecho anillo, por lo distendida que
estaba, así estuvimos follando un buen rato, hasta que sentí que me tomo de mis
piernas, las levanto colocándolas en su pecho, metió un dedito de mi pie en su
boca succionándolo suavemente una corriente eléctrica recorrió mi espalda
agitándome sin control, el tomo mas velocidad en sus embestidas.


"hhhhhhhhhhhhhhhaaaaaaaaaaaaaaa chiquita que rica estas, tan
apretadita"


"hooooo cielos, no quiero terminar
nuuuuuunnnnncccaaaaaaaaahhhhh"


Te estoy follando perrita tal como lo querias,
gozaaaaaaaallllllaaaaaaaaaaaahhaaa


Sus palabras me calentaron tanto que sentí una erupción en mi
interior…


¡Carlos! –Exclame- siento que hago pipiiiiiii-


"no bebe, es tu primer orgasmo, no te detengas, báñame la
verga de tu néctar preciosa


¡Sentí una deliciosa explosión que me transporto lejos de
ahí…al paraíso!


Mis contracciones, apretaban su verga deliciosamente…lo que
provoco que no pudiera detener más su eyaculacion


"yo también ya me vengooooooooooohhoooooooooooooo……-


Toma pequeña zorra, te llenooo de leche..eeeeeeeeeeeeeehhhhh


Su verga descargo su potencia masculina en mi pequeña vagina,
retacandome de atole tibio y espesote. Sus palpitaciones las sentí en mi pecho,
de tan profundo que me llenaba, se desplomo encima de mí, bañado en sudor, pero
con una amplia sonrisa de satisfacción…


- - ¿Te gusto?- -


---Fue m-a-r-a-v-i-l-l-o-s-o—conteste con un hilo de voz,
aturdida por la gran cogida de la que había sido objeto.


Su verga resbalo de mi interior, extrayendo sangre y semen
mezclados en una sustancia extraña, Carlos me limpio con un pedazo de papel
higiénico húmedo, me puso una pomada anestésica para el dolor, me vistió y me
llevo cargada a mi camita, me acostó y me abrigo muy bien, cerré mis ojos
satisfecha pero muy cansada, no pensé que hacer el amor agotara tanto...deposito
un suave beso en mis labios y se marcho a su recamara…


Una ardiente relación nació a partir de ese día, Carlos se
metía a mi recamara a altas horas de la noche, cuando mi madre dormía, me
despertaba con su verga erecta metiéndomela en la boca, me follaba como loco,
llenando al tope mi vagina de leche, y se marchaba satisfecho de poderse coger a
la madre e hija, esto no era de todos los días, pues también tenia que cumplir
con mi madre, para no despertar sospechas. Pero esperaba sus visitas nocturnas
con ansiedad. Aprovechábamos cualquier ocasión para entregarnos al placer del
incesto, días después estreno mi culito, para pertenecerle por completo, a veces
era yo quien me metía cuando el se duchaba y tomando su verga en mi boca le daba
sus buenas mamadas hasta que me llenaba la boca de mocos y me iba corriendo a
desayunar, ya con mi estomago semi-lleno de leche.


Nuestra relación incestuosa duro el tiempo que mi madre
quiso, su hambre de sexo la llevo a ponerle los cuernos a Carlos, con quien nuca
se caso, conoció un policía rubio, guapísimo, igual de bien dotado que Carlos,
me di cuenta por lo gorda que se veía su bragueta, pero con Luís, que era el
nuevo juguete sexual de mi madre, no hubo química para que naciera algo entre
los dos, me imagino que el me veía como una niña, a pesar de que puse todo de mi
parte para seducirlo, dejando que viera mi cuquita depilada, usando faldas mas
cortitas y sin calzones, pero Luís ni enterado, pensé que todos los hombres eran
igual de calientes, afortunadamente no es así, ni hablar, pero yo me daba mis
buenas escapadas al taller de Carlos y follabamos toda la tarde, fuimos amantes
y hoy que ya soy mayor, estamos juntos, la diferencia de edades es notoria, pero
sigue conservando ese vigor sexual, tan salvaje, que no tengo necesidad de
buscar mas sexo que el que el me proporciona.

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