Sexo con un anciano Leido: 2322 veces


Soy Camila, una chica que fui iniciada en el sexo por un primo, cuando era muy niña; todo eso ocasiono que sea muy calientita y me excite mucho; me encanta follar es muy rico.
Les voy a contar lo que me paso hace como un mes; un día tuve que viajar a una ciudad cercana a realizar algunas vueltas y diligencias; también tenía que comprar algunas cosas que me habían encargado. Llegue y comencé a hacer todo lo encomendado; luego tuve que dirigirme a una ferretería para comprar unos tornillos, un poco de cable de luz y otras cosas; allí estaba atendiendo un anciano como de 78 años, ya es muy mayor, él se puso a buscar los tornillos y las demás cosas y me mostró los tornillos y comenzó a decirme que yo era muy bonita, que una muchacha así era con la que el soñaba a diario; me decía “mi amor”, “mami, estas muy buena”; yo le seguí como el juego, diciéndole “verdad te gusto” ja que podrías hacer conmigo; entonces me dijo “de todo”, que es de todo le conteste… él me dijo porque no entras detrás aquí detrás del mostrador, yo quiero besarte, hace mucho que no estoy con una mujer, además soy viudo; el tipo se fue tornando muy coqueto y completamente raro conmigo. Entonces me dije, por qué no seguirle el juego… que tengo que perder; el viejo puede hasta darme plata… sería genial; luego él me dijo yo estoy aquí solo en la ferretería porque la hija que vive conmigo salió y regresa por ahí a las 5 de la tarde y hasta ahora son las 2:30; entonces me entre y hacia la parte de atrás hay un compartimiento donde tienen un escritorio y unas sillas, además ahí tienen como especie de una cafetería donde ellos comen y preparan el café; me dijo que me sentara, se me hizo por detrás y me empezó a besar el cuello, y pasar sus manos por mis tetas; me decía “estás muy bonita mamita”, luego me beso la boca y nos besamos porque yo le respondí, ahí el viejo se fue tornando más excitante cuando lo abrace para besarlo y le dije que me diera un beso con lengua, sacó su lengua y ahí empecé a succionarla con mis labios, él se puso caliente; yo incluso pensaba…. Será que a este viejito todavía se le para….?; así seguimos y hasta que al fin se atrevió a abrirme el pantalón y me bajo la bragueta, observó mi tanga y me dijo huy que rico, yo me dejé y siguió bajándome el pantalón, cuando ya lo tuve en la rodilla, comenzó a bajarme la tanga suavemente mientras me besaba, por fin descubrió mi conchita y cuando la vio rasurada y muy suave, gordita, y mis labios bien gorditos, no hallaba que hacer; me dijo “esa cosita se ve muy rica, además no tiene pelitos se ve bien buena, lista para mi”, yo estaba de pie, entonces el bajo y se arrodilló frente de mi y me beso la concha y con la lengua me abría los labios, entonces ahí me puse caliente y me dieron ganas de follar, quería sentir una verga, me puse muy mojada y mi conchita se me hincho; luego le dije que si me quería coger, él me dijo que sí, que quería comerse esa joven conchita, que él era viejo pero que podía hacérmelo; ahí se puso de pie, y se desabrochó el pantalón y sacó su verga ya algo parada, se veía arrugada, pero tenía una cabeza protuberante bien grande y con pecas tal vez por la edad; se fue acercando a mí con la verga en su mano, entonces lo detuve, y me arrodillé y se la cogí con mis dos manos y abrí mi boca y le fui lamiendo su cabeza, él no hallaba que hacer…. Me decía “que rico mamita, tu eres una becerrita mamemela bien bueno, se la chupe y se le puso grande y muy larga, era una tipo con una gran verga” Enseguida me puse de pie, ahí el se me arrimó cogió su verga y comenzó a refregármela en mi concha, empezaron a salir mis jugos y su verga se empapó, luego me quite el pantalón y las tangas que estaban a la rodilla y quede desnuda de la cintura para abajo; me recosté en el escritorio de madera y abrí mis piernas, el se acercó y empezó hacerme presión en la entrada de mi concha que estaba hinchada, al fin dio en mi agujero y su gran cabeza se fue deslizando dentro de mí, yo gemía y le decía “vamos amor, métemela toda”, así siguió hasta que fue entrando toda dentro de mí, aproximadamente le medían 22 centímetros, increíble pero cierto; por la experiencia que he adquirido hay viejos que la tienen muy grande tal vez por el trajin de la vida pienso yo; bueno siguió dándome duro y culiandome con fuerza y se vino dentro de mí, cuando setí su leche me estremecí y me dio un orgasmo increíble… el pobre viejo quedo como desmayado y sin un aliento… pasaron como 20 minutos y al fin me dijo que había sido maravilloso, que sería bueno que yo lo visitara con frecuencia, que fuera su novia, que él me ayudaba económicamente; entonces acepte el trato y voy a visitarlo, y hacemos cosas muy ricas, la última vez que fui lo hice acostar boca arriba y lo cabalgue, le hice ver estrellas, el viejo todavía culea rico…

Autor: camila xiiomara

Por sexo con un viejo | 2013-02-17 16:49:02

Puntuacion: - Votos: 0

Regstrate y vota este relato

Tags

rico

sexo

0 comentarios

Identifcate o Regstrate

Entra o crea una cuenta para dejar comentarios, votar relatos, usar tu avatar, tener tu propio perfil y otras ventajas mas.

Por favor introduce en el campo inferior las 4 letras y/o números de la imagen siguiente:

Actualizar captcha