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El amor que no era...segunda parteCategoría: Violaciones

Por bruna55 | 2014-05-13 08:10:21 | 0 comentarios

Esta es la historia de una ex amiga, mariana villarreal, pero, como ya no sabemos la una de la otra, puedo contarselos, la razón por la que se casó con carlos ramos, es esta, ella era promotora y monitora en un gimnasio de fin de semana por las vacaciones, ella era muy mona, de caderas chiquitas de 1;64 cm de altura, una boca grande, de tetitas como uvas, pero muy estrechita.
Ella se sabia sexy, o al menos deseada, asi que le dijo yo me voy a poner de novia con este profe, se nota que le hace falta alguien a su lado..eso se lo dijo a todas nosotras.
asi fue como entre actividad y planificaciones lo fue trayendo a su casa, una tarde como a las 16, estabamos todas, juntos con el profe, y se veía que mariana estaba re exitada, pero, con esa pollera que le llegaba a los tobillos no calentaba a nadie, pero, bueno ella era medio mojigata, pero, le dije sacate la faja y la bombacha, con eso no se calienta nadie. y ella me hizo caso, y la pollera era blanca, y se le notaba todo, era re peluda, y se notaba, y Carlos se dio cuenta al instante de eso, pero no le dijo nada, y nos fuimos yendo todas, tanto que cuando me fuí le dije, amor, a mariana, te la van a poner toda junta hoy....no, eso no creo , yo quiero que sea mi novio. dijo ella.
apenas, nos fuimos todas, yo me quede afuera mirando por la ventana, y el profe, la miraba a ella, mientras ella hacía café, y el se le acerco, y le manoseo el culo, y mariana no decía nada, solo ,meneaba su trasero, sin decir mucho, hasta que el profe la agarro de atrás, apoyándole toda la pija, en las nalgas de la tonta de mi amiga, y ella se enojó y lo empujo, hacia atrás, eso lo enfado al profe, y eso lo excito mucho mas, y ella corrió hasta el sofá, y el la empujo, y la pobre de mi amiga voló, y cayo sentada digamos, abriendo las piernas, en la caída, y el se le arrojo encima, ella pateaba y pateaba, y el le metía los dedos en el culo, y le corría la boca para abajo, y ella no quería eso, y el saco su pija, y la obligo a chupárselo, ella no sabía eso tampoco,asi que le levanto la pollera, ella se la bajaba en empujones, y peleaba no queria que el hombre de sus sueños le hiciera eso asi, entonces, peleo. y peleo, y el la arrastro desde el pelo.....se la llevaba hacia la habitación....continuara....finalmente la arrojó sobre la cama, se tiro sobre ella, y con las rodillas, luego de forcejear, logro sujetarle los brazos, para luego, sacar su vergota, y pasarsela por el rostro de mariana, que esquivaba su carita para diestra y siniestra, y lloraba, y el le tapo la nariz, yo estaba sorprendida mientras esto ocurría, pero no pude hacer nada, me gustaba lo que veía, luego maraiana para respirar abrió la boca, y aprovechó carlos y le metió toda la verga hasta el final, chupala, mierda, decía enfadado, me venís calentando hace semanas, bueno me tenes acá, cojamos decía. NOOOO! ASI NOOOOO! Decia ella, pero, la verga entraba y salía, mientras lloriqueaba...y el la manoseaba, las gomas, y le desprendía la camisa, y luego le abrió la misma de un tirón, los botones saltaron para todos lados, y sus tetas quedaron al descubierto, y el se arrojó sobre ellas y se las mordisqueaba, y ella lloraba mas y mas,para luego, bajar la mano carlos, y agarrarle fuertemente los muslos, y Mariana daba gritos ye imploraba no, por favor, noooooo! y el la dió vuelta, y le levantó la pollera, hasta la cintura, agarrandole el culo, y se lo estrujaba, y cacheteaba, y los gluteos estaban firmes, y mariana, abría la boca para respirar, y el la sostenia contra la cama. cuando ella dió un pequeño quejido, fue cuando él, en seco, le metió dos dedos en sus labios vaginales, solo le estaba proporcionando dolor a mi amiga....y ella de repente levanto la cintura, como haciendole mas fácil, entrar, pero,no ella se estaba levantando seguía resistiendo, y el se levanto, sobre el borde de la cama, se saco toda la ropa, y mi Diós eso que le colgaba era enormeeee! y gorda, y cuando , se dío vuelta ella pensando que el se había ido, no, el la esperaba, y cuado lo vió, se veia que ella mvía la cabeza rogándole, pero, él le abrió las piernas, y vi como mi amiga solo se sujetababa de la frazada mientras gritaba,y luego un ahhhhhhhhh!! ahhhhhhyyyyyyyy y veía como el vientre de mi amiga se levantaba, mientras el movía su cola, haciendo fuerza sobre ella,asi estubo mucho tiempo, creo hasta las 18:00 de la tarde...

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HD85512b/Planeta. ZH. Cps.- 5 – La joven virgen. 6 – Recursos humanos, subcultura.Categoría: Novela rosa

Por Hutor | 2014-05-13 07:09:28 | 0 comentarios

Antes de marcharse, la niña me pidió permiso para hablarme en el oído, la china nos miraba con la cabeza inclinada, me di cuenta que no perdía detalle alguno a pesar de la corta distancia.

Me dijo que Cila estaba asustada, y que se había arrepentido de todo lo que había hecho, temía que la expulsara de la falange y que ella se ofrecía para apaciguarme y que no la castigara.

- No debes inmiscuirte, ella no haría lo mismo por ti.
- Si se dan cuenta…., señor, si se dan cuenta te ofrecerán cosas importantes por mí, hay un mercado muy caro.

- ¿Te han follado en la tierra?

- No, si lo han intentado, pero algo les hizo retroceder y no hacerlo. Supongo que fue la mortal reglada, incluso pudieron pensar en una trampa del alto mando, puede que haya algunas infiltradas, se rumorea que es un juego que ellos han montado para comprobar si se cumplen las regladas.

- ¿Qué es reglada?
- En este caso se trata del paso a mujer es un privilegio de alto rango, solo ellos pueden hacerlo y quien se anticipe está muerto y además una ejecución pública.

- ¿Y cómo lo hiciste?
- Me escapé, no pueden controlar todo y lo hice mezclándome con las estériles.
- ¿Y no te pueden descubrir?, se ve perfectamente que eres muy joven, no comprendo nada ¿y si yo te descubriera?
- Supongo que en tus hombreras lucirías una nueva insignia de cobre, y precisamente por eso pienso en la muerte.
- ¿Y el resto? – Pregunté procurando alejar esa pregunta, me di cuenta de mi falta de tacto.
- Las de mi edad, como yo, ya no son vírgenes y por eso cuela una o varias, sé que escapamos más de una, los de alto rango son crueles en el sexo y fuera de él.
- ¿Cómo lo sabes?
- Algunas fueron devueltas y otras murieron en el lecho por no poder ser penetradas, estenosis es la causa más común, el cerebro también cuenta y ellos parece que lo ignoran deliberadamente.
- No comprendo esa palabra.
- Lo peor de todo, es que una vez muerta si pudo penetrarla, parece que el orificio vaginal se abrió, la pena es que no se cerró de nuevo – Dijo con amargura.

- Es natural que ocurra eso. Al morir todos los esfínteres se abren, el campo de batalla no es como lo ves en las pelis. Un soldado muerto está impregnado de sangre, excrementos, orines e incluso algunos con vómitos, esos no han muerto de repente, han tardado en morir, el campo de batalla huele a mierda y pólvora, aunque ahora huele algo peor al utilizarse uranio empobrecido, aunque a saber que se utilizará aquí.

Lágrimas furtivas escaparon de los ojos de la niña, meditaba mis palabras, y era lógico, supongo que pensaba en una baja dentro del carro, el olor insoportable durante la batalla, aunque aquí no será igual que en la tierra, al menos eso esperaba.

- ¿Cómo sabes todo eso? – Preguntó mirándome fijamente.
- Fui soldado, mi madre me dijo que debía camuflarme y pasar desapercibido, aunque yo sabía que eso no era posible, mi rostro ya lo dice todo y sobre todo si abro la boca.
- ¿Has entrado en combate?
- Si, conseguí que me admitieran en un grupo especial, se llamaban “Xpztros”, siempre en territorio enemigo. Las últimas misiones fueron rescate de rehenes y en el peor de los casos, si no podíamos rescatarles, eliminarles, de esa forma se terminaba el chantaje. Sufríamos muchas bajas, llegábamos donde ningún ejército quería, siempre nos saltábamos todas las leyes.

- Terrible decisión. ¿Te hirieron alguna vez?
- Si, tan solo rasguños.
- Las limpiadoras, están acostumbradas a ver cosas horribles del alto rango.
- ¿Quiénes son las limpiadoras?, nunca oí hablar de ellas.

- Forenses, ese trabajo solo lo hacen mujeres, ella saben todo sobre el cuerpo femenino y ellos por eso las protegen y nunca han sido molestadas, como tampoco cumplir la normativa de las mujeres. Tienen privilegios, ya en la tierra se preocuparon de exigirlos sin medida alguna.

Me dejó anonadado, así que esas chuponas son también limpiadoras.
- Otra pregunta, me intriga lo que estoy escuchando, ¿has estado fuera de la tierra antes?, mejor dicho ¿has estado ya aquí?
- No, pero en el exterior hay pintadas, mensajes, comentarios en lugares escondidos, esa es la fuente.
- Terminamos de llegar…… - Dije siseando, dudaba de sus palabras, las mujeres suelen ser buenas manipuladoras.

- Nosotros, hay más lugares como este, no somos la única estación, parece que eso del túnel es un mito, hemos volado como un cometa, no hay cohetes, la lanzadera no existe, parece que no es su nombre, es un planeador, navegamos en una inmensa nube de gas, se podía comparar con los grandes ríos de la tierra (Lyman-alfa), filamento de gas, es la que une todo el espacio sin excepción, y la vela estelar funciona como las velas de los barcos en el agua, aunque hay dibujos en las piedras, suponte un cilindro y en la parte delantera y central dos paraguas abiertos, el de la parte delantera es de menor diámetro. De todos modos estos viajes comenzaron hace muchos años, finales de 1960.


Y la velocidad de escape de la tierra la proporciona el sol, sus radiaciones, ahora son continuas, y parece que ya se la habrá tragado a la tierra.

- ¿Quién te lo ha contado? – Pregunté muy asustado.
- Otras vírgenes, nos comunicamos sin hablar ni vernos, es un don que pierdes cuanto te follan por primera vez. Dicen que no es nada excepcional, telepatía, pero no lo es, sin mirarnos podemos hablar entre nosotras, teleginesia.

Ellos saben utilizar nuestro estado hipnagógico, se produce durante el sueño y es cuando ellos actúan, nuestro cuerpo permanece inmovilizado pero nuestra mente no, sentimos todo, vivimos fuera de nuestro cuerpo y es cuando ellos hacen todo lo que se les antoja, la salvedad es que cuando despertamos, nada ha cambiado en nuestro cuerpo.

- No me lo creo, me tomas el pelo, que por cierto lo estoy perdiendo muy deprisa – Me quejé.
- No te preocupes, el ser deforme implica al cerebro principalmente, y tu pelo volverá a crecer, aunque en tu lugar yo me lo quitaría todo sin excepción, se ignora qué tipo de parásitos se subirán a nuestro cuerpo. Y en cuanto a la comunicación entre las vírgenes, ya te enterarás más adelante, para tu desgracia estás en desventaja con los de tu rango debido a tus carencias….., señor.

- ¿Y las paredes?
- Olvidas que no hay rotación, tampoco campos magnéticos a pesar de la binaria. El interior de la estación, se parece más a un vano dentro de un espacio limitado dentro del vacío, incluso la piedra es diferente a la de la tierra.
Siguió mirando al suelo, no hice caso de esa afirmación de la que ella parecía muy segura, seguí pensando que sabía mucho para el poco tiempo que llevábamos, en mi mente había demasiadas piezas que no encajaban y datos que no sabía asimilar.

Pensé de nuevo en las palabras de mi madre ¿una virgen sumisa?, no creía en la suerte, pero no debía apartar esa posibilidad, esta niña me pertenecía debido al azar ¿o…, no?, me asaltó una duda, mejor dicho, muchas dudas ¿manejaba alguien o algo todo esto?

- ¿Tienes asumido que pueden localizarte?
- No, por eso he pensado en la muerte – Respondió con un susurro.
- Sabes que la envidia es vuestra peor enemiga ¿sabe alguien más que eres virgen?
- No, Azit puede sospecharlo y Cila tiene planes, yo intuyo que quiere ocupar el puesto de Azit, está segura dentro de unos niveles, las restantes pueden ser transferidas, vendidas, lo que tú quieras, ya tienen preparadas a otras que ocuparán nuestro lugar.

De nuevo la duda ¿intentaba manejarme?, ¿conspiraba contra ellas?, ¿el alto mando se lo había ordenado?, ahora desconfiaba de todas y no sabía encontrar la verdad de toda esta mierda que me superaba.

- He pensado, bueno, es algo que mi madre me dijo, que me buscara una mujer, una sumisa, sé que la sumisión debe ser lentamente construida y sobre todo, yo, yo debo procurar no faltarla al respeto, mi madre me habló de alcanzar a esa mujer sumisa, ya que no se trataba de dar órdenes, ni de humillaciones, no, algo más sublime.

Cerré la boca, me había perdido, no sabía seguir y pensaba si había dicho alguna idiotez, incluso incoherencias al hablar de algo de lo que ignoro todo.

- ¿Quieres una respuesta ya? – Preguntó en un tono casi inaudible, miraba de soslayo a la china que estaba a unos cinco pasos de nosotros.

- Tú decides el tiempo, yo no tengo intención de señalarte a pesar de esa marca de color cobre, no me interesa para nada, antes debo de aprender mucho, me cuesta comprender aunque sin embargo tengo buena memoria, por eso me llaman deforme.
- Gracias señor, nunca lo olvidaré.

Me sentí mal, el tono me pareció una despedida, me maldije, ya que parecía haber tomado una decisión y fue cuando la mujer china acortó distancias mientras le hacía un gesto a la niña que esperara.

- ¿Puedo hablar? – Preguntó sin modificar la posición de su cabeza.
- Adelante, habla.

Estaba pensando en una palabra que mi madre me dijo. No la recuerdo, pero si su significado, decía de los efectos que se producían cuando hacías algo sin saber qué hacías. Aunque me parece que me estoy haciendo un lío. La china era muy lista, no abrió la boca, se dio cuenta que meditaba, la miré fijamente.

- Señor, mi señor, ten cautela, llegué a otra estación, no pertenezco a esta, hay mucha gente huida y vagan errantes por este extraño planeta.

- Entiendo que no debo registrarte en esta legión ¿es así?
- Si mi señor.
- Llamas la atención, no llevas identificación, pienso que estos primeros momentos de la llegada de nuestra lanzadera puede pasar desapercibido, pero una vez que tengamos los carros quedarás en evidencia. ¿Cómo lo ves?

- Puedes estar en poder de la razón, pero hay muchas cosas que ignoras de las estaciones, demasiadas cosas y no hay tiempo para tantas explicaciones, si te sugiero que no dejes a los demás lo que debas hacer tu.., mi señor – Dijo inclinando de nuevo la cabeza.

- No comprendo que quieres decirme – Respondí cabreado por mi falta de todo.
- Mi señor, llévame al registro…., tú, y procura que vean desprecio por mi presencia, incluso ofréceme a ellos, lo rechazarán y los trámites serán muy rápidos…, mi señor.

Miré hacia la entrada, la legión anterior a la nuestra entraba, Cila me apremiaba con la mirada y Azit se interpuso delante, la eclipsó de forma deliberada, era patente la lucha entre ellas.

- Tu, vete con aquellas dos, diles de mi parte que si pelean las expulsaré a las dos, pediré un cambio, ahora vuelvo.

La china me siguió corriendo a saltos, yo le hice caso, la ignoré y fui andando deprisa. A nuestro paso los jefes de legión y mandos intermedios, así como los subalternos y vigilantes sonreían ante el espectáculo que daba su cojera, incluso uno de los vigilantes le dio una pequeña patadita en el talón de su pie sano, la china cayó al suelo.

Risas y carcajadas acompañaron su caída, me detuve, volví sobre mis pasos y la china impidió que la ayudara, siseo que la diera varias patadas, que no fingiera, obedecí.
La china chilló cuando la hice levantarse con cuatro patadas, ella misma se dio con el rostro en el suelo, se procuró una herida en la boca, cuando se ve sangre ya no se piensa en teatro, de nuevo risas y gritos en mi favor, me sentí mal.

En el registro me recibieron con una sonrisa, la china andaba con mucha dificultad, agachó la cabeza y pudimos ver como gotas de sangre caían al suelo, se había producido algo en la nariz, no en la boca como pensaba.

- Quiero quitármela de encima ¿Os la vendo?
Dije esa gilipollez sin darme cuenta, la china dijo que la ofreciera no que sacara beneficio, seré imbécil.

- ¡Qué listo eres, a pesar de ser un deforme! ¿Y qué haremos con ella? – Respondió el vigilante que tecleaba en la pantalla de datos.

- ¿Sabes tú número de lanzadera? – Preguntó sin mirarme.
- No tengo ni idea.
- Imbécil, código no número ¿Lo sabes o no?
- No.
- Mira tú credencial ¡Será gilipollas! – Dijo riendo y coreado por el resto de los vigilantes.

Miré de forma precipitada, Azit corría en mi dirección, deduje que el tiempo se había terminado. Y jugué fuerte, en el póker era bueno.

- Os dejo esto aquí, me entregan los carros, luego volveré.
- ¡Nada de eso! ¡Espera! – Dijo el jefe del registro.

Tecleó en un dispositivo que tenía junto a su cabeza, en la pared, cerca de un enorme panel que se encendió. Habló deprisa, asintiendo varias veces, una carcajada y de nuevo apretó la tecla, me miró sonriente.

- ¡Escucha imbécil!, ordena a tus chicas que se vayan enterando de cómo funcionan, y tú te esperas para llevarte de aquí a esa escoria de mujer, hay que ser gilipollas para tener una tía así en tus filas, se ve que eres nuevos, hasta el enemigo las evita ¿lo sabías?

Hice un gesto con el brazo a Azit para que volviera, lo cogió a la primera y volví a mirar al jefe del registro.

- ¿Cómo la capturaste? – Preguntó borrando la sonrisa de su boca.
Dudé, no sabía que responder y la única posibilidad la tuve cuando se rompió filas, después de la alocución del coronel jefe de la estación, fue cuando se relajó la disciplina.

- Cuando rompimos filas, escuché a dos jefes de falange hacer cambalache con sus chicas, escuché a uno decir que había apresado a una despistada y fue cuando la vi, pretendía cruzar el campo bordeando la pista, sus botas apenas disponía imanesG2 Sem-co, estaba en peligro de volar.

- Muy hábil esa puerca, te va a costar deshacerte de ella, aunque te queda una salida – Dijo mirándola largamente.

Guardé silencio, el vigilante terminó su credencial y una ranura la expulsó pero el jefe del registro la atrapó antes que cayera al cajón metálico que terminaba al otro lado de la mampara transparente, donde yo la cogería.

Salió de la oficina de registro y se acercó despacio hasta la china, se plantó delante de ella con las piernas separadas y le arrojó la credencial a la cabeza a la vez que le daba un puñetazo encima de la cabeza, luego se volvió en mi dirección y anduvo despacio, se detuvo a mi lado.

- Dentro de veinte espacios hay combates, puedes ofrecerla como víctima, servirá de novedad, hace mucho tiempo que no las vemos.
- ¿Cuándo sé que han pasado veinte espacios? – Pregunté en automático, pensaba si había algún reloj donde verlo. Risas y fuerte carcajada en mi oído.
- Tu credencial dispone de todo lo que precisas, solo tienes que buscarte un terminal donde meterlo ¿no te lo han explicado?
- ¿Dónde hay terminales? – Ignoré la guasa y seguí en mi línea de gilipollas.
- Las paredes están llenas de secretos…, claro que…, ¿tienes alojamiento?
- No, del comedor fuimos a la pista de vuelo y de la pista de vuelo a la fila de entrega de los carros.

- Ya veo, sois de la última lanzadera.., has tenido suerte, de los 20.000 seres vivos que llevaba, os habéis salvado algo más de 4.000, cada vez las naves son de peor calidad y la gente se volatiliza, no se sabe que ocurre con toda esa masa de partículas subatómicas.

- No puede pelear con esa pierna así – Aseguré en su defensa. Y nuevas carcajadas.
- No tío no, hay que ver que paciencia debo tener con vosotros. Esos combates son de polvos ¿entiendes? ¡follar! ¿lo pillas? – Dijo riéndose lentamente.
- No entiendo cómo es combatir de esa forma – De nuevo procuré parecer más idiota de lo que era.
- Debes so…..,meterla, ¿lo pillas?, penetrarla durante la pelea, en frío, debes humillarla, debes de follártela con fuerza, mira un fragmento de como un tiburón se tira a una tiburona, aprende, piensa que la víctima pude cortarte las pelotas, se le permite tener un cuchillo de combate. Esa escoria llamará la atención, hay apuestas y los jefazos se fijan en los vencedores.

- ¿Y si vencen ellas?
- Hasta ahora no han vencido nunca.
Me hice el remolón, pensaba que este tipo debía ganar algo, su interés lo dejaba muy claro. Insistió.
- ¿Qué dices?
- Lo pensaré y debo irme, los carros – Dije alejándome deprisa de aquel ser tan perverso, la china se arrastró de nuevo detrás y aún se llevó un puntapié en el trasero que la hizo caer de nuevo al suelo, no miré y mi paso fue más corto, anduve despacio. Sudaba a mares, estaba aterrado.

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La bruja SádicaCategoría: Sadomasoquismo

Por Sumisso | 2014-05-12 15:19:54 | 0 comentarios

LA BRUJA SÁDICA




Roca Negra es un recóndito pueblo situado en medio de ninguna parte, apartado de cualquier otro pueblo o ciudad por muchos kilómetros. Su paradero es desconocido para la mayoría de la gente debido a su escasa importancia. Este lugar está rodeado de montes escarpados, senderos, fauna y densa vegetación, en fin un sitio adecuado para vivir tranquilo y respirar aire puro apartado de las grandes ciudades.

Este pueblo está conectado con el resto de la civilación a través de la única oficina de correos que existe situada en un punto céntrico de la villa. Soy empleado de esta oficina de correos, mi misión consiste en entregar y enviar cualquier carta o paquete que reciban o envíen sus habitantes. En el pueblo apenas hay comercios, prácticamente los productos o artículos que reciben provienen de grandes ciudades situadas a muchos kilómetros.

Me crie en esta aldea y desde que tengo uso de razón me atrajo por encima de todo la leyenda que cuentan los más ancianos de la villa. Hace mil años en este pueblo estaba asentada una familia de brujas, sus fechorías y maldades se narran en la taberna del pueblo a modo de anécdota y humor, todos se ríen y burlan de las supuestas brujas que causaron el terror hace miles de años. Cuenta la leyenda que fueron condenadas y ajusticiadas por la inquisición a ser quemadas en la hoguera, acabando así con su plaga y todo terror.

Leí cientos de libros y me documente todo lo que pude sobre la leyenda, podríais preguntarme cualquier sobre las brujas que os contestaría encantado. Mi desasosiego fue que nunca tuve una prueba de su existencia, todos son rumores, leyendas y hechos no demostrados. Fui abandonando poco a poco esta obsesión por las brujas al no encontrar nada que demostrara su existencia hasta que un día todo cambio y se reavivo más fuerte que nunca dentro de mí.
La oficina de correos estaba especialmente tranquila esa mañana, estaba apoyado sobre el mostrador bostezando a la vez que leía una revista sobre casos paranormales. La puerta de la oficina se abrió y entro una mujer madura entrada en años, no la reconocí al instante pero cuando me paré a pensarlo caí en la cuenta que era la solitaria y huraña señora……….l. Todos conocemos su fama de ser una mujer antipática, descortés, distante, solitaria e incluso me atrevería a decir que indeseable para todos los que la rodean. Vive en una enorme casa a las afueras de la villa, en lo alto de un monte rocoso por el que se asciende a través de un estrecho sendero.
La señora-……… apenas se relaciona con nadie, una vez a la semana baja a la oficina de correos a recoger un paquete o a la tienda de alimentación para abastecerse, este es todo el contacto que tiene con el exterior y a su paso con sus vecinos los mira con cara de repugnancia sin dirigirles la palabra o saludo. Esta vez me toco lidiar con ella ya que había entrado a la oficina de correos en la cual era yo el dependiente.

- Vengo a recoger un paquete a mi nombre - Esto fue todo cuanto me dijo, sin dar un saludo de bienvenida ni mostrar la más mínima sonrisa o cortesía.
En el momento que me acercaba con su paquete al mostrador ella sin apenas observarlo me dijo que ese no era.

- Este no es, presta atención imbécil - . Omití su palabra descalificativa y volví a entrar al almacén, efectivamente me había equivocado, agarré su paquete y volví a dirigirme al mostrador. La caja de cartón era muy pesada, parecía como si contuviese ladrillos. Dejé el pesado paquete en el mostrador y se escucho un sonido metálico al dejarlo caer. ¿ Que contenía en su interior ?

- Ten cuidado imbécil - La señora enfada me reprocho el golpe que di a su paquete sobre el mostrador. Planto su mano enfundada en unos guantes de piel negros sobre el paquete y me miro con un rostro muy serio. Me infundió mucho respeto y quizás miedo su severo rostro con una verruga a un lado de su cara. Agaché la mirada y mi visión se dirigió hacía su mano enguantada sobre el paquete. Me dio un vuelco el corazón, sobre uno de los dedos de sus guantes portaba un anillo de oro con un emblema que consistía en un circulo ovalado en cuyo interior había dos rayos que se cruzaban entre ellos y una corona en lo más alto. Era el emblema de las brujas de ……….. , sin duda era su emblema, lo había visto infinidad de veces en los libros que leía.

La señora…… se dio cuenta que había reconocido el anillo, levante la mirada y vi como sus ojos se volvían negros como el carbón y un destello surgió de ellos. Su mirada se volvió dura y me mostro su dentadura apretada a modo de defensa. Di un salto hacia atrás del susto y me quede horrorizado. La señora se relajo, sonrió satisfecha al haberme asustado y se marcho sin mas.

Esa noche apenas podía concentrarme en mis libros, no dejaba de pensar en la señora… y su anillo. ¿Y si ella fuese una bruja? ¿Por qué recibía tantos paquete últimamente y que contenían? Estaba seguro que su anillo pertenecía a las brujas de ….. Además su carácter concordaba perfectamente con el de una bruja.

Me decidí a resolver aquel enigma, me dirigiría hacia su casa en lo alto del valle, llevaría conmigo mi cámara de fotos y desenmascararía a la bruja, sería la primera persona que mostraría pruebas inequívocas de la existencia de las brujas. Sería una especie de investigador secreto de lo desconocido.

Ilusionado aunque no sin temor monté sobre mi ciclomotor y me dirigí a toda velocidad hacía lo alto del valle. El sendero era empinado y rocoso, apenas se veía el camino, la lluvia era intensa y molesta, estaba cayendo una fuerte tormenta. Finalmente con dificultad llegue a mi destino, a unos pocos metros distinguía la casa de la bruja. Me aproxime cuidadosamente con mi linterna a la entrada de la mansión. Su exterior tenía un aspecto algo siniestro. Una valla de madera con sus tablas caídas con una puerta de metal oxidado te daba la bienvenida. La puerta estaba abierta como si me esperasen, empuje para entrar a su interior y un estridente chirrido me convenció que la casa era muy antigua.

Su interior comenzaba con un enorme jardín lleno de tierra, barro y lodo. Las constantes y fuertes tormentas habían dejado la entrada de su casa desolada y embadurnada. Caminé entre el barro manchándome mis zapatos y observe unas plantas muy extrañas, margaritas negras y rosas negras, o bien había poca luz o juraría que eran de color negro.

La puerta de la entrada a la casa estaba cerrada y no había signos de que hubiese nadie en ella. Di una vuelta bordeando la finca y no observé nada raro, ventanas cerradas y cortinas negras que no permitían ver más allá. Me llamó la atención que en el lado inferior del muro exterior asomaban pequeñas ventanas como si hubiese una planta inferior en la vivienda. Me arrodille manchándome el pantalón de barro y me asome a la pequeña ventana. Mis ojos se abrieron por completo y mi corazón se aceleró hasta dispararse, no daba crédito a lo que veían mis ojos. ¡Aquello no era posible¡.

En su interior se distinguía una silueta encadenada a la pared. En ese momento un sonoro y luminoso rayo ilumino la estancia y comprobé como era un hombre encadenado y amordazado, sus ojos me suplicaban ayuda. Me tape la boca para no gritar y rápidamente me asomé a la siguiente ventana, volví a comprobar horrorizado que en esta otra habitación había otra persona también encadenado. ¿Que hacían aquellas personas allí encerradas y lo que era peor encadenadas? Tenía que salir de allí rápidamente y pedir ayuda.

Me di apresuradamente la vuelta para incorporarme ya que me encontraba arrodillado asomado por las pequeñas ventanas y tropecé con alguien, choqué bruscamente contra unas robustas piernas protegidas por unas grandes botas de goma para la lluvia. Sorprendido levante la mirada y comprobé que era la señora …………….. . Me apresuré a levantarme y escaparme de allí ya que había sido descubierto por la bruja, debía escapar rápidamente de sus garras pero antes que pudiese incorporarme la vieja bruja se inclino sobre mi y sentí un pinchazo en el cuello, me clavo una fina inyección en mi piel. Me levante acto seguido y traté de escapar echando a correr lejos de allí pero al instante comencé a sentirme débil y sin fuerzas, mis piernas comenzaron a flaquear rápidamente y le siguió todo mi cuerpo. Fuera lo que fuese lo que me había inyectado era terriblemente efectivo, era una sustancia tan toxica y paralizante que al dar dos pasos caí desplomado al suelo sin fuerzas.

La bruja se aproximó a mí y me agarró por los brazos, no pude oponer ningún tipo de resistencia ya que no podía mover ni los parpados, tenía el cuerpo completamente dormido. Sujetándome por los brazos me arrastro a través del barro de su jardín, me llevó hasta la puerta principal de la casa para adentrarnos en ella. Me arrastraba como un saco de patatas placidamente a través de un largo pasillo, al llegar a su fin descendimos unas escaleras y entramos en una especie de planta subterránea. Un pasillo lúgubre y semioscuro en donde se extendían puertas metálicas a través de el. Eran los cuartos que había contemplado a través de la ventana exterior.

Se detuvo en la última puerta del pasillo subterráneo y sacó un manojo de llaves del bolsillo de su impermeable negro. Abrió la pesada puerta metálica y me arrastró hacía el interior. Encendió una bombilla que colgaba del techo mediante un fino hilo que la accionaba y toda la instancia se iluminó. Era un cuarto rodeado de paredes descorchadas y abandonadas, hacía frío y su apariencia era desoladora. Me encontraba en un sótano subterráneo que se notaba que hacía mucho tiempo que nadie bajaba allí. Estaba completamente vació a excepción de una silla y un baúl de madera colocado en un lado de la instancia. En la parte superior de una pared había una pequeña ventana con barrotes, bastante lejos de mi alcance.

La bruja abrió el baúl y rebusco en el hasta encontrar lo que buscaba, para mi terrorífica sorpresa saco unas esposas sólidas de metal. Se dirigió con ellas hasta el centro del sótano donde me encontraba tendido bocabajo sin fuerzas. Mi visión era escasa, no podía apenas mover la cabeza, ante mis ojos se detuvieron sus pesadas botas negras de goma embarradas. Se agacho hacía mi y agarro mis manos situándolas a mi espalda juntas. Rodeó con la esposas una de mis muñecas y posteriormente la otra muñeca, apretó su mecanismo hasta ceñirlas bien apretadas a mi piel. ¡¡¡ Me esposó las manos bien apretadas a mi espalda ¡¡¡ . Cerró las esposas con una llave dejándome esposado en el frío y húmedo suelo.

Estaba completamente aterrado observando como la señora me había esposado mis manos y como sacó de su baúl otro nuevo objeto, eran unos grilletes para los pies Repitió el proceso encadenando esta vez mis pies por los tobillos bien juntos. En un instante estaba atado de pies y manos por sólidas cadenas y esposas. Ahora comprendía que contenían aquellos pesados paquetes que venía a recoger con tanta frecuencia. No había terminado de atarme, se dirigió de nuevo hacía mi con un collar de perro en sus manos, era grueso y serviría perfectamente para un perro grande que en este caso era yo. Lo colocó en mi cuello y lo ajusto con las correas bien ceñido a mi cuello. Un nuevo candado se encargó de cerrar la hebilla, de esta forma nunca se soltarían las correas. Era completamente imposible que pudiese quitármelo por mi mismo.

La vieja señora no había terminado conmigo, me estaba atando, esposando y encadenando concienzudamente de tal forma que nunca pudiese quitarme por mi mismo las cadenas. No era la primera vez que lo hacía, se notaba su gran experiencia y peripecia a la hora de atar a un hombre. Finalmente agarró una gruesa cadena metálica y la paso por la argolla del collar de perro que había colocado alrededor de mi cuello. Uno de los extremos de la cadena lo paso por encima de una viga situada en el techo y tiró fuertemente de ella, de esta forma me obligo a ponerme de pie. Mi cuerpo se enderezó tirando de la cadena mi collar. Tras realizar un gran esfuerzo en levantarme obligado por la cadena, mí cuerpo quedo completamente enderezado y un ultimo tirón de cadena me obligo a ponerme de puntillas. Un candado más de muchos retuvo la cadena en esta posición obligándome a estar de pie de puntillas sujeto por el collar de perro al techo.

Mi situación era completamente incomoda y nefasta. Me encontraba esposado de manos a mi espalda. Mis pies sujetos por los tobillos por los grilletes y mi cuerpo inmóvil de puntillas sujeto por un collar de perro encadenado al techo. La bruja me había inmovilizado de tal forma que no pudiese mover un solo músculo de mi cuerpo. Aterrorizado comprobé como la señora sonreía orgullosa de su creación y sin mas dilación se encamino de nuevo hacía la puerta del sótano. Apagó la luz y cerró la puerta con llave dejándome encerrado en su interior.


Pasó el tiempo y poco a poco fui recuperando mis fuerzas y la sensibilidad en mi cuerpo, había pasado el efecto del potente sedante que me había inyectado la señora. Comencé a notar el dolor en mis manos y pies debido a la presión de las esposas y los grilletes. El metal mordía mi piel manteniéndome completamente inmóvil. Traté de liberarme, utilicé todas mis fuerzas pero sin resultado, ninguna cadena cedía un milímetro, lo intenté una y otra vez pero al final desistí exhausto, era inútil nunca podría liberarme yo solo, estaba completamente encandenado. La fuerza había fallado así que opte por mi segunda idea que era gritar, alguien me escucharía y vendría en mi ayuda.

- Socoooorroooooo, estoy aquí, Socooooooo rro, ¿alguien me oye ? – Grité fuertemente con la esperanza que alguien me escuchara.


Desgraciadamente la primera en oírme fue mi captora, escuché como la llave abría la pesada puerta metálica del sótano. La vieja bruja ataviada con su impermeable y sus botas de goma entró al interior de la instancia. Se aproximo hasta colocarse frente a mí y por primera vez me dirigió la palabra.

- ¡¡¡¡ Cállate estupido, no volverás a abrir mas esa boca de cerdo ¡¡¡¡ - Me recrimino airadamente.

Mi raptora metió sus manos por debajo de su falda y comenzó a bajarse sus bragas, Las deslizó por sus piernas hasta sus tobillos, se agacho y las agarró con su mano. Eran unas bragas blancas bastante sucias y usadas, su tono color marrón y amarillento hacían presagiar lo peor.

- Abre la boca estupido - Apreté los dientes y me negué a abrir la boca.

Su mano izquierdo agarro mis fosas nasales , las cerró fuertemente impidiéndome respirar, transcurridos unos segundos no tuve mas remedio que abrir la boca para respirar, al hacerlo me topé con su otra mano que portaba las bragas. Fuertemente las empujó contra el interior de mi boca, las forzó con sus dedos para que entraran en ella. , las empujó con muchas fuerza más y más hasta que entraron por completo rellenando mi boca. ¡¡¡¡ Era completamente humillante ¡¡¡¡ desprendían un fuerte sabor amargo , eran repugnantes y no dejaba de saborear su pestilente sabor rancio, era un sabor muy desagradable. La bruja agarró cinta de embalar gruesa y comenzó a enrollarme la boca con ella una y otra vez, gasto medio rollo rodeando mi boca con la cinta. Se aseguró que no pudiese escupirlas. Ahora nada evitaría que degustara sus apestosas bragas. Eran repugnantes sabían fatal, mi boca sabía a su culo.


Traté de gritar pero era inútil, no conseguí emitir sonido alguno, sus bragas inflaban tanto mi boca que impedían pudiese emitir el mas leve sonido, tan solo tragaba y degustaba su sabor detestable Ahora nadie me escucharía.

- No volveras a molestarme mas con tus grititos, permaneceras amordazado hasta que a mi me de la gana , no volverás a abrir tu apestosa boca mas - .

Mis ojos debieron mostrar el miedo y la humillación que sentía en ese momento ya que la señora esbozó una perversa sonrisa. Una vez me ato y amordazo fuertemente sin que pudiese hacer nada para remediarlo, se marchó de la habitación dejándome en esa terrible situación. Antes de abandonar el sótano tuvo tiempo de dirigirse de nuevo con su tono de voz cruel:

- Permanecerás aquí encerrado hasta mi regreso, cuando lo haga te enseñaré a no meter las narices en mis asuntos, te aseguro que no volverás a hacerlo mas .JAJAJAJAJAJAJAJA – La bruja se río perversamente mientras abandonaba la habitación y cerraba con llave la puerta dejándome atado y amordazado a oscuras en el lúgubre sótano.

El tiempo pasaba muy lentamente en el oscuro sótano. Los segundos y minutos se hacían eternos. Perdí la noción del tiempo que llevaba encerrado e inmovilizado en esa incomoda posición. Mis manos cada vez me dolían mas debido a la presión que ejercían las esposas y mis pies corrían la misma suerte. Mi boca no dejaba de saborear sus apestosas bragas, no podía emitir sonido alguno, tan solo sufrir la humillación en silencio. No paraba de pensar como había llegado hasta esta situación, no debía haberme involucrado en los asuntos de una bruja, debía de haberme olvidado de ella y no ir a su casa pero el curioso de mi no pudo estarse quieto. Debido a mi comportamiento y curiosidad ahora me encontraba en esta situación.

Dos horas o quizás tres horas después escuché el sonido que producían sus botas de goma caminando hasta la puerta del sótano. El sonido de la llave presagiaba que mi raptora había regresado. Encendió la luz y a mis ojos les costo adaptarse de nuevo. La vieja bruja cerró la puerta tras de sí y caminó hacía mi. Se colocó frente a mí. Me miro de arriba abajo con una sonrisa burlona en su rostro, disfrutaba observando mi situación y lo incomodo que me encontraba así inmovilizado y humillantemente amordazado.

- Ahora vas a recibir tu castigo, voy a enseñarte lo que les ocurre a los curiosos como tu. Te prometo que vas a aprender la lección - . La señora tras dirigirme estas duras y amenazantes palabras sacó del bolsillo de su impermeable unos guantes de goma domésticos. Eran unos guantes amarillos bastante sucios con una tonalidad marrón debido a su suciedad y desgaste. Comenzó a enfundarse sus guantes en las manos, el inconfundible sonido que producían me causaban gran temor y angustia por saber lo que pretendía. Sus guantes desprendían un fuerte hedor, quien saber para que los utilizaba pero me temo que eran los guantes que utilizaba para castigar a todos los que allí pudiésemos estar encerrados.

Una vez cubiertas sus manos con sus guantes se dirigió hacia el baúl de madera, se inclinó y recogió de el un nuevo objeto. Incrédulo observé como agarraba entre sus manos un fino y corto látigo de piel. Sujetándolo por el mango se dirigió hacía mí:


- Ahora voy a azotarte como te mereces. Vas a probar mi látigo, es uno de mis castigos preferidos. llora cuanto quieras que me da igual - . La señora se colocó tras de mi. Ahora no podía saber lo que hacia, estaba fuera de mi punto de visión. Escuché un pequeño silbido y al instante sentí un fuerte escozor en mi culo, su látigo se estrelló en mi piel produciéndome un dolor intenso como el de una picadura de avispa.


ZAAAAAAAAAAAAAAASSSSSSSSSSSSSSSSS. El chasquido de su látigo chocando contra la piel de mi trasero fue lo único que se escuchó en la habitación. Mi grito quedo silenciado por mi mordaza sin poder quejarme. No tuve tiempo de reponerme de este azote cuando un segundo e igual latigazo chocó de nuevo contra mi culo. ZAAAAAAAAAAAASSSSSSSSSSSS . La lluvia de latigazos había comenzado, su ritmo tranquilo pero intenso me hizo ver las estrellas debido al dolor que me estaba inflingiendo. Azote tras azote fue dejándome el culo completamente colorado , sus contundentes azotes provocaban la sensación de aguijonazos en mi piel. Perdí la cuenta de los latigazos recibidos, no podía gritar ni tan siquiera suplicar, solo aguantar mi dolor y castigo. ZAAAAASSSSS, ZAAAAAAASSSSSSS.

Mi castigadora se detuvo, pensé que había terminado pero estaba muy equivocado. Acudió a su apreciado baúl y cambio de instrumento de castigo. Se planto frente a mi portando una fina caña de madera.

- Vas a probar uno por unto todos mis instrumentos de castigo, voy a disfrutar mucho observando como te retuerces de dolor .JAJAJAJAJAJAJA – Una perversa y maléfica risa retumbó en la habitación.

Cumplió su promesa azotándome con la caña de madera. El dolor fue mucho más intenso, ya tenía caliente y dolorido mi trasero, cada azote dolía más y más. La perversa bruja no aflojo el ritmo, continuó azotándome una y otra vez sin yo poder hacer nada para evitarlo. Cumplió su estricto y terrible castigo sobre mí, la bruja estaba disfrutando humillándome y castigándome a su antojo.

- ¿Has aprendido la lección estupido? – La señora hizo una pregunta retórica ya que no podía contestarla. Se burlo de mí y caminó de nuevo hasta su Baúl agarrando una pala de fina piel.

- Veo que todavía no has aprendido. Tendré que insistir en enseñarte modales. Duplicaré la intensidad de los azotes para que lo entiendas mejor .JAJAJAJAJA - La señora me azotó mas y mas con su pala de piel, mi culo estaba ardiendo. El solo contacto de una pluma me hubiese producido dolor. Era interminable mi castigo, cuando parecía que había terminado, regresaba con un nuevo juguetito para azotarme. Fue un terrible suplicio mi castigo, no podría sentarme durante días.

Escuche el sonido de sus pesadas botas caminando hasta situarse frente a mi, se quedó mirándome fijamente contemplando mi humillación y dolor. Noté en sus ojos que estaba disfrutando mucho castigándome, su sonrisa en la cara mostraba la satisfacción que esta sintiendo al castigarme, realmente disfruta azotando a insectos como yo, era uno de sus grandes placeres. Se ajusto sus sucios guantes de goma a sus manos y me acarició suavemente la cara, sin esperarlo recibí una contundente bofetada en el rostro PLAAAAAAAAAFFFFFFF , la goma de su guante se estrecho fuertemente produciendo un fuerte escozor en mi mejilla, sin tiempo para reponerme su mano enguantada volvió a impactar en mi rostro, una bofetada de derecha a izquierdas me cruzó la cara. PLAAAAFFFFF, PLAAAAAAAAAFFFFFF. Volvió a ajustarse sus guantes bien ceñidos a sus manos y repitió el proceso una y otra vez. Me abofeteó duramente, su mano se estrellaba duramente en mi cara. Me sentía completamente humillado observando indefenso como una y otra vez era abofeteado.

Los azotes habían terminado pero ahora era el turno de las bofetadas, una interminable ristra de bofetadas chocaban en mi cara produciendo un fuerte escozor.

- Cada vez que te miro me dan ganas de abofetearte, eres demasiado patético, no mereces otra cosa nada mas que bofetadas - Me humilló con sus duras palabras a la vez que me daba un nuevo guantazo de derecha a izquierdas. Abofeteó mi patética cara hasta quedar satisfecha. Los castigos se repetían una y otra vez a su antojo.

El tiempo se detuvo, era interminable. Recibí un número indeterminado de bofetadas, PLAAAAAAFFF, PLAAAFFF , su mano repetía el proceso de derecha a izquierdas impactando duramente en mi cara. Acabé odiando su mano enguantada.


Una vez quedo satisfecha la bruja y decidió parar de abofetearme se marcho por donde había venido. Quede de nuevo a oscuras encerrado, respiré aliviado. Mi tormento había terminado momentáneamente ¿cuanto duraría mi situación? El tiempo transcurría muy lentamente, tenía el cuerpo dolorido debido a las cadenas, la azotaina y bofetadas recibidas a manos de la perversa bruja. Mi boca me sabía realmente mal, el sabor de su mordaza no se había disipado, sino todo lo contario, cada vez era peor. Pasaba el tiempo y mi raptora seguía sin aparecer. La espera me producía una sensación de angustia y desasosiego. Esperaba el regreso de la bruja sin poder hacer nada para cambiar mi situación. Estaba completamente indefenso ante sus poderosas garras.

Me despertó el sonido de la puerta, me había quedado dormido esperando su regreso. Regresó con algo en su manos, ¡¡¡Que sorpresa me depararía ahora¡¡¡¡ . Se acercó despacio y comprobé que era un bote largo de plástico en cuyo interior había algo de color oscuro negro y marrón.

- Es hora de cenar, ahora te comerás lo que te he preparado sin dejar una gota - La señora se acercó a su baúl predilecto y sacó de el un extraño mecanismo con un embudo acoplado. Se colocó de nuevo sus sucios guantes de goma en sus manos y agarró el extraño artilugio. Me liberó de mi mordaza, respiré aliviado por la boca, sentí el aire fresco por mi boca, detestaba aquella mugrienta Y repugnante mordaza. Mi alivio duró muy poco tiempo, la señora me tapo fuertemente las fosas nasales así obligándome a abrir la boca y fue cuando introdujo el embudo por completo en mi boca. Unas correas adheridas al embudo se colocaban a través de mi cabeza, las ajustó apretándolas a una hebilla y de esta manera el embudo quedaba sujeto dentro de mi boca sin posibilidad de poder escupirlo.

Estaba completamente indefenso observando sin pestañear como la vieja bruja acercaba el bote con el líquido en el interior hacía el embudo, lo fue vertiendo poco a poco. Una mezcla de muchos sabores invadió mi boca, eran alimentos y comidas de todo tipo trituradas, era una mezcla variopinta que daba lugar un sabor repúgnate. La señora no desperdiciaba ni tiraba nada, todas las sobras de su comida las echaba al bote de plástico y cuando estaba lleno lo pasaba por la trituradora generando este nauseabundo liquido. Esta era la forma de alimentar a todas su victimas encerradas en su mansión.

- Trágate todo sin rechistar, a partir de hoy será la único que comas en esta casa, mis sobras,JAJAJAJAJAJA - Una cruel y vil risa retumbo en toda la habitación. Era realmente perversa y cruel, realmente disfrutaba humillando y castigando a hombres ineptos.


Degusté su repugnante vaso de plástico lleno de sobras de comida, no tuve mas remedio que tragarme todo. La bruja no mostró la mínima compasión y no se detuvo hasta que quedo el vaso alargado vacío. Nunca había probado nada tan detestable.

Fue una noche muy larga, podría contar múltiples castigos a los que me sometió la cruel bruja, no habría paginas suficientes para relatarlos; incontables patadas en los testículos con sus robustas botas de gomas, dolorosos pellizcos en mis pezones…

Mi ultimo recuerdo fue la señora acercándose hacía mi e inyectándome una nueva sustancia en mi cuello. Desperté somnoliento y derrotado en mitad de un camino de tierra, mi moto estaba tirada junto a mí. Pensé que todo había sido una pesadilla pero mi cuerpo estaba dolorido por los castigos recibidos por mi malvada captora. Todo había sido muy real. La bruja fue muy lista, me dejo tirado en mitad del camino embarrado, si contaba algo a cualquiera pensarían que era fruto de un accidente de moto que había sufrido y no me creerían, me tomarían por mentiroso o peor aun por loco.

Intenté pasar página a lo sucedido y volví a trabajar en la oficina de correos. Pasaron los días sin ningún acontecimiento especial hasta que un día apareció de nuevo la cruel y vil señora que me había raptado. Me solicitó su paquete como si nada hubiese ocurrido pero a la hora de marcharse se inclino ligeramente sobre mi oído y me susurro:

- Disfrute mucho contigo, te prometo que volveremos a repetirlo. JAJAJAJAJAJAJA- . Tragué saliva debido al miedo que me produjo, esto no había echo nada mas que empezar.



Agradeceré sus comentarios en sumisso22@yahoo.es

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En el CineCategoría: Violaciones

Por Rocio E. C. P. | 2014-05-12 11:36:41 | 0 comentarios

ocurrio cuando fui al cine con mi prima. ingresamos al cine eran las 9:00 aproximadamente, era una pelicula para adultos y nos fuimos vestidas de hombres, ingresamos sin problemas, nos ubicamos cas al medio del cine y empezo la funcion. a los diez minutos ingreso un señor y se sento a mi lado, nos invito unos cigarrillos y con voz gruesa dije gracias. la pelicula se puso caliente y me dio ganas de ir al baño , me dirigia al de mujeres y tambien fue un señor acompañado de su pareja y no pude entrar al de mujeres asi es que fui al de varones (como tenia ropa de hombre). ingrese sin problema, pero cuando ya estaba adentro un grupo de cuatro hombres ingresaron al baño y tocaron la puerta y se me olvido que estaba en el baño de varones y conteste con voz suave y femenina. y de un empujon metieron la puesta me vieron sentada en el inodoro no pude disimular mi voz y se dieron cuenta que era mujer, entonces uno de ellos me sujeto de la cintura y me tapo la boca uno fue y cerro la puerta y me tiraron al piso de rodillas de inmediato uno se bajo los pantalones y saco su pene y me la metio en la boca dos me tomaron de las manos y apretaban fuertemente mis pechos hasta hacerme doler bastante, el otro me bajo los pantalones y empezo a meterme mano y apretar mis nalgas hasta hacerme gritar. estaba asustada pero me calentaron y me exitaron rapidamente entre los cuatro. uno se puso a fumar en la puerta impidiendo que entren otros al baño. habia una banqueta en la cual me tendieron rapidamente y uno me dijo para se hombre debes tener pene y recien podras hacer lo siguiente, acto seguido me abrio las piernas y metio de un empujon su pene duro caliente y largo vi como su pene en cada empujon hacia adentro levantaba mi vientre hacia arriba su pene era enorme estuvo asi hasta que se corrio dentro de mi y senti su semen caliente derramarse dentro de mi bruscamente saco su pende de mi vagina y me la metio a la boca diciendo que quede limpia mientras tanto otro me levanto las piernas hacia arriba y me empezo a tocar la vagina llena de semen pense que me la meteria por la vagina, pero no empezo a rozar su pene con mi culito suavemente con el semen que tenia en la vagina y de un empujon me metio todo su pene en mi culito era muy grueso y senti que mi culito reventaba y grite de dolor pero el otro me metio su pene hasta adentro en mi bocano podia casi ni respirar y el dolor de su pene en mi culito casi me hizo desmayar sentia como lo metia y sacaba hasta que senti un calor interior se habia corrido en mi culito.

comence a gemir y quede agotada y tirada en la banqueta. pense que se fueron pero los otros dos vineieron uno de ellos me levanto de la cadera, estaba casi desnuda y de un jalon me puso de cuatro patas y metio su pene en mi vagina y el otro delante de mi metio su pene a mi boca, hasta que uno dijo cambio y el que estaba parado se sento en la banqueta y me hizo sentar sobre el dejando que su pene ingres por completo en mi vagina yo esta debil y deje reposar mi cuerpo que estaba siendo violado sobre el pero de repente senti un pene rozando mi culito era el otro hombre que acomodaba su pene para penetrarme por el culito y antes que pudiera reaccionar me la metio todita y solo pude dejar un pequeño chillido ya que estaba bastante exitada y queria que sigan sin parar. mis dos agujeros estaban bastante dilatados y humedos entonces se corrieron casi juntos los dos.
totalmente axausta senti como su semen caliente llenaba mi culito y mi vagina a la vez fuen un momento muy confuso sentia ravia, dolor pero a la vez sentia exitacion, placer. rapidamente se vistieron y salieron del baño, yo debil tarde mucho y cuando sali la pelicula casi terminaba y mi prima me dijo donde te fuiste. le conte lo que paso y me dijo que no me preocupe que esto quedar entre nosotras, ademas yo ya pase por eso , pero es otra historia. nos fuimos a casa y hasta ahora no puedo olvidarlo sobretodo cuando el segundo hombre practicamente rompio mi culito.

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el amor que no era....Categoría: Violaciones

Por bbruna55 | 2014-05-12 09:51:36 | 0 comentarios

Esta es la historia de una ex amiga, mariana villarreal, pero, como ya no sabemos la una de la otra, puedo contarselos, la razón por la que se casó con carlos ramos, es esta, ella era promotora y monitora en un gimnasio de fin de semana por las vacaciones, ella era muy mona, de caderas chiquitas de 1;64 cm de altura, una boca grande, de tetitas como uvas, pero muy estrechita.
Ella se sabia sexy, o al menos deseada, asi que le dijo yo me voy a poner de novia con este profe, se nota que le hace falta alguien a su lado..eso se lo dijo a todas nosotras.
asi fue como entre actividad y planificaciones lo fue trayendo a su casa, una tarde como a las 16, estabamos todas, juntos con el profe, y se veía que mariana estaba re exitada, pero, con esa pollera que le llegaba a los tobillos no calentaba a nadie, pero, bueno ella era medio mojigata, pero, le dije sacate la faja y la bombacha, con eso no se calienta nadie. y ella me hizo caso, y la pollera era blanca, y se le notaba todo, era re peluda, y se notaba, y Carlos se dio cuenta al instante de eso, pero no le dijo nada, y nos fuimos yendo todas, tanto que cuando me fuí le dije, amor, a mariana, te la van a poner toda junta hoy....no, eso no creo , yo quiero que sea mi novio. dijo ella.
apenas, nos fuimos todas, yo me quede afuera mirando por la ventana, y el profe, la miraba a ella, mientras ella hacía café, y el se le acerco, y le manoseo el culo, y mariana no decía nada, solo ,meneaba su trasero, sin decir mucho, hasta que el profe la agarro de atrás, apoyándole toda la pija, en las nalgas de la tonta de mi amiga, y ella se enojó y lo empujo, hacia atrás, eso lo enfado al profe, y eso lo excito mucho mas, y ella corrió hasta el sofá, y el la empujo, y la pobre de mi amiga voló, y cayo sentada digamos, abriendo las piernas, en la caída, y el se le arrojo encima, ella pateaba y pateaba, y el le metía los dedos en el culo, y le corría la boca para abajo, y ella no quería eso, y el saco su pija, y la obligo a chupárselo, ella no sabía eso tampoco,asi que le levanto la pollera, ella se la bajaba en empujones, y peleaba no queria que el hombre de sus sueños le hiciera eso asi, entonces, peleo. y peleo, y el la arrastro desde el pelo.....se la llevaba hacia la habitación....continuara....

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Se me antoja mi suegroCategoría: Sexo infieles

Por Montserrat | 2014-05-11 21:17:07 | 0 comentarios

Esto que les voy a relatar es solo una fantasia, aun no ha ocurrido, pero solo pensarlo me excita y me masturbo imaginandome en esa situacion, yo tengo 25 años mi marido tiene 24 ya tenemos 3 hijos y desde que nos juntamos su papá siempre ha sido muy amable mi suegra todo lo contrario es una bruja , el tiene 54 años es muy parecido a mi marido incluso del cuerpo, yo jamas lo hubiera visto con otros ojos hasta que el me pregunto por una de mis amigas ya que dice mi suegra no lo toca, cosa q ella en alguna platica tambien comento que llevaba años sin tener sexo con el, en fi, antes de dormir siempre pienso en esta fantasia donde mi suegra tiene una cita en el seguro y se pone mal y mi marido la acompaña por lo que me pide de favor le lleve de cenar a mi suegro y como es tarde pues ya mis hijose estan dormidos y se los encargo a mi mamá, enttonces me llama mi esposo para decirme que se iban a quedar por x motivos q le diera de cenar y me fuera x los niños, como mi suegro estaba trabajando a el le gusta tomarse unas cervezas despues de trabajar y yo me quede dormida en el sillon
de la sala con un vestidito que deja ver mis gruesas y torneadas piernas y finjo dormir mientras con los ojos entrecerrados observo su morbosa mirada en mis piernas y eso me prende empiezo a sentir como palpita mi clitoris mientras se sienta juntp a mi en el sillon y comienza a levantarme con mucho cuidado mi vestido para ver mi puchita y yo con un bikini transparente sigo fingiendo dormir y entonces el comienza a tocarme mi puchita depilada totalmente y me soba el clitoris sacando sus dedos para
chuparselos cosa q me hace casi correrme pero finjo seguir dormida mientras el sa saca la verga bien parada y comienza a jalarsela al mismo tiempo q soba mi clitoris para terminar en un pedazo de papel higienico y me vuelve a acomodar el vestido y se sale de la sala entonces hace ruido y yo me despierto super mojada y salgo al comedor entonces lo saludo y le pregunto si quiere cenar y me responde asintiendo con la cabeza y ya lo pongo al tanto de las novedades y q mi suegra no vendra a dormir mientras le sirvo la comida aprovecho para arrimarle mis pechos en la cara. para poder servirle cafe y despues le arrimo mis nalgas al voltearme para acomodar una silla y yo ya super mojada me siento junto a el observando descaradamente su entrepierna pues no se puede ocultar tremenda verga parada y hago una cara de sorprendida q el nota y se rie y me dice no
te asustes, se pone asi cada que tiene enfrente un cuerpo bonito cerca y yo apenada respondo hay suegro como es y entonces me invita un tequila sabiendo que yo no tomo pero acepto y con 3 tequilas tengo para enseñarle mi entrepierna abriendo mis pies relajadamente y bajando un poco mi vestido para que luzca mi escote en eso el se levanta y se agacha. para abrirmee mas las piernas y comenzar a lamer mi panochita mientras se baja el pantalon y me levanta jalandome el cabello diciendome que soy una puta y me dara mi merecido llenandome la pucha de su leche caliente y pone en cuatro penetrandome hasta venirnos juntos. Mientras escribia esto me masturbe tres veces pensando en lo rico que seria hacer eso, si se me cumple les contare, gracias por leerme!

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