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Lulú mi primer experiencia con dos hombresCategoría: Trios

Por Jesus Ruiz | 2014-10-17 15:13:32 | 0 comentarios

Hola en esta fantasía me llamare Lulú, ya que es para mí muy interesante hacerles llegar mi primer experiencia con dos hombres que tuve en un viaje que realice a la Cd. de Nogales Sonora.
Salimos de Mexicali un jueves por la tarde, yo Lulú, Javier y Francisco ya que nos dedicamos a realizar diagnósticos de enfermedades a pacientes con cáncer y de problemas renales a través de aparatos de resonancias. Llegamos a la Cd. de Nogales Sonora a las 6 de la tarde, nos comunicamos con Ana la persona que teníamos como contacto para ver a nuestros pacientes, y nos comento que nos podíamos ver en un hotel que ya ella avía reservado para nuestra estancia, una vez que llegamos nos fuimos al lo-vi y nos presentamos con Ana, los Dr., Javier , Francisco y yo (Lulú), una vez que ella nos mostró la lista de los pacientes nos comento el lugar donde nos serviría como consultorio, pasamos al registro de nuestras habitaciones y cuál fue mi sorpresa que únicamente había una habitación doble con dos camas, los Dr. Me vieron también sorprendidos y me dijeron que si no había ningún problema, que tomara la cama chica y que ellos dormirían en la cama grande, ya que ellos sabían que yo era casada, lo que les respondí que no había ningún problema, nos despedimos de Ana y nos quedamos de ver el día siguiente a las 8 de la mañana para desayunar.
Después Javier, Francisco y yo subimos a la habitación, la cual era grande , contaba con un sillón, una mesa tres sillas y dos camas y su respectivo baño, como ya era un poco tarde les dije que me daría un baño para después dormirme ya que el siguiente día seria de bastante trabajo, adelante dijeron ellos y que mientras acomodarían su ropa en el closet, me bañe Salí con mi pijama y me acosté, después Javier se metió a bañar y salió en trusas y camiseta, y se sentó en el sillón a leer el periódico, lo cual Francisco aprovecho para meterse a bañar, al salir me sorprendió ver que también salía en trusas y camiseta y se poso a platicar con Javier, yo me hice la dormida ya que no me podía dormir ya que a través de sus trusas se notaba unos bultos demasiado grandes y mi panochita empezó a mojarse, de repente se acerco Javier a la cama y me dijo que si estaba dormida, le dije que no podía dormir por que tenia la luz encendida, se sentó en la cama y me dijo que tenía ganas de que le acariciara su pene por que le gustaba mi cuerpo, le respondí que no podía porque era casada, contestándome que estaban solos los tres y que nadie tenía por qué enterarse de lo que sucediera esa noche, yo para entonces ya estaba muy mojada y le respondí que se la podía tocar con la mano y el de inmediato se saco su pene que estaba a punto de estallar-le que al verlo se me antojo lo agarre de inmediato, le media como 18 cm. y estaba tan grueso que apenas lo pude cubrir con mi mano, le empecé a mas-ajear y de inmediato empezó a sentir placer y de repente ya tenía a Francisco también en mi cama y diciendo que el también quería que le hiciera lo mismo con la otra mano, lo cual lo hice de inmediato ya que su pene también era grande como de 16 cm. Pero un poco menos grueso que el de Javier, pero si tenía unas bolas muy grandes, y así seguí dándole masaje a los dos hasta que sentí sus primeros líquidos en las manos fue cuando mi panochita se puso más mojada, ellos sentían que mi respiración se elevaba al cien, entonces Javier me dijo que si era mucho pedir que le diera unos besitos a su cabecita de su pene y yo que no daba crédito a lo que estaba pasando me acerque a su pene y le di unos pequeños lengüetazos, al cual sentí que de inmediato se le puso más grande y le chupe su cabezota, mientras que con la otra mano le seguía haciendo masaje a Francisco, los dos empezaron a decirme de cosas como que rico sentían , ya para entonces también tenía el pene de Francisco cerca de mi boca el cual también le empecé a dar sus chupa ditas, yo ya me avía venido más de tres veces y empecé a darles una mamada cada vez más profunda sintiendo sus cabezas hasta mi garganta, se los chupe de tal manera que el primero que me lleno de semen mi boca fue Javier, tragando una cantidad que casi me ahogo con su leche, después Francisco me dijo que si quería más leche en mi boca lo que le respondí si papacito dame toda tu leche en mi boquita, me agarro de la cabeza y me empujaba hacia dentro su pene que me llegaba hasta la garganta de repente dio un suspiro de satisfacción y me empezó a llenar de su lechita mi boca bien abierta que recibí con gusto y chuparle toda hasta la última gota, me dijeron que rico se las avía mamado y dándome un beso en la frente se fueron a dormir, yo me quede bien mojada y con mi mano me frote mi panochita para volverme a venir, quedándome bien dormida.
Al siguiente día me levante temprano me bañe, me cambie y baje al lo-vi a tomarme una taza de café, al rato llego Ana y me pregunto por ellos le dije que se estaban cambiando y que no tardaban en bajar, y me comento que si pude dormir, ya que se me notaban unas ojeras y le dije que muy poco porque nunca había dormido con dos hombres en la misma habitación, mostro una pequeña sonrisa mientras pasaba su lengua sobre sus labios y me comento haz de haber dormido rico, en eso llegaron ellos y se sentaron en la mesa dándonos los buenos días, los tres nos vimos y pedimos el desayuno.
Pasamos todo el día en el consultorio, hasta que terminamos de atender el ultimo paciente y Ana nos invito a comer a su casa y después unas cervezas que aprovechamos para comentar lo bien que nos había ido con los pacientes y programar el siguiente día ya que solo trabajaríamos por la mañana porque para la tarde tendríamos que regresa a Mexicali. Nos retiramos como a las ocho de la noche de su casa y nos fuimos al hotel, en el trayecto ellos compraron unas cervezas y botanas, les dije que me compraran unos chicles, llegamos al cuarto y me metí a bañar mientras ellos se tomaban una cerveza, al salir me invitaron una me la empecé a tomar, y Javier me dijo que rico olía, mientras Francisco se metía a bañar, Javier me comento que si había sentido rico la noche anterior le dije que si, en eso salió Francisco del baño y se incorporo a la plática, lo cual Javier aprovecho para bañarse, de inmediato Francisco me pregunto que se había sentido muy bien la noche anterior y que quería hacerlo de nuevo, pero que esta vez traían condones, ya que había notado que me había puesto muy caliente, le dije que sí, que me vine como cinco veces, pero que yo nunca había estado con dos hombres, viéndole como crecía su pene bajo su trusa, lo cual me éxito, me abrió otra cerveza y Javier aprovecho para pedirle otra, saliendo con pura trusa del baño y con su pene bien marcado y me dijo que querían aprovechar esta última noche en el hotel, brindamos y tomamos otras cervezas, yo ya me sentía un poco tomada cundo de repente Javier me dio un beso en la boca, lo que aproveche para abrazarlo y tocarle su gran pene que casi le salía de su trusa, inmediatamente Francisco me empezó a quitar la pijama y a besarme mis pechos y con su lengua me tocaba mis pezones lo que me puso caliente, agarre el pene de Javier y me lo puse en la boca dándole unas pequeñas mamadas, mientras Francisco me acariciaba mis nalgas y con su lengua me empezó a dar unos lengüetazos en mi panochita y probando mis líquidos que ya estaban y de paso me tocaba mi ano lo cual me puse al cien, nos fuimos a la cama y francisco me empezó a penetrar por mi panochita mientras le daba unas buenas mamadas al pene de Javier, después cambiaron de posición y así estuvimos un buen rato hasta que Francisco retiro su pene de mi boca se puso condón y me empezó a besar mi culito y metiendo su lengua y unos de sus dedos en eso tuve mi primer orgasmo lo que Javier aprovecho para meter más su pene que yo sentía que se hacía más grande mientras, dando yo unos quejidos cada vez que sus huevos tocaban mi panochita, de repente sentí la cabeza del pene de Francisco en mi culito que lo habría poco a poco sintiendo su paso entre las paredes del mismo, centímetro a centímetro lo empecé a envolver con mi culo ya abierto recibiéndolo todo hasta que sus huevos se juntaron con los de Javier que no paraba de penetrar mi panochita, cambiamos de posición ya que Javier quería probar mi culito, al principio tuve miedo porque era más grueso que el de Francisco, pero no puse resistencia ya que estaba demasiada caliente y excitada, que cuando Javier puso su cabeza en mi culito yo lo recibe moviendo mis caderas hacia a tras para que me penetrara, sentí que me atravesaba, me empezaron a coger bien rico los dos uno por mi culito y otro por mi panochita, para eso yo ya iba en mi quinto orgasmo, me decían tantas cosas, putita que rico coges, que culote y panochota tienes, así pasamos un buen rato tuve dos orgasmos más y me dijeron que querían venirse en mi boca se quitaron el condón y se los empecé a mamar, abriendo la boca para meter sus penes y chuparles su rica leche, viniéndose los dos al mismo tiempo, chupándoles hasta la última gota escurriendo su leche por mis tetas, mientras yo seguía lambiendo sus grandes penes, les di unos últimos lengüetazos y me metí a bañarme ya que tenia semen por todos lados, mientras ellos se levantaron y se tomaron otra cerveza y al salir del baño me dijeron que fue una noche inolvidable y que para cundo programábamos otra salida, lo que yo les dije eso lo veremos después y me acosté a dormir.

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HD85512b/Planeta. ZH. 16 – Fuera de control, indeciso, torpe.Categoría: Novela rosa

Por Hutor | 2014-10-17 06:14:47 | 0 comentarios

- Rehaz mi deseo, que vaya la cocinera, a ese hijo puta le quiero dar una lección, se me acaba de ocurrir una idea escalofriante. Pero corre, ve y deja la apuesta inicial, luego veremos.

- Mi señor, parece que no queda tiempo.
- Corre, yo voy ahora, deja que me recobre un poco más, además debo saber quiénes son, es un tremendo fallo no saber que han sido y que son.
- Mi señor, obedeceré, pero me tiene preocupada aquellas palabras tuyas, no puedo matarte, ahora tienes quien puede hacerlo y además le condenas a muerte..., mi señor.

- Corre, debo de hacer las cosas como es debido y me he cegado como un estúpido, si me viera el sargento mayor me daba de hostias por inepto. Ve deprisa.
Tyu corrió cojeando, y me puse en pie, olvidé los dos errores consecutivos y salí de nuevo al exterior, nada había cambiado, el tipo de nuevo tenía grilletes, en su mirada vi duda, le ignoré y me acerqué a la falange heredada, y en esos momentos Ait se acercó corriendo en mi dirección.

- Señor. Necesito grasa y aceite de motor usado. Y permiso para salir al exterior, preciso de algunas cosas de la naturaleza.
- ¿Cómo puedo autorizar esa salida?
Pregunté mirando al jefe de los vigilantes. Este sonrió de nuevo, pensé que me iba a pedir otra tía.
- Déjame las dos credenciales y aprende.

Dijo mirando la pared, pasó el dedo índice por ella, como buscando, detuvo su dedo y junto ahí insertó mi credencial, y a su lado la otra. Tecleó deprisa en la pequeña pantalla que se había desplegado. Pudimos ver las dos credenciales, escribió deprisa. Destino, exterior y de forma automática se añadió mi clave, tiempo, un espacio controlado, después retiró las dos tarjetas.

- La zorra ya puede correr, no queda mucho tiempo y no me gusta esperar – Dijo devolviéndonos las credenciales.
- Ait, vuela – Ordené.
- Mi señor, precisa de los G-2 – Interrumpió Tyu.
- Es verdad – Intervino el jefe de los vigilantes – Tienes en tu arsenal, en la entrada.

Y de nuevo con la credencial de Ait, en la pared de la entrada, junto al callejón, pudimos ver el almacén de los imanes G-2 Sem-co. Se ajustaban a la suela de las botas como si fueran esquíes.

El alojamiento parecía disponer de muchos secretos, pensé en las armas, miré a Azit con resentimiento, no comprendía como no había descubierto nada al respecto. Ait los miraba para ponérselos.

- Y no seas burra, póntelos en la salida, si te los pones ahora se van a reír de ti y alguna patrulla te llamará la atención, es decir, te zurrarán por ignorante.
Ait corrió en dirección a la salida, la perdimos de vista y de nuevo me enfrenté al problema.

- He cambiado de idea, y vuelvo a la idea inicial, la apuesta son los dos hermanos y cuatro más, y las dos que os lleváis, después las añades a la apuesta.
- Me parece bien – Respondió sonriendo.
- Pero mientras vuelve la luchadora, voy a tomar el mando de la segunda falange, saber quiénes son, por otro lado, puedes saber a quien te vas a llevar, no tardaré y quizá te deje escoger, no te llevarás tías a ciegas – Dejé caer en forma de favor.

- Alférez, no es mala idea, me tienes hecho un lío con tantos cambios.
- ¡Azit! ¡La lista! – Grité, dándome cuenta de las miradas que recibí, no había lista.
- Señor, en la pantalla está la falange – Dijo entregándome la pantalla, a eso que yo llamo cristal líquido.
- Zah – Dije en voz alta.
- Señor.
Dijo dando un paso al frente. Delgada, frágil y de mirada asustadiza.
- ¿Qué eras en la tierra?
- Educadora, señor – Respondió mirando al frente.
- ¿Qué enseñabas?
- Formas a las clases privilegiadas, familias poderosas, muchos tenían cuna pero no clase, yo se la proporcionaba, algunos lo conseguían otros no, no querían hacer caso de mis instrucciones, la clase hay que cultivarla, no aprenderla de memoria..., señor.

Pensé que una mente desperdiciada, ahora todos somos chusma.
- Ica.
- Señor.
Paso al frente, muy quieta y rígida.
- ¿No sabes que te voy a preguntar? – Dije con apatía.
- Sí, señor, perdón señor.
Respondió mirándome de reojo, más bien alta y su rostro mostraba dureza.
- Señor, vigilante de zona restringida del ejército, en territorio hostil, no enemigos declarados aunque lo eran, señor.

- ¿Quién os pagaba?
- El estado, éramos parecidos a los Team-Leader de 2030. Aunque cambiaron de nombre en la guerra encubierta.
- Si te ordeno matar.., ¿preguntarías?
- No señor, obedecería sin rechistar, aquel territorio me enseñó a disparar primero, siempre es mejor, señor.
- Si te ordenara matar a Row – Hice una pausa buscando el nombre de su hermana -, y a Uww, ¿lo harías?
- ¡Si señor!
- Bien, no te preocupe que estén presentes, procuro apartarme de los problemas que no me conciernen y este es uno de ellos.
- Señor, piense en el coronel, seguramente esté pendiente que pasa con esta falange, señor.

Dijo Tyu en mi oído, siseando ante la mirada escrutadora de Azit. La aparté sin responder nada, seguí con la lista.
- Cum.
Paso al frente sin mirarme. Mujer atractiva pero de rostro desigual, de anchas caderas y pechos rígidos desiguales, el uniforme no encajaba en su cuerpo.
- Señor, médico, fallé con varios enfermos, mejor dicho, heridos, murieron cuando el alto mando no quería que murieran, casi me ejecutan, señor.
- ¿No sabes hacer milagros? – Pregunté con sorna.
- No señor, no tengo poderes, señor.
- ¿Te han follado alguna vez?

Sorpresa en su rostro, ladeó su cabeza mirándome. En el resto vi algo parecido, el jefe de los vigilantes se acercó interesado, el otro vigilante, miraba los traseros de la falange.

- Señor, no entiendo la pregunta, señor.
- Es muy simple, voluntaria o la fuerza si quieres, la pregunta te lo permite.
- Tuve marido que murió en el tránsito, los átomos de su cuerpo fallaron en algo, investigué y la lanzadera tenía fallos en todo el sistema, y fui integrada en la galera mortuoria, mi trabajo fue de investigación, intentar recuperar cuerpos reuniendo partículas sub-atómicas diferentes, crear nuevos seres, algo así como recomponer un coche con piezas de otros, pero en la estructura molecular humana es más complicado.

- ¡Joder! ¿Eso es posible? – Soltó el jefe de los vigilantes con los ojos muy abiertos.
- Si, las partículas permanecen en suspensión dentro del émbolo astral, y lo complicado es su conjunción, desde luego era un trabajo muy especial, pero uno de la curia se interesó por mi cuerpo y me hizo la vida imposible.
- ¿Qué es la curia?, pensaba que sabía todo.

Preguntó molesto el jefe de los vigilantes, en el fondo me alegré ya que estaba dando tiempo a la cocinera.

- Señor, la curia es la cúpula interna, encerrada. Son varios médicos expertos en medicina oculta, hacen prácticas terribles, aunque yo dudo, quizá tengan su punto de razón, aunque se les llama los nuevos Frankenstein espaciales. Y ese que se interesó por mí, tenía costumbres extrañas, señor, le gustaba el sexo entre muertos.
- -¡Que! – Gritó el jefe de los vigilantes.

- Señor, me follaba encima de las mesas de trabajo, donde estaba despedazados los cadáveres, esos que ellos pretendían que revivieran, y lo peor de todo, es que tenía preparado el escenario. La mesa en que me follaba estaba situada en el centro, y en torno a la mesa, tenía ocho mesas con cuerpos de mujeres muertas, sus cuellos colgaban del borde de la mesa y sus cabezas colgaban y nos miraban con su mirada vidriosa y ciega, pero lo peor es que todas tenían las bocas abiertas.

- ¡Joder que enfermo!
Gritó el vigilante agachado, que olisqueaba el trasero de una de las mujeres de la falange, esta no debía moverse, aunque lo hizo debido a la proximidad del moscón.
- Siempre se cargaba en mí, y segundos antes de que se produjera la eyaculación, corría a descargarse en una de las bocas abiertas de las muertas, gemía como un loco y algunas veces caía al suelo inconsciente, parece que su grado de excitación llegaba al paroxismo.

El silencio se podía mascar, nos había dejado a todos conmocionados.
- ¿Y no teme que lo cuentes?
- No señor, me necesitaba, me apartó de su lado ya que se dio cuenta que mis conocimientos le podían servir y así es, de vez en cuando requiere mis servicios, no para sexo, quiere al cirujano astral, a ese que modifica la configuración de su ADN o cambiar alguna de sus partes, quiere que experimente en él.

- ¿Puede servir para algo? – Pregunté absorto.

- Sí señor, todo ha cambiado, el lugar del espacio por donde transitamos debió de influir en nuestra naturaleza, el curia dijo, que el ser humano debe su vida a los cometas, piensa que el secreto de nuestra transformación se encuentra en ese cometa que pasó muy cerca de la tierra, ese que inició el proceso de vida en la tierra hace millones de años, su meta es localizarle, pienso que ha enloquecido, señor.

- ¿Por qué piensa eso?
Preguntó el jefe de los vigilantes acercando su rostro al de ella.
- Señor, decía que mi trabajo tenía indicios ya que progresaba, muy lentamente y que se encontraba en el camino de la inmortalidad, señor.

- ¿Eso es verdad? – Pregunté impresionado por sus revelaciones.
- Señor, si y no, el ser humano no puede vivir para siempre, ya no por el cuerpo, el problema es nuestra mente, alguna película lo ha reflejado bastante bien, nuestra familia, amigos, conocidos, todo desparece a nuestro alrededor, nosotros seguimos hacia adelante y vamos dejando nuestro rastro detrás y cada fase, es igual a la siguiente, termina por enloquecernos.

Aunque él no estaba de acuerdo, me mostró su teoría, dijo que habiendo millones de estrellas, ese problema no existiría, ya que se establecería un calendario de permanencia en cada planeta, algo así como cambiarse de ciudad o país cada cincuenta años.

De esa forma nuestro cerebro no tendría ese problema. Beneficios a la vista, estrella nueva, nueva gente, nuevas costumbres, nuevas cosas que descubrir., y puede tener su punto de razón, solo que yo no dispongo de suficientes conocimientos para argumentar si es bueno o malo, señor.

Totalmente impresionado, pasé a la siguiente. El jefe de los vigilantes no se movió, quedó junto a la médico.
- Ril.
Paso al frente lento.

- Señor, costurera por cuenta propia, me detuvieron debido a que no estaba registrada y no quise pagar impuestos, me acusaron de rebeldía y traición, señor. Estuve a punto de ser ejecutada, me quitaron todo, señor.
No pude menos que sonreír, aquello me sonaba mucho.

- Olvidaba. Señor, tampoco quise ser fábrica de hijos a la fuerza y soportar a los machotes que nos debían follar. Señor.
- ¿Eres fértil? – Preguntó el huele culos.
- Lo era, provoqué al primer machote que me enviaron, me pateó el vientre, picó el anzuelo, se..., señor.

- ¿Qué hiciste?
- Burlarme del pequeño pingajo que colgaba delante de sus pelotas, perdón, señor.
- ¿Solo eso?
- No señor, a pesar de mis intentos el pingajo no respondía, me guaseé, imité a cuando un programa no responde, repetí mensajes que aparecen en la pantalla, sobre todo cuando el problema se debe al equipo no a la conexión.
- Ya, no me sorprende si te burlabas – Intervino el jefe de los vigilantes.
- ¿Te dañó mucho?

- Si, aunque tuvieron que vaciarme, la hemorragia no cesaba, llevaba botas de forjador, esos que andan entre los pilares en las obras de construcción, las suelas llevan una placa de hierro que les protege de los clavos sueltos. Señor.
- ¿No se quitaba las botas para follar? – Pregunté. Resoplando.

- No señor, dijo que le ponía estar desnudo y con las botas puestas. Señor.
La hilera se movió levemente, ese tema escocía a las mujeres, les di unos segundos.
- Kde.
Paso al frente muy rápido.
- Señor. Guía turística, no quise ser madre, utilicé a un médico para que nunca los pudiera tener y gané dinero, un trasplante de ovarios que además funcionó.
- Sorprendido me dejas – Respondí incrédulo.

- Señor, la compradora era una anexa al sistema, me dijo que era nuestra obligación como mujeres, servir al hombre en todo cuando él quisiera, que para eso estaban las mujeres. Señor.
Decidí pasar página, las revelaciones estaban dañando algunas mentes.
- Lia.
Paso al frente suave, subí una ceja sorprendido. Había calculado a la perfección la línea imaginaria adelantada.

- Señor, profesora de baile. Señor.
Dijo con naturalidad, aunque se podía percibir la armonía de su superioridad.
- Capturada junto a ballet costero. Me he enterado que su lanzadera fue abordada, más enemigos…, señor.

- ¿Qué sabes tú de ese tema? – Pregunté arrugando la frente.
- Mientras que el coronel me follaba a lo bestia, con su lengua de trapo ya que había bebido mucho, me dijo que le apasionaba ver como se comían a los que se elevaban hacia la estratosfera, se refería a eso que daba dentelladas a los cuerpos, el piensa que son los desaparecidos, señor.
- ¿Hay canales de TV?

De nuevo pregunté como un imbécil y recibí otra patadita en el tacón.
- Sí señor, pero ese canal no se puede ver, pertenece a las distracciones del alto mando y es diferente al nuestro, saben muchas cosas, que no nos las facilitan, como el caso de la Cleveíta.

Miré a la médico. A Cum, esta sintió mi mirada y giró levemente la cabeza, casi todas hicieron lo mismo, buscaban la causa de mi silencio.
- Señor, eso es correcto – Respondió Cum- El alto mando nos pide cosas diferentes a cada falange, y pensamos que saldrá de todo eso cuando todo lo reúnan.
Vi al jefe de los vigilantes que andaba dando vueltas en torno a la médico, esta volvió a su posición mirando al frente.

- ¡Oye!, me gusta ¿Y a ti cual te gusta?
Dijo mirando al vigilante que le acompañaba. Este señaló al final de la hilera, Uww, la hermana de Row. El jefe de los vigilantes me miró interrogándome con la mirada.
- De acuerdo, pero con una condición – Respondí.

- ¡Dispara! – Respondió el jefe de los vigilantes sonriendo ampliamente.
- No quiero que sufran daño alguno, un polvo es un polvo, nada de fantasías ni desvíos sexuales. Y las quiero aquí cuanto antes, no se expresarme en unidades de tiempos.

Dejé caer, era una trampa, quería saber cómo si ellos lo habían hecho, les debió de ocurrir los mismo a que a mí, la comparación con las unidades de tiempo con la de la tierra.

- Las tendrás después del combate, me gusta verlo en diferido, además suele haber problemas y más de una vez hemos hecho daño a gente importante que se disfraza para verlo en vivo y en directo, el que evita la ocasión, evita el peligro.
- Ok, de cuerdo, no me has dicho cuanto tiempo – Le recordé.

- Aunque está prohibido, no quieren que nada se relacione con la tierra, pero será como dos horas, pretendo tenerla a mi lado durante el combate.
- Ok. Cum y Uww, con el jefe de los vigilantes, si todo va bien, yo procuraré que todo os vaya bien. Si os hacéis una pregunta a continuación de mis palabras, os responderé.

Mi falange ha sido salvada por vosotras, sois el escudo de cada una de ellas, es decir, si una de mis chicas muere, quiere decir que una de vosotras ha muerto antes.

Precisamente mi objetivo en combate, además de cumplir la misión encomendada y procurar salvar a otra falange, con esto la segunda falange dispone de escudos y así sucesivamente, una pirámide de escudos.

Cum y Uww se acercaron hasta donde estábamos.
- ¿Alguna duda?, un polvo no creo que sea un gran sacrificio.
- No señor, cumpliremos la orden.
Dijeron las dos casi a la vez, ante la complacencia de los dos vigilantes. Uww estuvo mirando al frente mientras que Cum me miró a los ojos, vi tristeza, resignación.

- Oye Alférez, este parece ser el comienzo, haremos más negocios en el futuro y me gustaría saber, y si son buenas, que podías pedir a cambio de quedarnos con ellas – Dijo el jefe de los vigilantes mordiendo el palillo guarro.
- No corras tanto, primero vamos a cumplir el acuerdo, las traes de vuelta y luego hablaremos de negocios, además, no sabes que me puede interesar.

- Sí que lo sé, las caravanas del agua son una condena a muerte, pocos se han salvado. Ha ocurrido durante las tormentas solares, esas dos enanas, son unas cabronas ya que además de alumbrarnos, de vez en cuando se cabrean e intentan quemarnos vivos, pero vale, demos tiempo al tiempo. Tío la apuesta, tenemos que ir deprisa.

Exclamó dándose cuenta de la presencia de Ait. La cocinera había vuelto y no nos habíamos percatado. Llevaba un ramo de diferentes plantas, la mayoría secas y supongo que normal debido a la temperatura de las dos enanas.

- Señor, necesito aceite de motor usado, es imprescindible para vencer a quien me ponga por delante, señor.
- Yo me encargo, señor – Respondió Qel, anticipándose a mi mirada, pensé en esos momentos que tenía a mi alcance ver los carros, la falange disponía de dos..., seré imbécil.
Y corrió alejándose deprisa, miré a Cum.
- ¿A dónde va?
- Señor, en la nave donde guardamos el carro tenemos lubricantes usados, no cumplimos todas las normas, no le entregamos, sirve para el combate, cortinas de humo, sirva como ejemplo, o fuego griego, señor.

No hice mucho caso de todo lo que dijo, en la lista quedaban tres, Qiq, Axo y Dak, ya estaba pasado de vueltas, demasiada información y fue cuando me di cuenta de mi error, debía de sacrificar a mi falange, nada sabían del exoplaneta y estas si, había aprendido muchas cosas y averiguado otras sin preguntar…, yo mismo interrumpí el pensamiento y quería dormir, descansar hasta que llegaran las órdenes y el jefe de los vigilantes interrumpió mis cavilaciones.

- Alférez, me llevo a Cum y a Uww para follar, y a cuatro más, a la profe de baile, que me gusta y a esas tres que no has nombrado aún ¿Qué opinas?
- Señor – Interrumpió Cum - Los carros se quedan sin retén, si pierdes la apuesta, señor.
- ¡Ait! – Llamé sin volverme.
- Señor.
- Si me demuestras tus poderes, esos que dices que nos hacen ver lo blanco negro en nuestro cerebro, te prometo que vas a vivir mejor de lo que esperas, tengo enemigas peligrosas, parece que pueden manejar mi mente y tú serás mi escudo.

- Señor, soy la más interesada en vencer, pero si así fuera, señor. Señor, tendrá que enfrentarse a más de un problema nada más terminar la pelea, quede como quede, señor, si he vencido, quiero su corazón, sus pelotas y su pene, señor.
La causa es asustar a sus mentes, en esos instantes enmudecerán, el miedo señor, el miedo y es cuando sembraré el temor en sus pobres mentes, solo son penes sin cerebro…, señor.

¿Y quién se lo quitará? – Pregunté sabiendo la respuesta.
Yo señor, yo con mucho teatro, aunque sí puedo, lo haré durante la pelea, a más de uno le va a doler. Señor, después de la pelea muchas mujeres serán castigadas por mi culpa, se vengarán en ellas, señor.

- ¿Está permitido? – Pregunté mirando al jefe de los vigilantes.

- Es posible, lo normal es que mueren después, no se ve mucha sangre, aunque cada uno tiene diferente opinión si es mucha o poca, pero una castración no se ha visto nunca y más aun viendo la pareja que lucha, si vence la zorra puede haya problemas, pero ahí entro yo, procuraremos que no se altere mucho el orden…, sí señor, debo de aumentar las unidades de seguridad, incluso pueda lucirme delante de los jefazos…, tío te van a odiar más – Respondió el jefe de los vigilantes sonriendo ampliamente.

El jefe de los vigilantes reunió el grupo de la apuesta, pero se quedó quieto, abrió mucho la boca y el palillo machacado por sus sucios dientes cayó de nuevo al suelo, yo enarqué las cejas sorprendido de lo que mis ojos estaban viendo.

Ait se había quitado el uniforme, mientras Cum le cubría el cuerpo con el aceite usado de uno de los carros, sin embargo Tyu intervino, salía trotando y cojeando de nuestro agujero, llevaba tiras de tela de color azul oscuro, pensé que había destrozado un albornoz y con esas tiras hizo un extraño atuendo.

Ait era una mancha oscura, el aceite resbalaba lentamente y Tyu hizo una X con las tiras, la unión de las dos tiras quedaron en la entrepierna de Ait, y dos tirantes ascendían por la espalda y por el pecho.

En los hombros ató cada una de las tiras, en la parte de la espalda, ascendían en V, aparecían juntas en la rabadilla, entre las nalgas. Y por delante, ascendían casi vertical por delante de la vulva, cubrían el monte de venus y luego se desplazaban en forma de V por el exterior de los pechos, para unirse en los hombros.

Cum encima de la capa de aceite oscuro, empezó a darle otra grasa más consistente, más tarde me enteré que se trataba de grasa para los engranajes, pensé si alguien sacaba punta a utilizar esos ingredientes en su traje para luchar.

- ¿Habrá problemas si ven el aceite? – Balbuceé sin salir de mi asombro.
- No tío, no, ese tipo siempre ha luchado desnudo y se dice que no puedes sujetar su cuerpo, no puedes hacer presa, resbalas – Dijo con voz ronca.
- ¿Ha luchado más veces? – Pregunté sorprendido.

El jefe de los vigilantes, serio, respondió sin dejar de mirar al palillo caído.

- Si, tres y parece invencible, pero lo más sorprendente de todo, es que su adversario al verle duda, y no por lo que reluce su piel, no, la causa es que a ese tipo le cuelga casi veinte centímetros de flacidez, en reposo, sin erección……

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prmera vez segunda parteCategoría: Sexo primera vez

Por anabel | 2014-10-17 01:53:29 | 0 comentarios

bueno como ya comente en my primera parte lo que me avia hecho el amigo de my papa me gusto que cuando llego my papa y se fue a vañar como estábamos los dos solos my papa sevañaba con la puerta entre abierta y yo me lo puce amirar yo nosavia nada como era el palo solo avia probado achuparcelo al amigo de my viejo y de tanto mirarlo amy viejo agarre y entre al vaño my viejo sevañaba como yo soy chiquita agarro mecente hacer pis y yo lo miraba amy viejo quetenia bien reto su palo me acordaba el del amigo me hacerco amy papa y le agarro el palo y melo meto ala voca y my papa quedo sorprendido porque para miedad y le gusto melo enpeso hacer jugar en la voca un buen rato y me hiso agachar como soy chiquita mequeria poner en cuatro patita para lamerme my conchita chiquitano pudo hacy quece acostó en el piso ymecento en su cara y me enpeso alamer my conchita y me hacya cosquilla que me bolvi hacer pichi en su cara el agarro memojo bien con sus dedo my conchita me agarro me levanto upa y me llevo ala cama y me acostó boca arriba agarro me enpeso amojar bien my con chita me abrió bien medecia mamita teboy hacer my mujercita me abrió y semetio dentro de mis piernitas y me la apoyo en my conchita me enpeso ametermela despacito que me enpeso adoler my papa la tiene grande yo ledecia papa meduele mucho el medecia yaba apasar aguanta me la enpeso ameter cada vez mas que me ardia my conchita hasta que mela dejo entera adentro hay se en peso amover despacito un buen rato hacy y melasaco sentí un alivio salio bien roja y my conchita me havia quedado inchada me acarro me puso en cuatro patita y trajo una cremita me hecho toda my colita y me la corria con su mano y apollo su palo en my culito y me la hizo jugar en my sanjita y volvió de nuevo la coloco con su mano y medijo aguanta mamita y mela metio bastante fuerte que mme rompio my culito hay enpeso amoverce fuerte hasta que me hecho su liquido en my culo ymedijo bueno mamita ya te hice my mujercita ya terompi alos dos yo estaba con un ardor en my culo me llevo al vaño me vaño y hacy fue my primera esperencia sexual con my padree hiso llorar de dolor

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my primera esperecia sezualCategoría: Sexo en familia

Por maria | 2014-10-16 01:42:48 | 0 comentarios

hola les paso acontar como fue my primera vez me llamo maria nodoy mi edad solo digo soy una niña yo soy hija única tenemos la casa muy chiquita dormimos los tres en la misma avitacion yo siempre que apagamos la luz escucho cuando la cama se mueve de mi mamy y veo que my papa como lelevanta los pies amy mama yo nunca by un hombre desnudo hasta esa vez que paso acontarles como fue un dia my mama tuvo que hir acuidar a my abuelita que se enfermo mucho y yo tuve que quedarme encasa con my papa yo como hera chica nosavia nada my papa cocino y como el trabajaba hasta tarde el cocinaba hasta que quedara para la noche mientras el no estaba yego un amigo de el buscándolo y yo ledije no esta esta trabajando y my mama tanpoco no esta y me pidió permiso para hir al vaño mo el vaño esta adentro lo acompañe y yo quede a esperarlo en la cocina y cuando miro para la puerta de vaño veo que el sale sin ropa del vaño y yo como nunca avia visto hombres desnudo loquede mirando sin hacer nada el me agarro de la mano yo como era chica nosavia nada me levanto me also y me sento en la mesay me enpeso asacar my yorcito el medijo quédate quietita solo boy ajugar con tigo un ratito ya que estamos solos
me enpeso apasar la lenguita en my vajinita que me hacia mucha cosquillita de tanto lamérmela me hicie pis en su cara que mehacia reir de cosquilla yo me movia para todos lados como nunca avia sentido eso después me bajo de la mesa y me metio su palo en my boca yo noloqueria meter en my boca locentia salado hasta que me lo metio jugaba con el palo en my boca hasta que melargo una cosa blanca en my boca mela enyeno el medecia tomala queteva agustar mela tome toda y mellevo alvaño y mevaño bien amy y el tanbien y mevistio y medijo de esto nodigas nada otro dia seguimos jugando y sefue y yo quede pensando como aviamos jugadsbueno mañana les cuento como fue la primera vez espero que lesguste

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La fiesta increibleCategoría: Trios

Por Gala Montes | 2014-10-15 21:18:15 | 0 comentarios

LA FIESTA INCREIBLE
El sábado anterior mi esposo me invitó a una fiesta, que resultó totalmente diferente a lo que yo esperaba. La reunión se llevó a cabo en una granja muy grande y bonita que pertenece y forma parte de la empresa donde labora mi esposo que por cierto queda muy alejada del lugar donde vivimos, es por eso que pasa todo el día y parte de la noche fuera de casa.
Llegamos al medio día yo iba vestida muy formalita con un vestido de manga larga con un cierre por la parte del frente, desde arriba hasta el ombligo y lo llevaba casi hasta arriba pues no quería tener ninguna discusión con mi marido referente a mi manera de vestir, pero debajo llevaba una pequeña tanga tipo hilo dental y un brasier con un escote muy pronunciado, llevaba, aunque se realizaba en una granja llevaba unas botas con tacón y muy altas, mi secreto era que llevaba “puesta” mi bola mágica dentro de mi cosita, que cuando hago contracciones con ella me produce un gran placer y siento pequeños orgasmos, que la mayoría de las veces pasan desapercibidos para las personas que me rodean. Generalmente estas reuniones me resultan muy aburridas, pues asisten mayormente parejas, y la mayoría gente muy madura pues son los directivos de la empresa.
Grande fue mi sorpresa al llegar y darme cuenta que era una fiesta con numerosa concurrencia que incluía a los empleados de diferentes departamentos, ya que es una empresa muy importante de la zona, al llegar nos recibieron afectuosamente los propietarios del negocio y sus esposas, también se acercaron empleados que forman parte del departamento en que es el jefe mi marido, entre ellos dos o tres jóvenes que me resultaron especialmente atractivos.
Nos sentamos en las mesas principales desde donde se podían observar la mayoría de los invitados, así que pude observar a los asistentes, algunos de ellos me veían insistentemente, eso me gustó y pensé que no sería tan tediosa como otras reuniones.
Un aspecto que no había reparado y que resultó después vital para los acontecimientos por venir, es que los sanitarios se encontraban hasta el otro extremo de donde nos encontrábamos, y para llegar a ellos había que hacer un pequeño rodeo, que aunado al número de asistentes, provocaba que se tardaran varios minutos en ir y venir desde nuestro lugar en las mesas.
La reunión se desarrolló normalmente con una rica comida y variadas bebidas, yo me tomé alguno whiskies y me sentía muy relajada platicando con las esposas de asuntos triviales, pero sin dejar de estar observando a los empleados, sobre todo a aquellos que me miraban y se comentaban entre sí, lo que me provocaba un pequeño sudor en mis partecitas, los señores se reunieron para platicar asuntos de negocios y de deportes, temas que no me interesan en lo más mínimo.
Cuando la música empezó a tocar melodías alegres nos levantamos para bailar, pero después de varios tragos y bailes los señores se empezaron a cansar o aburrir y se fueron retirando a las mesas y prácticamente nos quedamos en la pista solo las mujeres y algunas parejas, después nos fuimos a sentar pero los señores nos dijeron que siguiéramos bailando y ellos tomando, a mi marido se le suben las copas muy pronto así que procura se cauto a la hora de beber, pero hoy se notaba diferente, al cuestionarlo a respecto, me comentó que le habían dado una buena noticia, pues lo ascenderían de puesto por su gran desempeño y responsabilidad y me pidió que me fuera a bailar a la pista con las otras señoras, lo que no se dio cuenta es que poco a poco se fueron acercando los jóvenes y nos veían de manera “cachonda”, algunas señoras se cortaron y se retiraron a sus mesas, solo nos que damos tres o cuatro, me fui acercando al lugar donde se habían concentrado cuatro o cinco jóvenes, coincidentemente dos de ellos eran los que me parecían más apetecibles, cuando giraba me decían muy quedo piropos que yo agradecía con una sonrisa, cada vez eran más atrevidos y me pedían si bailaba con ellos yo movía la cabeza muy coqueta diciéndoles que no y apuntaba hacia donde estaba mi esposo, la tarde ya se convertía en noche y los maridos seguían tomando y platicando.
Más tarde tuve la necesidad del ir al baño y le pedí a una amiga que me acompañara, a lo que accedió, me fije que nos fueron siguiendo los más atrevidos y creo que también los más tomados, primero entré yo al sanitario y después mi amiga, yo esperándola afuera, en eso uno de ellos me llama desde un lado y yo me acerco y sin decir nada me abraza e intenta darme un beso, yo haciéndome la digna le dije que no fuera atrevido , me pidió un beso , le dije que estaba loco, pero le deje una sonrisa pícara y me fui pensando cómo lograr mis objetivos de divertirme y pasar un buen rato.
Como sentía un poco de calor por los acontecimientos, me baje el cierre del vestido, hasta el borde de mis tetas que se dejaban entrever, lo que pareció agradarles a los hombres. Me regrese a la mesa y mi marido ya no estaba, al preguntar por el me dijeron que habían pasado a las oficinas junto con otras personas, pero que regresarían en un momento más, mi mente empezó a trabajar para aprovechar el momento, con la ayuda de mi amiga, nos dirigimos nuevamente a los sanitarios, pero esta vez por el camino más largo y obscuro, antes les hice una seña a los jóvenes , cerrándoles el ojo y brindándoles una sonrisa, captaron inmediatamente el mensaje y nos siguieron un grupito de cinco chicos.
Atrás de los baños había un espacio arbolado y semi-obscuro, pero antes de llegar ahí me baje un poco más el cierre y mis tetas se mostraban generosamente, mi compañera se alejó un poco más y con ella tres chicos, resulto más golosa que yo, por mi parte me quede con los chicos que más me habían gustado y se me acercaron y me empezaron a tocar, el más atrevido metió su mano bajo mi falda e introdujo su dedo en mi puchita pero no recordaba que no me había quitado mi bolita del placer, le pedí que me esperara para extraerla, lo que le extraño pero al mismo tiempo lo excito, el otro se dedicó a juguetear con mis tetas, yo por mi parte les tocaba sus vergas que ya se habían parado y se sentían enormes y deliciosas, me deje tocar por todos lados y yo a mi vez les pare sus vergas a los dos, se las extraje y las tome entre mis manos eran gruesas y muy húmedas, me llene mis manos con su agüita que le salía, de pronto escuche ruidos cercanos y me aleje de ahí a las mesas y me senté, me siguieron y se sentaron muy cerca de mí, yo me sentía rica al saberme deseada, estaba muy excitada. Tenía que hacer algo y pronto pues mi puchita demandaba ser atendida, volver al baño me parecía muy riesgoso pues había mucho movimiento, en ambos baños.
Para esa hora la mayoría de los invitados ya se habían retirado y solo quedaban unas cuantas parejas y algunos jóvenes solos, como el lugar era muy amplio había mucho espacio entre un grupo y otro, en eso llegaron los señores junto con mi marido, bastante tomados, las esposas ya se habían retirado y estaba con mi amiga que había regresado bastante feliz y satisfecha, los señores se fueron al baño, lo que aprovecharon los jóvenes para acercarse a mí y platicarme lo que le habían hecho a mi amiga y a ofrecerme el mismo tratamiento, les dije que yo quería con los dos con quien había estado, se acercaron y discretamente me empezaron a acariciar, uno llevaba una pluma en su sombrero, se la quitó y me empezó a pasar la pluma por todo el cuerpo, sobre todo sobre mis tetas que cada vez se mostraban más descaradas, después me subió el vestido y lo hizo en mi puchita, yo sentía delicioso, otro me frotaba su verga sobre mi espalda y brazos, cuando regresaba mi esposo se retiraban respetuosamente y yo con las ganas de seguir cachondeando. Siguió tomando y en un momento me dijo que se sentía mareado y que se iba a retirar un momento al carro a descansar un poco para el viaje de regreso, lo fui a acompañar, para asegurarme que se quedaba en el vehículo, se recostó y se durmió rápidamente, me baje del auto y ya estaban cerca mis jóvenes, se acercaron y me dijeron que cerca del estacionamiento había una pequeña bodega y que uno de ellos tenía llave, cuidándome de que no me vieran les dije que se adelantaran y que allá los alcanzaría, discretamente me dirigí hacia el lugar y me introduje, ya me esperaban ansiosamente, pero no eran solo los dos sino que estaban otros dos más, les pedí que solo quería coger con los dos que había designado desde el principio, que se esperaran afuera por si se me ofrecía algo, después de una pequeña discusión entre ellos se salieron y quede sola con mis dos jóvenes, lo primero que hicieron fue bajarme el cierre hasta la cintura, me sacaron mis tetas y las empezaron a mamar primero suave y luego ruidosamente, me encantaba que me mordían suavemente, les saque sus vergas y las empecé a manipular hasta que sentí su agüita, después me hincaron y me hicieron mamárselas alternadamente, yo volteaba a todos lados buscando un lugar donde acomodarme parar que me follaran, pero no encontraba, me pusieron de pie y ahora ellos me mamaban uno mi puchita y otro mi culito, me sentía divina, se subieron a unas cajas para que sus vergas me quedaran a la altura de mi boca y me pusieron a mamarles, lo hacía alternadamente hasta que estuvieron a punto de venirse, después así parada uno de ellos me metió su verga por delante, y el otro se frotaba por detrás en mis nalgas, picándome mi culito de vez en cuando, después se intercambiaron y con un poco de saliva logro meter la punta de su verga en mi culito, uno de ellos se sentó sobre una caja y me atrajo para que me sentara sobre su verga mientras el otro me hacía mamarle su verga y huevos, sacaron una colchoneta y uno se acostó y me pidió que metiera su verga en mi culo, mientras el otro me penetraba por delante, en ese momento yo me sentía como una perra en celo y necesitaba algo más, empecé a cabalgarlos hasta lograr que se vinieran casi al mismo tiempo, les pedí que salieran a descansar mientras se recuperaban, yo tenía la intensión de probar a los otros dos pues me sentía como una gran puta. Llame a los dos que habían quedado afuera, que eran un bajito muy moreno y otro alto y delgado, cuando entraron, rápidamente les bajé sus pantalones y les quite sus bragas, el delgado tenía una verga normal, pero con el bajito me lleve una sorpresa mayúscula, pues la tenía enorme, gruesa y muy larga y con unos huevos grandísimos que le colgaban y se balanceaban constantemente, intente metérmela en la boca y no cabía, así de grande era, entonces le empecé a mamar su punta, el tronco, los huevos y el culo, mientras sentía la verga del delgado bien adentro, pues me había penetrado rapidamente, me vine otra vez, después me saque la verga que tenía insertada y empecé a mamarlas, una por una, hasta hacerlas venir, fue un festín de semen, mientras descansaban un poco tome al de la gran verga y me puse a mamarla hasta dejarla nuevamente bien parada, lo que no me tomo mucho tiempo, le pedí que se acostara y yo encima de él, me empecé a metérmela lentamente, parecía misión imposible , pero con mi calentura, por fin lo logré, me parecía imposible haberme tragado esa enorme y deliciosa verga. Ya con ella adentro empezaron a acercarse los demás para que les mamara y les jalara sus penes, mientras tanto yo me venía nuevamente con esa verga adentro, poco después el que me tenía empalada se vació dentro de mi derramando una gran cantidad de semen dentro de mi puchita, cuando los deje satisfechos me fui directamente al baño a asearme, lo mejor que pude. Mi olor era de semen de varios machos.
Ya no quise ir a despedirme de nadie por temor a que descubrieran mis rastros de aventura, y me dirigí, directamente a la camioneta donde estaba mi marido todavía dormido, obviamente no podía manejar y yo no me atrevía a recorrer el largo trayecto hasta nuestra casa, así que tuve que buscar a alguien confiable para que nos trasladara a casa , que no hubiera tomado y que fuera buen conductor, se ofreció a llevarnos un empleado como de cincuenta y cinco años, delgado alto y canoso, pero que se conservaba físicamente bien, me dio confianza y le dije que sí, pasamos a mi esposo al asiento trasero, para que se recostara y siguiera durmiendo. Durante el trayecto, bastante largo por cierto fuimos platicando de diferentes temas, me pareció una persona inteligente, agradable y simpática, pero por más que evitaba, me afloraba lo caliente que todavía me sentía , la hacía algunos comentarios pícaros y se sonreía, me trataba con mucho respeto y atención, me entregó mis tangas que se había encontrado al subir a la camioneta, lo que me dio mucha vergüenza, me dijo que no me preocupara que era normal que una mujer tan hermosa como yo fuera asediada por los hombres, me pregunto si me había divertido, le contesté que mucho y que esperaba que la noche me reservara aún una sorpresa más, me volteó a ver entre sorprendido y sonriente, movió suavemente la cabeza y siguió manejando, como mi puchita estaba muy usada me ardía y sentía cierto malestar y escozor, pensé en agradecerle a nuestro amigable chofer sus atenciones, me acerqué un poco a él, procurando no estorbarle en su manejo, me bajé un poco el cierre y le mostré un poco mis tetas, le pregunté si le gustaba lo que veía y me contestó, que le encantaba, pero que no era necesario que lo hiciera, le dije que para mí era un placer mostrarle, le tomé una mano y me la acerque a mis tetas, me las empezó a tocar, yo sentía delicioso, pues lo hacía muy suavemente, diferente a todos los jóvenes que me habían cogido, quienes me habían tocado casi agresivamente, pero que me había encantado, sentía sus toques delicados y me acerque hasta apoyarme en su hombro, empecé a besarlo en el cuello y en sus oídos, noté que se estremeció y me calenté, bajé mi mano y empecé a tocarle su instrumento, lenta pero continuamente se comenzó a poner duro, le pedí que recorriera su asiento un poco hacia atrás, para que me diera un espacio mayor de acción, le bajé el cierre y le saqué su verga, la tenía totalmente rasurada y se le veía limpia y apetitosa, me agaché la olí y suavemente empecé a besarla, luego lamí su cabeza, su tronco y sus huevos, olía a limpio y me encantó, comencé a masturbarlo lentamente, cuando sentía que le empezaba a brotar un poco de líquido me lo comía y dejaba de jalarle y lo dejaba descansar un rato, mientras jugaba con su cuello y sus oídos, con lo que le hacía temblar, después continuaba con mi técnica de mamadora y así lo llevé, hasta que nos faltaban unas millas para llegar a casa le mamé con fruición hasta que se vino en mi boca, que fue insuficiente dada la cantidad de semen que le salió, cuando se vino, dio un acelerón a la camioneta que casi nos estrellamos, procedí a limpiarle totalmente su pija, hasta dejársela limpia y reluciente, también limpié con mi lengua lo que se derramó sobre los asientos y el tablero, me agradeció el favor con un beso profundo en mi lengua.
Después de eso ya no hablamos nada hasta llegar a la casa, me ayudó a meter a mi esposo a la casa y se despidió con un saludo de manos, yo lo abracé y le dÍ un beso, agradeciéndole todas sus atenciones, después me fui a dormir satisfecha, aunque muy adolorida de todas mis partecitas y hoyitos. BUENAS NOCHES.

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En el rancho mi primera vezCategoría: Gays

Por marichuy | 2014-10-15 19:08:44 | 0 comentarios

Crecí en la ciudad, más exactamente en la capital del estado. Sin embargo, mis papás me mandaban cada verano desde que tenía 10 años al rancho de mis abuelos, a unas 3 horas de la capital. El lugar era muy bonito: grande, con una extensa área de campo abierto; había una gran caballeriza con al menos 20 caballos pura sangre y un par de yeguas de cría. La casa estaba un poco alejada, y rodeada por hermosos árboles frutales que eran la adoración de mi abuela.

En ese entonces, yo ya comenzaba con indicios de mi despertar sexual, recuerdo que a los 11 años veía como los animales copulaban para la crianza, ver a esos sementales enormes y fuertes montar a las yeguas era impresionante y un calorcillo se alojaba en mi vientre cada que presenciaba un acto así.

Había varios trabajadores en el rancho, entre ellos obviamente el capataz, Gerardo, alias “El Rubio”, tenía un porte impresionante, era joven, pero aún así contaba con el respeto de todos en el lugar. Era un hombre alto, de espalda ancha y cuerpo fibroso, tenía unas piernas gruesas que hacían que lo viera embobado cuando montaba algún semental. Era muy masculino, con una barba cerrada muy tupida que recortaba finamente, con una tez blanca pero que se encontraba tostada por el sol, recuerdo que al principio cuando tenía entre 10 y 11 años El Rubio apenas y me miraba, yo era el mocoso hijo de los patrones que llegaba de visita y al que había que enseñar a montar. Pero el verano cuando cumplí 14 años las cosas empezaron a ser diferentes.

Yo ya sabía que me interesaban mucho más los hombres que las mujeres, y de todos los hombres que podría ver allí, el capataz era el que más llamaba mi atención. Podía pasar horas viendolo trabajar al sol, observando como las gotas de sudor escurrían por su rostro, y en aquellas ocasiones en que se quitaba la camisa por el calor, veía como éstas escurrian a lo largo de su pecho ligeramente cubierto de vello. No era un oso, pero sí un hombre muy masculino, con vello en el pecho, los brazos y las axilas, al igual que en las piernas. Un día durante esas observaciones él se había quedado solo reparando una de las cercas del rancho, y me descubrió detrás de un árbol viendolo no muy lejos, mis hormonas estaban descontroladas por lo que había comenzado a verlo más a menudo sin cuidar mucho que lo notara. Ese día, imagino que por estar solos, él me sonrio y me guiñó un ojo. Por supuesto yo me puse rojo y no hice otra cosa mas que correr lejos de ahí y meterme como el adolescente que era al cuarto directo a masturbarme furiosamente con su imagen.

Dos días despues entre a las caballerizas y él estaba allí solo. Acababan de irse todos a comer, y yo me había salido con el pretexto de ver a una de las yeguas que estaban preñadas. Él estaba cepillando a uno de los sementales cuando me vio. Me recorrió de arriba a abajo, debo decir que yo no era muy alto, medía si acaso 1.60, era delgado, y comenzaba a tener ciertos rasgos un tanto afeminados, mi cabello lo llevaba algo largo y mi culo era respingado, además la adolescencia mostraba que no iba yo a tener mucho vello corporal y mucho menos facial. Entre silenciosamente y me acerque a la yegua mientras él cepillaba al semental, tan nervioso estaba que ni siquiera note cuando él se acercó y se puso detrás de mí hasta que ya tenía su boca en mi oído...

¿Te gustan mucho los caballos verdad?- me dijo con una voz baja
Sí. Son animales fascinantes, muy grandes y...poderosos- todo eso lo dije sin voltearme, solo encogiendome un poco al sentir su aliento
¿Poderosos? Si, tienes razón, solo un animal poderoso podría montar bien a una yegua como esa...porque, una buena yegua necesita ser dominada, ¿no lo crees, precioso?- Cuando dijo eso sentí como el aire escapaba de mis pulmones, no sabía que contestar, estaba muy nervioso...
Sssí, sí claro. I-i-imagino que se necesita fuerza ¿verdad?-
Claro, un buen semental debe ser fuerte para coger a su hembra, tomarla bien fuerte - y como si quisiera ejemplificarlo puso sus manos en mi cadera y la sostuvo firmemente- necesita enfilarse bien detrás de ella- y se acerco unos pasos más a mi espalda, enseguida sentí su pecho recargado y algo duro rosarse en mis nalgas, mientras él seguía hablando suavemente a mi oído- para después de una estocada montarla y llegar lo más profundo que pueda con su herramienta- ante esto sentí un empuje de su cadera contra mi culo. Yo seguía sin moverme pero había cerrado los ojos
Y ¿qué necesita una hembra para... para atraer al semental?-
Bueno, eso depende, pero...lo más importante es que esté dispuesta. La hembra debe saber cual es su lugar, estar preparada para que el macho la monte cuando quiera y donde quiera- Su aliento era caliente, y poco a poco su agarre en mis caderas fue asendiendo a mi cintura y no pude evitar soltar un gemidito bajito, casi de dolor...
Y dime precioso, ultimamente he notado que la pasas fuera de la casa de los patrones, ¿se te perdió algo por aqui? ¿buscas...algo? Dime lo que quieres hermoso...tal vez yo puedo ayudarte a...conseguirlo...
Su agarre seguía siendo firme, y yo no sabía que contestar, sabía que sino le decía nada en ese momento, la ocasión tal vez no se diera otra vez y yo no estaba dispuesto a esperar hasta el próximo verano para ver si pasaba algo. Así que tomando impulso de no se donde me gire lentamente y lo mire con la cabeza inclinada y apenas subiendo la mirada un poco, una pose por demás sumisa.

El labio me temblaba cuando le dije con la voz baja y lo más tranquila que pude lograr ante mi ansiedad:
Yo...yo...quiero...quiero saber que se siente...- Ante mi declaración él sonrió y quiso hacerlo aún más difícil para mi, cosa que con el tiempo aprendí, solo lo exitaba más...
¿Que se siente qué precioso?, dimelo claramente...-
Quiero...quiero saber qué sienten las yeguas cuando...cuando son montadas- no era posible que estuviera más rojo del a vergüenza, mi cara se sentia caliente de la pena que estaba pasando.
O sea que tu quieres...-
Quiero un semental que me domine...por...por favor yo quiero...- las lágrimas comenzaron a acumularse en mis ojos sin yo poder evitarlo
Sssssh, tranquilo precioso, debes aprender a pedirle a tu macho las cosas, sino no será posible que las obtengas ¿entiendes?- todo lo dijo pasando una mano por mi rostro acariciando mis mejillas, de una manera dulce. - Cuando te pregunte algo, debes contestar Sí papito, has entendido?-
Sssí, sí pa-pa-papito- Yo estaba casi en shock no podía creer que ese macho tan viril me estuviera a punto de mostrar lo que yo tanto quería
Ese es mi niño...muy bien, ahora voy a hacerte unas preguntas y quiero que las respondas sinceramente... ¿Haz estado con alguien antes hermoso?-
No, no papito-
Bien...¿Te has explorado tu sólo? ¿Alguna vez te has metido algo en ese culito?-
Nnno papito, una vez lo intenté pero me dolía mucho, lo intenté con una zanahoria-
Mmmmm eso quiere decir que debes estar bien cerradito. Pero no te preocupes ya lo solucionaremos, la primera vez que te coja probablemente te dolerá mucho, pero ya veraz como lo disfrutas después...dime, ¿eso quiere? ¿quieres que te rompa ese culo hermoso que te cargas, mi niño? ¿Te gustaría que mi pene entre por ese agujero? ¿es lo que ansías?
Sssí, sí papito...-
Sí qué?-
Sí quiero que me cojas- y sin previo aviso unió sus labios a los mios. Sentía su lengua por toda mi boca, había entrado violentamente dándome con sorpresa. Su barba raspaba mi barbilla ligeramente, y yo sentí como poco a poco mi pene comenzaba a levantarse, de hecho unas gotitas se comenzaban a deslizar desde la punta, era demasiado sentir a un macho, ese macho que tantas veces habia visto e imaginado me estaba besando. Y así de rápido como empezó así se termino separandose él de mi boca pero sin dejar de sostenerme de la cintura.
Muy bien lindo, muy bien, quiero que me digas lo que quieres que te haga exactamente-
Quiero que me cojas papi, quiero que azotes mi culito y lo penetres con ese hermoso pene que tienes, quiero que me llegues bien profundo, muero por escuchar como tus huevos pegan coontra mi culo y sentir tu peso sobre mi cuando me tomes como un semental toma a su yegua- yo estaba en extasis con los ojos cerrados imaginando eso, esa era solo una de mis tantas fantasías
Sabía que te gustaba la verga hermoso, lo note desde que te trajeron por primera vez al rancho, eras un morrito de 10 añitos pero te veías tan dulce y apetecible, que te habría tomado en el campo si te hubiera encontrado solito- La respiración de El Rubio era cada vez más rápida- Quiero aprobechar mucho contigo hermoso, quiero enseñarte a mamarla y a que te tragues mi leche, pero eso será después, ahora lo importante es abrirte ese culo, tumbate al fondo, en el corral vacío junto a la yegua preñada...

Yo casi corri en cuanto me dejaron de temblar las piernas, no entendía como era posible que fuera a pasar eso. Me metí en el corral y vi que estaba lleno de paja, sin pensar me desnudé, quería que mi macho me encontrara igual de dispuesto que una yegua con su semental, moría por sentir sus manos sobre mi piel y poder observar lo que apenas y había sentido con su golpe de caderas en mi culito.

Él llego poco después y al verme desnudo sus ojos brillaron...
Pero mirate, si eres toda una hembra en celo, no pudiste esperar a que yo te quitara los trapos vdd?- y acercandose a mi me volteo y con violencia me arrojó sobre el suelo
Papi yo...- y mis palabras se vieron interrumpidas por el dolor. Había soltado un fuerte golpe en una de mis nalgas- Aaaah!!!-
Esto precioso...te enseñará a hacer las cosas solo cuando se te ordenen ¿entendiste?- y su mano se estrelló con mi otra nalga-
Sssí, sí papito, perdoname... Aaaah!!Nnno, no, no volverá a pasar- Después de una serie de golpes mi culo ardía, y una lagrima comenzaba a escurrir, creí que lo había arruinado todo, sin embargo El Rubio se agacho e inesperadamente comenzó a lamer suavemente mis rojeces
Ssshh, no llores hermoso, ya iras aprendiendo, mírate, tu culo parece ser dos manzanas rojas, hermosas, grandes y brillantes por mis lamidas, ¿te gusta esto lindura?
Siiii papito, por favor, te lo ruego, sigue, sigue...¡AAAAAAAAH DIOOOOS!- El Rubio metió su lengua en mi agujero, la metio así hasta el fondo de una sola arremetida, y comenzó a deslizarla dentro y fuera, mi cabeza daba vueltas....- ¡POR DIOS! ¡POR DIOS! ¿QUE ESTAS....? OOOOOH PAPIIIIIII SIIII QUE RICOOOOOOOOOO-
Hoy no habrá preparacion lindura, estoy demasiado duro ya, además creo que te gustará más y quiero que sientas durante días en tu culo tu primera perforación.
Sí papito, lo que tu digas y mandes, pero por favor, necesito sentirte dentro...
Y lo harás hermoso, recuestate así boca abajo y trata de relajarte, quiero que con tus manos tomes tus nalguitas y me muestres ese precioso agujero que llenare con mi leche

Yo ya no sabía que hacía, solo me tire y jale mis nalgas como él me había dicho. Mi macho se apoyo sobre mi, lo senti en mi espalda y mientras se apoyaba con una mano al costado de mi cabeza, con la otra enfiló su pene y me dejó sentir la punta que resbalaba con los escupitajos que esparcía por ella
Sientes eso hermoso? es la punta de mi verga, esta lista para ti, pidemela chiquito, pideme que te coja
Por favor papito, te lo ruego, no aguanto necesito sentirte, necesito...- y en ese momento empecé a llorar, era una desesperación enorme lo que empecé a sentir dentro de mi cuerpo, no pensaba nada, no registraba nada, ni el tiempo, ni el clima, ni nada, solo tenía una necesidad enorme por sentir mi agujero penetrado-
Muy bien hermoso quiero que tomes aire profundamente y cuando te diga lo sueltes ¿entendiste?
Sí papito
Bien, toma aire...ahora sueltalo lentamente

Y en ese momento cuando comence a soltarlo, El Rubio, ese macho que tantas veces había visto tan viril, fuerte, lleno de vitalidad, con el que tantas veces me había masturbado, dejó ir su herramienta muy profundo dentro de mi. A mi se me fue la voz, ni siquiera pude gritar, solo senti un dolor muy profundo y todo se quedó en blanco...hasta que mi macho comenzó a lamerme la oreja y a dar besitos por mi nuca. Al parecer perdi la conciencia por el dolor un par de minutos...

-Bien chiquito, eres un campeón, vamos...regresa poco a poco hermoso...- yo comenzaba a reaccionar, y un dolor agudo senti en mi culo en cuanto percibi un ligero movimiento de su pene
Bien hermoso, bien. Voy a moverme chiquito, y ya veras como poco a poco te acostumbras- y así comenzó...
Ppaa-papi...yo...dios, estás, estás dentro de mi...te siento- yo lloraba profundamente, grandes lagrimones se deslizaban por mi rostro y se fundian con mi saliba, no dejaba de babear el piso- Papito...siento, te siento...
Sientes mi verga hermoso? Siento como se mueve dentro de ti, dentro y fuera nene, perforándote, ¿te gusta?
Siiiiiiiii, siii, si me gusta papito,me encanta, dame más duro!! por favor, más rápido-
Si precioso, así, siente como te monta tu semental-
O DIOS SI!!!! SOY TU YEGUA Y TU ERES MI MACHO! DIOOOOOOOOS!! AAAAAAAHHHHHH!!!!!! PAPITO ME ENCANTA!!MÁS POR FAVOR!!!!
OOOh siiii nene, tu agujero me recibe tan bien, es tan estrecho, y te sientes tan húmedo, tan caliente, estoy dentro tuyo, a partir de ahora te montare cuando quiera y como quiera, porque eres una yegua que debe estar dispuesta para su semental- su respiración era muy agitada y sus huevos chocaban una y otra vez contra mí.
Siénteme nene, siente mi verga como palpita dentro de tu culo...te voy a preñar chiquito ¿eso es lo que quieres? quieres mi leche dentro tuyo?
SIIIIIIIII Sí papi!!! por favor, deja tu leche muy dentro de mi, necesito sentirla, oooooooohhhh siiiiii asíiiiii dioooos me vengo me vengo, no lo puedo evitar!!!
Así hermoso, vente, deja salir tu lechita, para que después sientas como me vacio dentro de ti
AAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH!!! MÁS! MÁS! QUE RICO! QUE RICO!!!- el éxtasis era brutal, comencé a venirme a borbotones, y comencé a convulsionarme ligeramente
Sí si lindura, así, ahora yo, ahora yo...AAAAAAAAAAAAAHHHHHH SU PUTA MADRE!!!!- mi macho dio fuertes envestidas, y de pronto senti algo caliente inundar mi canal, fue como un disparador para otro orgasmo, así de sencillo, comence a convulsionarme y otra vez todo se volvió blanco...y me desmaye.

Cuando volvi en mi, seguía tirado en el corral. Me encontraba desnudo y lleno de sudor. La paja se me pegaba y mi cuerpo dolía mucho, sobre todo mis nalgas y el culo, oí unos pasos pero no fui capaz de moverme para esconderme, afortunadamente era mi macho.

-Hola lindura, veo que ya despertaste- su mirada estaba cargada de lujuria, y yo comence a sentir una repentina vergüenza, que logró que él soltara una carcajada- Precioso, eso es lo que más me gusta de ti. Pero es hora de levantarse, llevas desmayado casi media hora más el tiempo que estuvimos aquí no tardarán en empezar a buscarte. Los demás ya comenzaron a trabajar, así que no puedes quedarte mucho tiempo aquí, vamos, arriba!

Y sin más me ayudó a incorporarme, sin embargo me temblaban mucho las piernas y comence a sentir como algo escurría por ellas, cuando intenté ver lo que era, me espanté, era una mezcla rosa, entre blancuzca y roja...
-Tranquilo chiquito, esa es la prueba de que fuiste una buena hembra, es mi leche con algo de sangre por se tu primera vez y de una manera tan ruda, pero no te preocupes, la próxima vez tal vez no sea tan rudo- todo lo dijo con una sonrisa
-Pro...proxima vez?
-Claro pequeño. Ahora me perteneces y cada vez que lo necesites aqui estaré para darte la leche que tu culito tanto ansía- y se tomo el pene que se dibujaba por encima de la ropa que ya se había puesto. Yo me vestí bajo su mirada, me sentia como en un sueño, del cual desperté en cuanto atravesando las puertas de las caballerizas él me dio una nalgada antes de salir. Mi vida había cambiado enormemente, ese día fui follado y pronto aprendería mucho más sobre el sexo que tanto me gusta practicar, gracias a mi macho y otros dos trabajadores del rancho. Fue un gran verano...

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