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desvirgando por los 2 lados a mi entenadaCategoría: Orgias

Por desvirgandola | 2014-05-01 15:01:50 | 0 comentarios

hola me llamo jorge soy del peru natural de un pueblo llamado atalaya pues ase tres años me reuni con mi señora que es profesora del area de matematicas y resulta que ella tiene dos hijas ps a una le gusta la pinga como azucar y anda de chongo en chongo y la otra que reservo virgen para mi : resulta que uno de esops dias que mi señora me pidio un polvaso decidio irse a sus continuos chequeos medicos y ps me quede solo con la chiquilla de trece años ps esta en segundo de secundaria.y resulta que en el transcurrir del dia empezo una lluvia y empezo hacer frio y pues me fui para mi cuarto y me puse a ver television viendo una peli de xxx y asi mi entenada me sorprendiop viendo el video y quise apagarlo pero ya no pùde y es asi que ella se sento en mi sillon y yo en micama y me empezo hacer preguntas morbosas ¿hiciste el amor alguna vez a una virgen? y yo le dije que no y ella sonrio y me dijo tio ya vuelvo. al cabo de 5 minutos vino vestida con un escotek pegadito al cuerpo y una faldita blanca y sin calzon y se agacho delante mio. ps quede mudo ante tremendo culo y se acerco gateando hasta mi cama y me susurro al oido hazme tuya por primera vez al principio tuve miedo ps le dije tu mama se interara y ella me no no le dire nada solo quiero ser mujer y experimentar ps me puse cachondo cuando acariciaba mi pinga. me dijo prende el televisor y pon esa peli de mandingo. y asi lo hice y ella se empezo a desnudar delante de mi pude ver sus pechitos chiquitos con ganas de ser mamados.y pues yo no loentendia y asi que enpeze a hacer mi trabajo la acoste sobre la cama y le empece a mamar los cenos acariciarle las nalgas y baje hasta su clitoris y le empeze a mamar quise introducir mi dedo lubricacdo con un poco de salibita ps ella me gemia que no asi lo hacia hasta que logre mojarla completamente su conchita virgen. y agarre mi pinga y se la empeze a meteer suavecito hasta que ella se sometiera sola y asi llo embestia cada vez mas y mas hasta que se vino al sacar por un instente mi pinga vi sangre en mi sabana y ell se retorcia de placer y dolor me decia me duele tio y a la vesz me gusta
la puse en cuatro patas y le empeze alamer el ojete virgen hasta que logre otro orgasmo de mi entenadita ya listo el culito le empeze ameter nuevamente suavecito y de ahi le embestia hasta que me asusto con un fuerte grito que me dijo desde hoy sere tu puta papi saque mi pinga y la metí en la boca y ahi termine la deje llena de leche la boca. terminamos y así nos fuimos a bañar y repetimos varios polvos durante la noche. y así lo hacemos ahora que cada vez que mi mujer viaja. mi entenada ahopra tiene 20 años y ella le saca la vuelta a su marido por que ella dice que su marido es termo nada mas.pis espero que les guste bey

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Mi hija KarenCategoría: Sexo en familia

Por Sergio Bautista | 2014-05-01 01:29:20 | 0 comentarios

Mi hija Karen siempre fue muy deportista y participativa le gustaba tanto el voleibol como la danza, el ejercicio y la naturaleza la dotaron de una colita hermosa, aunque no vestía muy sexy su uniforme de secundaria denotaba q tenia buen trasero y lindas piernas.
Siempre se sienta muy sexy con las piernas dobladas, parece q lo hace a propósito, cuando tengo suerte me deja ver sus calzoncitos, blancos y rojos.
Poco a poco me fui atreviendo a tocarla a hacerle cariños no santos
A agarrarle las nalgas
Ella sonreía y gemía quedito
Su mama trabaja horario corrido, mientras que yo salgo a comer, lo q me permite estar solo con ella de 3 a 5, los últimos días aprovecho para bañarme por la tarde con el pretexto de calor, para mostrarle mi cuerpo, también me di cuenta q mi hija se cambia y se pone otra falda mas corta del uniforme q lleva a la escuela y se quita su short.
Un día q Salí de bañarme la vi de rodillas en su cama enseñándome sus calzoncitos q se transparentaban.
Le dije no te muevas hija, me acerque le baje los calzones y empecé a meterle la lengua desde la pushita hasta el culo de arriba abajo, ella sollozaba de gusto y me decía massssssss papi q rico papa, hazme tuya por favor
Solté la toalla de mi cintura y la empecé a masturbar con la punta de mi verga,, mi hija Karencita me dijo ya papi, no seas malo métemelo todo por favor.
La tome por la cintura estaba super humeda le entro toda de golpe y empezó a moverse como loca quería hacerme explotar
Se veía super sus nalgas desnudas y mi verga penetrándola, que diría su mama, mi esposa, si nos viera gozando así.
Le dije muévete rápido por q ya viene tu mama, ella se asustó y empezó a coger como loca
En una de esas me Salí y se la clave por el culo, a ella le encanto se siguió moviendo, sonrió y me dijo papi malo, ella se dejó y empecé a cogérmela duro, durísimo a ella le encanto y me dija apúrate q ya viene mama, dame duro papi, me la cogí y termine en ella.
Ella me dijo gracias papi lo deseaba y lo necesitaba.

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experiencia por inesperienciaCategoría: Sexo Maduras

Por jorge | 2014-05-01 00:48:50 | 0 comentarios

todo empeso cuando tenia 25 años yo trabajaba como asistente en una oficina en mexico leti tenia 32 años era una señora muy atractiva con un nos senos firmes
que envidiarían las chicas jóvenes un trasero firme y de un tamaño normal en ese tiempo yo era un chico inesperto en el sexo ella era una persona muy alegre al principio mantuvimos una relación de amistad con el tiempo me fui dando cuenta que me atraía mucho tenia algunos problemas con su marido vivía separados, un dia platicando de todo sin querer tocamos el tema del sexo ella decía que no era feliz ya que su experiencia con su marido la había hecho no querer saber de sexo ya que la había lastimado en forma física e ahí cuando yo según todo un experto sin medir las consecuencias le dije que la podía ayudar a superar ese trauma,al principio sente que se había molestado transcurrieron unos dos días y ella estaba pensativa ese dia recuerdo que era mi cumpleaños por lo que me propuso que festejaramos que me invitaba una copa fuimos a un bar pasado un tiempo y al calor de las copas me dijo que si me podía dar un beso claro que dije que si pasamos una velada de puros besos esa noche.
al dia siguiente me sugerio que al salir la a compañara a su casa en el camino a esta pasamos por un hotel y ella dándome un empujon me dijo a hora si me vas a cumplir lo que me dijiste que tu me podias a yudar con mi trauma entramos al cuarto del hotel desnudándonos yo me avalance sobre ese cuerpo que siempre me avia atrido comense a mamarle los senos esos pesones que reventaban comense a meter mis dedos en su vagina y ella se contorsionaba de placer comense a besar su pubis hasta llegar a su clítoris con mi lengua ella gemia y decía ya métemela a lo que sin persanlo correspondi cuando en el extasis de placer sentí su gran orgasmo venir llenandome de su jugos des pues poniéndose en cuatro patas me dijo que le partiera el culo a lo que yo dude ya que nunca lo había hecho asi que el gran experto salio inesperto pero ese culo no se me hiba a ir por lo que comense a meter y sacar mi miembro hasta terner un gra orgasmo y una buena venida de leche ha si estuvimos toda la noche cogiendo nuestra relación duro seis maravillosos años

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FOLLANDO CON MI JEFA: Una historia real (ultima parte)Categoría: Sexo infieles

Por Horacio | 2014-04-30 20:04:27 | 0 comentarios

El tiempo transcurrió y Nora terminó divorciándose de su marido. Eso posibilitó que folláramos más desenvueltos, sin presiones de ninguna clase. Pero por el momento, acordamos que cada uno seguiría viviendo en su casa y luego veríamos que pasaba. Lo mismo en el trabajo, cada uno en lo suyo, todavía no blanquearíamos nuestra situación.
Una noche, tras tomar unas copas con amigos, volví a casa algo tarde. A punto de encender las luces, escuché en la oscuridad la voz de Nora que me decía: “No lo hagas y ven a la habitación que tengo una sorpresa…” Cuando lo hice, encendió un velador con luz roja y, en la semipenumbra, pude verla vestida de odalisca; olía a perfumes orientales y encendió varillas de sándalo para ambientar la escena. Me quitó la ropa, hizo que me recostara y la música árabe invadió el ambiente, tras lo cual comenzó a danzar sinuosamente. Lo hizo magistralmente (luego me contó que había estudiado danzas) a tal punto que yo no aguantaba la excitación. Se fue quitando la ropa a medida que danzaba hasta quedar totalmente desnuda y aun danzando, comenzó a restregar el portentoso culo contra mi polla erecta. “¡¿Lo quieres, lo quieres?!” me susurraba y se apretaba cada vez más, hasta sentir el movimiento del orificio sobre mi glande entumecido. “¿Lo quieres?” “Si, si, le dije, dámelo, lo quiero ahora” “Todavía no”, dijo, y siguió danzando sobre mí, al tiempo que comenzó a untar sus nalgas con un aceite aromático espectacular, con el que también untó copiosamente toda mi polla. De pronto se puso en cuclillas sobre la cama y abriendo sus nalgas con la mano me dijo: “Ahora quiero, dámela toda”. Apoyé el glande sobre el orificio aceitado, el cual fui masajeando con las puntas de mis dedos para relajarlo, porque estaba muy tenso y cerrado. Estuvimos así un rato, hasta que de pronto se relajó y el orificio cedió, con lo cual envainé toda la polla en su angosto pasaje. Se quedó quieta por un instante y la sentía respirar entrecortadamente. “Déjame sentirla” me dijo quedamente, al tiempo que movía sus esfínteres dándome la sensación de succión sobre mi polla tiesa, la cual comencé a agrandar y achicar pero sin bombear dentro de ella. Sentí como temblaba y gemía mientras arañaba los bordes del cojín. “Hijo de puta, me vas a hacer acabar, ya no aguanto más” dijo y se corrió como era su estilo, a chorros mientras gritaba, dejando totalmente empapada la sábana debajo de ella. “No acabes todavía, me pidió, encúlame fuerte, deja tu marca en mí”. Clavé mis uñas en sus caderas y comencé a bombear acompasadamente haciéndola correrse dos veces más. Luego la locura se apoderó de mí, perdí la noción del tiempo y el espacio, solo una cosa existía: su estrecho pasaje anal y mi polla semi abotonada. Iba y venía dentro de ella, como la leva de un tren; en la lejanía la escuchaba gritar, gemir y retorcerse, no tengo idea de cuantas veces se corrió, hasta que en último envión solté toda mi leche –uno, dos, tres, cuatro chorros profusos- dios, se me iba la vida dentro de ella, la inundé, saturé su conducto. Sentí que se apagaban las luces, las estrellas, que el universo todo se detenía. Quise sacar la polla de su interior pero no me lo permitió: “Ni se te ocurra, me dijo, quiero que duermas dentro mío” Dicho esto, me apretó fuerte con su pequeño orificio y nos quedamos dormidos. Fin

P.D.: Nora y yo somos reales. Vivimos en una pequeña provincia de la Argentina.

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FOLLANDO CON MI JEFA: Una historia real (Tercera parte)Categoría: Sexo infieles

Por Horacio | 2014-04-30 20:02:11 | 0 comentarios

Al día siguiente, Nora no fue a trabajar y recién lo hizo al segundo día. Llegó silenciosa y con grandes anteojos negros; pasó con la cabeza gacha a mi lado, murmurando apenas un “buenos días” y se dirigió directamente a su oficina, en la cual estuvo encerrada la mayor parte del día. A la hora de salir, me sorprendió que su marido viniera a buscarla, cosa que nunca había hecho antes.
No entendía que pasaba, pero a pesar de mi curiosidad le resté importancia al suceso. Volví a mi casa (vivo solo), comí algo y me acosté a dormir, pensando que mañana sería otro día. Así transcurrió otro día y en el siguiente Nora me llamó a su despacho. Me preguntó dónde podíamos conversar de manera discreta y sin peligro. “Sin peligro” pensé, ¿Qué ocurría? Podemos ir a mi casa, le dije, allí estaremos bien. Así lo hicimos y, mientras nos apoltronábamos en los sillones, serví un par de whiskies. Se sacó los anteojos oscuros y pude observar la presencia de un moretón en su mejilla, sabiamente disimulado por el maquillaje. “¿Qué pasó?” le pregunté preocupado, mientras la apretaba entre mis brazos. Rompió a llorar entrecortadamente y cuando pudo calmarse un poco, me contó que la noche en que hizo el amor conmigo, su marido también quiso poseerla; como ella se resistió la tomó por la fuerza. Le introdujo un dedo en la vagina y se encontró con todo el semen que yo le había eyaculado adentro; tras lo cual le propinó dos sonoras cachetadas en la cara y se fue a dormir a un hotel. “Y así estamos hasta el día de hoy” me dijo, almorzamos juntos pero no me habla y cuando llega la noche, se marcha a su hotel”. “¿Consideras que es mejor dejarnos de ver por un tiempo hasta que la situación mejore?” le pregunté. “¡De ninguna manera!” exclamó con fuerza. “Soy tu esclava y ahora soy tu mujer; quiero que entiendas que estoy loca por ti y NADA podrá cambiar eso”. Dicho lo cual se desnudó completamente (yo hice otro tanto) y tomados de la mano fuimos hasta la cama, se recostó blandamente y abriendo la vagina con ambas manos, me susurró entrecortadamente: “Ven a ocupar tu casa, de hoy en más será únicamente tuya”. La penetré con fuerza y comenzó a jadear enloquecida; pude notar que iba a acabar pronto porque enterró sus uñas en mi espalda y gritando una vez más, me bañó con un orgasmo delicioso; de esos que solamente ella podía dar. “Hazme acabar otra vez” –me urgió, hambrienta. Verdaderamente era multiorgásmica, como me lo había dicho; pues bastara que moviera un poco la verga en su interior, para que inmediatamente le sobreviniera un orgasmo. ¡No lo podía creer, poseer semejante hembra! ¡Y era mía! Coño, comenzaba a enamorarme y eso no estaba en mis planes. Me apronté para acabar dentro de ella, pero sacó la verga de su coño y la puso en su boca. Comenzó a mamarla mirándome fijo a los ojos. “¡Mírame, hijo de puta” – me gritó- “porque soy tuya y te daré todo!” En verdad no sé cómo lo hizo, pero metió mi gruesa verga hasta su garganta, momento que aproveché para acabar con fuerza. Sentí como se atragantaba, parecía que le faltara el aire, que no podía respirar. Finalmente cuando pudo tragar todo el semen entrecortadamente alcanzó a murmurar: “Tienes que alimentarme siempre, por distintos lugares”. Esto último me sonó a una promesa de mejores cosas aún. ¿No lo creéis vosotros?

Continuará (última parte)

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FOLLANDO CON MI JEFA: Una historia real (Segunda parte)Categoría: Sexo infieles

Por Horacio | 2014-04-30 19:59:19 | 0 comentarios

FOLLANDO CON MI JEFA: Una historia real (Segunda parte)
Y allí estaba yo, frente a ella, con mi enorme miembro erecto meneándose. Algo confusa todavía, atinó a preguntarme “¿Qué quieres de mí? ¡Lo que sea, solo dímelo!”. “ Seguí mirándola. Para mis adentros quería llevar el juego a otro nivel, para disfrutar con mayor intensidad del momento dándole contenido; caso contrario sería simplemente una buena follada….y nada más. “¿Me darás todo?” le pregunté. “Si, si….lo que quieras” murmuró entrecortadamente mientras intentaba llevar mi polla a su boca. Me bajé de la cama y tomé distancia de ella. “Así no-le dije- quiero algo más definido”. Se arrodilló en la cama y mirándome fijo me dijo: “Hijo de puta, quieres que sea tu esclava ¿verdad?”. “Es lo que me ofreciste, dije, y es lo que quiero”. Tomó un sorbo de whisky mientras se arreglaba el cabello, luego bajó de la cama y se arrodilló ante mi diciendo: “Soy tu esclava total, haré todo lo que digas” y sonriendo me preguntó: “¿Qué quiere mi amo que haga?” Sin decir palabra puse mi miembro en su boca y comenzó a mamarlo con fruición y glotonería. Después la deposité sobre la cama, le abrí las piernas y comencé a lamer y mordisquear su clítoris mientras introducía un dedo en su vagina buscando el punto “G”. Cuando lo encontré, hice un trabajo sincronizado sobre ambos y Nora comenzó a retorcer su cuerpo casi con violencia mientras gritaba estrepitosamente, perdido ya cualquier control. Y con un último grito agónico, acabó copiosamente, de una manera que yo nunca había compartido con una mujer. No fue agua mágica o néctar de los dioses como algunos pseudo poetas gustan definir; no, fue un chorro largo y espeso que brotó de sus entrañas y se esparció por toda la cama; y luego otro y otro más. Cuento estos detalles porque mujeres hay muchas, pero HEMBRAS con todas las letras, bien pocas. Y esta lo era, debo reconocerlo.
Pasado su orgasmo, quedó tendida en la cama con los ojos cerrados, el pelo desparramado sobre su cara mojada por la transpiración y respirando entrecortadamente. Le hice algunos masajes para ayudarla a relajarse. Después abrió lentamente los ojos y mirándome extenuada me murmuró: “Hijo de puta, me hiciste tocar el cielo; ahora dependo de ti”. “¿Por qué? le pregunté, si fue un simple orgasmo, de los muchos que seguramente tendrás con tu marido” “No, no –me dijo- mi marido no me entiende en la cama y llevamos mucho tiempo de frustraciones. En ocasiones acabo con él, pero te juro que no de esta manera”. Uf! dije para mis adentros, la vieja historia de la esposa insatisfecha, pretexto para encubrir lo zorras que son. Pareció leer mis pensamientos, porque mirándome fijo me dijo: “Se lo que piensas y te equivocas. No soy puta ni ando de cama en cama. Lo creas o no, es la primera vez que pongo cuernos a mi marido”. “¿Y lo volverás a hacer conmigo?” – le pregunté incrédulo. “Todas las veces que lo desees, me dijo, no olvides que soy tu esclava”. Dicho esto, subió a horcajadas sobre mí y lentamente introdujo mi polla en su ajustada vagina. La tenía toda adentro, cuando sonó su celular. “Es mi marido, me dijo, acábame cuando hablo con él”. La puse de nuevo en la posición del misionero y metiendo mi polla profundamente, acabé a chorros dentro de ella, que debió taparse la boca para no gritar y la escuchara el marido. Después siguió hablando con él, tras lo cual nos duchamos, nos vestimos y la llevé hasta su casa.
Pero la historia no termina aquí (continuará)

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