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Con el viejo que me pagó la hipotecaCategoría: Sexo infieles

Por Patricia | 2013-07-22 03:30:53 | 0 comentarios

Mi nombre es Patricia, y vengo a explicar una historia real. Algo que me sucedió a mí hace no mucho tiempo, y que necesito explicar para no guardármelo y que me torture por dentro.

Es la primera vez que hago algo así; supongo que lo primero es describirme. Vivo a las afueras de Barcelona. Mido 1,64 y peso 58 kilos. Mi pecho es una 85. Tengo el pelo castaño y corto, y mis amigos dicen que mi cara recuerda a la de María Valverde, aunque no sé si es del todo cierto. Tengo 23 años y llevo viviendo con mi novio desde hace 2 años.

El caso es que hace ya unos meses, él se quedó sin trabajo. Yo no trabajaba y no teníamos dinero en la cuenta. Llevábamos un mes sin pagar la hipoteca, y si no encontrábamos soluciones pronto, nos veríamos arruinados y sin casa. Por suerte, el día que todo sucedió me habían llamado para una entrevista de trabajo. Cogí el metro y viajé a la tienda que me quería contratar. Desgraciadamente, en esa misma entrevista me dijeron que no me cogerían por mi falta de nivel de inglés.

Volví al metro, abatida. Intenté aguantarme las lágrimas hasta la siguiente parada, donde no pude contenerlas más. No había mucha gente en el metro a esa hora, pero en el asiento de al lado tenía a un viejo afable que me preguntó que qué me pasaba. No le quise contestar en primera instancia, pero él insistió. Tenía una cara bondadosa, así que finalmente le conté mi problema económico y lo que me iba a suceder.

- No te tienes que preocupar por eso – me dijo con mucha seguridad. Cuando le pregunté por qué creía eso, me dijo que él me podía ayudar. Me explicó que era el dueño de una gran multinacional, recientemente jubilado a sus 78 años. Me dijo que poseía una gran fortuna, y que podía pagarme lo que restaba de hipoteca y algún extra. Mis ojos se abrieron como platos ante tal oferta.

- Lo único que pido a cambio es algo de compañía –tras decir eso, se acercó un poco para decirme algo al oído – Sólo pido un poco de sexo cada uno de los meses de hipoteca que tuviera que pagaros. Sexo respetuoso, eso sí, para que disfrutáramos ambos.

Ante esta proposición, me indigné. Le dije que era un cerdo y que no se acercara a mí. El pidió disculpas y miró hacia delante. Durante un par de paradas lo pensé. A la tercera me animé a preguntarle si realmente pagaría toda la hipoteca.

- Toda, sin trampa ni cartón. E incluso podría pagar un extra mensual de 2000 euros dependiendo de algunas variables….-

-¿Qué variables? – Le pregunté.

-Pues que me dejaras hacer un fetiche mío, acabar en la boca. Pero no haremos nada que tu no quieras, está claro.

Me lo pensé durante una parada más. El viejo me dijo que se bajaba en la siguiente, de modo que sin mucha seguridad, acepté. Me bajé con él en su parada y él me acompañó hasta su casa. Era un ático muy cerca de la estación, amueblado con muebles antiguos y con un toque oscuro y algo rancio. El olor de la casa era también así.
Me dijo que me acomodara en la cama de su habitación mientras él se aseaba. Me senté en el borde y esperé que volviera, sin saber qué hacer. Cuando él volvió, lo hizo desnudo completamente, mostrando un ridículo pene arrugado y sin estar firme. Me dijo que me desnudara mientras hacía efecto la viagra. Yo, con algo de vergüenza, me lo fui quitando todo. Me descalcé las sandalias, me desabroché la blusa y la lancé, hice lo mismo con los tejanos. Le pedí ayuda para quitarme mi sujetador negro, y por último, bajé mis bragas suavemente con los pulgares, mientras veía como su pene ya se ponía totalmente tieso.

Fue entonces, totalmente desnuda, cuando me pidió si podía empezar haciéndole sexo oral. Me colocó un par de cojines en el suelo para que apoyara las rodillas, y él se puso de pie junto a ellos, agarrándose el pene erecto con una mano. Yo me arrodillé y se lo cogí, notando por su respiración agitada que estaba deseando que me lo metiera en la boca. Me armé de valor y así lo hice, empezando por chupetearle la punta, y luego metiéndome el tronco en la boca y moviendo mi cabeza. Cada vez que me metía su pene en la boca, él respondía con un suave gemido.

Y así estuvimos unos minutos, notando como su pene se hacía más grande dentro de mi boca, llegando a su estado máximo. Él me cogía de la nuca suavemente para acompañar mis movimientos, e incluso movía la cintura para introducir un poco más su miembro en mi boca. Cuando ya pensaba que estaría a punto de explotar, se retiró hacia detrás y me dijo que me tumbara en la cama para penetrarme.

Mientras yo lo hacía, él se acercó a la mesilla de noche y sacó un preservativo para él y un bote de lubricante, algo que honestamente agradecí. Me dijo que si quería ponerle el preservativo, pero le dejé ese honor a él. Me dio el bote de lubricante y me lo puso por la vagina. Una vez listos los dos, él me cogió de la cintura y me acercó al borde la cama, donde él estaba de pie. Con la mano, colocó su pene en mi coño, volvió a cogerme de la cintura y empezó a penetrarme.

Comenzó a un ritmo lento, y yo era incapaz de gemir para animarle. Pero poco a poco fue subiendo el ritmo, gimiendo más e intentando llegar más lejos dentro de mí con su pene. Cuando lo vi tan excitado, gimiendo y goteando sudor en sus esfuerzos por darme placer (y de paso dárselo a él mismo), pensé que sería mejor para ambos que yo colaborara. De modo que comencé a gemir de forma lo más realista posible, a retorcer mi cuerpo y a agarrar con fuerza las sábanas en señal de placer. Él lo notó y aumentó aún más la velocidad de sus acometidas.

El viejo estaba exhausto, y por ello sacó el pene de mí y me dijo que si podía hacerme sexo anal. Le dije que no, que ni lo había probado ni tenía intención, y me contestó que igualmente me pusiera a cuatro patas para penetrarme por detrás. Lo hice; a esas alturas había perdido ya toda vergüenza con él. Me agarró nuevamente de la cintura, volviendo a colocar su pene, y comenzó de nuevo, esta vez con un ritmo muy alto de inicio.

El seguía muy cansado y más excitado aún, y yo seguí con mi estrategia de excitarlo todo lo posible para que terminara pronto. Gemí fuerte y moví mi cuerpo adelante y atrás, acompañando sus penetraciones. El viejo gritaba de forma entrecortada, y le costaba hacer los movimientos. La eyaculación estaba cerca.

Y así fue. Sacó rápidamente su pene de mi vagina y se apartó, diciéndome que me pusiera de nuevo de rodillas sobre los cojines. Estaba súper excitado, y tenía la cara muy roja. Yo me coloqué en posición lo más rápidamente que pude, a sabiendas que el viejo estaba intentando retener su corrida para cumplir su fetiche. Cuando ya estaba de rodillas, puso su mano sobre mi cabeza y empezó a masturbarse justo en frente de mi cara.

Yo sabía lo que tocaba entonces. Me resigné y abrí mi boca todo lo que pude. Él siguió masturbándose, hasta en fuertes chorros comenzó a salir su semen. En estos primeros chorros no acertó en mi boca, de modo que acercó aún más su pene, situándolo entre mis labios, y terminó de descargar. Cuando se hubo vaciado bien, se sentó, observando su corrida en mi boca. Me dijo que podía ir a lavarme al lavabo si quería. Lo hice en seguida.

Una vez limpia, y vestida, el viejo me pagó todo lo debido, e incluso le cobré un poco más. Me pagó la hipoteca de ese mes más 2000 euros. Me besó en la mejilla para despedirse, y me fui dejándole mi número de teléfono y quedando para el mes siguiente. Así fue durante varios meses, donde hicimos muchas cosas que explicaré en otro relato si este despierta vuestro interés.

Finalmente, encontré un trabajo y le dije al viejo que nos teníamos que despedir. Él lo hizo, con pena, y me dijo que si alguna vez quería volver ya sabía dónde vivía. Me pagó toda la hipoteca, y yo repartí el dinero mes a mes para que mi novio no sospechara. Ahora todo nos va bien, aunque tengo miedo de que mi pareja se entere de lo que hacía mientras se suponía que estaba en entrevistas de trabajo.

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VIOLADO EN LA COSTA DEL RIOCategoría: Gays

Por javier lamas | 2013-07-22 00:17:21 | 0 comentarios

HOLA LES VOY A CONTAR COMO FUI VIOLADO CUANDO TENIA 15 AÑOS POR UN VESINO DE 25 AÑOS. YO POR ESE ENTONSE ERA MUY DELGADITO Y MI VESINO BIEN CORPULENTO. TODO EMPESO UN SABADO ARIEL ME INVITO A HIR DE PESCA, PARTIMOS A LA MAÑANA UNA VES QUE LLEGAMOS EMPESAMOS CON LA PESCA YA PASADO LAS 14 HS NO PASAVA NADA Y EMPESABAMOS ABURRIRNOS, DEPRONTO LE DIJE YA VAMOS ENTONSE EL VINO HACIA MI Y ME DIJO NO NOS VAMOS NADA PRIMERO QUIERO DARTE UNA BUENA COJIDA, YO LE DIJE ESTAS LOCO YO ME LAS TOMO EN ESE MOMENTO ME TOMO POR ATRAS Y ME TIRO AL SUELO BOCA ABAJO ME PUSO MIS BRASOS POR ATRAS Y ME LOS ATO CON SU CINTO, LUEGO PROCEDIO A BAJARME LOS PANTALONES Y HABRIO MIS NALGAS Y ME CHUPO MI CULITO, DESPUES FUE HACIA ADELANTE SE ARRODILLO DELANTE MIO Y ME LA HISO CHUPAR CUANDO ESTABA BIEN DURA FUE PARA ATRAS Y SIGUIENDO YO BOCA BAJO EMPESO A PENETRARME CON SU PIJA DE 19X6 YO LE DECIA ME DUELE POR FABOR SACALA Y NI ME ESCUCHO SIGUIO METIENDOLA YO GRITAVA HAY HAY ME DUELE POR FOBOR Y HASTA LAGRIMAS ME SALIAN EL ME DECIA QUE RICO CULITO MMMM ME ENCANTA Y SEGUIA BOMBEANDO FUE INTERMINABLE HASTA QUE ACABO Y SE QUEDO ENSIMA MIO DICIENDOME AL OIDO DE AQUI EN MAS SERAS MI MUJERSITA VERDAD Y YO MEDIO ASUSTADO TODAVIA LE DIJE SI, ME DESATO Y VINIMOS LA SEGUNDA VES FUE ESA MISMA NOCHE EN SU CAMA PERO YA CONSENTIDO ES QUE COMO ME HABIA GUSTADO QUERIA SER COJIDO NUEVAMENTE ESA YA FUE MUY PLACENTERA EN SU CAMA ME COJIO BOCA ABAJO, DE COSTADITO, PATITAS AL HOBRO Y TERMINAMOS EN EL BAÑO DE PARADO CONTRA LA PARED, EL AHORA ESTA DE NOVIO PERO UNA O DOS VESE A LA SEMANA VIENE A MI DEPARTAMENTO A DARME UNA BUENA COJIDA. ESPERO LES HAYA GUSTADO BESOS

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Mi tía y su impertinente culoCategoría: Sexo en familia

Por Anonimo | 2013-07-21 20:26:17 | 0 comentarios

Mi tía y su impertinente culo.
Esta es una historia más de incesto. No me interesa si confían en lo verdadera que fue o si piensen que es ficticia. Lo importante es que ustedes, como lectores; disfruten de una maravillosa historia repleta de morbo y situaciones excitantes que viví con ella. Se masturben tanto como yo lo hice al ir relatando y releyendo mis letras. Tengan un sinfín de orgasmos por culpa mía y de mi relato erótico.
La tía Aurora, esposa y amante. (me he dado el privilegio de cambiar el nombre para mantenerla en el anonimato.)
La describiré tal cual. Es una mujer de baja estatura. Con 26 o 27 años de edad. Su cara es angelical y redonda. Su tez es blanca, pero no pálida. Sus ojos grandes como platos y una boca rosada y hermosa, acompañada de unos labios delgados, pero deliciosos. Para ser sincero, no tiene unas tetas impresionantes. Son pequeñas pero lindas como esferas. Más por sus acompañantes principales: sus pezones respingones. No es esbelta ni mucho menos. A consecuencia del matrimonio se ha descuidado un poco la figura, principalmente en su abdomen ya que se ha dado el gusto de rellenar ese espacio con unas pequeñas pero no exageradas “llantitas”. Sé que suena un tanto despectivo ese término, pero trato de apegarme lo más posible a su realidad. Tiene unas piernas torneadas (a consecuencia del ejercicio que hace por las mañanas, un par de minutos trotando) y un culo. ¡Por Dios! Ese culo.. Para mi es perfecto, tal y como me gustan: carnoso y grande, blanco y con un delicioso hoyito rosado que incita a ser recorrido por cualquiera. En él yacen un par de pecas en tono marrón, muy coquetas a decir verdad, son un adorno extra para tan hermoso culo. Carece de flacidez, está en su punto. No por nada ha sido el causante de tantas de mis pajas. Su vagina es tan apetecible, la mantiene al margen. Siempre depilada y con un sabor exquisito.
Como lo mencioné anteriormente, ella suele trotar por las mañanas, siempre vistiendo prendas de licra, que le hacen lucir un hermoso “camel toe” y unas nalgas más que deliciosas.
Empezaré narrando el inicio de mi fetiche por sus nalgas. Todo inicio en mi adolescencia (actualmente cuento con 23 años de edad), ella se casó con mi tío siendo muy joven (18 años), ambos eran muy jóvenes para el matrimonio. Todo el mundo lo dice.
Mi hermano (con 11 años) y yo (con 14 años de edad en esa época) solíamos pasar los fines de semana en casa de ellos. Ya sea por los videojuegos, la televisión por cable, la comodidad que te hacía sentir la casa, y por los amigos que teníamos en las cercanías. Como todo crío, la curiosidad está al borde del abismo. Una pizca de intriga y sucumbes ante cualquier situación. Me refiero a las noches de sexo y lujuria de mis queridos tíos. Una función en primera fila de viernes y sábados, los gemidos que emitía Aurora se escuchaban a través de las paredes, quizá más lejos; las nalgadas que le daban en su precioso culo me provocaban erecciones inmediatas, Sus gritos de puta saciando una buena verga me excitaban, no podía evitar masturbarme escuchando tantos sonidos diferentes. Como sabemos, la adolescencia es un volcán lleno de pajas, pornografía, tetas y culos, y un detonante tan lujurioso como aquellos sonidos era la cima de dicho volcán. Hubo un sinfín de noches pasionales entre mis tíos, y hubo un sinfín de pajas en su honor, con mi oreja atenta en la pared.
El morbo fue creciendo vehemente como imaginaran. Yo quería aventurarme más allá de esos sonidos, quería imágenes en mi cabeza, quería disfrutar de mis pajas con un mayor grado de excitación. Algo nuevo. Quería tener la imagen de tan preciosas nalgas cabalgando el rabo de mi tío. Porque los gemidos de Aurora me lo pedían a gritos; a veces fantaseaba y tenía sueños húmedos con ella. Me imaginaba en el lugar de mi tío, que era yo el que la jodía, el que le provocaba placer; al que le pedían con inclemencia más y más verga.
Una maravillosa tarde todo cambió para mi beneficio morboso. Era viernes (si mal no recuerdo), mi hermano tuvo asuntos con el odontólogo por lo cual no me acompañó ese fin de semana. Llegué temprano, mi madre me había dejado a eso de las 3:00 p.m., había finalizado una semana más de escuela y me disponía a disfrutar de mis 2 días de descanso. Mi tío se encontraba fuera, trabajando como debe ser. Por consiguiente, mi tía, mis pajas en su honor, y yo nos encontrábamos a solas, con la casa vacía para nosotros dos. Saludé cordialmente como buen crío, y ella me correspondió con una amable sonrisa. Se encogió de hombros y preguntó por mi hermano. Expliqué lo del asunto con el odontólogo y comenzamos a conversar. Sobrino y tía. Me preparó alguna comida rápida que no recuerdo, quizá un sándwich, quizá una sopa instantánea. Al momento de arrimarme a la mesa, un sonido estruendoso vino de la cocina, los puñeteros trastes habían colapsado en el suelo por estar mal posicionados. Mi tía se dirigió hacía la cocina, y comenzó a levantar los sartenes, (desde mi posición podía ver un poco la cocina, pero había que acercarse más para tener una mejor apreciación de esta) y ahí cambió todo. Una deliciosa tanga se asomaba por encima de sus nalgas, color negra, con un triangulo excepcional. Mi interior pedía a gritos: fóllala, fóllala. Pero, me quedé pasmado, y anonadado. Tan solo admirando sus preciosas y redondas nalgas agachadas, y su tanga que parecía coquetearme; bien metida en esa raja trasera ahogada en penumbras.
No me había dado cuenta de la tremenda erección que yacía sobre mis pantalones, y lo cuan caliente me había dejado la escena en la cocina. Terminé mi tentempié tan rápido como pude, y me dirigí al baño a pajearme. Esa tarde no hubo más acción, tan solo mis ojos seguían el tambaleo de ese culo cada que se presentaba alguna oportunidad.
Al anochecer llegó mi tío ebrio (como de costumbre los viernes), un par de copas con los colegas del trabajo en un billar, risas, chistes y a casa. No era demasiado tarde. Como era de esperarse mi tío declaró guerra y Aurora, su concha mojada, y su culo respingón le dieron respuesta.
Era la oportunidad perfecta, si contaba con un poco de suerte (que encontrara la puerta entreabierta), me colaría por el pasillo que daba a su recámara, en total silencio y apreciaría una cogida de las buenas. Y así fue. Tan solo tuve que esperar escasos minutos, después de un par de para saber que era hora.
Me deslicé por el pasillo, eché un vistazo rápido por la puerta, y vualá… un culazo siendo azotado por las manos de un hombre ebrio, pero muy cachondo. Le separaba las nalgas dejándome verle su lindo agujero, ella se encontraba de espaldas, y él abajo. Aurora gritaba como una vil puta, y se lo hacía saber a su esposo que no paraba de decirle: te gusta bien adentro, ¿verdad zorrita? Eres la más guarra de todas. Me encanta tu culo. Y ella respondiendo entre jadeos: Si, me encanta sentirte dentro. Podría montar este fierro toda la vida, y siempre me provocarías orgasmos.
La faena duró aproximadamente 40 minutos, quizá más. Y todo ese tiempo mi mano empuñaba mi tieso palo; me masturba tan deliciosamente, disfrutando de uno de los fetiches más deliciosos en el planeta. Espiar a alguien follando.
Me vine salpicando mi mano izquierda para contener el semen. No quería dejar huella. Entre la limpieza genital, escuché una pequeña conversación proveniente de la recamara apestosa a sexo.
-¿Por qué (mi nombre) ha venido esta vez solo?
-Es que (nombre de mi hermano) ha tenido una cita con el odontólogo, cariño. –explicaba Aurora-.
-Debes tener cuidado con él, he notado como te mira el culo (dándole una palmadita a su majestuoso altar de Sodoma y sosteniendo un tonó bromista y sarcástico)
-Jaja –se rió mi tía-. Se besaron y ahí culminó la noche.
Los días y semanas siguientes ocurrieron situaciones similares. Gocé de lo lindo. Sin embargo, quería más. Quería cosas nuevas.
Inclusive llegué a masturbarme oliendo sus tangas cuando ella se despistaba, y me colaba a su recamara. Inclusive una noche de copas entre adultos, cuando todos dormían en sus camas, me colé en donde estaba Aurora y más que tocar su cola, le di una pequeña sobada. Estaba muy nervioso, y no quería ser encontrado en esa morbosa situación.
Años después, cuando pasé la adolescencia, Aurora maduró más. Llegando a la edad de 26 o 27 años. Y fue cuando idee un plan más que pervertido.
Mi estatus actual era de soltero, viviendo en una casa de soltero y haciendo cosas de soltero. Ustedes podrán imaginar. Para mi fortuna mis padres me dejaron su casa (4 recámaras, cocina, comedor, sala, con inmueble, en fin, todo a mi comodidad) y no es que hayan fallecido, pero se mudaron a una casa menos modesta. Se dieron ese lujo.
El plan consistía en invitar a beber a mis ya conocidos tíos a casa, bromear, bailar y reír y follarme a su culona esposa. Pero, mi querido tío (tono sarcástico) no se esperaba lo que le tenía preparado. Una buena dosis del famoso Diazepam que me consiguió un compañero del trabajo. De 5 a 10 miligramos son suficientes para mandarlo a contar ovejas durante toda la noche y mientras, dejarme mojar la verga por los jugos de Aurora.
Describiré lo que pasó ese día a continuación:
Llamé a Aurora y a mi tío, les hice la cordial invitación. Con la excusa de que cambiaran de aires, y se quedaran en mi casa, porque me sentía solo (una total mentira, toda la puñetera semana estaba acompañado de amigas de la universidad o del trabajo y de algunos colegas y sus respectivas cervezas). Ellos aceptaron sin más.
Durante la tarde compré cervezas, totopos, pizza, y cosas de esa índole. Preparé todo. Di una extensiva limpiada a mi hogar, lavé sábanas y almohadas. Quería cojerme a Aurora con todas las de la ley. Ella merecía un buen lugar, quería hacerla sentir cómoda y darle la cogida que más disfrutaría en toda su vida.
Ellos llegaron, bebimos. Y pasando las 11:00 p.m. apareció mi amigo somnífero. Mi tío me pidió otra de las cervezas, mientras Aurora y él bailaban un poco. Yo hice lo mío, y al cabo de 1 hora, quedó totalmente despabilado en el sofá. Aurora creyó que eran los efectos del alcohol, y sin sospecha se dirigió hacia la laptop que había colocado en la sala. Ella buscaba y rebuscaba las canciones que le agradaban.
De pronto me asechó el sentido de culpa y el nerviosismo. Pero, mis pelotas y mi verga dura clamaban a gritos una buena cogida a la tía putita que tenía a mi disposición a solas en mi casa, y un tanto ebria.
Antes de asecharla, y seducirla fui a la recamara en la planta de arriba a revisar no sé qué asuntos. Cuando bajé las escaleras al cabo de 15 o 20 minutos, vi una silueta empinada frente a la computadora, abriéndose las nalgas, pasando sus dedos por la comisura de su culo y de su rajita tan deliciosa. De rodillas sobre una de las sillas de la mesa. (Si no me equivoco, estaba disfrutando de una videollamada o mejor dicho el sujeto al otro lado). Mi sorpresa fue tan grande que quise ir a cogerla ahí mismo, pero decidí esperar. Notaba su ebriedad, por su rostro, y su manera de teclear. Le mostraba las tetas con enjundia, y se masturbaba despacio sin hacer ruido para no ser descubierta por mi o por su marido. Quizá ella pensó que me había quedado dormido igual que mi tío, pero no era así. Disfrutaba un espectáculo sensacional. Con el palo a mil.
Después me decidí a aparecer, para ver su reacción. Me asomé por una de las paredes que impedían una mejor vista. Y me comencé a masturbar despacio. Ella se dio cuenta y soltó un grito ahogado, estaba sudando y muy nerviosa. Se cubrió sus tetas y entonces..
Mantuvimos una conversación:
-¿Qué...?¿Qué estás haciendo?
-Aurora, yo debería preguntarte lo mismo. (Ya con algunas cervezas encima, el valor y las palabras se sueltan). La verdad es que me has puesto muy cachondo. No sé qué diantres estás haciendo frente a la computadora. Pero, me ha gustado el espectáculo.
Ella aún nerviosa, se limitaba a mirarme con sus ojos como platos.
-Continua, Aurora. Continua. Que yo no diré nada, si tú tampoco.
Ella más que intrigada por mi comportamiento, siguió lentamente con la faena sexosa.
El tipo al otro lado del ordenador, estaba intrigado de igual manera. Pero, muy fascinado. Yo detrás del ordenador me limitaba a verla, cómo se masturbaba despacio y cómo se ponía cada vez más caliente el asunto.
Al cabo de unos instantes, ella cerró el ordenador de golpe y casi gritando dijo:
-Ven aquí, cabrón. Sé que te fascinan mis nalgas, he notado como las ves cada que tienes oportunidad.
-Si, me has descubierto –dije-,
-Pero, que me hayas encontrado en esta situación penosa, y que me hayas obligado a seguir, mientras tú me veías me ha puesto más mojada que una cascada. Si no te convence, echa un vistazo.
Sin duda, su tanga se notaba húmeda, muy húmeda.
-Que esperas, y cógeme, cabrón. Cogeme.
Su petición fue como miel para los osos sobre mis oídos.
Yo me acerqué, y nos empezamos a besar, sin olvidar la presencia de mi tío, ella volteaba para ver si no despertaba. Yo aprovechaba para tocar sus respingonas tetas y lamerlas de vez en cuando, mientras nos consumíamos en ese beso sensual. También le apretujaba esos pezones que tanto me gustan.
-El no despertará hasta mañana, Aurora. De eso ya me he encargado yo –con una sonrisa de cómplice le dije-,
-Eres un cabrón. Tenías planeado cogerme, ¿cierto? Por eso nos has invitado. Lo supuse desde que terminamos la llamada a medio día.
-Exacto. Desde siempre he querido cogerte, querida tía. Ese par de nalgas que llevas allí me pone a mil. No sabes cuánto me excitan.
La giré, e hice que si regordete culo se pegara a mi ya dura verga. Me comenzó a sobar delicadamente mi tieso palo con sus nalgas, como queriendo que se metiese en ese delicioso hoyito.
La manoseé tanto como pude, luego, la obligué a ponerse de rodillas, y de un tirón bajé su tanga. Lamí su ano, me sabía a gloria. Sabía a sus jugos pre seminales. Una combinación de sudor y su sexo. Magnifico. Para entonces estábamos totalmente entregados a la calentura. Cometiendo incesto, dándonos placer.
Ella gemía mejor que cuando cogía con mi tío. Después de humectarle bien su raja, me pidió casi a gritos que se la metiese, que la partiera en dos. Pero, faltaba mi porción de sexo oral. Una buena mamada de la tía puta era necesaria.
Ella obedeció. La tomé del cabello y la dirigí hacia mi ancho fierro. Me bajó la cremallera, y saltó como una bala mi pene ya muy mojado. Ella hizo lo suyo. Como verdadera profesional en el arte. Me lamió los testículos, y mi grueso palo desde abajo hasta arriba, chupó la cabeza, y repetía una y otra vez. No cabía en mí, estaba gozando de lo lindo.
-Quiero toda tu leche, sobrino. Dámela toda. La quiero ahora –ella decía desorbitada, totalmente entregada a mí, cachonda, y muy excitada-.
Sus palabras inmediatamente hicieron efecto. Le di lo que quería la muy zorra. Bañé literalmente su rostro. Nunca había eyaculado de tal manera y de tal proporción.
Lo sorprendente fue que mi verga seguía dura y tiesa, tan dura como una vara de metal. Ella se dio cuenta en seguida y se puso a cuatro mostrándome su suculento trasero. Abriéndose sus nalgas tanto que su ano comenzaba a abrirse de igual manera.
Le di otras lamidas, antes de comenzar. Escupí sobre mi rabo y la penetré de una sola vez. Comencé a penetrarla rápido, quería sacarle unos buenos gemidos. Vi sobre mis hombros a mi tío queriendo despertar. Pero, era solo mi imaginación. Estaba nervioso, caliente, y disfrutando de mi tía la zorra caliente.
Duré cabalgándola demasiado tiempo, perdí la noción del tiempo. Entre un orgasmo y otro. La ponía a cuatro, volteada, de lado, pasamos de la mesa al sofá.
-Fóllame a lado de este cornudo. Eso quiero, sobrinito. Pídeme lo que quieras. Esta noche soy tu puta solamente –decía la puta de Aurora-.
Sus palabras me excitaban más y más. Hice lo que pedía, sentía tan delicioso cada que entraba en ella. En su mojada concha. Me daba tiempo para darle unas buenas lamidas, y ella unas buenas mamadas.
Pasamos del sofá a la cocina, de la cocina a las escaleras, luego a la recámara. Luego al baño. Luego a la recámara otra vez. Terminamos fundidos. Besándonos y yo platicándole desde cuándo me comenzó a gustar y todo lo que había echo en su honor y en el honor de tan preciosas nalgas. Ella solo sonreía exhausta y muy complacida. Duramos un largo tiempo así. Descansando. Me parece que hasta el amanecer.
Después se despidió, dijo que quería dormir en otra habitación para no levantar sospechas y me dispuse a dormir. No sin antes ella mencionar:
Te has portado como un cabrón, sobrino. Pero, me ha gustado. Espero volver a repetirlo. Pero, recuerda… si tú no dices nada, yo tampoco diré nada.

Dejó mi email por si quieren fantasear, conversar o intercambiar historias:
soy.anonimo@live.com

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mi pequeña putaCategoría: Sexo en familia

Por nadie | 2013-07-21 16:09:55 | 0 comentarios

Todo lo que proviene de lo mas oscuro de la mente, si logra salir, posiblemente, se convierta en realidad. esto es parte de esa mente.

todo comenzó cuando me encontraba visitando unos pariente lejanos, los cuales tenían una hija de 11 y un niño pequeño de 4 o 5 años no recuerdo bien, esa noche, mis padres quedarían en una habitación, los padres de ellos en otra y yo dormiría con los niños o mejor los niños dormiríamos en una cama, aunque yo era 4 años mayor que ella. ella era chaparrita, pero tenia un gran culo y caderas y unos senitos que provocaba lenguetiarlos apenas los ves. esa noche, ya listos a dormir, un amigo me envio un archivo al cell, yo lo abri y sin verlo me retire a cepillar mis dientes, al volver la vi con el celular y le dije pero que miras chismosita, ella lo solto del susto y mire, era un trio, como ella estaba en su "pijama" (una faldita con unas pequeñitas bragas que apenas y e entraban y una camisetica que tambien le quedaba ajustadita) yo note algo de humedad, ademas de verla como activa, asi que le di una nalgada en la cual ella solto un gemido y yo le di un beso, le dije que no dijera nada o le iria mal, a lo que ella asintio, los padres se fueron de rumba y quedamos solos, el niño se durmio y solo ella y yo seguimos despiertos, yo estaba jugando en la consola y ella me dijo:
-yo quiero jugar

-ok ten - no seas tonto, enseñame

en ese momento ella se sento en mi regaso imitando el video, yo solo la agarre de la cintura y la pege contra mi palo

-mira asi se juega - oye y tu si haz visto esos jueguitos que solo tiene una palanca con un juego arriba nene? - si. - tienes uno? - no - ¿y por que ese chico del video tenia uno en sus piernas y las chicas si jugaban con el?

yo quede pasmado, no sabia que responderle y la lujuria ya me poseia, asi que actue como no tenia que hacerlo, pero al tiempo tenia que aprovechar el momento

- eso no es un video juego, pero si que da mucha diversion y leche - ¿ me das leche?

en ese momento le dije que solo lo hacian las personas que eran enamoradas y ella me respondio

-es que tu me gustas

me dio un beso y hay nos quedamos un rato. yo empeze a bajar pos su cuello y me detuve en sus senos ella solo gemia, tanto asi que desperto al niño, pare y lo tranquilise. el se medio durmio y yo volvi a la cama con ella, le baje la braga y ella mis pantalones, me pregunto
-¿ como saco la leche de este palote? -solo tienes que moverlo en tu boquita y con tus manitas - pero mis manos no alcanzan a cogerlo completo - no te preocupes que el te coge a ti

ella obvio no entendio lo que le quise decir pero se lo metio en la boca a horcadas, empezo muy torpe pero pronto me hacia sentir de lo mejor, me vine en su boca y ella se lo trago todo.

- que rico sabe quiero mas - amor deja que recargue, mientras dame de tus juguitos - los de mi cocita como en el video? - si amor esos juguitos veras por que se divertian tanto las nenas del video

le meti la lengua hasta donde mas no pude, ella empezo a gemir y el niño desperto de nuevo, pero la exitacion no me dejaba notarlo, o parar, simplemente estaba concentrado en mi virginal fruta.

ya tenia de nuevo mi pene erecto y ella dijo quiero que me lo metas como en el video, yo no espere y asi paso, pero antes le dije

- te v a doler puta - oye no me digas puta - pero si eres una puta (le di un beso) eres mi puta ¿quien es mi puta? - yo - quien es mi puta (al tiempo que le masajeaba el clitoris con un dedo) - yo. dame dame dame porfa yo soy tu puta dame - ahora haras lo que diga y no le contaras a nadie ok - ok pero metemela que no me aguanto - te va a doler pequeña zorra, asi me implores por puta empre mas grites mas duro te dare si te quejas - no me quejare dame-

ella no se imaginaba lo que venia, apenas meti la punta y ya pedia a gritos que se la sacara, le di con fuerza hasta que de repente movia su culo con felicidad, como la perra que es, en ese momento le dije
-espera - por que? algo hize mal? - no solo quiero ver que tan puta puede ser


ella no queria pero la obligue con amenazas de que la haria quedar con 1 año de castigo contando cosas malas a sus papas, yo por mi parte le lami el culo (cosa que ella disfruto demasiado) y le dije ahora te jodes!

- si otra vez hazme tu puta de nuevo - te quedaras sin culo por lo que acabas de decir zorra tarada

ella de repente se quejo mas que nunca y gritaba
sacala sacala

yo hacia caso omizo y le ponia la cara en el babosiado mientras le daba, con la otra mano me apiade y le sobe su clitoris, ella de repente empezo a pedir mas y mas y la empeze a nalgear y a halonear del cabello, ella gritaba de dolor y placer, mientras el piso quedo rojo de sangre, ella se vino unas 3 veces en ese momento y yo me aguante y se la meti en su conchita

- que vas a hacer otra vez por la concha mira que me duele un poquito sigue en mi culito - quiero dejar mi leche en tu conchita - no em mi boquita porfa

la muy puta se quito rapido y meti mi pene en su boca otra vez, me vine tan duro que casi hago que mi miembro atravezara su nuca

dije yo chupo tu concha. me exitaba mucho como puta se ponia por lo cual me subi y le mordi un pezon ella dijo au ten cuidado, pero mordi el otro y ella gritaba, mordi y mordi un buen rato metiendole el dedo en el culo

yo eyacule de nuevo por el morbo en su espalda.
al final la pobre putita quedo en sus tetas con mordiscos,la espalda llena de semen de mi ultima corrida y en su culito y piernitas con sangre semen y saliba, le di otro beso y dormimos le dije que se metiera a la ducha y la ayude a bañar y de repente a follar
al tiempo, ella ya mas desarrollada vino a visitarme a mi casa, pero eso es otra historia para otro momento

espero sea de su agrado

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La defloracion de mi Esposa.Categoría: Trios

Por Bizarrot | 2013-07-21 11:11:04 | 0 comentarios

Cuando iniciaron analmente a mi mujer.
Les paso a contar como debuto mi mujer, hace unos años ya. Tenemos una pareja amiga José y Laura, con los tenemos una amistad de años. Son gente alegre, buenas personas un día hablando en una comida de amigos surgió el tema sexo y nuestras experiencias más audaces se asombraron de que mi mujer nunca hubiera hecho sexo anal, un trío y menos intercambiar parejas, no se animaba, les parecía increíble, ella manifestó tener dudas y miedos. Nos despedimos quedando en salir algún fin de semana juntos. Nos vimos en un local bailable como a la semana después de un par de horas como ya nos conocíamos, nos invitaron a su casa. Eran como a las 24.00 .Una casa apartada de la ciudad, un lugar tranquilo muchas quintas (huertas) la rodeaban sin vecinos cerca. Llegamos, pusimos música, alcohol y jugamos a las cartas por parejas, luego bailamos, nos pusimos todos cachondos. Con mi esposa nos dirigimos al amplio dormitorio, muy iluminado y con una cama casi de reyes.Empecé a besar cariñosamente a mi mujer, luego ella dejo caer su minivestido, quedando con el sostén y la braguita de encaje blanco.Le quito el sostén dejando que se vieran sus grandes tetas, rojos pezone , tiro de la tanga hacia abajo dejándola desnudita con su rajita rasurada a la. vista.De repente me di cuenta que nos observaban, eran Jose y Laura, riendo desde la puerta de la habitación, que imprudentemente la habíamos dejado abierta, él tenía una erección por debajo del pantalón y le sacaba fotos con una gran camara con zoom a mi mujer desnuda, estaba tan caliente que no lo notó (normalmente no deja).Meto mis dedos su coño, está muy mojada. La arrojo sobre la cama y le como su rajita.luego me desnudo, lentamente la penetro, bombeo, muevo mis caderas hasta hacerla llegar a un sonoro orgasmo, ahhhhhhh, siiiii, quito mi verga y me la mama hasta vaciarla dentro de su boca, se traga mi esperma. Nuestros anfitriones sonríen y dan vivas.Ella se asusta se tapa sus partes con una sábana y pregunta “-¿Desde cuando nos observan?”-“Vieron todo”-le respondo y se ruboriza... Hacemos una pausa para respirar. Laura lentamente se desnuda por completo, buen lomo, buenas curvas, se acerca a mi mujer, le tira de la sabana con que se cubre dejandola otra vez enteramente desnuda, se ríe con lascivia, le acaricia las nalgas y los pechos firmes, no sabía que fuera bi, porque mi mujer es hetero, Le preguntó si quería probar aquello, algo de lo que hablaron en privado, mi esposa duda, dale anímate confía en mí que ya lo he hecho le dice Laura. Mi mujer no muy convencida pero con curiosidad acepta. Ella busca en su armario y trae un pequeño bolso de manos. Le pide a mi mujer que se ponga en el medio de la cama en posición perrito y cerca de la cabecera. Saca dos cuerdas y unas almohadas extra del armario Pone las almohadas bajo el vientre de mi esposa y le ata cada mano a un barrote de la cama, ella pregunta para qué es y le responde Laura -“Para que no te lastimes”-.
Yo aguardo sentado un sofá y Jose se desnuda ,luego nuestro amigo ya desnudo se acerca al bolso de Laura, sacando una bolsita con un polvo blanco que esparce sobre la mesita de luz a modo de lineas,luego con un tubito de boligrafo las aspira por la nariz, Laura hace lo mismo, ellos consumen antes del sexo.Laura vuelve a preguntar-“¿Estas segura?” y mi mujer responde inesperadamente -“No, no…tengo miedo”-Ante esta inesperada respuesta que podría fastidiar la noche,Laura acude al plan B.
Del misterioso bolso ella saca una nueva bolsita con polvo blanco, un paquetito y desaparece en la cocina, vuelve al minuto con algo que oculta en sus manos y lo tapa con una sábana,luego saca una crema de las que se venden con receta parece Lidocaína un anestésico local que viene con una cánula anal. Inserta la cánula en el ano de la otra y vacía un poco de crema dentro, luego un poco en los márgenes, la extiende con los dedos, unta un poco el la suerficie del coño y dice ahora a esperar 5 minutos, Pasados estos largos minutos…
Laura le dice a mi mujer “-Ahora esto de ayudara a vencer la timidez y a pasarlo bomba”-a lo que mi esposa solo responde “-¿Qué?-” mi mujer no puede ver hacia atrás la han atado, nuestra amiga corre la sabana y deja a descubierto una jeriguilla de 1ml como la de insulina, cargada de un espeso líquido blanco la recoge y sin preambulos le estira la piel de la vulva a mi mujer y habilmente le clava la hipodermica,mi esposa da un respingo, no puede mas que gritar un fuerte y agudo -“¡Hayyyyyyyyyyyyy! ¿Qué me…?”tira inutilmente de sus ligaduras,luego el embolo es bajado y ella vuelve a gritar un inentendible -“Iiiiiiiiiiiiiiiiihhhh! ¡Duele!”.Yo ni pude reaccionar cuando parpadee ya estaba retirando la jeringa vacía, Laura le dice mientras la calma acariciandola, -“Esperamos 30 segunditos hasta que te venga el subidón”-, mi mujer siente como el ardor de coño es superado por una sensacion de calor, esta confusa y no entiende la siguiente frase, -“Luego mi marido te hecha un polvito”- (¡esto no estaba en el guión!, pienso yo) ella solo pregunta –“¿Qué me…metiste?”- como hablan los ebrios con la lengua trabada,él se sube a la cama, con su gran polla parada, circuncidado su piel se retira hacia atrás dejando expuesto todo el glande, lo apoya en la vulva de mi mujer y lo hunde tan rápido que no le da tiempo a ella a negarse,desapareciendo dentro, con movimientos de cadera hace pegar sus huevos en el culo de mi mujer y en el dildo introducido,hundiendolo los otros 2cm faltantes,él pasa sus manos por debajo de ella,apretandole sus tetitas, a la vez que le susurra guarradas en sus oidos,luego se despega un poco de ella separa con sus manos las nalgas de mi chica para poder ver con lascivia como su pene entra y sale en la esposa de otro hombre, eso lo pone mas caliente e intensifica el ritmo y el jadeo,hasta que un intenso y largo -“¡Ahhhhhhhhhh!”- indica un nuevo orgasmo y los ruegos de ella de “-¡Para, para!”-Con la sensibilidad de sus sentidos multiplicada por cien, sus orgasmos son casi mortales, la tensíón arterial se le dispara, su corazón galopea, el placer es mas intenso y el dolor…también, José se retira antes de consuman el acto a pedido de su mujer aún con su verga parada. Ella se acerca y le susurra ahora te vamos a desvirgar, estas lista?-“No,No,!espera!” responde visiblemente colocada y jadeando.Saca un gran dildo negro con forma de pene XXL, del bolsito,lo unta con crema, se lo muestra a ella y dice, -“Todo esto es para ti”- mi esposa abre bien los ojos estaba apunto de decir algo pero no le dan tiempo,él ayuda abriéndole las nalgas a mi compañera, a la vez que esto ayuda a inmovilizarla. La mujer de Jose apoya el glande rígido del pene negro de silicona en el ano, lubricado y expuesto de mi esposa, empuja entra unos 2cm,el ano dilata y mi mujer grita, -“! Hayyyy, duele!”-, sus gritos retumban en la casa yo creo que hasta afuera se escuchan, pero es una quinta y no hay vecinos. Laura no le hace caso, hunde 2cm mas el dildo, la otra ruega –“! Basta, sácalo!”- y llora, lo inserta mas, las cuerdas que sujetan a mi mujer se tensan, un largo-“! Hayyyyyyy, Nooooo!”- seguido de mi nombre ,se escucha en un grito agudo femenino, entra mas pero la cabeza grande de ese ciberpene ya ha entrado a lo profundo del recto, la parte fina desliza con facilidad y ya no duele lo mismo, mi mujer le dice a Laura, “-¡hija de put…me has roto el cu…!”.La primera vez siempre duele le responde. Con el dildo negro insertado en su culo, José, la penetra interrumpiedo la charla entre su esposa y la mía, la penetra por su rosada y estrecha conchita, ella gime, -“¿Qué?,!ahhh!- al sentirse invadida, cierra los ojos resignada pero el psicotropico hace sus efectos aumentando enormemente esa sensación de placer ,atada aún mi mujer suda y suda, diez minutos después, gime –“!uff, uff!”-, se tensa, convulsiva, contracciones, balbucea –“Ya viene”-el orgasmo no se hace esperar, luego un “¡ahhhhhhhhhhhhhh, dámela toda!- y un rugido de el, han consumado el acto interrumpido, los huevos del hombre se vacían, explota dentro de ella, ella siente el esperma, ajeno, viscoso y caliente que le llena de a chorros cortos el utero, ovarios, desbordando, ríe, gime-“! Dios…!! qué placer! Mirandome de costado, susurra, perdóname por gozarlo como una perra. José abandona la cama, Toda la secuencia parece una eternidad pero no ha sido mucho tiempo desde el momento que me sente en el sofá.Ana me llama me dice que me suba a la cama, veo como el rosado coño de mi mujer ahora es blanco, semen sale de su vulva, haciendo globitos, gorgoritos, chorreando. Un gran pene negro rellena su culo, Laura, lo retira de un tirón dejando el orto abierto de ella. Aprende algo, dice ella-“! Mira ya perdió el virgo que le quedaba a tu damita inserta tu pene y llénala!”- excitado, meto con facilidad mi verga y 3 minutos después me derramo en sus intestinos. La desatan, baja de la cama, cruza una mirada de furia con la sonriente Laura, apretando las piernas juntando los muslos para no chorrear el fluido de la vida, sintíendose toda mojada y caminando como pato, goteando leche por el camino se va a la ducha ayudada por José.Unos minutos mas tarde escuchamos los gemidos intensos, un orgasmo tras otro largos -“! Uuuufff, uuuuf, así, así, aaaahhhhh!”- de mi esposa con sus sentidos agudizados por la droga es follada bajo la ducha llegando a un increible, intenso, climax, esto pone a Laura caliente quiere fornicar y no me niego. Con una nueva erección y después de una rica mamada ella me pone un forro(no toma píldoras).Levanto sus piernas las junto y las empujo hacia atrás, hacia su pecho, dejando a mi merced su gran panocha, pero en ese momento veo entreverado entre las sábanas oscuras el tanga blanco de mi mujer y me recuerda la jugarreta de Laura, decido vengarme, como no me ve por sus piernas en alto,, con una mano sujeto sus juntos tobillos y con la otra tomo la jeringa usada que yacía sobre la cama al lado del brillante dildo negro, tiro del capuchón que tapa la aguja, y pincho el condón sin saberlo ella, follamos hasta llegar a un unisonó grito de placer, ella clava manos y uñas en el colchón, le dejo algunas gotas en la matriz de esperma, no se percata, saco mi verga flácida al minuto y la tapo con una funda de almohada. Ella se queda dormida en un abrazo, bajo de mi. Uso la misma funda que ocultó mi verga para limpiar mi semen que gotea de a poco del condón pinchado, algo retuvo el profilactico así que no dará cuenta del engaño. Me voy al baño tiro la funda en el lavarropas y el condón vacío en el WC. Busco a mi mujer y a su amante ocasional, los encuentro duchados envueltos en toallas comiendo y hablando en la cocina. Suponen que Laura y yo no estábamos jugando cartas, por los gritos. Es tarde así que cada pareja ocupo un dormitorio, al otro día nos fuimos. No hablamos de la “terapia anal” de Laura por un tiempo mi mujer estaba algo resentida,fue drogada, se sintió violada, impotente, había consumado el coito con otro hombre gozandolo como nunca y era casada eso la hizo sentirse sucia y como una zorra ,un tiempo ,se ruboriza al recordarlo y no me quiere dar detalles de lo que pasó bajo la ducha con José,cambiando de tema. Le pregunte a mi mujer porque ellos no tenían hijos, Laura no se sentía preparada, tres meses después supe que me había vengado, del forzado anal, al enterarme que ella estaba preñada y supe que era mío en el bautizo del niño por una sutil e imperceptible característica genética de mi familia, el dedo gordo de la mano. José con el churumbele sera feliz un hombre completo, no lo sospechaba. ¿Laura lo sabía? No lo sé. Ahora con mi esposa tenemos también relaciones anales, no son violentas y disfrutadas pero algo ha cambiado ella es mas activa y lleva la iniciativa..

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recuerdosCategoría: Sexo en familia

Por maría | 2013-07-20 03:11:19 | 0 comentarios

hola. soy Maria y tengo 49 años.
quiero contar como empezé en el sexo.
Tenia 10 años cuando las drogas se llevaron a mi madre a la tumba. Afortunadamente, porque ya no habìa remedio para ella y tanto a mi padre como a mi nos maltrataba, nos pegaba, nos robaba y nos avergonzaba. Mi niñez fue un infierno.
Fue entonces cuando a veces iba a dormir con mi amiga, que ya tenìa 12 años y era muy espabilada para su edad. Era alta, morena y su pelo llegaba entonces a su cintura. Ya entoces tenia mucho pelo en su coñito y sus tetas aunque pequeñas, ya tenìan forma. Yo entonces era muy niña y lo unico que tenia era mucha curiosidad, asi que en una de esas noches hice preguntas inconvenientes y tuve respuestas convenientes en forma de besos ,caricias y el primer 69 de mi vida que tambien fue mi primer orgasmo.
Mi amiga era mi maestra. Ella sabía mucho ya. Las horas se nos pasaban en un vuelo y siempre que podíamos estábamos dandole al vicio. El sabor de su coñito me encantaba y ella se volvía loca con mi piel blanca, mi pelo rubio y mi chochito sonrosado.
Recurdo haber tenido hasta 20 orgasmos con su boca en mi coño, casi hasta perder el sentido. Ella tambien se corría y a veces hasta se meaba en mi boca. Aún hoy seguimos siendo muy amigas y compartiendo muchas cosas de nuestra vida.
Mi padre paso un tiempo muy mal. Triste y avergonzado, apenas tenía amigos y yo era su consuelo. Desde que recuerdo, y por el problema de mi madre, mi padre(que entonces apenas tenía 30 años) y yo estábamos muy unidos y los únicos momentos de paz que teníamos eran cuando estabamos solos. Entonces, mientras yo me sentaba en sus rodillas, el me abrazaba, besaba mi cuello y mi cara, yo tambien lo abrazaba y nos relajábamos hablando y acariciandonos.Nunca olvidaré su olor ni su tacto, tan agradables.
Entonces, ya con once años, fue cuando mi padre recibió una herencia de sus padrinos.
Eran unas quince Ha de terreno rural con una casa a quince minutos del pueblo. Un paraiso. A partir de entonces nuestra vida empezo a mejorar. Mi padre, que fue profesor, tenía el verano libre y alli nos ibamos, todo el día, a trabajar al campo.
Limpiamos, besbrozamos, aprendimos los dos a la vez a trabajar con los tractores, llevamos caballos, perros, gallinas...
Daba gusto ver a mi padre tan feliz. Yo misma era feliz. Mucho. Pero el tiempo va pasando y mi amiga y yo crecíamos rápido.
Una de las noches que dormímos juntas, ya con trece años yo, despues de una buena sesión de sexo, ella me habló de mi padre. Yo nunca había pensado en mi padre como hombre, pero a ella le gustaba. Mi padre había cambiado mucho, se veía feliz, seguro y era muy guapo y delgado. Ademas siempre estaba contento y cuando estabamos los tres en el campo nos lo pasábamos genial.Y siempre nos llevaba con el a todos lados.
Un día mi amiga me dijo: Tu padre esta muy bueno. Si no te espabilas en culquier momento cuando llegues a casa tienes una nueva madre en la cocina. Y seguro que sale como la de Blancanieves...
.- ¿que dices?. Mi padre no haría eso.
.- Tu eres tonta. A penas tiene 30 años. Es normal que se busque con quien follar...
Tu y yo lo hacemos siempre que podemos, o es que te crees que tu padre no tiene derecho también?.
.- Joder. Es verdad. Tienes razon!. y que puedo hacer yo?. No me apetece nada tener una extraña en casa, con lo que me costó aprender a cocinar y a planchar. prefiero hacerlo yo.
.- Pues ya sabes.Ponte las pilas.
.-Y?????
.- Follatelo. Yo te ayudo. Los hombres quieren coño. todos. y si es joven y prohibido más.
.- Tu estas loca!
.- Te fijas como nos mira?
.- Si, eso si´
.- Pues ya sabes, poco a poco. El es correcto, pero lo vas tentando, cuando te abrace no te separes. déjale ver las tetas o el coño. No se resistirá. Poco a poco lo tendrás encima...
.- Uff. Eso es mucho para mi.
Mi amiga se fue riendo, pero me dejó pensando y ya no me pude sacar la idea de la cabeza.
Estuve dandole vueltas al tema varios días hasta que decidí actuar y como a veces pasa, el diablo las arma solo.
Me caí en el monte. Iba sola con los perros y buscando un sitio para mear, al lado del camino, me caí en un agujero que me tapaba. Me corté en una pierna y no podía salir. Los perros se volvían locos. Mi padre los oyó y vino a ver que pasaba.
Estaba asustadísima, porque algo se movía entre mis piernas. Mi padre me sacó y me llevó a casa. No quise ir al medico. era poco, pero sangraba mucho. Asi que mi padre me lavó, me curó y me tranquilizó, sentada en sus rodillas.
No me aparté cuando me abrazó.
Lo besé cuando me besó.
Mi blusa sin mangas se fue abriendo.
Bajo la blusa... nada.
Mi boca buscó su boca. Me senté frente a frente. Se sorprendió, pero no me esquivó.
Sentí su polla en mi coñito de trece años. empecé a moverme, suavemente...
.- Que hacemos? dijo.
LO que quieras papa. Hace mucho que espero esto.
.-Pero hija...
.- Me he guardado para tí. Tengo un regalo para darte.
.-Dios...
.- No quiero que sea un extraño el que me enseñe...
.- He soñado con esto, hija.
.- Pues ahora .. o nunca.
Y fue alli, en aquel momento. MI más maravillosa experiencia. Con mucho amor.
Y por muchos años. He sido la mujer de ni padre. La más feliz
.-

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